Cosquín | EL CIERRE DEL FESTIVAL FOLCLÓRICO

Clarín

Nos vemos en la próxima luna. Los Nocheros cerraron la fiesta ante once mil personas. También actuaron Abel Pintos y Los Guaraníes.

Los Guaraníes, Abel Pintos y Los Nocheros fueron algunos de los destacados de la última noche del 46º festival de Cosquín, el domingo, ante 11 mil espectadores que colmaron la plaza Próspero Molina. En la novena y última luna, Jorge Rojas, ex miembro de Los Nocheros, que había abierto la edición de este año, fue elegido consagración y cantó su tema Locura a capella, en uno de los picos emotivos de la jornada.

«Voy a llevar este galardón por cada rincón del interior del país donde me toque actuar y de esta forma devolverle a Cosquín todo lo que me dio desde siempre —declaró luego Rojas—. Estoy viviendo una etapa totalmente nueva, por lo tanto considero que la etapa «nochera» quedó atrás. Pero no reniego de ella, porque fue la que hizo que obtuviera el reconocimiento público».

El grupo de malambo El Malón, de San Juan, fue elegido revelación (surgido del Pre-Cosquín 2006). La revelación de peñas fue para Los 4 Rumbos, de Unquillo, Córdoba. En el certamen Cosquín de la Canción, el primer premio (dotado de 7.000 pesos) fue para Coplas atadas con chala, escrito e interpretado por Pancho Cabral; el segundo (4.000 pesos), para La Celedonia Batista, de Teresa Parodi, interpretado por Guadalupe Farías Gómez; el tercero (2.000 pesos), para Luna del amanecer, de y por Raúl Solari. El premio a la mejor interpretación fue para Tamara Castro, por la pieza Paradoja, de Jorge Milikota.

Ya en el inicio de la última luna coscoína, luego de la arenga Aquí Cosquín…» lanzada por Rojas, Los Guaraníes abrieron con composiciones como Zamba del negro alegre, Yo, el aventurero, Al jardín de la república y una particular versión de Malagueña. Luego, Pintos ejecutó temas de sus últimos dos discos, como Quien pudiera, Anclada en mis sueños, Bella flor, Tu voz y Bailando con tu sombra (Alelí).

En el último tramo, Los Nocheros se presentaron, con Alvaro Teruel, su nuevo integrante. Realizaron una recorrida por los clásicos de su carrera durante casi dos horas y media de un show que tuvo como momentos clave a Juan de la calle, Cosa peligrosa, Boquita de luna, Sólo pa’ bailarla, Canto nochero, La yapa y un mix de #baladas combinadas (Roja boca, No saber de ti y Entre la tierra y el cielo).

En los bises recurrieron a viejas interpretaciones como Las moras, Yo soy tu río y Vuela una lágrima: así culminaron un con cierto en el que el protagonismo vocal recayó en Negro Rubén Ehizaguirre. «Me temblaron las piernas —admitió Alvaro Teruel—. ¿Cómo no iba a pasar eso? Por este escenario anduvieron Atahualpa Yupanqui, Cafrune y Los Chalchaleros«. Y, consultado sobre su reemplazo de Jorge Rojas, agregó: «Jorge marcó una etapa hasta que decidió iniciar su carrera solista. Ahora se planteó una situación nueva para el grupo pero el estilo no cambió».

También en la última jornada, Laura Ros mostró talento y dulzura en canciones como Huellas y Por el aire. Y el Chango Nieto festejó sus 51 años con el canto, junto a su hija Carla, repasando algunos de sus éxitos: Zamba del cantor enamorado, Chakay Manta (dedicada a Alfredo Abalos), la zamba Duende azul y La chicharra cantora.

El grupo Córdoba Nueva le rindió tributo a Cacho Iriarte (fundador de Los del Suquía) al cumplirse un año de su muerte, y tocó, entre otros temas, Canción para una mentira. El ballet Folclórico Nacional, dirigido por Nydia Viola, exhibió los cuadros Estancia y Malambeando pa’ los pobres. La Clave Santiagueña, de Rodolfo Maldonado, hizo su debut en el escenario mayor. Y, en el marco de las propuestas jóvenes, se destacó el grupo Caburé, con temas como Quiero ser brujo y Nadie lo sabe, del Yuyo Montes. El cordobés Pablo Lozano volvió al escenario mayor de la mano de un clásico de su carrera: Córdoba en otoño.

MUSICA: TAMBIÉN TERMINÓ EL COSQUIN ROCK
Pappo tuvo su merecido homenaje

Su hijo Luciano, Vitico y Botafogo, entre otros, tocaron sus canciones. Los Ratones Paranoicos cerraron un encuentro que juntó 100.000 personas.

Por Silvina Marino. CORDOBA. ENVIADA ESPECIAL / Motos y guitarras. Esa es la síntesis del plato fuerte de la noche, la última del festival Coquín Rock. Que, esta vez, no estuvo al final: todos los ojos estuvieron —merecidamente— en el promocionado tributo a Pappo. Antes de que se ilumina ra el escenario principal, las pantallas a los costados proyectaron una serie de imágenes caseras del Carpo. Después, cerca de las 10 de la noche, una luz sola en el escenario iluminó una guitarra a modo de tributo silencioso. Y, entonces, sonó Juntos a la par: una pista de la propia voz de Pappo acompañada por Luciano Napolitano (su hijo), Miguel Botafogo en guitarras, Luis Robinson en armónica, Yulie Ruth en bajo, El Bolsa en batería y Nico Raffetta en teclados.

«El rock ha quedado huérfano». La introducción está a cargo de Enrique Angelozzi, amigo histórico de Pappo que también acompañó a Luciano en la presentación de Lovorne el sábado. Después, una sucesión de músicos invitados, tomando la posta: desde Pity Alvarez de Intoxicados (que subió a cantar El hombre suburbano) hasta el talentoso organista Deacon Jones pasando por Juanse y Sarcófago en Ruta 66, todos dijeron presente. «El último show que hicimos con Pappo fue justamente acá», dirá Vitico antes de despacharse con Susy Cadillac y Sube a mi voiture. Y antes de que una serie de motos desfilara por el escenario|Ruta 66

Durante la jornada, otra de las presentaciones destacadas fue la que cerró el escenario alternativo: Almafuerte. Todo lo sutil que tuvo la presentación a nivel sonido (sobre todo, las interpretaciones mágicas del guitarrista Claudio Marciello) tuvo su contrapartida: un #Ricardo Iorio particularmente exaltado a nivel discurso, que disparó contra Brujería, El Bordo, Los Gardelitos, Turf, Leo García…¡y Navarro Montoya!

En el escenario principal, después del homenaje a Pappo, le llegaría el turno a los Jóvenes Pordioseros, una de las bandas que más creció en convocatoria desde el año pasado (y esto se materializó en la grilla: en el 2005 tocaron a la tarde en este mismo festival, y en esta ocasión lo hicieron casi al cierre, antes de Attaque y Ratones Paranoicos). La banda de Toti Iglesias sonó bien, pero se destacó, sobre todo, por una actitud elogiable: cero displicencia con el público y mucha humildad.

Después, llegaría el turno de Attaque 77: show potente cargado de coherencia ideológica, que dedicó Setentistas a los obreros de Zanón (la fábrica recuperada) y arengó en contra de las anacrónicas y nefastas corridas de toros (San Fermín). Para el final, vendrían los Ratones, con su set de clásicos rockeros (que algunos de los periodistas no pudimos apreciar por problemas de traslados en la producción).

¿El saldo? De la jornada y del festival: mucho rock, asistencia plena (casi 100 mil personas) suficientes y necesarias buenas bandas, algunas ausencias (Divididos, Piojos, #Bersuit) y una condición azarosa que jugó en favor de todos: cinco noches maravillosamente estrelladas.

 

Chayanne salió a apoyar a Ricky Martin

Clarín

Todo empezó cuando Ricky contó a una revista sobre algunos detalles de su sexualidad, que grupos conservadores de su país no consideraron convenientes para el presidente de una fundación en contra de la explotación infantil. Y le reclamaron la renuncia. Ahora el también nacido en Puerto Rico, Chayanne, le dio su apoyo, le pidió que no abandonara esa causa y le recomendó que "no vuelva a cometer los mismos errores", es decir: en boca cerrada, no entran moscas.

Cosquín

Clarín

MUSICA: LA CUARTA NOCHE DEL COSQUIN ROCK

Pop, glamour y rock and roll

Babasónicos, Arbol, Miranda! y Catupecu Machu fueron los números centrales. Y hubo homenajes a Pappo.

Silvina Marino / smarino@clarin.com
CORDOBA. ENVIADA ESPECIALEl escenario se enciende y se deja invadir: todo es rojo cuando Babasónicos larga con Carismático. Es la cuarta fecha del Cosquín Rock, la que promete un derroche de pop y glamour. Y la que cumple. Porque todos este sábado (o casi) se despacharon con shows correctos y, a veces, de calidad. Aunque, es cierto, ninguno tan arrasador como los cierres de Skay en la primera fecha o de Las Pelotas en la tercera jornada. Estos últimos, los prestidigitadores del espíritu, siempre en lo más alto del mix de calidad y potencia.

«Siento el impulso de alzar mi voz al infinito», Adrián Dárgelos se proyecta en Capricho y la banda lo acompaña. Como no pasaba en las últimas presentaciones festivaleras de Babasónicos (exceptuando la del Gesell Rock), dieron un espectáculo poderoso con mayoría de temas de su último disco Anoche y los infaltables hits (Los calientes, Sin mi diablo, Putita). En el medio, ¿dialogará? con su público «buenas noches, muchas gracias». Y esas palabras alcanzarán para el delirio femenino, mayoría preponderante de la noche.

Antes de los Baba, fue el turno de dos grupos con altas presentaciones como preludio: Catupecu Machu y Arbol. Y, antes, habían tocado Miranda y Pier.

La mira también mereció estar en otros escenarios, sobre todo, en el indie: mientras Miranda, la banda de Ale Sergi, tocaba con trajes de guerreros galácticos, en el escenario Top Line cerraba Estelares en uno de los mejores shows (sino, el mejor) de la noche, que merecía estar incluido en el principal, como el año pasado. Los platenses hicieron una presentación movilizante, con mayoría de temas de su último disco Ardimos y algunos nuevos.

En tanto, el escenario alternativo, al fondo del predio, mostraba el costado más rocker de la noche, con Lovorne —liderado por Luciano Napolitano—, El Bordo, Motor Loco y, nuevamente La 25 (había cerrado el principal dos noches atrás). El grupo de Luciano fue el primero en hacer el homenaje a su padre, con los temas de Pappo Fiesta cervezal y El hombre suburbano.

En la noche, abundaron más covers: Lovorne se despachó con Paranoid (Black Sabbath); Catupecu hizo Cowboy (de los Ratones Paranoicos) con Juanse y el zorrito Von Quintiero como invitados; Arbol tocó su versión funky de I Shot the Sheriff (Bob Marley) y ejecutó una hermosa intro de la beatle Eleanor Rigby. Curiosamente (como en el Gesell Rock), los Arbol no hicieron su clásico ricotero: Ji Ji Ji. Pero, no importó: Eduardo Schmidt y Pablo Romero coreografiaron los pogos desde arriba del escenario y las cerca de 18 mil personas que estaban en el predio, respondieron, tanto en los temas de Arbol como en los de la presentación power de los Catupecu.

«Miren lo que han hecho con el duende del rock. Ustedes lo querían, ahí lo tienen», dirá Dárgelos, de Babasónicos, en mitad del espectáculo, cuando canta Pobre duende. Aunque, esta vez, el duende del rock saldría airoso.

MUSICA: MERCEDES SOSA, EN EL FESTIVAL FOLCLORICO DE COSQUIN

La noche más esperada

Después de siete años, La Negra volvió a la Próspero Molina y fue una fiesta. También tocaron César Isella y Raly Barrionuevo.

Gustavo Molina. CORDOBA. ESPECIAL.
La aparición de Mercedes Sosa —al grito de «Aquí Cosquín»— en la penúltima luna del Festival Nacional de Folclore, tras siete largos años de ausencia hizo vibrar a las más de 10 mil almas que el sábado a la noche colmaron la tradicional plaza Próspero Molina. Cinco minutos de aplausos, todo el mundo de pie y más de uno llorando de la emoción, fue la forma en que la gente recibió a «la más grande de América», como la calificaron sus colegas y amigos.
Mercedes abrió este reencuentro con Zamba del regreso. Sentada en un sillón rojo, la Negra deleitó a su público con su voz inconfundible. Zamba para olvidarte, de Julio Fontana y Daniel Toro, fue otra de las perlas del show. «Invito a Rafael Amor, de quién tomé su Corazón libre para mi último disco», dijo Mercedes y el público se emocionó nuevamente. El músico le devolvió la gentileza con un cálido «gracias madre nuestra».

Alberto Rojo, otro invitado, se lució con su guitarra en Chacarera del Fuego y con su voz en Zamba de Argamonte, en un homenaje al Dúo Salteño.

Había pasado media hora desde su regreso al escenario Atahualpa Yupanqui, cuando Alfonsina y el mar hizo poner de pie a la multitud.

Franco Luciani con su armóni ca fue otro de los amigos que se lució en esta noche de reencuentros con El otro país, una canción de Teresa Parodi. La chacarera El olvidau, de Miguel de Guernica, hizo que el público estallara nuevamente en gritos de algarabía.

«Pocho Sosa, que no es familiar mío —bromeó Mercedes—, viene a acompañarnos con esta Tonada de otoño«. «Ahora estoy sana, no muy sana, pero estoy sana», dijo emocionada la Negra, tras ante los obsequios de la Comisión del Festival y el intendente de Cosquín. Entre ellos se destacaba un poncho blanco: «abrilo —pidió la Negra—, porque me hace un poquito de frío».

Cuando sus músicos Popy Spatocco (piano y dirección musical), Carlos Gianoni (bajo), Rubén Lobo (percusión) y Jorge Giuliano (guitarra), comenzaron con sus acordes, Mercedes, en un guiño pidió a la Comisión: «¿Puedo seguir cantando?», y la plaza estalló nuevamente.

A esta altura, el público ya había decidido no sentarse y cantaba los versos de Volver a los 17, de Violeta Parra; Déjame que me vaya, de Cuti Carabajal, y La luna llena, donde Mercedes Sosa demostró con su bailecito final que volvió para no irse nunca más del corazón de los argentinos.

La noche más esperada de todas las lunas coscoínas siguió con otros platos fuertes, como César Isella que cantó sólo dos canciones: Soy de Anymaná y Canción con todos. Luego recibió un reconocimiento por los 50 años dedicado a la música al ex integrante de Los Fronterizos y éste aprovechó para cuestionar a «esos que lloran y dicen ‘llevame a Cosquín’ y después cuando se consagran, cobran fortunas», dijo y aseguró cantar gratis.

El broche final de esta verdadera fiesta estuvo a cargo de Raly Barrionuevo, quién se subió al escenario a las tres de la mañana. Una mujer fue el inicio de una hora de música que pasó de la intimidad con Baguala del desengaño, hasta la efusividad de Sólo tus ojos, donde las mujeres fueron las más expresivas.

Una versión rocanrolera de la canción de Carlos Puebla, Hasta siempre Comandante, hizo que la plaza recobrara el calor en la fresca madrugada, y hasta un policía cordobés se animó a tararear el pegadizo «de tu querida presencia, comandante Che Guevara».

Tributos y emociones con tonada correntina en Cosquín

Diario Época

Uno de los momentos más emotivos de la séptima luna coscoína tuvo lugar gracias al acordeonista curuzucuateño. En el escenario Atahualpa Yupanqui homenajeó a San Baltasar y al Gauchito Gil | #Música | #Musicoterapia | #Sonido 

Por M. del C. Ruiz Díaz. Enviada especial de Época

Todo parecía presagiar de que iba a ser una luna coscoína excelente. El clima era ideal y las estrellas aportaban la cuota necesaria de brillo. La séptima noche del 46° Festival Nacional de Folklore tuvo como principales animadores al Dúo Salteño, quienes tuvieron a su cargo la apertura y a Antonio Tarragó Ros y León Gieco.
Sin lugar a dudas, el gran espectáculo en cuanto al despliegue sobre el escenario, fue obra y responsabilidad del heredero de don Antonio Tarragó Ros, quien para rendir homenaje a su padre inició la presentación musical con el tema “Tarragoseando”. Después “Antonito” tuvo la feliz idea de hacer desembarcar sobre el escenario Atahualpa Yupanqui una especie de embajada correntina. Así, “La Novia del Paraná”, Ramona Galarza cantó “Soy el Chamamé”.
Después fue el tiempo de compartir con el público de la plaza Prospero Molina un documental en el que se registra el concepto y el sentido de la fiesta en honor a San Baltasar. Esas imágenes sólo fueron la introducción para que nuevamente Ramona le pusiera el corazón a “Cambá Cuá”, melodía y letra de don Osvaldo Sosa Cordero. Mientras esos acordes inundaban el festival, los cuarenta bailarines del Ballet Estable de la Fiesta Nacional del Chamamé le pusieron coreografía.
Tal como lo dijera Antonio al inicio de su tiempo sobre el escenario, en la oportunidad pretendía dejar mensajes concretos y contundentes al público del festival y al interpretar “Río Herido” no hacía más que demostrar su coherencia de pensamiento, porque esa chamarrita constituye un canto de protesta a la instalación de las papeleras sobre las márgenes del río Uruguay.
Tras el llamado a la reflexión, el músico curuzucuateño afirmó su necesidad de agradecer al Gauchito Gil el haber concedido algunas de sus súplicas. Y para hacer más sentido el agradecimiento pidió al padre Julián Zini que lo acompañara con algunas prosas que contaran de la devoción del correntino por el santo guacho. Mientras el sacerdote contaba de qué manera los fieles a Antonio Gil lo honraban, un río de banderas coloradas tomó por asalto el escenario.
Quienes las portaban eran los bailarines provenientes de Corrientes, que después de dejarlas en imaginarios santuarios, encendían velas rojas, las mismas que parte del público también tenía en su poder. Y como todo homenaje que se precie de tal para el Gauchito, no podía faltar un chamamecito bailado. Cuando sonó el acorde final, el público de la plaza se puso de pie y estalló en aplausos. La emoción de quienes protagonizaban el espectáculo era similar al del público que seguía aplaudiendo.
Tarragó Ros se despidió con el Himno del Chamamé, Kilómetro 11, tema que fue cantado por “La Novia” y coreado por miles de voces mientras lo acompañaban con las palmas.
Tanto la presentación como la despedida fue muy emotiva y por esta razón la plaza toda se puso de pie como gesto de aprobación

 

Cosquín rendido a sus pies

Clarín
MUSICA: EL CHAQUEÑO PALAVECINO MANDO EN LA SEXTA NOCHE

Ante 11.000 espectadores, el salteño mostró toda su fuerza. Por supuesto, hizo su clásico asado en el escenario.

Con un show de más de dos horas y media de duración, el Chaqueño Palavecino confirmó su gran momento en la sexta noche del Festival de Cosquín. El músico convocó a 11 mil personas que colmaron la Plaza Próspero Molina por primera vez desde el inicio del encuentro.

El cantante del chaco salteño se presentó con una escenografía campera, con tranquera, aljibe, osamentas de animales y hasta un asado que se fue cocinando mientras duraba el espectáculo. Que me olvides tú, La taleñita, Amor por siempre y Juan de la calle fueron los primeros temas que interpretó Palavecino junto a su numerosa banda.

Además, invitó al escenario a Los Manseros Santiagueños, a la periodista Mónica Gutiérrez como bailarina vestida de chinita, al violinista Fermín Torres y a un ballet de indios Chorote. El final de su actuación fue, como siempre, bien arriba, con La sin corazón, Celoso no soy, A Don Amancio, La yapa y los hits Amor salvaje y La ley y la trampa.

Antes de Palavecino, habían actuado el violinista rosarino Leandro Lovato y Argentino Luna. Lovato presentó su nuevo disco Latino, con chacareras, zambas, gatos y hasta una versión del tango El choclo. Sólo con su voz y guitarra, Luna cantó temas como Urgencia, Por dos pesos con cincuenta y la romántica Tu zamba, además de realizar un homenaje a Horacio Guarany.

Un silencio especial acompañó a la actuación de Luna. "Desde hace más de 40 años que vengo con mi guitarra, mis canciones y mis letras que quieren valorar el trabajo, el amor, la familia y los consejos de alguien que vivió un poco más y que eso está bien reflejado en el silencio del público, cuando me escucha", dijo el hombre de Madariaga luego de bajar del escenario.

En la primera parte del festival, también pasaron por el escenario Guadalupe Farías Gómez, Suna Rocha, Gabriel Reinhard (ganador del rubro solista instrumental), Emilio Morales, grupo Suyai (mezcla de cumbia y folclore) y la Delegación oficial de Entre Ríos.

Anoche —séptima luna del Festival de Cosquín—, iban a actuar el Dúo Salteño, Juan Falú, Opus Cuatro, Silvia Iriondo, Ballet de México, Antonio Tarrago Ros y León Gieco.

El gobierno chino clausuró un influyente semanario político

Clarín

ES UN SUPLEMENTO DEL DIARIO CHINA YOUTH DAILY, DE LA JUVENTUD COMUNISTA CHINA

El editor del suplemento había criticado a Hu Jintao en sus artículos.

Una decisión inapelable del gobierno chino. Así definió al cierre de Bing Diang, una de las publicaciones más prestigiosas de China, su editor, Li Datong. A pesar de que el semanario censurado era un suplemento del diario oficial China Youth Daily, perteneciente a la Liga de Juventudes Comunistas, era crítico de las medidas del gobierno de Hu Jintao.

La orden de suspensión llegó a manos del Li Datong, editor de Bing Diang, el martes pasado, cuando estaban editando el suplemento de esa semana, que sale los miércoles. "Durante cierto período de tiempo, varios artículos incompatibles con la ideología dominante han sido publicados en su sección y han tenido muy malos efectos", dice el texto del Departamento de Propaganda . "El semanario debería ser suspendido hasta que rectifique y reconozca totalmente y corrija sus errores", concluye.

Pero los periodistas del suplemento, lejos de seguir las instrucciones de la oficina de propaganda oficial, anunciaron que apelarán la medida frente al comité de disciplina del Partido Comunista, según publicó el diario South China Morning Post. Además, el editor Li Datong explicó que está escribiendo una carta a todos los periodistas del país, para explicar lo sucedido.

El mismo día del cierre del suplemento que dirige, Datong alcanzó a publicar algunas líneas en su weblog personal, que pocas horas más tarde fue también censurado. "Después de las 4 de la tarde habíamos terminado de editar y corregir el suplemento y le habíamos enviado las páginas al editor en jefe para que las revisara antes de enviarlas a imprimir. Lo inusual fue que no hubo respuesta por un largo rato. Nos enteramos de que la plana mayor del diario había sido llamada a la Oficina de la Liga Central para una reunión de emergencia y nadie estaba revisando el suplemento. Eso significaba que algo extraordinario estaba por ocurrir", tipeó en su página personal. "Bing Diang sobrevivió con tenacidad durante 11 años y, finalmente, ha muerto", concluyó.

No fue el único en anticipar la desaparición del semanario. Una redactora del suplemento le dijo a la agencia EFE que era posible que Bing Diang no se publicara más y que desapareciera para siempre. Y contó que durante toda la mañana del miércoles, el día en que se publicaba habitualmente el semanario, recibieron llamados de muchos lectores expresando su solidaridad con los trabajadores.

La organización Reporteros sin Fronteras criticó la que calificó de "repentina decisión". "Tras la crisis en los periódicos Xin Jing Bao y Nanfang Dushi Bao durante el último mes, el cierre de Bing Diang confirma que los jefes de propaganda del Partido Comunista quieren reducir a cero la libertad de expresión de los periódicos liberales", señaló la organización en un comunicado. Según RSF, la razón detrás del cierre del suplemento del China Youth Daily es una carta que escribió Li Diatong en la que criticaba la decisión de los nuevos editores jefes del diario de premiar a los periodistas que fueran halagados por el Departamento de Propaganda y descontarles parte del sueldo a los que no gozaran del reconocimiento oficial.

En la orden expedida por ese departamento no es esa carta la que se menciona para justificar la clausura. Pero habla de un extenso artículo en el que se analizan los libros de historia que se usan en las escuelas, y que critica el tratamiento de algunos temas. "Es sólo una excusa para cerrar el suplemento", declaró Li. Así, Bing Diang se suma a la lista de 79 diarios que el gobierno cerró desde comienzos de 2005.

MUSICA: SKAY BEILINSON ABRIO EL COSQUIN ROCK

Clarín
El ex guitarrista de Los Redondos ofreció un show con temas de su antigua banda y de sus dos álbumes solistas.
Silvina Marino. SAN ROQUE ENVIADA ESPECIAL

Muy buenas noches, bienvenidos al show". Skay Beilinson primero lo dice y después lo canta en la primera noche de Cosquín Rock, edición 06. En medio de la sierra, el cantante y guitarrista introduce al público al cierre de la breve jornada con El gourmet del infierno. Si el principio parecía no sonar a pleno, sólo habrá que esperar unos minutos para que Skay y su banda empiecen a sonar como lo harán toda la noche: brillantemente.

Así, la apertura de este sexto Cosquín, una vez más (igual que el año pasado) mudado a la Comuna de San Roque (ya no en la mítica Plaza Próspero Molina, como en los primeros cuatro años). Con un grupo y un líder inspiradísimos que lograron quebrar la racha de aperturas de festivales pobres (Charly García deslucido el año pasado en esta misma fecha coscoína, La 25 abriendo intrascendente el Gesell 06, Los Piojos y su show bajo en el primer Pepsi Music).

Mientras Skay recita sus versos ricoteros- metafóricos, las procesiones de gente siguen llegando al predio. Y lo harán casi hasta los últimos temas: el miércoles fue el día en que la gente entró gratis (si habían comprado una entrada para alguna otra jornada). Y, la verdad, no podía haber mejor recompensa: Skay mechó los temas de sus dos discos solista (A través del mar de los Sargazos y Talismán) con las siempre deseadas canciones de Los Redondos, que dosificó a lo largo del show: Caña seca y un membrillo, Nuestro amo juega al esclavo, Nene Nena y Todo un palo.

"Por las noches sos testigo de mis sueños", entona la hermosa Flores secas y todos (más de 20 mil personas) somos testigos del sueño menos pretencioso: el infierno musical en el escenario, con una puesta de luces que acompaña sutilmente y se acomoda a cada tema.

Antes de esta presentación, habían tocado en el escenario alternativo Ricardo Vilca, Xeito Novo, Dancing Mood y los uruguayos del Club de Tobi, que introdujeron la temática ricotera con su set instrumental de cuerdas: tocaron versiones de La bestia pop y Masacre en el puticlub.

Una particularidad de este año fue la organización de actividades alternativas, como las charlas que dieron antes de los shows: Rocambole (el histórico artista que hizo las tapas de los discos de Los Redondos) junto a Cristian Aldana, Diego Boris y Flavio Maminni y las de los periodistas Claudio Kleiman y Alfredo Rosso.

Si el show de Skay sobresalió por su potencia y calidad, la noche cálida se ocupó de acompañar las condiciones para la fiesta.

"A todos los que creen en la libertad", dedica el cantante su tema Abalorios materializando otra constante a lo largo de la presentación: pocas y necesarias palabras que ceden protagonismo a lo musical. También habrá dedicatorias: a la banda (Topo Spíndola, Javier Lecumberry, Claudio Quartero, Oscar Reyna); a la gente "que viajó kilómetros y kilómetros" para estar ahí; a Dancing Mood y Xeito Novo, que subieron a tocar dos temas, cerca del final: Lágrimas y cenizas y Dragones. Todo esto, justo antes del grand finale: El Golem de la Paternal y los celebradísimos (ricoteros): El pibe de los astilleros y Ji Ji Ji.

Cosquín

#Rock / Sobre

Clarín

MUSICA: CUARTA FECHA DEL FESTIVAL DE COSQUIN
Noche de hits, festejos y tributos

Víctor Heredia celebró su cumpleaños y Jairo homenajeó a Yupanqui. Ambos, además, cantaron sus respectivos clásicos. Peteco mostró los temas de su flamante #álbum doble.

Aquí Cosquín….. Con la tradicional arenga esta vez a cargo de Víctor Heredia, abrió la cuarta noche del Festival de Cosquín, que convocó en la plaza Próspero Molina a unas seis mil personas. En el día de su cumpleaños, el #cantautor cantó temas nuevos y otros como Ojos de cielo, Todo cambia, Todavía cantamos y El viejo Matías. Estuvo acompañado por su banda, que lidera Babú Cerviño (tecladista y arreglador).

Al final de la actuación, Heredia tuvo como invitado a Jairo, con quien compartió Eternamente amigos, y a #Rubén Patagonia, en una versión particular de Sobreviviendo.

Luego, fue el turno de Peteco Carabajal, que presentó el flamante álbum dobleCkayna Cunan. Acompañado por Juan Antuz (bajo, coros, percusión y guitarra sintetizada) y Demi Carabajal (percusión, guitarra y coros), el santiagueño cantó temas como Fortuna, fama y poder, Digo la Telesita, El color de la chacarera, La luz de tu mirar, 100 años de chacarera y Solo pa ‘ bailarla.

Además de Peteco y Demi, la familia Carabajal estuvo representada por Roxana que hizo un repertorio más eléctrico, con versiones muy personales de Zamba para no morir, La finadita y La parecida. También actuaron el dúo Luna Monti-Juan Quintero, el ex Olimareño Braulio López, La Bruja Salguero y la coplera Mariana Carrizo, con una versión muy sentida de La pomeña, de Castilla y Cuchi Leguizamón.

A la madrugada, el final estuvo a cargo de Jairo. El cantante de Cruz del Eje puso el foco en los temas de Ferroviario, su último disco grabado como un tributo a su padre que ejercía ese oficio. Acompañado por su hijo Yaco González en percusión y coros, Jairo cantó Balacera, Antiguo dueño de las flechas y Caballo loco, además de un tributo a Atahualpa Yupanqui con La tristecita y Chacarera de las piedras. El final llegó con el Ave María, de Schubert|Franz Schubert

Anoche, tenían previsto actuar, Cacho Castaña, Los Cantores del Alba, María Ofelia, Yamaná, Rubén Patagonia, Laura Albarracín, Tiempo de Canto (pre-Cosquín 2005), Falta y Resto, Horacio Banegas y La Juntada (Peteco Carabajal, Dúo Coplanacu-Raly Barrionuevo).

Mientras tanto, hoy hará lo propio El Chaqueño Palavecino, uno de los números más convocantes del festival. También cantarán esta noche Tamara Castro, Argentino Luna, Suna Rocha y Los Tucu Tucu.

El encuentro, que finalizará este domingo, se puede seguir por Canal 7, Radio Nacional o Cadena 3 de Córdoba, que transmiten desde las 22 y hasta las dos y media de la mañana.

MUSICA: TOCAN MAS DE 100 BANDAS
También habrá charlas y diferentes cursos sobre la cultura rock. El domingo cierran los Ratones y Attaque 77.

Hoy se levantará el telón de la sexta edición del festival Cosquín Rock, que reunirá a más de 100 bandas y solitas en 4 escenarios. La primera noche del encuentro, que se realizará hasta el domingo en la ciudad cordobesa, estará a cargo del ex ricotero Skay Beilinson.

El ingreso para esta primera fecha es gratuito, pero no libre. Aquellos que hayan comprado entradas para las otras cuatro noches recibirán una gratis para el show de Skay, que no es una figura habitual en este tipo de festivales.

Además de Skay —que hará temas de sus dos discos solistas y adelantará alguno del tercero— en un escenario secundario actuarán en la primera fecha Dancing Mood, Xeito Novo, Ricardo Vilca y Club de Tobi.

Mañana desfilarán por el escenario principal León Gieco —que viene de actuar en el Cosquín folclórico—, Kapanga, Rata Blanca, El otro yo, Los Pericos, La Mancha de Rolando, La 25, Las Manos de Filippi y Los Caligaris, Gil Sola, Lagunna (de Brasil), entre otros. Además, se montará un escenario temático, bajo el lema Noche de punk y rock, con Los violadores, 2 minutos y Herederos.

Las Pelotas, El Tri (de México), La Vela Puerca, Intoxicados, Carajo, Karamelo Santo, Los Natas, Luciela Cueva, Weichafe y Hereford (Uruguay) harán lo propio el viernes. Ese día, en otro escenario, se hará La noche reggae, con Los cafres, Non Palidece, Riddim, Resistencia Suburbana, Fidel Nadal, La Coca Fernández, La pata de la tuerta y 12 Monos.

El sábado concentrará a Babasónicos, Catupecu Machu, Arbol, Miranda!, Cabezones, Turf y #Virus, además de la Noche Rock en otro escenario, con La 25, El Bordo, Motor Loco y La 66, entre otras|#Rock / Sobre 

La noche del cierre, el domingo, estará a cargo de Los Ratones Paranoicos, Attaque 77, Jóvenes pordioseros, Gardelitos, Botafogo y Viticus, además de un tributo especial a Pappo. La noche heavy de la jornada tendrá a bandas como Almafuerte, Brujería y Logos.

Pero el Cosquín Rock no sólo tendrá recitales. El periodista especializado en rock Alfredo Rosso dará una charla y se brindarán los cursos «Autogestión y producción independiente en la música popular», «Redacción abierta de publicaciones alternativas» y «La alimentación orgánica». Además, habrá una muestra del artista plástico Ricardo «Mono» Cohen, conocido como Rocambole, autor de las tapas de los discos de Los Redonditos de Ricota.

La entrada para cada una de las noches cuesta $35 y se venden abonos para todo el festival por $120.

Cosquín

Clarín 26/01/2006

MUSICA: CUARTA FECHA DEL FESTIVAL DE COSQUIN

Noche de hits, festejos y tributos

Víctor Heredia celebró su cumpleaños y Jairo homenajeó a Yupanqui. Ambos, además, cantaron sus respectivos clásicos. Peteco mostró los temas de su flamante álbum doble.

Aquí Cosquín….. Con la tradicional arenga esta vez a cargo de Víctor Heredia, abrió la cuarta noche del Festival de Cosquín, que convocó en la plaza Próspero Molina a unas seis mil personas. En el día de su cumpleaños, el cantautor cantó temas nuevos y otros como Ojos de cielo, Todo cambia, Todavía cantamos y El viejo Matías. Estuvo acompañado por su banda, que lidera Babú Cerviño (tecladista y arreglador).

Al final de la actuación, Heredia tuvo como invitado a Jairo, con quien compartió Eternamente amigos, y a Rubén Patagonia, en una versión particular de Sobreviviendo.

Luego, fue el turno de Peteco Carabajal, que presentó el flamante álbum dobleCkayna Cunan. Acompañado por Juan Antuz (bajo, coros, percusión y guitarra sintetizada) y Demi Carabajal (percusión, guitarra y coros), el santiagueño cantó temas como Fortuna, fama y poder, Digo la Telesita, El color de la chacarera, La luz de tu mirar, 100 años de chacarera y Solo pa ‘ bailarla.

Además de Peteco y Demi, la familia Carabajal estuvo representada por Roxana que hizo un repertorio más eléctrico, con versiones muy personales de Zamba para no morir, La finadita y La parecida. También actuaron el dúo Luna Monti-Juan Quintero, el ex Olimareño Braulio López, La Bruja Salguero y la coplera Mariana Carrizo, con una versión muy sentida de La pomeña, de Castilla y Cuchi Leguizamón.

A la madrugada, el final estuvo a cargo de Jairo. El cantante de Cruz del Eje puso el foco en los temas de Ferroviario, su último disco grabado como un tributo a su padre que ejercía ese oficio. Acompañado por su hijo Yaco González en percusión y coros, Jairo cantó Balacera, Antiguo dueño de las flechas y Caballo loco, además de un tributo a Atahualpa Yupanqui con La tristecita y Chacarera de las piedras. El final llegó con el Ave María, de Schubert.

Anoche, tenían previsto actuar, Cacho Castaña, Los Cantores del Alba, María Ofelia, Yamaná, Rubén Patagonia, Laura Albarracín, Tiempo de Canto (pre-Cosquín 2005), Falta y Resto, Horacio Banegas y La Juntada (Peteco Carabajal, Dúo Coplanacu-Raly Barrionuevo).

Mientras tanto, hoy hará lo propio El Chaqueño Palavecino, uno de los números más convocantes del festival. También cantarán esta noche Tamara Castro, Argentino Luna, Suna Rocha y Los Tucu Tucu.

El encuentro, que finalizará este domingo, se puede seguir por Canal 7, Radio Nacional o Cadena 3 de Córdoba, que transmiten desde las 22 y hasta las dos y media de la mañana.

 

 

MUSICA: TOCAN MAS DE 100 BANDAS

También habrá charlas y diferentes cursos sobre la cultura rock. El domingo cierran los Ratones y Attaque 77.

Hoy se levantará el telón de la sexta edición del festival Cosquín Rock, que reunirá a más de 100 bandas y solitas en 4 escenarios. La primera noche del encuentro, que se realizará hasta el domingo en la ciudad cordobesa, estará a cargo del ex ricotero Skay Beilinson.

El ingreso para esta primera fecha es gratuito, pero no libre. Aquellos que hayan comprado entradas para las otras cuatro noches recibirán una gratis para el show de Skay, que no es una figura habitual en este tipo de festivales.

Además de Skay —que hará temas de sus dos discos solistas y adelantará alguno del tercero— en un escenario secundario actuarán en la primera fecha Dancing Mood, Xeito Novo, Ricardo Vilca y Club de Tobi.

Mañana desfilarán por el escenario principal León Gieco —que viene de actuar en el Cosquín folclórico—, Kapanga, Rata Blanca, El otro yo, Los Pericos, La Mancha de Rolando, La 25, Las Manos de Filippi y Los Caligaris, Gil Sola, Lagunna (de Brasil), entre otros. Además, se montará un escenario temático, bajo el lema Noche de punk y rock, con Los violadores, 2 minutos y Herederos.

Las Pelotas, El Tri (de México), La Vela Puerca, Intoxicados, Carajo, Karamelo Santo, Los Natas, Luciela Cueva, Weichafe y Hereford (Uruguay) harán lo propio el viernes. Ese día, en otro escenario, se hará La noche reggae, con Los cafres, Non Palidece, Riddim, Resistencia Suburbana, Fidel Nadal, La Coca Fernández, La pata de la tuerta y 12 Monos.

El sábado concentrará a Babasónicos, Catupecu Machu, Arbol, Miranda!, Cabezones, Turf y Virus, además de la Noche Rock en otro escenario, con La 25, El bordo, Motor Loco y La 66, entre otras.

La noche del cierre, el domingo, estará a cargo de Los Ratones Paranoicos, Attaque 77, Jóvenes pordioseros, Gardelitos, Botafogo y Viticus, además de un tributo especial a Pappo. La noche heavy de la jornada tendrá a bandas como Almafuerte, Brujería y Logos.

Pero el Cosquín Rock no sólo tendrá recitales. El periodista especializado en rock Alfredo Rosso dará una charla y se brindarán los cursos «Autogestión y producción independiente en la música popular», «Redacción abierta de publicaciones alternativas» y «La alimentación orgánica». Además, habrá una muestra del artista plástico Ricardo Mono Cohen, conocido como Rocambole, autor de las tapas de los discos de Los Redonditos de Ricota | Indio SolariCELN en el País y el Mundo: #Docentes | #IndioSolari, la lengua Stone, el logo de los Piojos | #Rock

La entrada para cada una de las noches cuesta $35 y se venden abonos para todo el festival por $120.

MUSICA: COMENZÓ EL FESTIVAL FOLCLORICO DE COSQUIN

Clarín

El ex «nochero» en la primera luna

Jorge Rojas fue el plato fuerte de la jornada inaugural, que convocó a más de 11 mil personas. La actuación del ex Nochero Jorge Rojas fue el plato fuerte de la primera noche de la 46ª edición del Festival Nacional del Folclore de Cosquín, que convocó a más de 11 mil personas.

Pasada la medianoche, Rojas, al frente de su banda, presentó los temas de su primer disco solista, La vida. El cantante provocó el delirio del público femenino del festival, que lo obligó a volver con dos bises al escenario luego de concluida su actuación.

Horas antes, la apertura oficial había llegado con el Himno a Cosquín, a cargo del Ballet Camín y una particular coreografía del Himno Nacional Argentino, de la mano del grupo Teatro Sanitario de Operaciones (TSO), que sorprendió con su performance de acrobacia aérea.

Además, el sábado pasaron por el escenario Atahualpa Yupanqui de la histórica Plaza Próspero Molina la sanjuanina Claudia Pirán (Consagración Cosquín del año pasado), Cuti y Roberto Carabajal, Melania Pérez, Mónica Abraham y el espectáculo Quebradeños, a cargo de los jujeños Tomás Lipán, Tukuta Gordillo y Ricardo Vilca.

Anoche, en la segunda luna, tenían previsto actuar Los Carabajal, Facundo Toro y Roxana Carabajal, entre otros. La atracción principal iba a ser la presencia de Soledad Pastorutti, que cumple 10 años desde su primera aparición en el festival, en 1996. «En aquella oportunidad, subí para hacer un tema y finalmente canté cuatro. Fue un momento mágico que nunca más voy a olvidar», recordó la cantante, que iba a ser acompañada por Horacio Guarany.

Hoy está prevista la actuación de Néstor Duende Garnica, el dúo Orozco-Barrientos, Teresa Parodi, Siempre Salta, Franco Luciani, el conjunto vocal ganador del Pre-Cosquín 2006, Facundo Saravia, Dúo Coplanacu y el grupo Los Tekis.

En los próximos días —el encuentro se extiende hasta el 29—, harán lo propio El Chaqueño Palavecino, Víctor Heredia, Jairo, Mercedes Sosa —que vuelve al escenario del festival luego de 7 años de ausencia—, #Abel Pintos, León Gieco, Teresa Parodi, Dúo Coplanacu, Peteco Carabajal y Raly Barrionuevo.

El festival se puede seguir por Canal 7, Radio Nacional o #Cadena 3 de Córdoba, que transmiten desde las 22 y hasta las dos y media de la mañana.