Encuentro de Pentecostés 2006 será animado por cantos de los movimientos

ROMA,- 31 de May 06 (Reddemusicacatolica.com) El encuentro de los movimientos eclesiales y nuevas comunidades eclesiales en la víspera de Pentecostés con el Santo Padre, estará precedida por un momento de cantos. oración y reflexión, durante el cual se recordará el encuentro con Juan Pablo II en 1998.

Un coro compuesto por representantes de las diversos grupos eclesiales interpretará los cantos más significativos de esos movimientos, que acogerán la llegada del Papa y lo acompañará durante el recorrido por la Plaza de San Pedro. Luego a las 6:00 p.m., el Papa Benedicto XVI presidirá la liturgia de las vísperas. 

Está previsto el canto de tres salmos, al término de los cuales, tres de los responsables de los movimientos tomarán la palabra. Después de la homilía de Benedicto XVI, se procederá a la memoria litúrgica del sacramento de la Confirmación y un último Fundador tomará la palabra para responder a la exhortación pontificia.

Según el Pontificio Consejo para los Laicos, se espera una afluencia de 300 mil personas, en su mayor parte de Europa. Los representantes de América Latina serán unos cinco mil, 450 de África, 300 de Asia y más de un centenar de Oceanía. 

El 4 de junio, Domingo de Pentecostés, el Papa celebrará a las 10:00 a.m. en la Plaza de San Pedro la Santa Misa de la solemnidad.

El Papa pidió perdón por los crímenes nazis

La Nación

Conmovedora visita de Benedicto XVI a Polonia

 
Lo hizo como alemán, en Auschwitz; llamó a cerrar heridas
 

 
AUSCHWITZ-BIRKENAU, Polonia.– Reina el silencio y sopla un viento frío entre los álamos que se alzan cerca de las prolijas construcciones de ladrillo rojo que fueron testigos, entre 1939 y 1944, de un genocidio. Es media tarde y un cielo plomizo anuncia lluvia. Debajo de la gran puerta de hierro adornada con la sarcástica frase Arbeit macht frei (el trabajo libera), que da acceso al campo de concentración más espantoso de la historia, donde el nazismo eliminó a 1,5 millones de personas –en su mayoría, judíos–, un hombre vestido de blanco avanza decidido. Su paso es rápido y el rostro, adusto. Las manos están juntas, recogidas, como pidiendo disculpas.

Así comenzó ayer la histórica visita de Benedicto XVI a los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau, donde pidió “perdón y reconciliación”, condenó el nazismo e imploró a Dios que “no permita nunca más una cosa semejante”.

“En este lugar de horror, de crímenes masivos contra Dios y contra el hombre que no tiene comparación en la historia, hablar es casi imposible. Y es especialmente difícil y oprimente para un papa que viene de Alemania», dijo el Pontífice, al comienzo de su esperado discurso en este lugar escalofriante, que fue la última etapa de su viaje a Polonia.

«En un lugar como éste, uno se queda sin palabras, y en el fondo puede haber sólo un silencio aterrador, un silencio que es un grito interior hacia Dios: ¿por qué, Señor, has callado? ¿Por qué has podido tolerar todo esto?», se preguntó Joseph Ratzinger, el primer papa alemán que visita el sitio donde el régimen nazi creó una verdadera fábrica de la muerte.

«Es a esta actitud de silencio a la que nos inclinamos profundamente en nuestro fuero íntimo, frente a la innumerable hilera de los que aquí sufrieron y fueron ejecutados. Este silencio, sin embargo, se convierte luego en una pregunta en voz alta de perdón y de reconciliación; un grito al Dios viviente para que no permita nunca más una cosa semejante», agregó el Papa, en un discurso denso de significados teológicos, evidentemente escrito de su puño y letra, que pronunció en italiano frente al monumento internacional a las víctimas del Holocausto de Birkenau.

En una señal que pareció venir desde el cielo, cuando Benedicto XVI, de 79 años, llegó hasta este lugar ubicado en medio de las ruinas de dos hornos crematorios y la vieja vía de ferrocarril por la que llegaban los deportados, el cielo se puso negro y comenzó a llover. El agua no detuvo la ceremonia. Mientras un ayudante sostenía un paraguas blanco, con rostro sombrío el papa alemán rindió homenaje a cada una de las 22 lápidas que recuerdan al millón y medio de víctimas del exterminio. Poco después, lo que pareció otro mensaje del más allá, un arco iris espectacular se dibujó en el cielo.

Antes, en Auschwitz, el Santo Padre había orado en silencio ante el Muro de la Muerte, el paredón donde fusilaban a los prisioneros; allí dejó un cirio. Como había hecho Juan Pablo II en su visita de 1979, también rezó en la celda donde murió San Maximiliano Kolbe, el sacerdote polaco que le salvó la vida a un padre de familia, en el subsuelo del bloque 11.

Oración en alemán

Ya en Birkenau, el Papa, que en su juventud se vio forzado a enrolarse en la Juventud Hitleriana y que en esta visita jamás había hablado en su idioma para no herir susceptibilidades, pronunció una oración por la paz en alemán. Esta fue precedida por rezos en rom, ruso, polaco, judío e inglés, los idiomas de las víctimas.

Acto seguido, en su largo y cargado discurso destacó que se encontraba aquí «como hijo del pueblo alemán», que «los judíos fueron enviados a morir como corderos de matadero», y que el régimen de Adolf Hitler, «al destruir a los judíos, quería matar a Dios». «El lugar en el cual nos encontramos es un lugar de memoria, que al mismo tiempo es lugar de la Shoah», afirmó también el Pontífice, usando el término judío del Holocausto. Entonces, muchos vaticanistas recordaron que cuando Juan Pablo II vino aquí en 1979 no pronunció la palabra «shoah», algo que generó gran controversia.

«La violencia no crea la paz, sino que sólo provoca más violencia», afirmó también el Santo Padre, que más temprano había celebrado una misa ante más de un millón de personas en el parque de Blonie, en Cracovia.

No hubo aplausos cuando el Papa concluyó su discurso en Auschwitz, sino un silencio impactante, como se merece este lugar. De inmediato, miembros de la comunidad judía con kipá con los colores vaticanos -amarillo y blanco-, y decenas de sobrevivientes saludaron a Benedicto XVI.

«Fue muy valiente lo que hizo este papa alemán», dijo a LA NACION María Kosk, una sobreviviente polaca que, como la mayoría, llevaba un pañuelo a rayas con un dibujo de alambre de púas estampado. «Por entonces tenía 14 años, pero me acuerdo perfectamente del infierno que viví aquí», contó María.

Por Elisabetta Piqué
Enviada especial
 
 
 
 
 
 
 

Un recorrido que revive el horror del Holocausto

El campo de concentración es hoy un museo
 

AUSCHWITZ – BIRKENAU (De una enviada especial).- En cámaras de gas, fusilados, envenenados, agotados por esfuerzo físico, masacrados por hambre, frío y condiciones de vida infrahumanas, aquí fueron asesinados un millón y medio de seres humanos, la mayoría judíos.

Desde 1947, este lugar, símbolo del colapso de la civilización, se ha convertido en uno de los museos más visitados del mundo, donde puede revivirse la historia de uno de los capítulos más negros de la humanidad. Fue en 1939 cuando la ciudad de Oswiecim y sus pueblos cercanos fueron incorporados al III Reich. Entonces, los nazis cambiaron el nombre de Oswiecim por el de Auschwitz. Un cuartel abandonado del ejército polaco pareció el lugar perfecto para el campo de concentración.

Con el crecimiento del número de presos y la decisión de Hitler de eliminar a los judíos de Europa (la «solución final«), en 1941 empezó la construcción de un segundo campo a tres kilómetros de distancia, denominado Auschwitz II, o Birkenau, que hoy también es parte del museo.

Recorrer estos dos sitios, marcados por alambrados de púas y torretas de vigilancia, es una puñalada. Pueden verse las ruinas de cuatro hornos crematorios, de cámaras de gas y de piras; la lúgubre plataforma ferroviaria donde se realizaba la selección de los deportados; un estanque con cenizas humanas; barracas de madera donde vivían amontonados en camastros de tres pisos cientos de prisioneros; las letrinas; los lavabos.

Como cuenta la guía, según la declaración de Rudolf Hoss, el comandante del campo, entre el 70 y el 75% de los deportados pasaba directamente a la cámara de gas. A las víctimas se les hacía creer de que iban a bañarse y se les ordenaba quitarse la ropa en un vestuario subterráneo. Acto seguido, pasaban a otra sala que imitaba un cuarto de baño. Debajo del techo colgaban unas duchas por las cuales nunca fluía el agua.

En esta cámara de gas -de 210 metros cuadrados de superficie- entraban alrededor de 2000 víctimas. Después de cerrar herméticamente las puertas, los SS echaban, por unos agujeros especiales en el techo, el gas ciclón B. La gente encerrada moría en 15 o 20 minutos. Luego, los cadáveres eran despojados de dientes de oro, anillos y aros; se les cortaba el pelo, para llevarlo luego a los hornos crematorios o, cuando estos no daban abasto, a los fosos de incineración.

En Auschwitz, liberado por las tropas soviéticas en enero de 1945, la suerte de los niños no era diferente de la de los adultos. La mayoría moría en las cámaras de gas después de su llegada. Otros, por ejemplo, los mellizos, servían para experimentos médicos criminales. Fotos de niños demacrados, desnudos, antes de entrar a la ducha de la muerte, o con sus trajes de presos a rayas, pueden verse colgadas en una de las salas del museo.

 
 
 
 
 
 

Será restaurada una réplica del Santo Sudario

La Nación
 
Valor histórico y religioso

 
La pieza se encuentra en una iglesia de Santiago del Estero
 

 
SANTIAGO DEL ESTERO.- La réplica del Santo Sudario que se encuentra en la Iglesia de Santo Domingo, cuyo original se venera en Turín, Italia, será sometida a un trabajo de conservación por parte de expertos de arte religioso. El equipo forma parte del Estudio Integral de Arte y Arquitectura Religiosa, dirigido por el arquitecto Julio Infante e integrado por Eduardo Haedo, a cargo de Relaciones Públicas e Institucionales, y las restauradoras Patricia Lissa y María Pía Tamborín.

La semana última estos especialistas se acercaron hasta la celda en donde se resguarda la copia del Santo Sudario y, luego del primer contacto con la imagen, se dedicaron a las tareas de evaluación de la tela.

Los expertos trabajarán durante tres días evaluando la vejez, el estado en que se encuentra la sábana, el lugar en donde es exhibida y la forma de conservación de la réplica. Una vez concluida la evaluación harán un informe que será elevado a la Subsecretaría de Turismo de la provincia -repartición que fue elevada a ese rango al comienzo de la gestión de Gerardo Zamora, ya que antes era una subdirección-, y si allí se aprueba el diagnóstico corresponderá entonces que los expertos informen cómo se deberá restaurar la pieza.

Gran valor histórico

En diálogo con LA NACION, Infante se refirió a cómo se encararía una posible restauración de la réplica del Santo Sudario: "Hay distintas maneras de abordar la restauración; quizá no haya que tocar nada porque puede ser que el lienzo se deshaga, se rompa o se pierda, o a lo mejor aguanta un retoque, estirar la tela, ponerle algún producto para que no se apolille más, o quizá modificar el sistema de exhibición. Hay que tratar de respetarla como está. La intervención tiene que ser minúscula, pero efectiva".

Infante agregó que en este caso más que hablar de restauración habría que hablar de conservación: "La restauración se da cuando algo está roto o para evitar que se siga rompiendo; en este caso hay que hablar de conservación, ya que este lienzo ha sido maltratado, pinchado con chinches, pegado con cintas y zurcido".

Consultado sobre el origen de la copia, Infante afirmó: "Se trata de dos lienzos que cubrían el original de Turín y al retirar esos lienzos quedaron copiados del original. Es una copia que tiene gran similitud con el original, es casi igual. Tiene un valor histórico impresionante, más allá del valor religioso, de devoción. Es muy importante promoverlo".

Esta réplica del Santo Sudario de Turín se encuentra en la Iglesia de Santo Domingo, a cuadras de la plaza principal del centro santiagueño, que junto a la Iglesia de la Merced, la Catedral Basílica, la Iglesia de San Francisco con su Museo de Arte Sacro y la Capilla de la Montonera forman el denominado Circuito Religioso Turístico, que tan visitado es por los turistas de todo el país.

Leonel Rodríguez

El Papa recibió al representante del patriarcado de Moscú

(AICA)
 
 
En un clima de gran amistad y amabilidad, tuvo lugar el pasado 19 de mayo el encuentro entre Benedicto XVI y el metropolita Kirill de Smolensk y Kaliningrado, presidente del Departamento de Asuntos Exteriores del Patriarcado Ortodoxo de Moscú. 

     El encuentro tuvo lugar después de que el representante de la Iglesia ortodoxa con el mayor número de fieles del mundo hubo participado del 3 al 5 de mayo en un encuentro cultural organizado por el Patriarcado y por el Consejo Pontificio de la Cultura.

     Aunque la Oficina de Prensa de la Santa Sede no publicó detalles acerca de los temas tratados, la agencia Zenit manifestó que en el encuentro “se consideraron los desafíos comunes que afrontan las dos Iglesias y se perfiló un camino de colaboración para el futuro”.

     Tras la audiencia, el representante ortodoxo asistió a un concierto del coro del monasterio “Sretenskiy” de Moscú en el Auditorio de la Conciliación, que se celebró con motivo de la nueva iglesia ortodoxa rusa en Roma de santa Catalina de Alejandría.

     El mismo metropolita Kirill bendijo la iglesia, y ese mismo día recibió en la embajada rusa el premio de la Universidad de Friburgo.

     El programa de su visita concluyó con una rueda de prensa en la embajada de la Federación Rusa ante Italia.

     En su intervención en el encuentro de Viena, el metropolita Kirill, tras recordar las tensiones entre la Iglesia católica y la ortodoxa rusa surgidas en los años noventa, afirmó: “Llegó la hora de reunir las piedras. Tenemos que tratar de resolver juntos los problemas que están en la agenda de nuestras relaciones”.+

Impulsan la pronta beatificación de José León Torres

AICA

Fray José León Torres, venerable.

La comunidad mercedaria de la basílica Nuestra Señora de la Merced, de la ciudad de Córdoba, prepara para el próximo domingo 14, una peregrinación a la localidad de Luyaba, en el departamento transerrano de San Javier, con el fin de “orar en comunidad pidiendo a Dios por la pronta beatificación” del sacerdote mercedario José León Torres, nacido en Luyaba el 19 de marzo de 1849.

     Fray José León Torres ya fue declarado Venerable por Juan Pablo II por su obra y sus virtudes. Desde que se ordenó sacerdote, se dedicó por entero a asistir a enfermos de cólera, e instruir a los novicios de la Orden de la Merced, a fomentar la vida espiritual y comunitaria y a promover el estudio y el trabajo por las vocaciones.

     En 1887 fundó en Córdoba la Congregación de las Hermanas Mercedarias del Niño Jesús.

     La Iglesia le reconoció haber vivido en “grado heroico” las virtudes teologales, como la esperanza, la caridad y la templanza.

     El padre comendador del Convento Máximo de San Lorenzo Mártir, Fray Pablo B. Ordoñe, efectuó una convocatoria a toda la familia mercedaria y a los amigos y devotos de La Merced a participar de ésta peregrinación en comunidad, que saldrá de la basílica a las 2 de la mañana para llegar a Luyaba a las 8, hora en que se celebrará una misa.

     Informes en la secretaría de la basílica de la Merced (25 de Mayo 83, Córdoba), de 8.30 a 11.30 y de 16 a 19, tel. 0351-421-5504. Correo electrónico: convmercedcba@fibertel.com.ar ; y al celular 0351-155-922808, correo electrónico: pabloredent@fibertel.com.ar +

 
 
 
 
 
 
La Virgen de Fátima regresa al Vaticano
 
13 de mayo, 89º aniversario de la primera aparición de Nuestra Señora de Fátima y a 25 años del atentado a Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro, regresará al Vaticano una copia de la sagrada imagen de la Virgen de este célebre santuario portugués.

     Coincidiendo con este aniversario, más de 20.000 peregrinos se congregarán en Roma para participar en la segunda Jornada Mundial del Peregrino, promovida por la "Opera Romana Pellegrinaggi".

     La imagen de la Virgen llegará en helicóptero en la tarde del sábado al Castel Sant’Angelo. Desde allí los peregrinos guiados por el cardenal Iván Dias, arzobispo de Bombay (India), la acompañarán en procesión por la Via della Conciliazione hasta la Basílica de San Pedro. Al atravesar la plaza de San Pedro, la procesión se detendrá en el lugar en el que dispararon a Juan Pablo II.

     Después de rezar el rosario, los peregrinos participarán en una celebración eucarística presidida en la basílica vaticana por el cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa para la diócesis de Roma y presidente de la "Opera Romana Pellegrinaggi".

     Después de la misa, tendrá lugar una fiesta en honor de Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro, que concluirá con fuegos artificiales.

Oración del Padre Mugica

 
Autor: Felipe Pigna.

El 11 de mayo de 1974 moría acribillado a balazos el padre Carlos Mugica al salir de la Iglesia Francisco Solano, donde acababa de celebrar una misa. Había nacido el 7 de octubre de 1930 en el seno de una familia acomodada. En 1954 se ordenó sacerdote. Estuvo en París en 1968 cuando se suscitaron las revueltas conocidas como “el Mayo Francés”. Allí tomó contacto y adhirió incondicionalmente al Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo. A su regreso, luchó incansablemente por sus ideales, por los derechos de los más desprotegidos, por aliviar la situación desesperada de las villas miseria. El 11 de mayo de 1974, un operativo al mando de Rodolfo Eduardo Almirón, miembro de la Triple A, se encargó de acabar con la vida del “cura villero”. En 1984 un ex custodio de López Rega, Juan Carlos Juncos, confesó ante el juez Eduardo Hernández Agramante haber participado en el operativo para matar a Mugica por orden del “Brujo” José López Rega. En la declaración, Juncos manifestó que el “Brujo” le había entregado diez millones de pesos ley 18.188 para terminar con Mugica, porque “este curita lo estaba molestando políticamente”. Aquel 11 de mayo de 1974, todo el barrio lloró hasta hacer más intransitables las calles de barro.

Para recordarlo, elegimos una oración que él solía rezar y qué él mismo se había inventado:

Señor: perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos parezcan tener ocho años y tengan trece.
Señor: perdóname por haberme acostumbrado a chapotear en el barro. Yo me puedo ir, ellos no.
Señor: perdóname por haber aprendido a soportar el olor de aguas servidas, de las que puedo no sufrir, ellos no.
Señor: perdóname por encender la luz y olvidarme que ellos no pueden hacerlo.
Señor: yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no, porque nadie puede hacer huelga con su propia hambre.
Señor: perdóname por decirles “no sólo de pan vive el hombre” y no luchar con todo para que rescaten su pan.
Señor: quiero quererlos por ellos y no por mí.
Señor: quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos.
Señor: quiero estar con ellos a la hora de la luz.

Autor: Felipe Pigna.
Fuente: Adaptación para El Historiador del libro Lo pasado pensado, de Felipe Pigna, Editorial Planeta, 2005.

«El mundo necesita una espiritualidad laica»

La Nación
 
Entrevista con el Dalai Lama

 
Debe estar basada en la compasión, dijo
 
 
El Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano, que llegó anteayer al país, afirmó que “no tiene sentido decir que una religión es mejor que otra” y que el mundo necesita una espiritualidad laica, no religiosa sino basada en valores como el amor y la compasión.

Tenzin Gyatso, reconocido por el budismo como la decimocuarta reencarnación del primer Dalai Lama, que vivió en el siglo XVI, vino acompañado por tres geshe (monjes como él y doctores en filosofía), un secretario, un traductor, tres agentes de seguridad y tres políticos del Tíbet.

Más de 10.000 personas asistieron a las tres conferencias (una anteayer y dos ayer) que dio en la Rural sobre la paz, la sabiduría y la relación entre salud y espiritualidad. La última exposición será hoy.

En un inglés combinado con tibetano, dijo que es mejor no cambiar de religión y continuar con la tradición espiritual que se ha recibido. “Las enseñanzas deben adaptarse a las disposiciones mentales de cada individuo”, dijo el premio Nobel de la Paz de 1989, otorgado por la lucha en defensa de su país, Tíbet, que fue ocupado por China en 1959.

Bajo la atenta mirada de sus guardaespaldas, a pocas horas de su arribo, dialogó con LA NACION en el Sheraton, donde se hospeda.

–¿Por qué sugiere no cambiar de religión, está advirtiendo sobre algún riesgo?

–He visto a algunos amigos que se convirtieron del cristianismo al budismo y que en el momento de la muerte tenían un estado mental de confusión. En términos generales no estoy a favor de la conversión; cada tradición tiene su método peculiar y único. Lo que realmente necesitamos es una ética secular, una espiritualidad laica, no religiosa.

–¿Cómo sería?

–Una ética secular que no rechace las religiones, sino que esté sustentada en las cualidades innatas del ser humano. No es necesario ser religioso para ser una persona moralmente ética. El amor y la compasión, por ejemplo, no tienen por qué estar relacionados con una religión. La idea es que podamos vivir en armonía y convivir sin problemas.

–En cambio, hoy se exacerba el individualismo. En este contexto, ¿cómo puede un padre asegurar la felicidad de su hijo?

–¡Es que ése es el trabajo de padre, es lo que un padre tendría que hacer! Si el padre es muy individualista, el hijo también lo será y los dos serán infelices. Si el padre se preocupa por el bienestar de su hijo, ambos serán felices porque se rompe el individualismo y el hijo responderá de la misma manera. Si se extiende este razonamiento –la preocupación por el bienestar de los demás– hacia todo el sistema social, toda la comunidad puede ser feliz.

En las sociedades feudales, donde un señor sometía a sus súbditos, se vivió un extremo que es la esclavitud. Poco a poco las sociedades fueron volviéndose cada vez más democráticas hasta que se desarrolló demasiado el individualismo. Y esto es el otro extremo. La solución está en un camino medio que use la libertad que se desarrolló con el individualismo. Se debe lograr, a través de la educación, que cada persona tenga una autodisciplina en la que incluya el bienestar de los demás.

–¿Ve indicios del retorno desde ese individualismo extremo?

–Mucha gente se da cuenta de que en esta sociedad individualista algo anda mal, pero hay confusión en cuanto a cómo cambiar este patrón. En el pasado, cuando había más fervor religioso, la persona tenía la alternativa de volcarse a la religión, pero hoy eso ya no es muy atractivo y la gente no encuentra un camino de por donde salir. Creo que hay que hacer más investigación sobre cómo reeducar. En este sentido los medios de comunicación, al mostrar que no todo está bien, tienen un rol importante para provocar esta concientización en la población.

–Usted es un hombre alegre, ¿cuál es la fuente de la alegría y cómo no perderla?

–Depende en gran medida de nuestra actitud, y ésta es algo que se puede entrenar pero surge más que nada por convicción. Una actitud compasiva incrementa la alegría, pero también tiene que ver con el sufrimiento. Si se sabe que la condición humana está marcada por el sufrimiento se tiene una respuesta más liviana cuando éste aparece, y cuando hay una experiencia de felicidad tampoco se conmueve mucho porque se sabe que va a cambiar.

–Si la base de la vida es el sufrimiento, ¿es posible la felicidad?

–Estamos hablando de una felicidad permanente y eterna; para alcanzarla tenemos que liberarnos de esta condición de sufrimiento y siempre hay una posibilidad de superar esa condición.

–¿Cómo define la compasión?

–Lo que define la compasión es que no sea parcial, sino que esté dirigida a todos los seres, para que todos tengan la felicidad que buscan. Habitualmente entendemos la compasión como algo que sentimos por los que están cerca nuestro, y esto no es compasión sino más bien una forma de deseo y apego. Esta compasión imparcial no surge naturalmente, sino que requiere un entrenamiento en el cual la inclusión de la inteligencia y la sabiduría son esenciales y necesitan razonamientos para desarrollarla.

–¿Qué tipo de razonamientos?

–Un razonamiento que sirve de entrenamiento es considerar, por ejemplo, que todos los seres, al igual que yo, quieren ser felices y no quieren sufrir. Otro es considerar que todos han sido mis madres en algún momento y como tales me demostraron bondad y amor y por eso debo tratar a todos con ese mismo amor. Además, la ciencia está descubriendo que es bueno para el cerebro tener actitudes compasivas. Esto también se ve usando el sentido común. Es fácil ver que el odio, el rencor y la malicia perjudican nuestro estado de ánimo y nuestra salud.

–¿Cuál es su aspiración actual con respecto al Tíbet?

–Nuestra propuesta no es independizarnos de China; lo que pedimos es una autonomía significativa, una forma de autogobernarnos. Y esto no va en contra de lo que dice la Constitución china.

Por Silvina Premat
De la Redacción de LA NACION

El Dalai Lama llegó a Buenos Aires

Clarín

Es el líder espiritual y temporal del pueblo tibetano. Estará en el país tres días en los que ofrecerá una serie de conferencias y se reunirá con dirigentes religiosos y culturales.
 
El Dalai Lama, líder espiritual y temporal del pueblo tibetano, llegó hoy a Buenos Aires en el inicio de una visita de tres días durante la que ofrecerá una serie de conferencias para el público en general y se reunirá con representantes de la cultura y las distintas tradiciones religiosas.

Poco después de su arribo, Tenzin Gyatzo ofreció una conferencia en la que recalcó que su visita busca promover los valores humanos y la armonía entre las religiones. El encuentro con la prensa se llevó a cabo en un clima distendido y ante numerosos miembros de los centros budistas locales.

"Las transformaciones de la espiritualidad y los valores humanos no vienen de los gobiernos, vienen del ser humano en sí", expresó el décimocuarto Dalai Lama, de 70 años y que en 1989 recibió el premio Nobel de la Paz.

El líder religioso continuará hoy mismo y en los próximos días con sus encuentros con el público y el martes por la tarde participará de un Encuentro interreligioso por la paz junto a representantes de diferentes tradiciones espirituales.

«El celibato sacerdotal debería ser optativo»

La Nación
 
Los intelectuales del mundo y LA NACION

 
Lo dice el monje alemán Anselm Grün
 
 
 

 

El monje benedictino alemán Anselm Grün es uno de los autores de libros de espiritualidad más leídos en la actualidad. Director de un centro de asistencia terapéutica en crisis psicológicas y vocacionales para religiosos europeos, está convencido de que el celibato debe ser opcional para los hombres que quieran ser sacerdotes.

“Eso sería más honesto”, dijo Grün a LA NACION. “De otra forma, hay algunos sacerdotes que viven en dos planos”, agregó el religioso, que vino por primera vez a la Argentina para presentar su último libro con seis conferencias que fueron, todas, a sala llena.

Desde un mes antes de su llegada, las 7500 entradas –las más caras costaban apenas 5 pesos– se habían agotado. El libro se titula “¿Por qué a mí? El misterio del dolor y la justicia de Dios”, y es una coedición entre cinco editoriales católicas (Agape, Bonum, Guadalupe, Lumen y San Pablo).

Grün es doctor en teología, psicología y ciencias empresariales; tiene 61 años y ya perdió la cuenta de la cantidad de libros que lleva publicados y que han sido traducidos a 30 idiomas. "Son cerca de 200", dice.

Como los otros 99 monjes con los que vive en la abadía de Münsterschwarzach, en Würzburg, Grün se levanta todos los días a las 4.40 y dedica a la oración las tres primeras horas. Pero, a diferencia de muchos de sus compañeros, durante la mañana se dedica a la administración de 20 empresas, en las que trabajan unos 300 empleados, que dependen del monasterio. Entre otros emprendimientos, dirige un colegio, una joyería, una panadería y una editorial. Por la tarde atiende a religiosos que llegan de distintos países europeos y se internan en una casa de retiros, también del monasterio, para recibir asistencia terapéutica y espiritual durante tres meses. Grün, a quien su abad, su superior, pidió que estudiara ciencias económicas luego de graduarse en teología y filosofía, considera la economía como un desafío. Es guía espiritual de grupos empresariales. "Cuando un empresario me dice que no siente a Dios, yo le pregunto si se siente a sí mismo, porque no se puede percibir a Dios si no se acepta primero uno mismo", explica.

-¿Por qué escribió ahora un libro sobre el dolor?

-Porque, después del tsunami, muchos periodistas me hacían la pregunta: ¿por qué Dios permite el mal? ¿Por qué el sufrimiento?

-¿A qué respuesta llegó?

-No pude responder a la pregunta del porqué. De todos los intentos teológicos por responderla, el que me convenció es el de Karl Rahner, que decía que la incomprensibilidad del dolor es parte de la incomprensibilidad del misterio de Dios. La Biblia no da explicaciones sobre el porqué del sufrimiento, pero sí sobre cómo podemos vivir con el dolor sin que nos destruya. Hoy no hay contacto con el dolor. En Oriente se dice que el dolor no atañe a la persona, y en Occidente se lo tapa con las drogas o con el activismo. Jung dice que sólo hacemos el necesario proceso de individuación a través del dolor, que es parte de la vida. Y esto lo aprendemos con Cristo en la cruz.

-¿Qué es lo que más le preocupa de la situación actual del hombre?

-Que cada vez más se va hacia una sociedad sin sentido, con más violencia.

-¿Percibe en este momento una degradación del valor de la vida?

-Sí. De las 24 familias que participaron el año pasado en un curso que doy para padres que perdieron a sus hijos, ocho los habían perdido por causa del suicidio. La ayuda que da la fe es rescatar la dignidad y la libertad de cada persona. Mi vida no es dirigida por los demás, sino que yo dirijo mi vida.

-¿Qué papel juega la Iglesia en este contexto?

-En este momento, en Alemania la Iglesia es más bien débil. Los teólogos no tienen la fuerza que tenían hace 30 años. La Iglesia tiene dos tareas: acompañar a los feligreses en su búsqueda dentro de la Iglesia y ocuparse de que se tenga en cuenta la dignidad del hombre desde la política social y no permitir el poder de los más fuertes. Si la globalización es sólo para apoyar al más fuerte, no sirve.

-Al referirse a por qué la gente confía cada vez menos en la Iglesia, usted dijo que es porque la Iglesia no encontró el lenguaje adecuado…

-Lo importante es que el lenguaje venga del corazón, porque un lenguaje teológicamente correcto, pero frío, no abre los corazones.

-A veces los obispos hablan con términos que la gente no entiende. ¿Cuál es la tarea, reeducar o adaptarse a un nuevo lenguaje?

-La Iglesia debe traducir los conceptos a un idioma más moderno y debe cuidarse de no tener un lenguaje sólo conocido por los teólogos. Solamente puedo comunicarme con el otro si previamente lo escucho. El lenguaje de la fe tiene que renovarse constantemente.

-¿La vocación sacerdotal está en crisis?

-Los benedictinos tenemos en Alemania muchos seminaristas, y estamos creciendo. Pero en este momento el sacerdocio no es una profesión muy atractiva. Los sacerdotes tienen muchísimo trabajo porque, como hay pocos, deben atender dos o tres comunidades al mismo tiempo. Otro problema es el celibato. Los curas deberían poder elegir entre dos formas: aquellos que quieren contraer matrimonio y los que quieren ser célibes. Es curioso, porque la iglesia evangélica permite el matrimonio de sus pastores y pese a ello también tienen menos vocaciones. Otro dato curioso es que el porcentaje de divorcios en los matrimonios de pastores protestantes es mayor que el de los divorcios en matrimonios entre laicos.

-¿Por qué cree usted que pasa esto?

-Porque antes la esposa del pastor lo ayudaba en todas sus tareas. Se concebía a sí misma como la sierva o la persona que lo ayudaba. Hoy ninguna mujer quiere estar al servicio de ningún hombre, y menos de uno que no tiene mucho tiempo para la familia.

-No obstante estas dificultades, ¿usted propone que el celibato sea opcional?

-Sí. Me parece más honesto que existan los dos modelos. Yo he acompañado a sacerdotes maravillosos que al juntarse con una mujer tuvieron que dejar su sacerdocio. Mi principal argumento es que sería más sincero, porque hay algunos sacerdotes que viven en dos planos. Si hoy la Iglesia diera al sacerdote la posibilidad de estar casado, no perdería a tantos sacerdotes valiosos. Esto sería más transparente.

-Pero, ¿es posible vivir en celibato?

-Es posible, pero se necesitan buenas condiciones para que el sacerdote pueda mantenerse en el celibato. Muchas veces la Iglesia defendió el celibato, pero no mostró los caminos para vivirlo. Es decir, cuál es la espiritualidad profunda e interior que se necesita para hacerlo.

-¿Esta propuesta tiene cabida entre los teólogos actuales?

-Sí. Es un tema que se está contemplando y del que se está hablando en los sínodos.

-En el país hay quienes piden a la Iglesia mayor firmeza frente al Gobierno sobre aspectos relacionados con los valores de la vida y la educación. ¿Qué sugiere al respecto?

-Si sólo anuncio las cosas en forma de queja y moralización no produzco cambios, genero resentimientos. Si proclamo que hay una injusticia, debo dar también una solución para esto. En los años 70 hubo muchos teólogos de izquierda que acusaban al Estado capitalista de injusticias sociales y ellos se sentían moralmente más elevados por hacer esta crítica, pero no sirvió de nada, porque no era constructiva. Yo trabajo con la industria, y siempre trato de dar como ejemplo la regla de San Benito. Sugiero guiar con valores y defendiendo el valor de cada persona.

-Usted le da mucho valor al cuerpo en el camino espiritual. ¿Por qué?

-El cuerpo alberga el alma. La experiencia de Dios se hace a través del cuerpo. De nuestra abadía depende un colegio al que concurren 920 chicos. Una de las materias es de expresión de los estados internos a través del cuerpo, porque el joven que tenga una buena relación con su cuerpo tendrá una buena relación con su sexualidad. Es importante para los jóvenes descubrir el gozo que da el cuerpo. Esto se puede hacer a través del aikido, por ejemplo, que, despojado de la violencia, deja ver la belleza del cuerpo.

-Usted propone también vivir en armonía con uno mismo y con los demás. ¿Qué hábitos sugiere para alcanzar esa paz?

-Hay dos caminos, uno exterior y otro interior. El exterior es tener en cuenta los rituales con los que se inicia y se termina el día. El ritual crea un espacio sagrado donde nadie entra, y me abre a espacios sagrados. El camino interno es la oración.

-Usted es considerado por algunos como más esotérico que cristiano. ¿Qué dice al respecto?

-Los que dicen eso son cristianos muy conservadores. Soy absolutamente cristiano y sigo la tradición católica. Al mantener un diálogo entre la psicología y la teología, trato de ahondar en el ser humano y en su experiencia. El esoterismo ha prestado atención a muchas inquietudes del ser humano, pero no les da las respuestas suficientemente profundas, como sí las da la Iglesia a los anhelos que se plantean las personas. Yo intento darles a esos anhelos de las personas una respuesta cristiana.

Por Silvina Premat
De la Redacción de LA NACION

Esoterismo y religión, ejes de un nuevo boom

La Nación
 
32° FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO

 
A la sombra de "El Código Da Vinci", proliferan cientos de ensayos y ficciones sobre temas relacionados con el cristianismo, que cada vez atrapan a más lectores; en la feria hay unos 200 títulos de ese género, uno de los más vendidos
 
 
 
 

Los best sellers manufacturados a la sombra de "El Código Da Vinci" son un fenómeno indiscutido en la 32» Feria del Libro de Buenos Aires. Se venden a manos llenas y los precios oscilan entre los 25 y los 50 pesos, según se trate de una edición rústica o lujosa, local o extranjera.

De un total de 3203 títulos que, oficialmente, la Feria del Libro agrupa bajo la denominación de "adivinación", se estiman entre 100 y 200 las obras inspiradas por el éxito de "El Código Da Vinci", rubro que aún no tiene un nombre propio, pero que ya constituye "un género en sí mismo", según lo expresado a LA NACION por el director editorial de Planeta, Ignacio Iraola.

Sólo en Distribuciones del Futuro, que ostenta en su espacio un afiche de la inminente película "El Código Da Vinci", de Ron Howard, protagonizada por Tom Hanks y Audrey Tatou, se vende un promedio de 150 libros de esta temática por día.

Las cifras son elocuentes: el viernes, primer día a pleno de la muestra, en ese stand se vendieron 25 ejemplares de "El Código Da Vinci"; cinco de "Angeles y demonios"; ocho de "La Conspiración" y 12 de "La fortaleza digital", todos de Dan Brown.

En el espacioso stand de Cúspide-Edhasa-Salamandra, el promedio diario de ventas es de 45 o 50 ejemplares de estos best sellers, de los cuales "Da Vinci" ocupa la pole position con 25 ejemplares por día.

En el ranking de los más vendidos de Cúspide en el incipiente inicio de la Feria, mientras "El Código…" acumuló 173 ejemplares vendidos, "La fortaleza digital", un libro anterior de Brown que pasó por las librerías con más pena que gloria, vendió 101 copias.

Hay títulos para todos los gustos: sobre templarios, santos que protegen, secretos de vírgenes, biblias y evangelios decodificados, y hasta el Santo Grial pudo haber estado en Tierra del Fuego, según da cuenta un mapa de "La Patagonia arcana", ubicado en el stand de Patagonia Sur. El mapa se vende a 18 pesos, y un libro que recoge la supuesta existencia de templarios en la tierra de los onas, "La leyenda del caballero de la terra incógnita", se comercializa a 35 pesos.

La jefa de ventas del stand de Distribuciones del Futuro, Mariel Pou, comentó a LA NACION: "El 30% de los expositores en la Feria tiene, como mínimo, algún libro de esta temática". La directora de la Feria, Marta Díaz, agregó: "Es difícil de medir, pero es probable". Del Futuro distribuye los títulos de la española editorial Umbriel, que apostó a Dan Brown cuando los grandes sellos rechazaron su original, y de Urano.

Abanico de lectores

"Señor, ¿es seguidor de la saga de «El Código Da Vinci?»", preguntó LA NACION a un visitante de la Feria del Libro sumergido en un exhibidor de best sellers de esta temática que aún no tiene nombre propio.

"Bueno, seguidor no. Recién llego y estoy mirando", respondió el caballero mientras cubría la portada de una edición de Martínez Roca. Este sello, del Grupo Planeta, tiene un exhibidor con no menos de 25 títulos vinculados con "El Código Da Vinci".

Minutos después, el hombre pasó discretamente hacia la caja del stand para pagar su ejemplar de "El Código Da Vinci decodificado", de Martín Lunn.

Según datos oficiales de la Feria del Libro, el rubro "adivinación" reúne títulos de esoterismo, magia, ocultismo y astrología, entre otros temas. También incluyen ensayos que deshilvanan explicaciones o desautorizan el libro de Brown con datos de precisión histórica.

Planeta prepara para mayo una agresiva campaña para posicionar esta temática en el mercado. La fecha no es casual. Mayo es el mes elegido por Columbia Pictures para el estreno mundial de "El Código Da Vinci", que se producirá entre el 18 y el 20 de ese mes en todos los países.

El director comercial de Planeta, Jorge Vanzulli, contó a LA NACION que el grupo ya compró la segunda parte de "El Código Da Vinci" y pagó dos millones de euros de anticipo. "La virtud de estos libros es que incorporan lectores. Como dijo Ricardo Sabanes, editor de Planeta, hace tres años cuando apareció el libro de Dan Brown, el «Código» llegó para quedarse por largo tiempo. Y lo estamos viendo."

Los lectores de estos best sellers se dividen, según los testimonios recogidos, en tres clases: los que siguen la temática porque son fanáticos de estos best sellers o de Dan Brown; los que compran estos libros para no quedarse fuera de las charlas en las tertulias sociales, y los que consideran que estos libros son una suerte de herejía, pero los compran.

En el stand de Galerna, el encargado Gustavo Moulouhi, comentó que "el 10% de la gente que entra, por lo menos, pide un libro de esta temática. O directamente se va al exhibidor de «El Código Da Vinci». Es la pila de libros que más reponemos durante el día".

En el espacio de Kier, Elsa González, una dama interesada en libros de espiritualidad, dijo a LA NACION: "El éxito de esta temática está en que toca cuestiones no mostradas por la Iglesia". Y en el de Cúspide, Susana Fernández completó: "Estos libros abordan asuntos tabú, no hablados. Al final todas las críticas contra estos best sellers han contribuido a su éxito". A tal punto que, por ejemplo, "El Código Da Vinci" ya tiene su versión ilustrada a $ 128.

Por Susana Reinoso