Tomás Eloy Martínez: «Vivir en EE.UU. es asfixiante»

La Nación

Feria del Libro: comienza hoy la fiesta de la literatura.Tomás Eloy Martínez, que abrirá la muestra, fue muy crítico del gobierno de Bush.

«Vivir en los Estados Unidos durante la presidencia de Bill Clinton fue casi paradisíaco comparado con esta época de mentiras y ofensas al sentido común que es la era de Bush, en la que la vida se ha vuelto muy desagradable y asfixiante. Es una época belicosa, porque se trata de mantener en alto el prestigio de un gobierno que se descascara por sus mentiras evidentes, que se descubren cada día.»

Así reflexionó ayer, en un desayuno con periodistas argentinos a poco de llegar a Buenos Aires desde Boston, el escritor argentino Tomás Eloy Martínez, residente en los Estados Unidos. El autor de «Santa Evita» inaugurará hoy la Feria del Libro.

El escritor se mostró de muy buen humor durante la informal charla con la prensa, en la que el Fondo de Cultura Económica presentó la antología «La otra realidad», que recopila artículos del escritor, algunos publicados en LA NACIÓN y otros, inéditos. Habló sobre literatura y política, y su especial preocupación estuvo orientada a contar detalles de la vida norteamericana con la política de George Bush.

«Tengo un amigo, Paul Auster, con quien nos vemos a menudo y que está muy descorazonado, con ganas de exiliarse en Francia. Es entristecedor, sobre todo en la costa este, donde vivo. Porque en el medio del país, donde el fundamentalismo religioso es aceptado y la falta de libertad no pesa tanto, la gente no se afecta demasiado», reflexionó.

Tomás Eloy Martínez dijo que la vida de los inmigrantes, sobre todo asiáticos, «se ha endurecido dolorosamente en EE.UU.» y que, según su percepción, las cosas no parecen ir hacia un cambio positivo. Por el contrario, «hay una escalada bélica que va hacia Irán».

«La correspondencia es violada en EE.UU. Toda la correspondencia del exterior llega abierta y el correo asegura que es por la seguridad de los ciudadanos. No es envidiable vivir hoy en los Estados Unidos», dijo, como dato significativo.

Sostuvo que el gobierno de Bush muestra preocupación por la evolución de la política venezolana, con Chávez a la cabeza. Y que la gente común, en EE.UU., no hace diferencia entre un guatemalteco, un colombiano o un argentino. «Somos todos hispanos. En realidad, como América latina, no nos ven. A menos que ello entrañe una forma de peligro, América latina no despierta ningún interés. El gran problema, en este momento, es el alzamiento de los inmigrantes, que son una incomodidad severa para Bush. En el sur y la costa oeste son movimientos muy fuertes. Ellos están tomando conciencia de su unidad y su poder», reflexionó.

Agregó: «Sé que el viaje del presidente colombiano, Alvaro Uribe, a Cuba no podría haberse dado sin el visto bueno de la Casa Blanca, ya que es su principal aliado en América latina. Uribe sería como un adelantado para tantear el terreno, por lo que se presume como un cambio fuerte en Cuba en un corto tiempo, que podría darse por la muerte de Fidel Castro».

Sin embargo, según contó Martínez, no siempre las cosas fueron tan decepcionantes en su país de residencia. «Suelo decir que trabajo en los Estados Unidos y vivo en la Argentina, aunque parezca una boutade. Estados Unidos me ofreció una posibilidad inusual, que es la de ser escritor residente con el único compromiso de escribir lo que quiera. Algo que hacía 260 años no se daba en la Universidad de Rutgers. Es similar a lo que ofrece la Universidad de Princeton, donde, por ejemplo, gozan de esta posibilidad las prestigiosas Joyce Carol Oates y #Toni Morrison

Kirchner y la prensa

Consultado sobre la relación que el gobierno de Kirchner mantiene con los medios argentinos, el autor de «La mano del amo» (Alfaguara) dijo: «He tomado conciencia de ciertas actitudes autoritarias del Presidente con la prensa, sobre todo en su provincia, Santa Cruz, cuando era gobernador. Quizás hay una tendencia. Me parece lamentable que el Presidente nunca haya sostenido una conferencia de prensa ni haya hablado con los corresponsales extranjeros. Ese es un buen hábito en la democracia. La ausencia de ese hábito habla de una relación confusa con la prensa y de desconfianza de la disidencia, que a su vez es una desconfianza de la democracia».

Como para Martínez la literatura es la vida, muestra energías como para trabajar, actualmente, dos novelas en simultáneo. «Una se llama «Purgatorio». Escribí casi sobre cada momento de la vida de la Argentina del siglo XX. Pero no lo hice sobre la vida cotidiana durante la dictadura militar, porque no viví ni un solo día. Por eso quiero hacerlo ahora a través de la escritura. Estoy reconstruyendo esa época a través de lecturas reveladoras y de películas».

El otro libro en construcción, contó, es a pedido de una editorial inglesa, que publicará una serie sobre mitos. Son 40 autores. Ya publicaron Margaret Atwood sobre el mito de Penélope y #Milan Kundera reflexionó sobre Zeus. «Yo elegí el Olimpo, que para mí tiene tres lecturas. Una es el Olimpo de la «Ilíada» y la «Odisea», cuando los dioses deciden el destino de los hombres. La segunda instancia es la del Olimpo como definición de ese destino durante el nazismo. Y una fase final de la evolución de ese Olimpo es el campo de concentración El Olimpo, en los años de la dictadura», concluyó.

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION

La Argentina, a libro y espada

En su discurso inaugural hoy, a las 18.30, en la apertura de la Feria del Libro, Tomás Eloy Martínez abordará que la Argentina, como nación, no se constituyó a través de la espada, sino de los libros y que fueron los letrados que hicieron la Revolución de Mayo quienes proyectaron un país de ciudadanos alfabetizados. El primer acto cultural, a la misma hora, tendrá como protagonista al monje benedictino alemán Anselm Grün, quien hablará en la Sala Jorge Luis Borges sobre el misterio del dolor desarrollado en su reciente libro «¿Por qué a mí?».

«Vivir en EE.UU. es asfixiante»

La Nación
 
Feria del Libro: comienza hoy la fiesta de la literatura

 
Tomás Eloy Martínez, que abrirá la muestra, fue muy crítico del gobierno de Bush

 
 
"Vivir en los Estados Unidos durante la presidencia de Bill Clinton fue casi paradisíaco comparado con esta época de mentiras y ofensas al sentido común que es la era de Bush, en la que la vida se ha vuelto muy desagradable y asfixiante. Es una época belicosa, porque se trata de mantener en alto el prestigio de un gobierno que se descascara por sus mentiras evidentes, que se descubren cada día."

Así reflexionó ayer, en un desayuno con periodistas argentinos a poco de llegar a Buenos Aires desde Boston, el escritor argentino Tomás Eloy Martínez, residente en los Estados Unidos. El autor de "Santa Evita" inaugurará hoy la Feria del Libro.

El escritor se mostró de muy buen humor durante la informal charla con la prensa, en la que el Fondo de Cultura Económica presentó la antología "La otra realidad", que recopila artículos del escritor, algunos publicados en LA NACIÓN y otros, inéditos. Habló sobre literatura y política, y su especial preocupación estuvo orientada a contar detalles de la vida norteamericana con la política de George Bush.

"Tengo un amigo, Paul Auster, con quien nos vemos a menudo y que está muy descorazonado, con ganas de exiliarse en Francia. Es entristecedor, sobre todo en la costa este, donde vivo. Porque en el medio del país, donde el fundamentalismo religioso es aceptado y la falta de libertad no pesa tanto, la gente no se afecta demasiado", reflexionó.

Tomás Eloy Martínez dijo que la vida de los inmigrantes, sobre todo asiáticos, "se ha endurecido dolorosamente en EE.UU." y que, según su percepción, las cosas no parecen ir hacia un cambio positivo. Por el contrario, "hay una escalada bélica que va hacia Irán".

"La correspondencia es violada en EE.UU. Toda la correspondencia del exterior llega abierta y el correo asegura que es por la seguridad de los ciudadanos. No es envidiable vivir hoy en los Estados Unidos", dijo, como dato significativo.

Sostuvo que el gobierno de Bush muestra preocupación por la evolución de la política venezolana, con Chávez a la cabeza. Y que la gente común, en EE.UU., no hace diferencia entre un guatemalteco, un colombiano o un argentino. "Somos todos hispanos. En realidad, como América latina, no nos ven. A menos que ello entrañe una forma de peligro, América latina no despierta ningún interés. El gran problema, en este momento, es el alzamiento de los inmigrantes, que son una incomodidad severa para Bush. En el sur y la costa oeste son movimientos muy fuertes. Ellos están tomando conciencia de su unidad y su poder", reflexionó.

Agregó: "Sé que el viaje del presidente colombiano, Alvaro Uribe, a Cuba no podría haberse dado sin el visto bueno de la Casa Blanca, ya que es su principal aliado en América latina. Uribe sería como un adelantado para tantear el terreno, por lo que se presume como un cambio fuerte en Cuba en un corto tiempo, que podría darse por la muerte de Fidel Castro".

Sin embargo, según contó Martínez, no siempre las cosas fueron tan decepcionantes en su país de residencia. "Suelo decir que trabajo en los Estados Unidos y vivo en la Argentina, aunque parezca una boutade. Estados Unidos me ofreció una posibilidad inusual, que es la de ser escritor residente con el único compromiso de escribir lo que quiera. Algo que hacía 260 años no se daba en la Universidad de Rutgers. Es similar a lo que ofrece la Universidad de Princeton, donde, por ejemplo, gozan de esta posibilidad las prestigiosas Joyce Carol Oates y Toni Morrison."

Kirchner y la prensa

Consultado sobre la relación que el gobierno de Kirchner mantiene con los medios argentinos, el autor de "La mano del amo" (Alfaguara) dijo: "He tomado conciencia de ciertas actitudes autoritarias del Presidente con la prensa, sobre todo en su provincia, Santa Cruz, cuando era gobernador. Quizás hay una tendencia. Me parece lamentable que el Presidente nunca haya sostenido una conferencia de prensa ni haya hablado con los corresponsales extranjeros. Ese es un buen hábito en la democracia. La ausencia de ese hábito habla de una relación confusa con la prensa y de desconfianza de la disidencia, que a su vez es una desconfianza de la democracia".

Como para Martínez la literatura es la vida, muestra energías como para trabajar, actualmente, dos novelas en simultáneo. "Una se llama «Purgatorio». Escribí casi sobre cada momento de la vida de la Argentina del siglo XX. Pero no lo hice sobre la vida cotidiana durante la dictadura militar, porque no viví ni un solo día. Por eso quiero hacerlo ahora a través de la escritura. Estoy reconstruyendo esa época a través de lecturas reveladoras y de películas".

El otro libro en construcción, contó, es a pedido de una editorial inglesa, que publicará una serie sobre mitos. Son 40 autores. Ya publicaron Margaret Atwood sobre el mito de Penélope y Milan Kundera reflexionó sobre Zeus. "Yo elegí el Olimpo, que para mí tiene tres lecturas. Una es el Olimpo de la «Ilíada» y la «Odisea», cuando los dioses deciden el destino de los hombres. La segunda instancia es la del Olimpo como definición de ese destino durante el nazismo. Y una fase final de la evolución de ese Olimpo es el campo de concentración El Olimpo, en los años de la dictadura", concluyó.

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION

La Argentina, a libro y espada

  • En su discurso inaugural hoy, a las 18.30, en la apertura de la Feria del Libro, Tomás Eloy Martínez abordará que la Argentina, como nación, no se constituyó a través de la espada, sino de los libros y que fueron los letrados que hicieron la Revolución de Mayo quienes proyectaron un país de ciudadanos alfabetizados. El primer acto cultural, a la misma hora, tendrá como protagonista al monje benedictino alemán Anselm Grün, quien hablará en la Sala Jorge Luis Borges sobre el misterio del dolor desarrollado en su reciente libro "¿Por qué a mí?".

Irán: Bush no descarta un ataque nuclear

La Nación
 
Se agrava la tensión por el programa atómico de Teherán: nuevos desacuerdos entre las potencias

 
Dijo en Washington que "todas las opciones están sobre la mesa" para poner fin a la crisis; debaten en Moscú posibles sanciones
 

 
MOSCU.- La preocupación mundial por la crisis con Teherán creció ayer aún más después de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no descartó un ataque nuclear contra objetivos en Irán, mientras en Moscú los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania debatían qué medidas tomar ante el abierto desafío al ultimátum impuesto al régimen islámico.

"Todas las opciones están sobre la mesa", respondió el presidente estadounidense a los periodistas que, en Washington, le preguntaron sobre la posibilidad de utilizar armas atómicas contra instalaciones nucleares de Irán. Sin embargo, el mandatario aclaró de inmediato su deseo de "resolver este tema por la vía de la diplomacia".

La escalada -por el momento sólo verbal- fue sostenida también desde Medio Oriente por los funcionarios de la república islámica y llevó a una nueva disparada en los precios del petróleo, que alcanzaron un récord histórico (ver aparte).

En las últimas semanas, la prensa norteamericana ha informado sobre diversos planes militares norteamericanos contra Irán, entre ellos la posibilidad de ataques aéreos limitados a plantas nucleares o una campaña de bombardeos más amplia destinada a destruir blancos militares o políticos.

Ayer, el presidente iraní, el ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad, mantuvo su posición desafiante y advirtió durante un desfile militar que el "poderoso" ejército iraní "cortará la mano del enemigo y hará que lamente su agresión".

Y aunque el vocero de la cancillería iraní afirmó que su país "no se toma en serio" las informaciones sobre las amenazas militares estadounidenses, advirtió: "Irán está preparado para todas las eventualidades, y si pasa algo inesperado entonces la otra parte saldrá más dañada".

Pero ayer los ojos de los analistas estuvieron puestos en Moscú, donde hubo deliberaciones entre los cinco integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU -Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, China y Rusia- más Alemania para analizar los pasos por seguir ante el evidente incumplimiento por parte de Irán del ultimátum de 30 días que le fue impuesto el pasado 28 de marzo por el organismo -que vencerá en nueve días- para que depusiera cualquier actividad relacionada con el enriquecimiento de uranio.

Tras la primera jornada del debate, hubo silencio absoluto por parte de los funcionarios, la mayoría de ellos vicecancilleres de sus respectivos países. Sin embargo, una fuente diplomática que pidió permanecer en el anonimato admitió en tono pesimista que entre los asistentes "no hubo aperturas".

Más tarde, y aunque había suspendido su conferencia de prensa, el subsecretario de Estado norteamericano, Nicholas Burns, dijo a los periodistas que, después de casi tres horas de reunión, los diplomáticos reconocieron la "necesidad de una respuesta severa a Irán por la flagrante violación de sus responsabilidades internacionales". Añadió que se discutió la posibilidad de aplicar sanciones, pero que harían falta nuevas conversaciones.

"Las acciones de Irán la semana pasada han acentuado las preocupaciones en la comunidad internacional y todos coincidimos en que eran fundamentalmente negativas y un paso atrás", dijo Burns. "Ahora la tarea consiste en ponernos de acuerdo sobre la manera de avanzar", añadió.

Irán anunció la semana pasada que había logrado enriquecer uranio al 3,5 por ciento -una concentración útil para alimentar centrales nucleares, aunque muy lejana del uso bélico- en escala de laboratorio. Y anunció que buscará lograr una producción en gran escala en los próximos años.

El anuncio provocó alarma en la comunidad internacional y fue interpretado como un abierto desafío de Teherán, en medio de una crisis que cada vez más parece dirigirse a un callejón sin salida. La línea más dura dentro del Consejo de Seguridad es liderada por Estados Unidos, que propone sanciones a los iraníes basadas en el artículo 7° de la Carta de las Naciones Unidas, que contempla la posibilidad del uso de la fuerza. En el otro extremo, China y Rusia -que mantienen importantes vínculos comerciales con Irán- se niegan, por el momento, a aplicar sanciones, aunque no ven con agrado la posibilidad de que en el mediano o largo plazo Teherán cuente con armas atómicas.

Ayer, el canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo que Rusia "ha recomendado con insistencia a la parte iraní que haga una pausa en su programa de enriquecimiento de uranio".

Y Bush, según comentó ayer, espera convencer a su homólogo chino, Hu Jintao, de la conveniencia de imponer sanciones a la república islámica durante una entrevista que mantendrán mañana en Washington ambos mandatarios.

Israel ordena ataques selectivos

La Nación
 
Tensión en Medio Oriente

 
Tras el atentado, el gobierno autorizó al ejército a asesinar a supuestos terroristas
 
JERUSALEN.- Un día después del peor atentado terrorista en suelo israelí en casi dos años, el gobierno del primer ministro Ehud Olmert volvió a responsabilizar ayer al movimiento extremista Hamas por el ataque y dio su aval al ejército para que lleve a cabo "asesinatos selectivos" contra presuntos militantes en los territorios palestinos.

No obstante, las autoridades israelíes descartaron realizar una operación militar de gran magnitud en represalia por el ataque de Tel Aviv, en un aparente intento por evitar una nueva escalada de violencia con los palestinos.

Funcionarios israelíes dijeron que una respuesta moderada al atentado ayudará a mantener unido el frente internacional que se ha formado contra el gobierno de Hamas y que podría derrumbarse ante una amplia operación militar contra los palestinos. Pero aclararon que Israel tomará todas las medidas que considere necesarias para evitar nuevos ataques, incluidos los "asesinatos selectivos" contra "todos aquellos que están implicados en el terrorismo".

Diez personas murieron y más de 60 resultaron heridas en el atentado suicida perpetrado anteayer en un concurrido restaurante de Tel Aviv, que fue reivindicado por el movimiento radical Jihad Islámica. Ayer se informó que entre las víctimas se encuentran dos inmigrantes de origen rumano y dos ciudadanos franceses.

El ataque fue el primero en suelo israelí desde que la organización terrorista Hamas se hiciera cargo del gobierno palestino, el 29 del mes pasado. Los líderes de Hamas se negaron a condenar el atentado e incluso lo defendieron, al describirlo como un "acto legítimo de autodefensa" frente a las "agresiones" de los israelíes.

"Israel responsabiliza de este atentado al gobierno de Hamas, visto que no lo condenó", dijo ayer un alto funcionario israelí.

Como parte de sus represalias por el ataque, el gobierno israelí decidió retirar los permisos de residencia en Jerusalén Este -un territorio anexado a Israel desde 1967- a varios miembros de Hamas, entre ellos tres diputados originarios de esa ciudad.

Por otro lado, las fuerzas de seguridad fueron puestas en estado de alerta máxima para evitar nuevos atentados y se incrementaron los controles en todas las autopistas y en la larga frontera que separa Israel de Cisjordania, de donde era oriundo el kamikaze, de 21 años. El ejército israelí detuvo ayer al padre del suicida y a otros 30 palestinos en las ciudades de Jenín y Naplusa.

Mientras tanto, en la Franja de Gaza, grupos armados criticaron duramente al presidente palestino, Mahmoud Abbas, por haber condenado el atentado de Tel Aviv -al que calificó de "acto despreciable"-, y le exigieron que pidiera "disculpas" por sus declaraciones.

En el terreno internacional, el atentado provocó nuevas condenas. Japón, por su parte, amenazó con suspender su ayuda económica a los palestinos tras la negativa de Hamas a condenar el ataque. Por otro lado, Rusia tiene previsto poner a disposición de los palestinos 10 millones de dólares en concepto de ayuda humanitaria, según informó ayer la prensa moscovita.

Rusia se sumaría así a Irán y Qatar, países que ya se comprometieron a ayudar económicamente a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), sumida en una grave crisis financiera, luego de que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) congelaran sus aportes al gobierno de Hamas. Tanto Washington como Bruselas exigen al grupo terrorista que reconozca a Israel y que abandone la violencia para continuar recibiendo su ayuda.

#Ucrania

Ataque contra el óblast de Bélgorod (2023)

Accidente de helicóptero en Brovary (2023)

Invasión rusa de Ucrania (2022)

Kiev

La Nación

Unas 93.000 personas morirían por Chernobyl

Veinte años después. Según un informe de Greenpeace. BERLIN – La organización ecologista Greenpeace estimó que la catástrofe nuclear ocurrida en la ciudad ucraniana de Chernobyl hace casi veinte años podría causar la muerte de más de 93.000 personas por cáncer, según un estudio presentado ayer en Berlín, que contradice otro de la ONU, que estimaba sólo 4000 víctimas.

El experto de Greenpeace Thomas Breuer afirmó que esa cifra corresponde sólo a los muertos por cáncer en Belarús, Ucrania y Rusia y es citada en estudios recientes de la #Academia de Ciencias de Rusia. Sin embargo, según el alemán, a esta cifra se debe sumar la de los muertos por enfermedades pulmonares y por otros males como el traspaso a nuevas generaciones de defectos genéticos.

Breuer afirmó que de la catástrofe nuclear se podrían derivar también muertes en Europa occidental que todavía no se pueden cuantificar. No obstante, consideró que Rusia y las Naciones Unidas, por medio del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), tratan de restar importancia a la catástrofe, ocurrida el 26 de abril de 1986.

Breuer hizo referencia a que el OIEA sólo prevé un máximo de 4000 muertos a causa del desastre, algo para lo que se aferró a la cifra más baja estimada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS calcula que el accidente habría dejado entre 4000 y 8900 muertos.

«Quien habla de 4000 víctimas niega la gravedad de esta tragedia e ignora el sufrimiento de innumerables personas», afirmó el experto.

En cambio, Greenpeace califica de «muy realista» un estudio publicado este año por la Academia de Ciencias de Rusia que habla de 270.000 casos de cánceres suplementarios que «acabarán probablemente en 93.000 muertes» en Ucrania, Belarús y Rusia. «Nadie puede decir con seguridad cuántas personas morirán por las consecuencias de Chernobyl», reconoció.

La amenaza del cáncer

En su informe basado en una compilación de distintos estudios, algunos de los cuales no han sido todavía publicados, Greenpeace estimó en 200.000 el posible número de muertes en Rusia, Ucrania y Belarús entre 1990 y 2004 por cáncer y otras enfermedades.

El accidente de Chernobyl ha causado «un brote» de casos de cáncer en las zonas contaminadas y un «largo espectro» de otras enfermedades respiratorias, digestivas, circulatorias, así como anomalías en el sistema inmunológico y endocrinológico, según el informe de Greenpeace publicado ayer en #Kiev y Amsterdam.

«Sólo el análisis de las enfermedades oncológicas muestra que cerca de 100.000 de futuras muertes por cáncer en el mundo serán a consecuencia de Chernobyl», subrayó el documento.

Según datos de la organización ecologista, entre cinco y ocho millones de personas viven hoy, veinte años después, en zonas altamente contaminadas con elementos radiactivos tras la avería de Chernobyl.

Hetmanato

República Popular UcranianaDirectorio de Ucrania

Revolución naranja (2005 – 2004)

Idioma ucraniano

Unas 93.000 personas morirían por Chernobyl

La Nación
 
Veinte años después

 
Según un informe de Greenpeace
 
 BERLIN.- La organización ecologista Greenpeace estimó que la catástrofe nuclear ocurrida en la ciudad ucrania de Chernobyl hace casi veinte años podría causar la muerte de más de 93.000 personas por cáncer, según un estudio presentado ayer en Berlín, que contradice otro de la ONU, que estimaba sólo 4000 víctimas.

El experto de Greenpeace Thomas Breuer afirmó que esa cifra corresponde sólo a los muertos por cáncer en Belarús, Ucrania y Rusia y es citada en estudios recientes de la Academia de Ciencias de Rusia. Sin embargo, según el alemán, a esta cifra se debe sumar la de los muertos por enfermedades pulmonares y por otros males como el traspaso a nuevas generaciones de defectos genéticos.

Breuer afirmó que de la catástrofe nuclear se podrían derivar también muertes en Europa occidental que todavía no se pueden cuantificar. No obstante, consideró que Rusia y las Naciones Unidas, por medio del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), tratan de restar importancia a la catástrofe, ocurrida el 26 de abril de 1986.

Breuer hizo referencia a que el OIEA sólo prevé un máximo de 4000 muertos a causa del desastre, algo para lo que se aferró a la cifra más baja estimada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS calcula que el accidente habría dejado entre 4000 y 8900 muertos.

"Quien habla de 4000 víctimas niega la gravedad de esta tragedia e ignora el sufrimiento de innumerables personas", afirmó el experto.

En cambio, Greenpeace califica de "muy realista" un estudio publicado este año por la Academia de Ciencias de Rusia que habla de 270.000 casos de cánceres suplementarios que "acabarán probablemente en 93.000 muertes" en Ucrania, Belarús y Rusia. "Nadie puede decir con seguridad cuántas personas morirán por las consecuencias de Chernobyl", reconoció.

La amenaza del cáncer

En su informe basado en una compilación de distintos estudios, algunos de los cuales no han sido todavía publicados, Greenpeace estimó en 200.000 el posible número de muertes en Rusia, Ucrania y Belarús entre 1990 y 2004 por cáncer y otras enfermedades.

El accidente de Chernobyl ha causado "un brote" de casos de cáncer en las zonas contaminadas y un "largo espectro" de otras enfermedades respiratorias, digestivas, circulatorias, así como anomalías en el sistema inmunológico y endocrinológico, según el informe de Greenpeace publicado ayer en Kiev y Amsterdam.

"Sólo el análisis de las enfermedades oncológicas muestra que cerca de 100.000 de futuras muertes por cáncer en el mundo serán a consecuencia de Chernobyl", subrayó el documento.

Según datos de la organización ecologista, entre cinco y ocho millones de personas viven hoy, veinte años después, en zonas altamente contaminadas con elementos radiactivos tras la avería de Chernobyl.

Secuestran en Bolivia a 3 ministros de Morales

La Nación
 
Fueron retenidos por pobladores
 
 
LA PAZ.– Tres ministros del gobierno boliviano fueron tomados anoche como rehenes por pobladores de la localidad de Puerto Suárez que reclaman autorización oficial para la instalación de una industria siderúrgica en el lugar.

Los ministros involucrados en el singular episodio son los de Desarrollo Sostenible y Planificación, Carlos Villegas; de Minería, Walter Villarroel, y la de Desarrollo Económico y Microempresa, Zelinda Sosa.

El gobierno dijo anoche que no negociará “bajo ninguna medida de presión ni chantaje” con los secuestradores y que pidió al fiscal general, Pedro Gareca, que inicie la investigación para sancionar a los autores.

Los tres ministros habían viajado ayer a Puerto Suárez, 1800 kilómetros al sudeste de La Paz, para negociar con el comité cívico local la licitación internacional para la explotación de los yacimientos de hierro del Mutún.

Exigencias

Pero los pobladores de Puerto Suárez, pueblo de frontera frente a la ciudad brasileña de Corumbá, los retuvieron como rehenes y exigen que el gobierno legalice las operaciones en la zona de la siderúrgica boliviano-brasileña EBX.

Esta empresa pretende explotar los yacimientos de hierro de Urucum, en Brasil, y fundirlos en una planta que instaló en territorio boliviano, utilizando carbón vegetal para alimentar sus hornos.

Aunque ya fue instalada la planta, su funcionamiento no fue legalmente autorizado por Bolivia y tampoco cuenta con el permiso ambiental necesario para operar.

Pese a ello, según las autoridades nacionales, ya deforestó 300 hectáreas de bosque tropical.

El ministro de Defensa, Walker San Miguel, anunció anoche que el gobierno no autorizará el funcionamiento de la planta porque la Constitución prohíbe que se instalen empresas extranjeras en un área de hasta 50 kilómetros del límite de fronteras.

Alemania abrirá los archivos del Holocausto

La Nación
 
Tras 60 años

 
Hay allí 30 millones de expedientes
 
 WASHINGTON.- Después de haber limitado su acceso durante seis décadas, Alemania anunció ayer su intención de abrir los archivos nazis con información sobre unos 17 millones de judíos y trabajadores esclavizados que fueron perseguidos y asesinados durante el Holocausto.

En el Museo en Memoria del Holocausto de Washington, la ministra de Justicia alemana, Brigitte Zypries, dijo que su país colaborará con Estados Unidos para lograr la apertura de los archivos que son resguardados por 11 países en la población alemana de Bad Arolsen.

"Me complace anunciarles que Alemania cambió su punto de vista y accederá a una rápida revisión de los Acuerdos de Bonn [de 1955]", que regulan la gestión de un vasto archivo de 30 millones de expedientes, dijo Zypries.

Alemania se había resistido hasta ahora a permitir el acceso a los archivos con el argumento de resguardar la intimidad de los involucrados.

La apertura de los archivos permitiría a sobrevivientes y parientes de las víctimas de los nazis un mayor y más preciso conocimiento de lo que ocurrió en el Holocausto. También historiadores tendrán acceso a los expedientes.

Los documentos sólo habían sido usados por la Cruz Roja para buscar a víctimas desaparecidas o muertas durante el Holocausto. La decisión de Alemania tiene una "importancia moral e histórica en un momento crucial", consideró la directora del museo, Sara Bloomfield, tras reunirse con Zypries.

Paul Shapiro, director del Centro de Estudios Avanzados sobre el Holocausto, dijo en una entrevista que "de manera general [la medida] posibilita conocer mucho más del destino de personas y saber mucho más del mismo holocausto: de los campos de concentración, del trabajo forzado y de las personas desplazadas".

Luego de cambiar su posición sobre la apertura de los archivos, Alemania buscará la inmediata revisión del acuerdo de las 11 naciones que los controlan, manifestó la ministra Zypries, que anticipó que la apertura podría concretarse en un plazo de hasta seis meses.

La información contenida en los archivos, que también incluye documentos de posguerra de los aliados sobre los refugiados, fue confiscada por las fuerzas aliadas después de la caída del régimen nazi, en 1945.

Agencias AP y AFP

Chile: diputados preparan una ley para anular la amnistía de Pinochet

Periodismo.com


Diputados pertenecientes al partido oficial de Chile preparan un proyecto para anular la ley de amnistía, que impuso Augusto Pinochet para amparar a los responsables de los crímenes de la dictadura.

El proyecto de ley será presentado por el diputado socialista Juan Bustos y los legisladores Tucapel Jiménez (PPD), Gabriel Ascencio (DC) y Marco Ominami, socialista. “Es la última carta para asegurar que se haga justicia con los culpables, que tengan finalmente una condena física y no sólo una condena moral”, dijeron.

La ley fue acelerada luego de que el juez Víctor Montiglio perdonara a tres militares que participaron de la operación represiva Caravana de la Muerte. "Pretendemos zanjar en forma definitiva este tema y dar una señal clara desde el Parlamento al Poder Judicial", aseguró Bustos.

Pekín amaneció cubierta de arena

La Nación
 
El desierto se está acercando a la capital china
 
 

 

PEKIN (AFP).- Millones de habitantes de Pekín se despertaron hoy con la sorpresa de ver la ciudad cubierta por una fina capa de arena, en una nueva prueba de que el desierto se está acercando a la capital china.

Los pequineses acudieron a sus trabajos en vehículos coloreados de amarillo y marrón por la arenisca que cayó durante la noche, mientras que los propietarios de los comercios limpiaban las puertas de sus tiendas de la arena presente.

La Oficina de Protección del Medio Ambiente de Pekín advirtió que la tormenta de arena, la peor en lo que va de año, podría ser perjudicial para la salud.

"Las tormentas de arena afectan al cuerpo humano, especialmente al aparato respiratorio", señaló un responsable de la Oficina al precisar haber aconsejado "quedarse en casa a las personas con problemas respiratorios".

China tiene 2,6 millones de kilómetros cuadrados de desierto, que corresponden a 2,5 veces la superficie cultivable del país, según cifras gubernamentales.

Más de un cuarto de la superficie total de China fue clasificada como zona desértica y ello ha afectado negativamente a las vidas de más de 400 millones de personas, es decir, el 30% de la población del país, de acuerdo con las estadísticas oficiales.