Carta de Soraya mandada a sus fans el dia 9 de Mayo del 2006

 


" El camino no ha sido siempre fácil, sin embargo la esperanza, los sueños e ilusiones no han dejado nunca de estar presentes. Sueños de los cuales ustedes han sido cómplices incondicionales, algunas veces caminando a mi lado, cantando conmigo, o llevando mi mensaje de esperanza a esos lugares a los que físicamente no he podido llegar. Por eso, mil gracias.

 

Durante este tiempo juntos, las páginas de mi diario interno se han mantenido siempre activas. Algunas se han llenado con historias que muchos de ustedes han querido compartir conmigo por medio de e-mails o cartas, otras por experiencias vividas juntos y algunas más por pensamientos personales nacidos de su generosidad. De estas últimas páginas, he tenido el privilegio de compartir algunas en diferentes formas, mi página web, mis entrevistas, mis canciones, o en mis conciertos en donde sus aplausos alimentaban mi corazón.

 

 Últimamente estas páginas han dejado de ser internas y se han convertido en páginas compartidas, sólidas y llenas de sinceridad, creando un libro que espero sea la respuesta a muchas preguntas que no han sido aún elaboradas o contestadas.

 

El permitirme escribir mi historia me hizo confirmar que si bien las recompensas materiales son necesarias para el diario vivir, las recompensas espirituales son las que realmente me han permitido vivir ésta vida. Toda esa energía positiva, todo ese amor que un día logré compartir con ustedes lo he recibido siempre de vuelta multiplicado en un millón.

 

 

Gracias por abrir sus corazones a mi música, sin sus oídos mis canciones serían sólo un sueño. Mi arte ha sido siempre por ustedes y para ustedes. Espero que les permita sentir, pensar, apreciar, cuestionar, añorar y sobre todo, amar " .
 
 
 
 
 

Música del dolor

La Nación
 
Con disco nuevo, los integrantes de Callejeros cuentan por qué decidieron seguir y cómo viven a un año y medio de la tragedia de Cromagnon; ayer se complicó la situación legal del cantante

 
 
La charla de dos horas a solas con los seis integrantes del grupo Callejeros llega a su fin y la sensación es que en ese período los músicos expresaron la variada gama de sentimientos que han experimentado en el último año y medio, luego de la tragedia de Cromagnon: dolor, desconfianza, angustia, bronca, impotencia, desconcierto y, finalmente, un poco de fe y orgullo tras el buen recibimiento que ha tenido su nuevo álbum, "Señales", y luego de certificar que, a pesar de todo, la palabra "futuro" existe en el diccionario de la banda.

En una sala de ensayo de Mataderos, Patricio Santos Fontanet, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado, Juan Carbone, Christian Torrejón y Daniel Cardell cuentan por qué decidieron editar un disco y seguir adelante con la banda; cómo llegaron a componer esas canciones que documentan parte de sus vivencias recientes, cuáles son sus temores, qué errores cometieron y cómo imaginan su futuro como músicos, aún inmersos en el complicado cuadro legal y público en el que se encuentran después de aquella trágica noche del 30 de diciembre de 2004, en la que fallecieron 194 personas que habían asistido a uno de sus conciertos.

-¿Qué significó para ustedes volver a editar un disco?

Fontanet: -Fue, en cierta forma, canalizar un montón de cosas por el lado que mejor nos sale: la música. Pudimos superar una etapa que fue muy dura y eso nos dejó conformes. Nos llevó mucho tiempo volver a tocar en una sala de ensayo, porque cada vez que intentábamos hacerlo no nos sentíamos bien, pero poco a poco empezamos a salir juntos de esta historia, psicólogos mediante. Ahí nos volvimos a encontrar y fue como que hubo un proceso de maduración, que no llegó tocando, sino a través del silencio.

Carbone: -Cuando nos juntamos en el estudio hubo ciertos temas que no pudimos grabar, porque las letras eran tan personales que Pato se quebraba al cantarlos. Y la idea era hacer temas que algún día pudiéramos tocar en vivo y, por otro lado, tampoco queríamos castigarnos tanto con lo que pasó.

-¿Cuándo decidieron que la historia de Callejeros no se había terminado?

Fontanet: -Nunca lo decidimos en realidad, sino que llegamos a esa situación luego de pasar por un montón de cosas. Mi vieja se quemó toda en Cromagnon; yo, el 1º de enero, llorando, le decía que no quería tocar nunca más, pero ella me decía que tenía que seguir. En algún momento te cae la ficha. Uno no puede terminar una historia con un mensaje que venías tirando, de ir para adelante y no bajar los brazos, justo en la peor situación. No habíamos llegado ahí de regalo ni por tener palanca ni nada, habíamos llegado ahí tocando. No correspondía otra cosa y nos terminó pareciendo lo más adecuado. Fue un proceso duro, que me costó mucho comprender, pero en un momento la idea de grabar estaba ahí, no sabíamos cuándo ni dónde, pero queríamos hacer temas, queríamos decir algo, no nos queríamos quedar callados.

-¿Y qué es lo que quisieron decir en el disco?

Carbone: -Creo que el mensaje está en el título. Porque por más que nos tiren misiles desde todos lados, todavía hay señales de vida en esta banda. Desde que ocurrió la tragedia, sentí que nos quisieron dejar sin identidad como músicos. Dijeron que fuimos ahí a coproducir un show, a ser un grupo empresario y no sé cuántas cosas más, pero nunca dijeron que fuimos a Cromagnon a tocar, nada más. Nos despersonalizaron tanto de nuestra profesión que cuando nos juntamos nos parecía raro estar tocando.

-En sus apariciones televisivas a veces se los vio prepotentes o fuera de lugar…

Fontanet: -En la tele nunca vas a actuar bien, porque no somos personajes de la televisión. Tuvimos que aprender a manejarnos con los medios, porque no nos preparamos toda la vida para dar notas más allá de lo musical. Creo que lo que reflejaron los medios fueron todos nuestros estados de ánimo, y ni siquiera se tomaron el trabajo de preguntarse en qué situación estaban estos pibes, a los que se les murieron sus familiares, que perdieron a su público, que estuvieron ahí adentro, que se quedaron sacando gente y que sufrieron un montón. Yo dije lo que sentía, que estuve ahí, que se me murió mi novia, que me quiero matar, que es un garrón lo que pasó, pero que no sabía lo que podía ocurrir.

Carbone: -Igual, yo estoy tranquilo, porque más allá de lo que diga la Justicia, que no sé realmente si es justa, sé que salgo a la calle, donde está la justicia de los pueblos, y ahí nos alientan todos, incluso gente que ha pasado peores cosas que nosotros, como las Abuelas de Plaza de Mayo o líderes religiosos.

Daniel Cardell: – Todos coinciden en que el mensaje no tiene que claudicar, que tiene una función en la sociedad y que tiene que estar. Nunca tomamos la decisión de seguir, pero cuando León [Gieco] lo llamó a Pato y le dijo "tienen que seguir" nosotros lo miramos y pensamos: "Este tipo está loco".

Fontanet: -Y tenía razón. Además tenés el empuje de los pibes, que al principio no entendíamos cómo era que se juntaban a saltar escuchando nuestros temas en el Obelisco. Hasta que un día fui a verlos y a agradecerles y ahí los entendí. Ellos tienen un sentido de pertenencia con la banda que ni nosotros tenemos. Eso también pesó a la hora de seguir, porque por más que no comprendas que ellos dependan tanto de una banda, para ellos es así.

Cardell: -Fue una discusión que se dio con Nelson Castro, que nos decía que éramos líderes y Pato le insistía en que no era así.

Fontanet: -Yo tengo 26 años, no me siento un líder de nada y tampoco creo que pueda explicar mucho. Todo esto me cayó como un baldazo de agua fría, no lo esperaba, no sabía que podía ocurrir. Y es terrible, porque no le podés dar una explicación a una madre que perdió a su hijo, porque lo que realmente necesita no son palabras, sino a su hijo. Es algo a lo que le vas a buscar la vuelta toda la vida y si le buscás la vuelta toda la vida se te va la vida buscándole la vuelta.

Carbone: -Esas demostraciones de la gente también te hacen ver que el camino musical que tomaste no estuvo errado, que tenemos errores como todos, somos seres humanos, pero el camino y la gente con la que te juntaste para hacer música, el tiempo que invertiste en todo esto y los sueños que depositaste no estuvieron errados. Eso está en estado puro.

-¿Pensaron en algún momento que la banda se podría convertir en una especie de mito?

Fontanet: -Una de las cosas que más me asustan es en lo que se podría transformar Callejeros y que tampoco sabemos si está bien o está mal. Lo único que yo quería era tocar, hacer temas y que la gente los escuchara. Nada más.

-¿Eso te limitó al componer?

Fontanet: -No, porque en realidad lo que hice fue componer con lo que me iba pasando e iba sintiendo. Lo que no queríamos era caer en el morbo, sino hablar de lo que nos pasa, aunque con eso uno se expone demasiado. Porque para muchos es sólo una canción, pero esa canción resulta que es tu vida.

-¿Insisten en querer hacer un concierto?

Fontanet: -Sí, queremos tocar, lo necesitamos. No conozco algo que se parezca a esa sensación de subir a un escenario, cantar y que haya un grupo de gente abajo que cante lo que alguna vez se te ocurrió en tu casa.

-Después de las medidas que se han tomado, ¿creen que una tragedia como la de Cromagnon puede volver a ocurrir?

Fontanet: -Sí, porque el taller de bolivianos que se incendió no estaba en Holanda, estaba en la Capital Federal, y lo mismo puede ocurrir en un subte, en un geriátrico o en un shopping. Entonces, OK, nosotros no tocamos más ¿pero vos podés poner los lugares en condiciones o no?

-¿Qué responsabilidades les caben en la tragedia?

Fontanet: -Si a mí me toca una responsabilidad, que me toque por haber estado tocando, pero que no me inventen cosas. Yo estuve ahí y desde el momento que pasó me hice cargo, porque me quedé y no me fui corriendo a ningún lado; porque estaba mi familia y porque estaba tocando para mi público, no para otro. Yo estaba ahí adentro, no me morí de casualidad, estoy vivo, me toca ésta y desde el primer momento me hice cargo. Y esto no quiere decir que no me sienta responsable, que no sufra por lo que pasó, que no me quiera matar cada vez que me acuerdo. Acá nadie se desentendió nunca del tema, fuimos los únicos que en el momento nos presentamos ante la Justicia para lo que nos necesitaran.

Por Sebastián Ramos
De la Redacción de LA NACION

Música del dolor / Callejeros

La Nación
Con disco nuevo, los integrantes de Callejeros cuentan por qué decidieron seguir y cómo viven a un año y medio de la tragedia de Cromagnon; ayer se complicó la situación legal del cantante. 

La charla de dos horas a solas con los seis integrantes del grupo Callejeros llega a su fin y la sensación es que en ese período los músicos expresaron la variada gama de sentimientos que han experimentado en el último año y medio, luego de la tragedia de Cromagnon: dolor, desconfianza, angustia, bronca, impotencia, desconcierto y, finalmente, un poco de fe y orgullo tras el buen recibimiento que ha tenido su nuevo álbum, «Señales», y luego de certificar que, a pesar de todo, la palabra «futuro» existe en el diccionario de la banda.

En una sala de ensayo de Mataderos, Patricio Santos Fontanet, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado, Juan Carbone, Christian Torrejón y Daniel Cardell cuentan por qué decidieron editar un disco y seguir adelante con la banda; cómo llegaron a componer esas canciones que documentan parte de sus vivencias recientes, cuáles son sus temores, qué errores cometieron y cómo imaginan su futuro como músicos, aún inmersos en el complicado cuadro legal y público en el que se encuentran después de aquella trágica noche del 30 de diciembre de 2004, en la que fallecieron 194 personas que habían asistido a uno de sus conciertos.

-¿Qué significó para ustedes volver a editar un disco?

Fontanet: -Fue, en cierta forma, canalizar un montón de cosas por el lado que mejor nos sale: la música. Pudimos superar una etapa que fue muy dura y eso nos dejó conformes. Nos llevó mucho tiempo volver a tocar en una sala de ensayo, porque cada vez que intentábamos hacerlo no nos sentíamos bien, pero poco a poco empezamos a salir juntos de esta historia, psicólogos mediante. Ahí nos volvimos a encontrar y fue como que hubo un proceso de maduración, que no llegó tocando, sino a través del silencio.

Carbone: -Cuando nos juntamos en el estudio hubo ciertos temas que no pudimos grabar, porque las letras eran tan personales que Pato se quebraba al cantarlos. Y la idea era hacer temas que algún día pudiéramos tocar en vivo y, por otro lado, tampoco queríamos castigarnos tanto con lo que pasó.

-¿Cuándo decidieron que la historia de Callejeros no se había terminado?

Fontanet: -Nunca lo decidimos en realidad, sino que llegamos a esa situación luego de pasar por un montón de cosas. Mi vieja se quemó toda en Cromagnon; yo, el 1º de enero, llorando, le decía que no quería tocar nunca más, pero ella me decía que tenía que seguir. En algún momento te cae la ficha. Uno no puede terminar una historia con un mensaje que venías tirando, de ir para adelante y no bajar los brazos, justo en la peor situación. No habíamos llegado ahí de regalo ni por tener palanca ni nada, habíamos llegado ahí tocando. No correspondía otra cosa y nos terminó pareciendo lo más adecuado. Fue un proceso duro, que me costó mucho comprender, pero en un momento la idea de grabar estaba ahí, no sabíamos cuándo ni dónde, pero queríamos hacer temas, queríamos decir algo, no nos queríamos quedar callados.

-¿Y qué es lo que quisieron decir en el disco?

Carbone: -Creo que el mensaje está en el título. Porque por más que nos tiren misiles desde todos lados, todavía hay señales de vida en esta banda. Desde que ocurrió la tragedia, sentí que nos quisieron dejar sin identidad como músicos. Dijeron que fuimos ahí a coproducir un show, a ser un grupo empresario y no sé cuántas cosas más, pero nunca dijeron que fuimos a Cromagnon a tocar, nada más. Nos despersonalizaron tanto de nuestra profesión que cuando nos juntamos nos parecía raro estar tocando.

-En sus apariciones televisivas a veces se los vio prepotentes o fuera de lugar…

Fontanet: -En la tele nunca vas a actuar bien, porque no somos personajes de la televisión. Tuvimos que aprender a manejarnos con los medios, porque no nos preparamos toda la vida para dar notas más allá de lo musical. Creo que lo que reflejaron los medios fueron todos nuestros estados de ánimo, y ni siquiera se tomaron el trabajo de preguntarse en qué situación estaban estos pibes, a los que se les murieron sus familiares, que perdieron a su público, que estuvieron ahí adentro, que se quedaron sacando gente y que sufrieron un montón. Yo dije lo que sentía, que estuve ahí, que se me murió mi novia, que me quiero matar, que es un garrón lo que pasó, pero que no sabía lo que podía ocurrir.

Carbone: -Igual, yo estoy tranquilo, porque más allá de lo que diga la Justicia, que no sé realmente si es justa, sé que salgo a la calle, donde está la justicia de los pueblos, y ahí nos alientan todos, incluso gente que ha pasado peores cosas que nosotros, como las Abuelas de Plaza de Mayo o líderes religiosos.

Daniel Cardell: – Todos coinciden en que el mensaje no tiene que claudicar, que tiene una función en la sociedad y que tiene que estar. Nunca tomamos la decisión de seguir, pero cuando León [Gieco] lo llamó a Pato y le dijo «tienen que seguir» nosotros lo miramos y pensamos: «Este tipo está loco».

Fontanet: -Y tenía razón. Además tenés el empuje de los pibes, que al principio no entendíamos cómo era que se juntaban a saltar escuchando nuestros temas en el Obelisco. Hasta que un día fui a verlos y a agradecerles y ahí los entendí. Ellos tienen un sentido de pertenencia con la banda que ni nosotros tenemos. Eso también pesó a la hora de seguir, porque por más que no comprendas que ellos dependan tanto de una banda, para ellos es así.

Cardell: -Fue una discusión que se dio con Nelson Castro, que nos decía que éramos líderes y Pato le insistía en que no era así.

Fontanet: -Yo tengo 26 años, no me siento un líder de nada y tampoco creo que pueda explicar mucho. Todo esto me cayó como un baldazo de agua fría, no lo esperaba, no sabía que podía ocurrir. Y es terrible, porque no le podés dar una explicación a una madre que perdió a su hijo, porque lo que realmente necesita no son palabras, sino a su hijo. Es algo a lo que le vas a buscar la vuelta toda la vida y si le buscás la vuelta toda la vida se te va la vida buscándole la vuelta.

Carbone: -Esas demostraciones de la gente también te hacen ver que el camino musical que tomaste no estuvo errado, que tenemos errores como todos, somos seres humanos, pero el camino y la gente con la que te juntaste para hacer música, el tiempo que invertiste en todo esto y los sueños que depositaste no estuvieron errados. Eso está en estado puro.

-¿Pensaron en algún momento que la banda se podría convertir en una especie de mito?

Fontanet: -Una de las cosas que más me asustan es en lo que se podría transformar Callejeros y que tampoco sabemos si está bien o está mal. Lo único que yo quería era tocar, hacer temas y que la gente los escuchara. Nada más.

-¿Eso te limitó al componer?

Fontanet: -No, porque en realidad lo que hice fue componer con lo que me iba pasando e iba sintiendo. Lo que no queríamos era caer en el morbo, sino hablar de lo que nos pasa, aunque con eso uno se expone demasiado. Porque para muchos es sólo una canción, pero esa canción resulta que es tu vida.

-¿Insisten en querer hacer un concierto?

Fontanet: -Sí, queremos tocar, lo necesitamos. No conozco algo que se parezca a esa sensación de subir a un escenario, cantar y que haya un grupo de gente abajo que cante lo que alguna vez se te ocurrió en tu casa.

-Después de las medidas que se han tomado, ¿creen que una tragedia como la de Cromagnon puede volver a ocurrir?

Fontanet: -Sí, porque el taller de bolivianos que se incendió no estaba en Holanda, estaba en la Capital Federal, y lo mismo puede ocurrir en un subte, en un geriátrico o en un shopping. Entonces, OK, nosotros no tocamos más ¿pero vos podés poner los lugares en condiciones o no?

-¿Qué responsabilidades les caben en la tragedia?

Fontanet: -Si a mí me toca una responsabilidad, que me toque por haber estado tocando, pero que no me inventen cosas. Yo estuve ahí y desde el momento que pasó me hice cargo, porque me quedé y no me fui corriendo a ningún lado; porque estaba mi familia y porque estaba tocando para mi público, no para otro. Yo estaba ahí adentro, no me morí de casualidad, estoy vivo, me toca ésta y desde el primer momento me hice cargo. Y esto no quiere decir que no me sienta responsable, que no sufra por lo que pasó, que no me quiera matar cada vez que me acuerdo. Acá nadie se desentendió nunca del tema, fuimos los únicos que en el momento nos presentamos ante la Justicia para lo que nos necesitaran.

Por Sebastián Ramos
De la Redacción de LA NACION

Murió la cantante Rocío Jurado

La Nación
 
La artista española tenía 61 años y padecía cáncer de páncreas; ayer había entrado en un coma profundo
 
 

MADRID- La cantante española Rocío Jurado falleció en su residencia de Madrid luego de una batalla con el cáncer pancreático, dijo su hermano. Tenía 61 años.

Jurado, quien perdió la consciencia el fin de semana, dejó de respirar a las 5:15, rodeada de su familia, conforme sus deseos, dijo su hermano Amador Mohedano a la prensa ante la residencia de la cantante en las afueras de Madrid.

La artista española había entrado ayer en un coma profundo.

El cadáver será velado en un centro cultural madrileño y luego sepultado en el poblado natal de Jurado, Chipiona, en Andalucía.

Una dura batalla contra el cáncer. Un año y diez meses duró la lucha de Rocío Jurado contra el cáncer, un tiempo en el que la cantante se enfrentó a dos operaciones, un duro tratamiento y en el que se refugió en su familia, su fe y en la fortaleza de su temperamento.

El 30 de julio de 2004 fue el día en el que se desencadenó la fatalidad para Rocío Jurado. Ese día, la cantante, que estaba en Chipiona, su localidad natal en el sur de España, disfrutando de un descanso antes de emprender los conciertos que tenía en agosto, sintió dolores abdominales.

Fue a una clínica, cuyos médicos decidieron que debía trasladarse urgentemente a Madrid.

El 2 de agosto fue sometida a una intervención de ocho horas, llevada a cabo por el doctor Enrique Moreno (el mismo médico que realizó el trasplante de hígado al cantante Raphael), una operación que mantuvo hospitalizada a la cantante veinte días.

El 20 de agosto, la cantante era dada de alta y fotografiada a la salida del hospital junto a su marido, el torero José Ortega Cano, su hija Rocío Carrasco y su hermano, Amador Mohedano, antes de partir a su casa, en la urbanización residencial madrileña de "La Moraleja".

Fue la propia artista la que, casi un mes después de su salida del hospital, el 17 de septiembre, plantó cara a la realidad con la misma fortaleza que la había convertido en una estrella de la canción.

Ese día, uno antes de cumplir sesenta años, Rocío Jurado convocó una rueda de prensa en su casa que fue retransmitida en directo por varias cadenas de televisión y, tras decir un "no sé por dónde empezar", confirmó públicamente que tenía cáncer de páncreas, y agregó que cuando los médicos se lo dijeron se había sentido "perdida".

Unos tres meses después, el 11 de diciembre, la cantante, con doce kilos menos, regresó a Madrid desde EE.UU., tras concluir en Houston su tratamiento y descansar unas semanas en Miami.

Desde entonces Rocío Jurado tuvo que viajar varias veces a Houston para hacer revisiones y continuar su tratamiento, y volvía a España para continuar en su casa su recuperación.

En abril del 2005 la cantante viajó a Colombia para acompañar a su marido, José Ortega Cano, en un festival taurino benéfico en la ciudad de Cartagena de Indias.

Los actos públicos de la cantante no fueron muchos hasta el pasado mes de diciembre, en el que volvió a cantar. Lo hizo para grabar, durante dos días, el homenaje especial "Rocío, siempre" que la cadena pública española TVE le dedicó y emitió el 20 de diciembre, y en el que cantó en solitario e hizo nueve duetos con artistas como Lolita, David Bisbal, Chayanne o Raphael.

En aquel momento Rocío Jurado comentó que se sentía "bien, con mucha esperanza" y que tendría que seguir haciéndose revisiones.

A finales de enero la artista suspendió la presentación del CD-DVD que recoge el homenaje "Rocío, siempre" y regresó, el día 23, a Houston, para someterse a una nueva revisión, durante la que fue sometida a una pequeña cirugía para corregirle una arteria que le causaba fuertes dolores abdominales.

Tras esta operación, sufrió una fuerte reacción alérgica a un medicamento que la obligó a ingresar en la UCI en dos ocasiones y que debilitó seriamente su organismo.

Tras una mejoría de su estado, los médicos autorizaron el pasado 23 de marzo su regreso a España en un avión privado. Nada más llegar a Madrid, y como ya estaba previsto, la cantante fue trasladada en una UVI móvil al hospital de Monteprincipe, para ser sometida a una revisión médica.

Durante su ingreso en la clínica madrileña, la cantante experimentó diversas recaídas y mejorías y fue el jueves 6 de abril, cuando su estado de salud se complicó al detectársele "un cuadro de insuficiencia hepática aguda".

A pesar de todo, a los dos días, la tarde del sábado 8 de abril, bastante recuperada, después de casi tres meses volvía a su casa donde ha permanecido hasta que hoy su corazón de dejó de latir.

Agencias EFE y AP

La Niñez

Sube, sube, sube

Sube, sube, sube
Bandera del amor
Pequeño corazon
Y brilla como el sol
Y canta como el mar.

Canta como el viento
Peinador de trigo
Canta como el rio
Canta pueblo mio.
Si, los pueblos que cantan
Siempre tendran futuro.
Dame tu esperanza america india
Dame tu sonrisa america negra
Dame tu poema america nueva,
America nueva, america nueva . . .
Volara tu condor y el viento del sur
Soplara las alas de america azul.
Todo el sur, como un corazon, como un pan,
Subira al cielo de un amanecer sin dolor …
Sube, sube, sube bandera del amor
Pequeño corazon
Y brilla como el sol
Y canta como el mar.
Canta por las voces
De los que soñaron
Canta por las bocas
De los que lloraron.
Canta …
Canta por los bellos
Dias que se han ido
Canta por mañana
Canta buen amigo.
Canta …

Víctor Heredia

Argentinos ya pagan multas por bajar música de la web

 

Buenos Aires, 22 may (EFE).- Los argentinos ya pagan fuertes multas por bajar ilegalmente música de internet y entre los principales afectados están los padres de jóvenes de entre 15 y 25 años, en su mayoría de clase social media y alta

Un comunicado de la Cámara Argentina de Productores e Industriales de Fonogramas (Capif) indicó hoy que la Justicia ha comenzado a ejecutar las acciones legales contra personas que intercambiaron música de forma ilegal y precisó que las multas alcanzan hasta los 5.000 dólares

"Las personas han dejado de ser números de IP (identificación del ordenador), ya tienen nombre y apellido y debieron pagar fuertes indemnizaciones por los daños causados", señaló

La cámara que defiende los derechos de los artistas no aclaró el número de afectados por las multas, aunque precisó que en la mayoría de los casos se trata de jóvenes de 15 a 25 años, motivo por el cual sus padres han debido afrontar el pago

"La intención es que la gente tome conciencia de las implicaciones de estas prácticas ilegales para la cultura del país y las situaciones entre padres e hijos que se dieron en las familias afectadas por las acciones legales", sostuvo el director ejecutivo de Capif, Gabriel Salcedo

En ese sentido, mencionó que un padre obligó a su hijo de 25 años a vender su automóvil para pagar la multa, en tanto que otro aseguró que utilizará el dinero destinado al servicio de internet para afrontar la indemnización, lo que supondrá que en su casa no habrá acceso a la web por dos años

 

 

 

 

 

www.uberbin.net

Culpables (a medias) por tener musica en sus rígidos

Finalmente el primer juicio de la CAPIF a los 20 “grandes uploaders” llegó a su fin con el pago de indemnizaciones de hasta $15.000 (u$s3.000 o 20 sueldos promedio).

 

La batalla recién empieza

Y acá lo que vale es jugar a desinformar; ni siquiera a mi se me hace fácil descubrir que es la realidad. La gente de Infobae dice que “la justicia decidió que estas personas deban pagar indemnizaciones”, según La Nación “Las multas, según fuentes de Capif, fueron decididas en instancias de mediación judicial”… o es en juicio O es en una mediación.

Y la diferencia no es trivial, pese a que lo parezca, porque según infobae son culpables de piratería, van a enfrentar el infierno de “vender su auto para pagar” y la justicia ya decidió. Pero si me atengo a lo que dice LN, esto fue un arreglo de mediación y por lo tanto NO hay sentencia, no hay culpables y solo se arregla por miedo a males mayores.

¿Cual es el mal mayor en este caso? Enfrentar a una corporación sin problemas de presupuesto para una batalla judicial larga y desgastante. Y una familia común y corriente no puede hacerlo, misma táctica de la RIAA porque solo el costo del juicio asusta a todos.

Por eso la táctica de ventas de 10musica.com y su “brazo” mediático, Infobae.com, es totalmente funcional a la estrategia de la CAPIF; la información de nuestros derechos y el conocimiento de que leyes se violan, O NO, son más necesarias que nunca porque yo sé como sigue esto la “madre” de cada uno de nosotros se va a preocupar y ante cualquier duda dirán “paguemos porque estás pirateando”.

Sin embargo hay que remarcar algunas cosas:

1- NO hubo sentencia Judicial ya que todo se arregló por vía extrajudicial; personalmente no hubiese arreglado, ya que según la ley debería haberse demostrado el “afán de lucro” pero entiendo que una familia (la edad promedio de los acusados es de 20 años) no quiere meterse en contra de una corporación como la CAPIF apoyada por medios como Infobae.

2- NO son piratas Lo interesante del juicio no es que se los perseguía por haber bajado música de internet, no es que “piratean”, sino la posesión de música en sus discos rígidos sin la licencia necesaria y, al mismo tiempo, tener instalado un programa P2P (en este caso se persiguió a kazaa y a BearShare). ¿Y si quise tener un backup de mis CD’s? Es solo una idea rápida, pero ¿no podría ser cierto?

Y, repito, no son multas porque no fueron generadas en un estrado judicial, sino en un arreglo extrajudicial.

3- Esto es una campaña de miedo y dejando de lado que la gente de CAPIF ya amenaza con “mas juicios”, la actitud de Infobae.com demuestra porque la confianza en los medios cae en picada.

No sólo aprovechan para mostrar “las graves consecuencias” de la piratería sino que, además, aprovechan y hacen publicidad de SU TIENDA de música (10musica.com); la nota sinceramente es una vergüenza, poner como un link relacionado a una tienda musical propia está tan alejado del periodismo y tan cerca del lobby que no se puede creer.

 

 

 

 

 

Madonna comenzó en EE.UU. su gira mundial, con insultos a Bush y crucificada en escena

Periodismo.com
 
Madonna comenzó en Los Ángeles la gira presentación de su último disco "Confessions On a Dance Floor", con imágenes que compararon a George Bush con Adolf Hitler y con una corona de espinas en su cabeza.

La diva del pop volvió a hacer lo que mejor sabe y lo que la hizo famosa: escandalizar y oponerse a las convenciones sociales. En su primer show en vivo después de dos años, Madonna puso en pantalla imágenes de Bush superpuestas con otras de Hitler y Osama Ben Laden.

Además se animó a salir a escena con una corona de espinas y un crucifijo cuando le tocó cantar Live to tell. Mientras entonaba I love New York, hizo una referencia al presidente de Estados Unidos y al sexo oral.

Por supuesto las críticas no tardaron en aparecer desde la Iglesia. "¿Por qué alguien con tanto talento tiene la necesidad de promocionarse ofendiendo a tanta gente?", asegura un comunicado de la institución religiosa en Londres.

A pedido de los artistas, Kirchner derogó la polémica Ley del Músico Profesional

Periodismo.com


El presidente Néstor Kirchner derogó la vieja Ley del Músico, que había sido rechazada por la mayoría de los artistas por no adecuarse a las formas de trabajo actuales.

Kirchner derogó la ley sancionada en 1958, y reglamentada recién meses atrás. Varios músicos, como Víctor Heredia y Mercedes Sosa, llegaron a la Casa Rosada para reunirse con el Presidente quien anunció la derogación de la norma.

Teresa Paradi aseguró que la vieja ley "no contemplaba la forma en que trabajamos hoy" y explicó: "En aquellos años, la mayoría de los músicos tenían relación de dependencia y hoy el ochenta por ciento de nosotros somos autogestivos."

Los productores trabajan en una nueva ley del músico, que incluiría la exención del impuesto al valor agregado en las entradas a espectáculos.

Proyecto para salvar al bandoneón

La Nación
 
Desde hace 70 años, prácticamente no se fabrican

 
Músicos e investigadores argentinos utilizan modernas herramientas tecnológicas para reparar sus piezas
 

 
 Uno de los emblemas del tango, el bandoneón, está en peligro de extinción. Hace cerca de 70 años que prácticamente no se fabrican nuevos instrumentos, por lo que aún se utilizan los antiguos modelos alemanes.

"La mayoría se vendió antes de la [II] Guerra en la Argentina y el Uruguay debido al auge del tango. Pero ahora su número está decreciendo, porque muchos se han deteriorado y porque compradores del exterior se llevan ejemplares en buen funcionamiento", explica Juan Carlos Fredes, bandoneonista y contador público nacional.

Amante del bandoneón, Fredes elaboró dos proyectos: uno es ayudar a la reparación de los modelos clásicos y el otro, diseñar un bandoneón de estudio para niños, que esté al alcance económico de la mayoría de la población. Y para lograrlo recurrió a investigadores del Laboratorio de Entrenamiento Multidisciplinario para la Investigación Tecnológica (Lemit), perteneciente a la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC).

Tecnología de rescate

El bandoneón nació en Sajonia, Alemania, a mediados del siglo XIX. Allí, en la localidad de Carlsfeld, estuvieron ubicadas las fábricas que más instrumentos elaboraron y de mejor calidad sonora. Pero el último establecimiento cerró al comenzar la Segunda Guerra Mundial; posteriormente los bombardeos arrasaron con archivos e instalaciones, y se perdieron planos y matrices.

En este instrumento, el sonido es generado por el aire comprimido que pasa a través de lengüetas de acero (llamadas "voces"), haciéndolas vibrar. Las lengüetas están remachadas a platinas o "peines", que se encuentran en el interior del fuelle. Estos elementos fundamentales son reparados en nuestro medio en forma artesanal, con piezas de metal escogidas generalmente de manera empírica; por ejemplo, usando cuerdas de relojes antiguos.

Fredes se entusiasmó por investigar cómo está construido el bandoneón. Desarmó instrumentos en desuso y estudió sus piezas, buscando cómo reproducirlas y aun mejorarlas.

Para conocer la composición de las lengüetas, recurrió al Lemit. En la sección Metalurgia, dirigida por el ingeniero José L. Sarutti, se analizaron algunas de las voces de un valioso instrumento. Así, se pudo determinar que estaban elaboradas con un acero al carbono 1080 y que las platinas eran de cinc laminado. Se establecieron los parámetros de dureza, elasticidad, plasticidad y dimensiones de las piezas. Este conocimiento permitió comprender el método de afinación, que habitualmente se hace por limado de las voces.

Las platinas tienen formas intrincadas y para elaborarlas en forma tradicional se requeriría una matricería compleja y costosa. Por ello los profesionales del Lemit pusieron a Fredes en contacto con integrantes del Centro de Investigaciones Opticas (el CIOp, que depende de la CIC y el Conicet), dirigidos por el doctor Mario Garavaglia. En el laboratorio se fabricaron lengüetas de acero 1080 y platinas de acero inoxidable, cortándolas con un equipo láser con comandado computarizado.

Intérpretes del futuro

En su casa de La Plata, Fredes instaló una escuela de bandoneonistas, que bautizó Carsfeld, en honor a la sede de la desaparecida fábrica de prestigiosos instrumentos AA (conocidos como Doble A). En 2000 pudo viajar a esa ciudad como integrante del Conjunto Municipal de Bandoneones de Tandil, y recibió una afectuosa acogida y mucha información sobre la historia del instrumento.

Hace dos años, creó en La Plata una orquesta-escuela de jóvenes bandoneonistas llamada Chebandoneón, en la que la ejecutante más joven tiene sólo nueve años. Conocedor de las dificultades que tienen los niños para tocar los grandes bandoneones (pesan alrededor de siete kilos), y como actualmente no existen instrumentos adaptados a ellos, el músico decidió crearlos.

"En mi taller estoy fabricando los prototipos de dos bandoneones de bajo costo para niños de entre siete y diez años -explica-. Hemos hecho calcos de manos de chicos de esas edades y obtuvimos una medida promedio para diseñar las empuñaduras y teclados. La edad ideal para empezar a tocar un instrumento es alrededor de los seis años, aunque el oído musical debería ir formándose desde el jardín de infantes. Como tocar el bandoneón no es fácil, también tengo el propósito de desarrollar un método de enseñanza adaptado a los niños."

En abril, su proyecto de bandoneones de estudio fue declarado de interés público por la Municipalidad de La Plata. Ahora, mientras espera conseguir apoyo económico, ya encontró el tipo de cartón más apropiado para fabricar el fuelle, encargó la matricería para hacer sus puntas metálicas y él mismo elabora las tapas de madera que lo cierran.

"Las lengüetas y platinas cortadas en el CIOp ya están probadas y andan bien. Las teclas serán de acrílico y hay que determinar el mejor material para los resortes que las sostienen. También recurrí al ingeniero Bazo, especialista en Acústica de la Universidad Nacional de La Plata, para resolver el problema de la afinación. Queremos hacerlo con ayuda de programas computarizados, con un sistema inspirado en el que se usa para balancear las ruedas de los autos", concluye el músico.

Irene Maier
Comisión de Investigaciones Científicas

El nuevo CD de Callejeros se agotó en pocas horas, a pesar de que es más caro que el promedio

Periodismo.com


El disco nuevo de Callejeros, "Señales", agotó en un par de horas las 20 mil copias que se pusieron a la venta, a pesar de que sale 45 pesos, 15 más que cualquier CD en su lanzamiento.

A pesar de estar procesados por su responsabilidad en la muerte de 194 personas en Cromañón y de ser cuestionados por varios sectores, Callejeros sigue siendo uno de los grupos que más vende en el país.

El álbum nuevo ya es disco de Oro y las principales disquerías aseguran que hoy renovarán el stock. Por ahora la banda no encontró un lugar para tocar y poder presentar el disco.