#Spinetta hechizó a 55 mil personas

Clarín | #Rock

ANOCHE, EN EL ROSEDAL

Después de cuatro años, Buenos Aires volvió a escuchar gratis a #Luis Alberto Spinetta. Fue anoche a las 21 en punto, cuando El Flaco, que acaba de cumplir 56 años, llenó la noche de El Rosedal ante más de 55.000 personas emocionadas con la magia invulnerable de su voz. El tema elegido para iniciar el reencuentro fue Resumen porteño, de 1983, una mirada densa y poética de la ciudad.

Discografía | Almendra | Pescado Rabioso

Toda la música

Ciudad.com
 
Ya pasaron 11 años, hagamos memoria. Año 1995, Buenos Aires estaba en el punto más stone de su historia. La banda de rock más grande la historia pisaba suelo argentino para presentar Voodoo Lounge en el momento exacto: todo era flequillos, topper, enteritos, botitas de gamuza y pasos de baile con aleteo de codos. Ser banda soporte de aquellas históricas noches de gloria para el rocanrol argentino era un privilegio para pocos.

Esos pocos, los que tuvieron el honor, fueron Los Ratones Paranoicos, Las Pelotas y Pappo’s Blues. Y aunque todos iban al Monumental para ver a los Stones, aquellas bandas quedaron en la historia como las anfitrionas de sus majestades en el comienzo de esta historia de amor. ¿Cúal? La que ya desde hacía tiempo atrás existía entre los pibes de barrio y la cultura stone, un fenómeno que difícilmente se repita en algún otro país del mundo.

Tres años después, se escribiría un nuevo capítulo de la historia stone argentina. Entonces, Jagger y Richards venían a presentar Bridges to Babylon y los afortunados fueron otros, salvo por Las Pelotas que volvía a ser convocado. Viejas Locas y la cantante norteamericana Meredith Brooks (que la pasó bastante mal en el escenario con un público que la rechazaba expresamente).

El tercer capítulo de la historia está por escribirse, Los Piojos, que se lo merecían sobradamente, serán los principales teloneros de los shows de los días 21 y 23 de febrero. Mientras que Las Pelotas aún no ha sido confirmado oficialmente, pero sí a través de rumores.

Para los de El Palomar, seguramente será una noche inolvidable. Para Daffunchio, Sokol y compañía puede llegar a ser la tercera. Pronto lo sabremos. Y si tuviera que haber una tercera banda para completar el podio, yo voto por Intoxicados o por Pier, ¿ustedes?

Fiebre stone en Río
 
 
Ya hay 114 mil sitios de Internet sobre el concierto de los Rolling Stones en las playas de Copacabana según dijo el alcalde de esta ciudad. “El show en nuestra ciudad, al aire libre, y con la posibilidad de ser visto desde barcos, será inolvidable para nosotros y para ellos", destacó. "Casi todos los departamentos de la Avenida Atlántica están alquilados, y lo mismo ocurre con los hoteles. También tenemos información sobre la llegada de numerosos contingentes de jóvenes de otros países vecinos, sobre todo chilenos", agregó. Para la actuación de la mítica banda de rock inglesa la prefectura carioca liberó unos 750 mil dólares. “No es un gasto, sino una inversión", explicó el alcalde.

 

 

 

 

El 6 de marzo se lanza un nuevo disco solista de David Gilmour, On an Island, y circulan rumores de una posible reunión de Pink Floyd, desmentida por la banda.
 
 
 La ciudad, mientras tanto, se prepara para un nuevo tributo de Ummagumma en vivo: tres noches dedicadas a tres discos, Dark Side of the Moon, Wish you Were Here y Animals.
 
Esta es una semana muy floydiana; muy cargada de novedades en cuanto a la banda que marcó más de un camino.

Lo último que se supo del grupo inglés fue bombástico. La actuación de Pink Floyd en el Live 8 de Hyde Park hizo historia: los Floyd no tocaban en vivo desde División Bell Tour, en 1994, y no se reunían en escena con Roger Waters desde 1981. Para muchos el regalo por 24 años de confiada espera.

El show de Roger Waters en Argentina fue el punto más alto de disfrute para los fans argentinos que siguen esperando a Pink Floyd. Pero el trabajo constante de las bandas tributo mantiene a los seguidores de la banda con su pasión en primer plano.

Este fin de semana (viernes, sábado y domingo) la agrupación Ummagumma iniciará otra vez su ceremonia homenaje a la música de Pink Floyd. Ofrecerán tres conciertos y en cada uno de ellos harán hincapié en un disco diferente, sin dejar de repasar los temas ineludibles de Floyd. El viernes el terreno le pertenecerá a Animals, el sábado a Wish you Were Here y el domingo a Dark Side of the Moon.

El grupo surgido en 1998, que tomó su nombre del disco de Pink Floyd modelo 1969, está formada por once músicos que interpretan fielmente los temas de la banda de sus amores y suman a sus shows una propuesta visual impactante… para que el escucha alucine con una experiencia que nunca se dio en Argentina: ver en vivo a Pink Floyd.

Alejandro Ilgesias, bajista y tecladista de Ummagumma, habla de los conciertos que se vienen, del nuevo disco solista de David Gilmour (que se lanza el 6 de marzo) y de los rumores sobre una posible nueva reunión de Pink Floyd (negada por la banda).

– ¿Por qué decidieron, hacer hincapié un disco diferente, en cada concierto?
– La idea es que el fanático de Floyd tenga un atractivo para ir a cada una de las fechas. Si los tres shows fuesen iguales, irían sólo una vez. Además, hay gente que le gusta un disco en particular y, de este modo, le damos la opción a ir a ver el show en el que tocamos el disco que más le gusta.

– ¿Qué es lo que priorizan en cada presentación y cuál fue el objetivo para estos nuevos conciertos?
– En nuestros shows priorizamos un montón de cosas. Desde el precio de las entradas (siempre poner entradas baratas para que vaya la gente de menos recursos), la comodidad del público para ver el show, la calidad de sonido, y todos los componentes de la puesta en escena: luces, videos, maquetas, la pantalla circular, etc. Todo eso está súper cuidado y es esencial para los shows. Pero más allá de eso, lo primordial es mantener el espíritu de Pink Floyd en vivo, respetando al detalle la fidelidad de los temas magistralmente compuestos por ellos. En estos tres shows en El Condado por cuestiones de espacio no podemos montar el espectáculo que habitualmente armamos en grandes teatros, por eso van a ser unos shows más íntimos, donde la gente podrá sentarse a tomar algo mientras disfruta de la buena música de Pink Floyd.

– ¿Qué sigue para adelante?
– Recién esta empezando el año y estamos planificando qué es lo que vamos a hacer de acá a diciembre. Seguramente se vendrá algún teatro grande de Capital, algunos shows en el interior y también fuera del país. Esperemos que se concreten los planes. Tenemos muchas ganas de seguir viajando y conociendo fans de Pink Floyd del interior (que hay muchos) y también de otros países.

– ¿Cómo fue la experiencia de participar en el tributo internacional a Pink Floyd?
– Una conocida radio inglesa especializada en Pink Floyd (www.braindamage.libsyn.com), que también arma Podcasts (programas de radio para ser bajados a un I-Pod), en diciembre de 2005 armó un compilado con temas de Pink Floyd tocados por bandas tributo de todo el mundo. Entre los 15 temas pusieron uno de Ummagumma como único representante de Latinoamérica. Todas las otras bandas eran de Europa y Estados Unidos. Así que es un orgullo que nos hayan incluido.

– Se anunció la salida, para el 6 de marzo, de un nuevo disco de David Gilmour: ¿qué esperan de ese trabajo?, ¿no le interesa a la banda reversionar las carreras solistas de los floyd?
– Sabemos que el nuevo trabajo de David Gilmour va a ser grandioso. Ya se puede escuchar el tema que le da nombre al disco (On An Island) y es realmente bueno. El hecho de que sea la voz y la guitarra de Pink Floyd hace ineludible que su trabajo como solista suene y se sienta como Pink Floyd. Quizás algún día incluyamos algunos temas de las carreras solistas de los integrantes de Pink Floyd. Hay muy buen material que quizás no es tan conocido entre los fans de Floyd y que difundir a través de nuestros shows.

– Se dijo que en noviembre, después del show del Live 8, Pink Floyd vuelve a reunirse ¿Como les cae la noticia y qué piensan al respecto?
– Lamentablemente es un rumor que viene corriendo hace unos 15 días y que recién llega a los medios de la Argentina. Los integrantes de Pink Floyd junto con Roger Waters lo desmienten categóricamente y no sólo eso: David Gilmour en una entrevista que le realizó el diario La Republica (Italia) anuncio el final de Pink Floyd. Lo cual no puede generarnos más que un poco de bronca y mucha tristeza.

La posible nueva reunión de Pink Floyd es, por ahora, tan sólo una especulación de los medios y un deseo de los fans. Claro queda en el sitio oficial de la banda que abre con un texto titulado “Pink Floyd y Roger Waters niegan categóricamente los rumores sobre un tour de Pink Floyd”. El breve texto que acompaña al titular reza: “Los miembros de Pink Floyd David Gilmour, Nick Mason y Richard Wright, junto a Roger Waters, se unen para informar que no hay verdad en las noticias recientes que hablan de un tour de Pink Floyd planeado para este otoño”. El anuncio se completa con una declaración de Gilmour: “Desde Live 8 hay algunos sectores de la prensa que deliberadamente están mintiéndole a los fans y al público inventando artículos y declaraciones acerca de una gira de Pink Floyd: Nick, Richard, Roger y yo le estamos diciendo a los fans directamente que esto no va a suceder. También le estamos pidiendo a quienes están fabricando estas historias que desistan de hacerlo, al menos por el bien de los fans”.

Así que para tener la percepción floydiana a flor de piel sólo queda recurrir a los discos y DVDs que haya en casa, asistir a los conciertos de Ummagumma este fin de semana y prepararse para el 6 de marzo, cuando llegue a las disquerías On an Island, el tercer disco de David Gilmour y el primero de estudio desde The División Bell (lanzado en 1994 junto a Pink Floyd).

El guitarrista y cantante abraza, además del espíritu de su banda, distintos géneros como el folk, el jazz y el rock. En la placa (de diez temas) participaron el compositor polaco Zbigniew Preisner, Phil Manzanera (de Roxy Music) en la producción junto a Chris Thomas, David Crosby y Graham Nash (en las voces), Robert Wyatt (en corneta), Caroline Dale (en cello), Alasdair Molloy (en armónica), Richard Wright (de Pink Floyd en órgano Hammond) y Polly Samson (que compuso la mayoría de los temas). También participaron Jools Holland, Georgie Fame, Guy Pratt, Willie Wilson y Rado “Bob” Klose.

Gilmour, solista, sí saldrá de gira: inicia su tour en Europa (en marzo), seguirá por Estados Unidos (en abril) y regresará a Inglaterra a fines de mayo para tocar en Manchester, Glasgow y Londres. “Este es mi trabajo más personal”, dijo el músico. Todos lo estamos esperando.

 La ciudad, mientras tanto, se prepara para un nuevo tributo de Ummagumma en vivo: tres noches dedicadas a tres discos, Dark Side of the Moon, Wish you Were Here y Animals.
 
 
 
 
 
 

Ciudad.com
Posibilidad “santa”
El cantante podría formar parte de un disco en el que estrellas de la música convertirán en canciones 24 plegarias escritas por Juan Pablo II.
 
 
 Por ahora todo es especulación, pero los críticos se relamen.
No es más que una especulación, un trascendido… pero todos están hablando del tema. Michael Jackson podría convertir en canción algunas de las 24 plegarias que dejó escritas el papa Juan Pablo II. Y el “podría” ya es suficiente como para dar que hablar.

Es que nadie se olvida de las acusaciones que sufrió el ex cantante negro por supuesto abuso sexual de un menor. El artista salió libre de culpa y cargo después de un juicio que duró cinco meses… pero hay manchas que no borra el “no a lugar” de los jueces.

La cosa es así. Parece que el sacerdote italiano Giuseppe Moscati, que administra un sello discográfico (Edizioni Musicali
Terzo Millenio) dedicado a difundir canciones religiosas, dijo que podría elegir a la voz de Bad para que interprete una canción con la letra de una de las 24 plegarias
escritas por el fallecido pontífice y cuyos derechos posee su sello celestial.

El proyecto que encara Moscati y que reuniría a varios artistas, entre ellos a Michael, no es una novedad. Desde hace algunos años, la discográfica produce discos hablados en los que actores famosos recitan los poemas del “Papa bueno”.

Moscati dijo que, por ahora, la inclusión de Jackson en el disco es “apenas una pequeña idea”, que necesita la aprobación del Vaticano (que todavía no fue solicitada) y que no tuvo contacto con el artista, sino que se comunicó con algunos contactos de la industria discográfica que tienen llegada al músico.

En un comunicado que reprodujo la prensa extranjera, Muscati dijo sobre lo extraño que suena asociar al artista a una temática religiosa: “Como celebridad, quizá él suene un poco remoto para las enseñanzas que contienen las plegarias del Papa. Pero si él puede ayudarnos a reunir un grupo de cantantes que cumplan con el criterio del proyecto, estudiaremos la propuesta”.

Por las dudas, el vocero del Vaticano difundió una aclaración: El Vaticano no está involucrado con la iniciativa. Con las manos limpias…

 
 
 
 
 
 

Censura a los Stones en el Super Bowl

Clarín

Para el público estadounidense parece que hasta los Rolling Stones son demasiado provocativos: el canal ABC censuró el domingo por la noche dos de las tres canciones que la banda británica tocó en el entretiempo del famoso Super Bowl: una parte de Start Me Up y otra de Rough Justice por ser "sexualmente explícitas".

Toda la música del verano

Ciudad.com
Vicentico en El Rosedal
 
Hoy, a las 20 y en el Rosedal, la antigua voz de Los Fabulosos Cadillacs ofrecerá un concierto gratuito y al aire libre para repasar sus clásicos y seguir calentando el verano.
El viernes 20 de enero, Vicentico le dio forma a una de las mejores actuaciones del Gesell Rock. Compartió fecha con Kapanga, Carajo, Almafuerte, Attaque 77 y el desparpajo de Charly García… y se llevó todos los aplausos.
Ese mismo día, pero casi tres horas antes y en el mismo festival, Flavio Cianciarullo tocaba con su Mandinga Project los temas de su nuevo disco con mucho sabor a reggaeton, Sonidero. Los dos ex Fabulosos Cadillacs nunca se cruzaron sobre el escenario.

Ahora, Vicentico también intentará golear en febrero, inaugurando un ciclo gratuito de conciertos organizado por el Gobierno de la

Ciudad de Buenos Aires en el Rosedal (Infanta Isabel e Iraola).

Su recital florecerá hoy, a las ocho de la noche, y el músico cantará las canciones de su etapa solista, registrada en los discos Vicentico y Los Rayos.

Vicentico dará el puntapié inicial. Pero el ciclo sigue con dos grandes noches más. El sábado 11 de febrero, a las 21hs., se subirá al escenario Luis Alberto Spinetta (en su primer show del año, tras una dulce despedida de 2005 en La Trastienda) y el cierre estará a cargo de Mercedes Sosa (el sábado 18 de febrero, también a las 21).

 
 
 
 
 
 
Hoy se presenta Botafogo junto al organista norteamericano Deacon Jones en el Anfiteatro Juan Bautista Alberdi de Mataderos. La entrada es libre y gratuita.
 
Una vez más, Botafogo está haciendo una serie de presentaciones con Deacon Jones. Hace poco más de una semana que el organista Hammond está en nuestro país y ya pasó por dos provincias argentinas. El 27 de enero, los bluseros estuvieron en Catamarca en el Anfiteatro de El Jumeal. “Una noche hermosa en las

afueras de la ciudad, adonde se veía el valle desde arriba – describe Miguel Botafogo-. Yo ya había estado ahí solo, dos veces. En esta oportunidad fui con Deacon que fue como un aditamento nuevo y fue muy lindo, la convocatoria fue masiva, asistieron cerca de tres mil personas”.

El 29 de enero, Botafogo y Jones se presentaron en Cosquín Rock, y hoy estarán en el Anfiteatro Juan Bautista Alberdi de Mataderos (Avenida Directorio y Lisandro de la Torre). “Voy a hacer varias canciones del disco Don Vilanova y después va a aparecer Deacon para tocar unos temas. También va a venir un guitarrista que está viviendo en Estados Unidos, en Chicago, pero es argentino, de Santa Fé. Se llama Maxi Valdeneu y hoy es el guitarrista con el que todos los negros del sur de Chicago quieren tocar. Lo conocí de muy chiquito cuando era soporte en mis presentaciones en Santa Fé, y después vino a Buenos Aires. Yo lo invitaba a mis shows y él a los

suyos. También van a estar algunos alumnos míos que quiero que la gente vea”.

Botafogo grabó un disco, en Los Ángeles, con Deacon Jones llamado “En Vivo en Hollywood”(1999) y, desde hace varios años, se reúne ocasionalmente con el organista para compartir escenarios.

 
 
Más shows al aire libre
 
Desde enero, el Anfiteatro Juan B. Alberdi (Directorio y Lisandro de la Torre, en Mataderos) ofrece conciertos gratuitos a las 9 de la noche. El ciclo lo iniciaron Alfredo Ábalos, Laura Albarracín y Suna Rocha, el 14 de enero. Pero también actuaron Orozco/Barrientos, Gillespi y Botafogo con Deacon Jones (la dupla tocó anoche, después de pasar por el Cosquín Rock).

Quedan los siguientes conciertos: Caoba Jazz Band y Los Swing Timesrs (el sábado 11 de febrero a las 21) y La Chilinga (el sábado 18 a la misma hora).

Asistir a los shows también es una buena opción para colaborar: en la entrada, y en unos puestos especiales, se recolectan libros que serán distribuidos en las bibliotecas comunitarias porteñas.

 
 
 
 
 
 
Un Disco de Oro para monjes budistas de Barcelona, y una nominación al Grammy para otro, hindú y seguidor del Dalai Lama.
El sonido de los mantras, esos cantos religiosos que a fuerza de repetición, vibraciones y plegarias conducen a la concentración a los monjes budistas en cualquier lugar del planeta, llegaron al Disco de Oro.
Precisamente cuando los Monjes Budistas de Sakya Tashi Ling, monasterio en una pequeña localidad de Cataluña, los grabaron en un disco en fusión con música pop y chill out. Y que desde su debut en noviembre ya vendió 50 mil copias en España con el acompañamiento de cierta fama, lejos de los valores éticos y morales de la orden, pero llegó al fin.

Tanto que el simple de difusión, My Spirit Flies To You, ostenta el puesto 12 –y en ascenso– en el famoso chart de Los 40; está tercero en la lista de ventas de iTunes España y hasta tiene su propio ringtone. Calma, bienestar y misticismo se funden en Monjes Budistas de Sakya Tashi Ling, el álbum, que es un compilado de 13 temas cuyos mantras fueron grabados directamente en la sala de meditaciones del monasterio durante diez horas seguidas, aunque los arreglos y mixes se realizaron luego en estudio.

Con la idea de acercarlo a un público joven, mundano y difundir los valores budistas, los autores del álbum aseguran que “cada canción desarrolla un tipo determinado de energía del mantra, frases místicas que al ser recitadas enfocan y sosiegan la mente y la protegen contra los ciclos improductivos de pensamiento y acción, mientras que la música ayuda a establecer una conexión con esta energía”. Ooohhmm

Mientras que otro monje dedicado a la música, Ngawang Tashi Bapu, esta vez desde una remota aldea del noroeste de la India, llevará los tradicionales himnos budistas a la 48º ceremonia de los premios Grammy, el próximo 8 de febrero en Los Ángeles. El disco, Tibetan Master Chants, está nominado como Mejor Música Tradicional del Mundo aunque nunca tuvo ese objetivo. “Sólo quise difundir la paz y el amor por el mundo a través de los tradicionales cánticos budistas”, explicó sorprendido Bapu, de 38 años y seguidor del famosísimo Dalai Lama, líder espiritual del Tibet.

El álbum de Bapu es una colección de 12 himnos religiosos budistas cantados en el monasterio con la sonora voz del monje, acompañado por los tradicionales gongs y platillos. Con estas melodías actuará en la ceremonia de los Grammy, aunque no será la primera vez que se presente en vivo. En los 90 ya estuvo de gira por Estados Unidos, México y Canadá. Incluso cantó en el City’s Carnegie Hall de Nueva York, nada menos que acompañado por Patti Smith, Billy Corgan y Sheryl Crow.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Cosquín / EL CIERRE DEL FESTIVAL FOLCLÓRICO

Clarín

Nos vemos en la próxima luna. Los Nocheros cerraron la fiesta ante once mil personas. También actuaron Abel Pintos y Los Guaraníes

Los Guaraníes, Abel Pintos y Los Nocheros fueron algunos de los destacados de la última noche del 46º festival de Cosquín, el domingo, ante 11 mil espectadores que colmaron la plaza Próspero Molina. En la novena y última luna, Jorge Rojas, ex miembro de Los Nocheros, que había abierto la edición de este año, fue elegido consagración y cantó su tema Locura a capella, en uno de los picos emotivos de la jornada.

«Voy a llevar este galardón por cada rincón del interior del país donde me toque actuar y de esta forma devolverle a Cosquín todo lo que me dio desde siempre —declaró luego Rojas—. Estoy viviendo una etapa totalmente nueva, por lo tanto considero que la etapa «nochera» quedó atrás. Pero no reniego de ella, porque fue la que hizo que obtuviera el reconocimiento público».

El grupo de malambo El Malón, de San Juan, fue elegido revelación (surgido del Pre-Cosquín 2006). La revelación de peñas fue para Los 4 Rumbos, de Unquillo, Córdoba. En el certamen Cosquín de la Canción, el primer premio (dotado de 7.000 pesos) fue para Coplas atadas con chala, escrito e interpretado por Pancho Cabral; el segundo (4.000 pesos), para La Celedonia Batista, de Teresa Parodi, interpretado por Guadalupe Farías Gómez; el tercero (2.000 pesos), para Luna del amanecer, de y por Raúl Solari. El premio a la mejor interpretación fue para Tamara Castro, por la pieza Paradoja, de Jorge Milikota.

Ya en el inicio de la última luna coscoína, luego de la arenga Aquí Cosquín…» lanzada por Rojas, Los Guaraníes abrieron con composiciones como Zamba del negro alegre, Yo, el aventurero, Al jardín de la república y una particular versión de Malagueña. Luego, Pintos ejecutó temas de sus últimos dos discos, como Quien pudiera, Anclada en mis sueños, Bella flor, Tu voz y Bailando con tu sombra (Alelí).

En el último tramo, Los Nocheros se presentaron, con Alvaro Teruel, su nuevo integrante. Realizaron una recorrida por los clásicos de su carrera durante casi dos horas y media de un show que tuvo como momentos clave a Juan de la calle, Cosa peligrosa, Boquita de luna, Sólo pa’ bailarla, Canto nochero, La yapa y un mix de baladas combinadas (Roja boca, No saber de ti y Entre la tierra y el cielo).

En los bises recurrieron a viejas interpretaciones como Las moras, Yo soy tu río y Vuela una lágrima: así culminaron un con cierto en el que el protagonismo vocal recayó en Negro Rubén Ehizaguirre. «Me temblaron las piernas —admitió Alvaro Teruel—. ¿Cómo no iba a pasar eso? Por este escenario anduvieron Atahualpa Yupanqui, Cafrune y Los Chalchaleros». Y, consultado sobre su reemplazo de Jorge Rojas, agregó: «Jorge marcó una etapa hasta que decidió iniciar su carrera solista. Ahora se planteó una situación nueva para el grupo pero el estilo no cambió».

También en la última jornada, Laura Ros mostró talento y dulzura en canciones como Huellas y Por el aire. Y el Chango Nieto festejó sus 51 años con el canto, junto a su hija Carla, repasando algunos de sus éxitos: Zamba del cantor enamorado, Chakay Manta (dedicada a Alfredo Abalos), la zamba Duende azul y La chicharra cantora.

El grupo Córdoba Nueva le rindió tributo a Cacho Iriarte (fundador de Los del Suquía) al cumplirse un año de su muerte, y tocó, entre otros temas, Canción para una mentira. El ballet Folclórico Nacional, dirigido por Nydia Viola, exhibió los cuadros Estancia y Malambeando pa’ los pobres. La Clave Santiagueña, de Rodolfo Maldonado, hizo su debut en el escenario mayor. Y, en el marco de las propuestas jóvenes, se destacó el grupo Caburé, con temas como Quiero ser brujo y Nadie lo sabe, del Yuyo Montes. El cordobés Pablo Lozano volvió al escenario mayor de la mano de un clásico de su carrera: Córdoba en otoño.

MUSICA: TAMBIÉN TERMINÓ EL COSQUIN ROCK

Pappo tuvo su merecido homenaje

Su hijo Luciano, Vitico y Botafogo, entre otros, tocaron sus canciones. Los Ratones Paranoicos cerraron un encuentro que juntó 100.000 personas.

Silvina Marino. CORDOBA. ENVIADA ESPECIAL / Motos y guitarras. Esa es la síntesis del plato fuerte de la noche, la última del festival Coquín Rock. Que, esta vez, no estuvo al final: todos los ojos estuvieron —merecidamente— en el promocionado tributo a Pappo. Antes de que se ilumina ra el escenario principal, las pantallas a los costados proyectaron una serie de imágenes caseras del Carpo. Después, cerca de las 10 de la noche, una luz sola en el escenario iluminó una guitarra a modo de tributo silencioso. Y, entonces, sonó Juntos a la par: una pista de la propia voz de Pappo acompañada por Luciano Napolitano (su hijo), Miguel Botafogo en guitarras, Luis Robinson en armónica, Yulie Ruth en bajo, El Bolsa en batería y Nico Raffetta en teclados.

«El rock ha quedado huérfano». La introducción está a cargo de Enrique Angelozzi, amigo histórico de Pappo que también acompañó a Luciano en la presentación de Lovorne el sábado. Después, una sucesión de músicos invitados, tomando la posta: desde Pity Alvarez de Intoxicados (que subió a cantar El hombre suburbano) hasta el talentoso organista Deacon Jones pasando por Juanse y Sarcófago en Ruta 66, todos dijeron presente. «El último show que hicimos con Pappo fue justamente acá», dirá Vitico antes de despacharse con Susy Cadillac y Sube a mi voiture. Y antes de que una serie de motos desfilara por el escenario.

Durante la jornada, otra de las presentaciones destacadas fue la que cerró el escenario alternativo: Almafuerte. Todo lo sutil que tuvo la presentación a nivel sonido (sobre todo, las interpretaciones mágicas del guitarrista Claudio Marciello) tuvo su contrapartida: un Ricardo Iorio particularmente exaltado a nivel discurso, que disparó contra Brujería, El Bordo, Los Gardelitos, Turf, Leo García…¡y Navarro Montoya!

En el escenario principal, después del homenaje a Pappo, le llegaría el turno a los Jóvenes Pordioseros, una de las bandas que más creció en convocatoria desde el año pasado (y esto se materializó en la grilla: en el 2005 tocaron a la tarde en este mismo festival, y en esta ocasión lo hicieron casi al cierre, antes de Attaque y Ratones Paranoicos). La banda de Toti Iglesias sonó bien, pero se destacó, sobre todo, por una actitud elogiable: cero displicencia con el público y mucha humildad.

Después, llegaría el turno de Attaque 77: show potente cargado de coherencia ideológica, que dedicó Setentistas a los obreros de Zanón (la fábrica recuperada) y arengó en contra de las anacrónicas y nefastas corridas de toros (San Fermín). Para el final, vendrían los Ratones, con su set de clásicos rockeros (que algunos de los periodistas no pudimos apreciar por problemas de traslados en la producción).

¿El saldo? De la jornada y del festival: mucho rock, asistencia plena (casi 100 mil personas) suficientes y necesarias buenas bandas, algunas ausencias (Divididos, Piojos, Bersuit) y una condición azarosa que jugó en favor de todos: cinco noches maravillosamente estrelladas.

 

Cosquín | EL CIERRE DEL FESTIVAL FOLCLÓRICO

Clarín

Nos vemos en la próxima luna. Los Nocheros cerraron la fiesta ante once mil personas. También actuaron Abel Pintos y Los Guaraníes.

Los Guaraníes, Abel Pintos y Los Nocheros fueron algunos de los destacados de la última noche del 46º festival de Cosquín, el domingo, ante 11 mil espectadores que colmaron la plaza Próspero Molina. En la novena y última luna, Jorge Rojas, ex miembro de Los Nocheros, que había abierto la edición de este año, fue elegido consagración y cantó su tema Locura a capella, en uno de los picos emotivos de la jornada.

«Voy a llevar este galardón por cada rincón del interior del país donde me toque actuar y de esta forma devolverle a Cosquín todo lo que me dio desde siempre —declaró luego Rojas—. Estoy viviendo una etapa totalmente nueva, por lo tanto considero que la etapa «nochera» quedó atrás. Pero no reniego de ella, porque fue la que hizo que obtuviera el reconocimiento público».

El grupo de malambo El Malón, de San Juan, fue elegido revelación (surgido del Pre-Cosquín 2006). La revelación de peñas fue para Los 4 Rumbos, de Unquillo, Córdoba. En el certamen Cosquín de la Canción, el primer premio (dotado de 7.000 pesos) fue para Coplas atadas con chala, escrito e interpretado por Pancho Cabral; el segundo (4.000 pesos), para La Celedonia Batista, de Teresa Parodi, interpretado por Guadalupe Farías Gómez; el tercero (2.000 pesos), para Luna del amanecer, de y por Raúl Solari. El premio a la mejor interpretación fue para Tamara Castro, por la pieza Paradoja, de Jorge Milikota.

Ya en el inicio de la última luna coscoína, luego de la arenga Aquí Cosquín…» lanzada por Rojas, Los Guaraníes abrieron con composiciones como Zamba del negro alegre, Yo, el aventurero, Al jardín de la república y una particular versión de Malagueña. Luego, Pintos ejecutó temas de sus últimos dos discos, como Quien pudiera, Anclada en mis sueños, Bella flor, Tu voz y Bailando con tu sombra (Alelí).

En el último tramo, Los Nocheros se presentaron, con Alvaro Teruel, su nuevo integrante. Realizaron una recorrida por los clásicos de su carrera durante casi dos horas y media de un show que tuvo como momentos clave a Juan de la calle, Cosa peligrosa, Boquita de luna, Sólo pa’ bailarla, Canto nochero, La yapa y un mix de #baladas combinadas (Roja boca, No saber de ti y Entre la tierra y el cielo).

En los bises recurrieron a viejas interpretaciones como Las moras, Yo soy tu río y Vuela una lágrima: así culminaron un con cierto en el que el protagonismo vocal recayó en Negro Rubén Ehizaguirre. «Me temblaron las piernas —admitió Alvaro Teruel—. ¿Cómo no iba a pasar eso? Por este escenario anduvieron Atahualpa Yupanqui, Cafrune y Los Chalchaleros«. Y, consultado sobre su reemplazo de Jorge Rojas, agregó: «Jorge marcó una etapa hasta que decidió iniciar su carrera solista. Ahora se planteó una situación nueva para el grupo pero el estilo no cambió».

También en la última jornada, Laura Ros mostró talento y dulzura en canciones como Huellas y Por el aire. Y el Chango Nieto festejó sus 51 años con el canto, junto a su hija Carla, repasando algunos de sus éxitos: Zamba del cantor enamorado, Chakay Manta (dedicada a Alfredo Abalos), la zamba Duende azul y La chicharra cantora.

El grupo Córdoba Nueva le rindió tributo a Cacho Iriarte (fundador de Los del Suquía) al cumplirse un año de su muerte, y tocó, entre otros temas, Canción para una mentira. El ballet Folclórico Nacional, dirigido por Nydia Viola, exhibió los cuadros Estancia y Malambeando pa’ los pobres. La Clave Santiagueña, de Rodolfo Maldonado, hizo su debut en el escenario mayor. Y, en el marco de las propuestas jóvenes, se destacó el grupo Caburé, con temas como Quiero ser brujo y Nadie lo sabe, del Yuyo Montes. El cordobés Pablo Lozano volvió al escenario mayor de la mano de un clásico de su carrera: Córdoba en otoño.

MUSICA: TAMBIÉN TERMINÓ EL COSQUIN ROCK
Pappo tuvo su merecido homenaje

Su hijo Luciano, Vitico y Botafogo, entre otros, tocaron sus canciones. Los Ratones Paranoicos cerraron un encuentro que juntó 100.000 personas.

Por Silvina Marino. CORDOBA. ENVIADA ESPECIAL / Motos y guitarras. Esa es la síntesis del plato fuerte de la noche, la última del festival Coquín Rock. Que, esta vez, no estuvo al final: todos los ojos estuvieron —merecidamente— en el promocionado tributo a Pappo. Antes de que se ilumina ra el escenario principal, las pantallas a los costados proyectaron una serie de imágenes caseras del Carpo. Después, cerca de las 10 de la noche, una luz sola en el escenario iluminó una guitarra a modo de tributo silencioso. Y, entonces, sonó Juntos a la par: una pista de la propia voz de Pappo acompañada por Luciano Napolitano (su hijo), Miguel Botafogo en guitarras, Luis Robinson en armónica, Yulie Ruth en bajo, El Bolsa en batería y Nico Raffetta en teclados.

«El rock ha quedado huérfano». La introducción está a cargo de Enrique Angelozzi, amigo histórico de Pappo que también acompañó a Luciano en la presentación de Lovorne el sábado. Después, una sucesión de músicos invitados, tomando la posta: desde Pity Alvarez de Intoxicados (que subió a cantar El hombre suburbano) hasta el talentoso organista Deacon Jones pasando por Juanse y Sarcófago en Ruta 66, todos dijeron presente. «El último show que hicimos con Pappo fue justamente acá», dirá Vitico antes de despacharse con Susy Cadillac y Sube a mi voiture. Y antes de que una serie de motos desfilara por el escenario|Ruta 66

Durante la jornada, otra de las presentaciones destacadas fue la que cerró el escenario alternativo: Almafuerte. Todo lo sutil que tuvo la presentación a nivel sonido (sobre todo, las interpretaciones mágicas del guitarrista Claudio Marciello) tuvo su contrapartida: un #Ricardo Iorio particularmente exaltado a nivel discurso, que disparó contra Brujería, El Bordo, Los Gardelitos, Turf, Leo García…¡y Navarro Montoya!

En el escenario principal, después del homenaje a Pappo, le llegaría el turno a los Jóvenes Pordioseros, una de las bandas que más creció en convocatoria desde el año pasado (y esto se materializó en la grilla: en el 2005 tocaron a la tarde en este mismo festival, y en esta ocasión lo hicieron casi al cierre, antes de Attaque y Ratones Paranoicos). La banda de Toti Iglesias sonó bien, pero se destacó, sobre todo, por una actitud elogiable: cero displicencia con el público y mucha humildad.

Después, llegaría el turno de Attaque 77: show potente cargado de coherencia ideológica, que dedicó Setentistas a los obreros de Zanón (la fábrica recuperada) y arengó en contra de las anacrónicas y nefastas corridas de toros (San Fermín). Para el final, vendrían los Ratones, con su set de clásicos rockeros (que algunos de los periodistas no pudimos apreciar por problemas de traslados en la producción).

¿El saldo? De la jornada y del festival: mucho rock, asistencia plena (casi 100 mil personas) suficientes y necesarias buenas bandas, algunas ausencias (Divididos, Piojos, #Bersuit) y una condición azarosa que jugó en favor de todos: cinco noches maravillosamente estrelladas.

 

Chayanne salió a apoyar a Ricky Martin

Clarín

Todo empezó cuando Ricky contó a una revista sobre algunos detalles de su sexualidad, que grupos conservadores de su país no consideraron convenientes para el presidente de una fundación en contra de la explotación infantil. Y le reclamaron la renuncia. Ahora el también nacido en Puerto Rico, Chayanne, le dio su apoyo, le pidió que no abandonara esa causa y le recomendó que "no vuelva a cometer los mismos errores", es decir: en boca cerrada, no entran moscas.

Cosquín

Clarín

MUSICA: LA CUARTA NOCHE DEL COSQUIN ROCK

Pop, glamour y rock and roll

Babasónicos, Arbol, Miranda! y Catupecu Machu fueron los números centrales. Y hubo homenajes a Pappo.

Silvina Marino / smarino@clarin.com
CORDOBA. ENVIADA ESPECIALEl escenario se enciende y se deja invadir: todo es rojo cuando Babasónicos larga con Carismático. Es la cuarta fecha del Cosquín Rock, la que promete un derroche de pop y glamour. Y la que cumple. Porque todos este sábado (o casi) se despacharon con shows correctos y, a veces, de calidad. Aunque, es cierto, ninguno tan arrasador como los cierres de Skay en la primera fecha o de Las Pelotas en la tercera jornada. Estos últimos, los prestidigitadores del espíritu, siempre en lo más alto del mix de calidad y potencia.

«Siento el impulso de alzar mi voz al infinito», Adrián Dárgelos se proyecta en Capricho y la banda lo acompaña. Como no pasaba en las últimas presentaciones festivaleras de Babasónicos (exceptuando la del Gesell Rock), dieron un espectáculo poderoso con mayoría de temas de su último disco Anoche y los infaltables hits (Los calientes, Sin mi diablo, Putita). En el medio, ¿dialogará? con su público «buenas noches, muchas gracias». Y esas palabras alcanzarán para el delirio femenino, mayoría preponderante de la noche.

Antes de los Baba, fue el turno de dos grupos con altas presentaciones como preludio: Catupecu Machu y Arbol. Y, antes, habían tocado Miranda y Pier.

La mira también mereció estar en otros escenarios, sobre todo, en el indie: mientras Miranda, la banda de Ale Sergi, tocaba con trajes de guerreros galácticos, en el escenario Top Line cerraba Estelares en uno de los mejores shows (sino, el mejor) de la noche, que merecía estar incluido en el principal, como el año pasado. Los platenses hicieron una presentación movilizante, con mayoría de temas de su último disco Ardimos y algunos nuevos.

En tanto, el escenario alternativo, al fondo del predio, mostraba el costado más rocker de la noche, con Lovorne —liderado por Luciano Napolitano—, El Bordo, Motor Loco y, nuevamente La 25 (había cerrado el principal dos noches atrás). El grupo de Luciano fue el primero en hacer el homenaje a su padre, con los temas de Pappo Fiesta cervezal y El hombre suburbano.

En la noche, abundaron más covers: Lovorne se despachó con Paranoid (Black Sabbath); Catupecu hizo Cowboy (de los Ratones Paranoicos) con Juanse y el zorrito Von Quintiero como invitados; Arbol tocó su versión funky de I Shot the Sheriff (Bob Marley) y ejecutó una hermosa intro de la beatle Eleanor Rigby. Curiosamente (como en el Gesell Rock), los Arbol no hicieron su clásico ricotero: Ji Ji Ji. Pero, no importó: Eduardo Schmidt y Pablo Romero coreografiaron los pogos desde arriba del escenario y las cerca de 18 mil personas que estaban en el predio, respondieron, tanto en los temas de Arbol como en los de la presentación power de los Catupecu.

«Miren lo que han hecho con el duende del rock. Ustedes lo querían, ahí lo tienen», dirá Dárgelos, de Babasónicos, en mitad del espectáculo, cuando canta Pobre duende. Aunque, esta vez, el duende del rock saldría airoso.

MUSICA: MERCEDES SOSA, EN EL FESTIVAL FOLCLORICO DE COSQUIN

La noche más esperada

Después de siete años, La Negra volvió a la Próspero Molina y fue una fiesta. También tocaron César Isella y Raly Barrionuevo.

Gustavo Molina. CORDOBA. ESPECIAL.
La aparición de Mercedes Sosa —al grito de «Aquí Cosquín»— en la penúltima luna del Festival Nacional de Folclore, tras siete largos años de ausencia hizo vibrar a las más de 10 mil almas que el sábado a la noche colmaron la tradicional plaza Próspero Molina. Cinco minutos de aplausos, todo el mundo de pie y más de uno llorando de la emoción, fue la forma en que la gente recibió a «la más grande de América», como la calificaron sus colegas y amigos.
Mercedes abrió este reencuentro con Zamba del regreso. Sentada en un sillón rojo, la Negra deleitó a su público con su voz inconfundible. Zamba para olvidarte, de Julio Fontana y Daniel Toro, fue otra de las perlas del show. «Invito a Rafael Amor, de quién tomé su Corazón libre para mi último disco», dijo Mercedes y el público se emocionó nuevamente. El músico le devolvió la gentileza con un cálido «gracias madre nuestra».

Alberto Rojo, otro invitado, se lució con su guitarra en Chacarera del Fuego y con su voz en Zamba de Argamonte, en un homenaje al Dúo Salteño.

Había pasado media hora desde su regreso al escenario Atahualpa Yupanqui, cuando Alfonsina y el mar hizo poner de pie a la multitud.

Franco Luciani con su armóni ca fue otro de los amigos que se lució en esta noche de reencuentros con El otro país, una canción de Teresa Parodi. La chacarera El olvidau, de Miguel de Guernica, hizo que el público estallara nuevamente en gritos de algarabía.

«Pocho Sosa, que no es familiar mío —bromeó Mercedes—, viene a acompañarnos con esta Tonada de otoño«. «Ahora estoy sana, no muy sana, pero estoy sana», dijo emocionada la Negra, tras ante los obsequios de la Comisión del Festival y el intendente de Cosquín. Entre ellos se destacaba un poncho blanco: «abrilo —pidió la Negra—, porque me hace un poquito de frío».

Cuando sus músicos Popy Spatocco (piano y dirección musical), Carlos Gianoni (bajo), Rubén Lobo (percusión) y Jorge Giuliano (guitarra), comenzaron con sus acordes, Mercedes, en un guiño pidió a la Comisión: «¿Puedo seguir cantando?», y la plaza estalló nuevamente.

A esta altura, el público ya había decidido no sentarse y cantaba los versos de Volver a los 17, de Violeta Parra; Déjame que me vaya, de Cuti Carabajal, y La luna llena, donde Mercedes Sosa demostró con su bailecito final que volvió para no irse nunca más del corazón de los argentinos.

La noche más esperada de todas las lunas coscoínas siguió con otros platos fuertes, como César Isella que cantó sólo dos canciones: Soy de Anymaná y Canción con todos. Luego recibió un reconocimiento por los 50 años dedicado a la música al ex integrante de Los Fronterizos y éste aprovechó para cuestionar a «esos que lloran y dicen ‘llevame a Cosquín’ y después cuando se consagran, cobran fortunas», dijo y aseguró cantar gratis.

El broche final de esta verdadera fiesta estuvo a cargo de Raly Barrionuevo, quién se subió al escenario a las tres de la mañana. Una mujer fue el inicio de una hora de música que pasó de la intimidad con Baguala del desengaño, hasta la efusividad de Sólo tus ojos, donde las mujeres fueron las más expresivas.

Una versión rocanrolera de la canción de Carlos Puebla, Hasta siempre Comandante, hizo que la plaza recobrara el calor en la fresca madrugada, y hasta un policía cordobés se animó a tararear el pegadizo «de tu querida presencia, comandante Che Guevara».

Tributos y emociones con tonada correntina en Cosquín

Diario Época

Uno de los momentos más emotivos de la séptima luna coscoína tuvo lugar gracias al acordeonista curuzucuateño. En el escenario Atahualpa Yupanqui homenajeó a San Baltasar y al Gauchito Gil.

Por M. del C. Ruiz Díaz
Enviada especial de “época”

Todo parecía presagiar de que iba a ser una luna coscoína excelente. El clima era ideal y las estrellas aportaban la cuota necesaria de brillo. La séptima noche del 46° Festival Nacional de Folklore tuvo como principales animadores al Dúo Salteño, quienes tuvieron a su cargo la apertura y a Antonio Tarragó Ros y León Gieco.
Sin lugar a dudas, el gran espectáculo en cuanto al despliegue sobre el escenario, fue obra y responsabilidad del heredero de don Antonio Tarragó Ros, quien para rendir homenaje a su padre inició la presentación musical con el tema “Tarragoseando”. Después “Antonito” tuvo la feliz idea de hacer desembarcar sobre el escenario Atahualpa Yupanqui una especie de embajada correntina. Así, “La Novia del Paraná”, Ramona Galarza cantó “Soy el Chamamé”.
Después fue el tiempo de compartir con el público de la plaza Prospero Molina un documental en el que se registra el concepto y el sentido de la fiesta en honor a San Baltasar. Esas imágenes sólo fueron la introducción para que nuevamente Ramona le pusiera el corazón a “Cambá Cuá”, melodía y letra de don Osvaldo Sosa Cordero. Mientras esos acordes inundaban el festival, los cuarenta bailarines del Ballet Estable de la Fiesta Nacional del Chamamé le pusieron coreografía.
Tal como lo dijera Antonio al inicio de su tiempo sobre el escenario, en la oportunidad pretendía dejar mensajes concretos y contundentes al público del festival y al interpretar “Río Herido” no hacía más que demostrar su coherencia de pensamiento, porque esa chamarrita constituye un canto de protesta a la instalación de las papeleras sobre las márgenes del río Uruguay.
Tras el llamado a la reflexión, el músico curuzucuateño afirmó su necesidad de agradecer al Gauchito Gil el haber concedido algunas de sus súplicas. Y para hacer más sentido el agradecimiento pidió al padre Julián Zini que lo acompañara con algunas prosas que contaran de la devoción del correntino por el santo guacho. Mientras el sacerdote contaba de qué manera los fieles a Antonio Gil lo honraban, un río de banderas coloradas tomó por asalto el escenario.
Quienes las portaban eran los bailarines provenientes de Corrientes, que después de dejarlas en imaginarios santuarios, encendían velas rojas, las mismas que parte del público también tenía en su poder. Y como todo homenaje que se precie de tal para el Gauchito, no podía faltar un chamamecito bailado. Cuando sonó el acorde final, el público de la plaza se puso de pie y estalló en aplausos. La emoción de quienes protagonizaban el espectáculo era similar al del público que seguía aplaudiendo.
Tarragó Ros se despidió con el Himno del Chamamé, Kilómetro 11, tema que fue cantado por “La Novia” y coreado por miles de voces mientras lo acompañaban con las palmas.
Tanto la presentación como la despedida fue muy emotiva y por esta razón la plaza toda se puso de pie como gesto de aprobación

 

Cosquín rendido a sus pies

Clarín
MUSICA: EL CHAQUEÑO PALAVECINO MANDO EN LA SEXTA NOCHE

Ante 11.000 espectadores, el salteño mostró toda su fuerza. Por supuesto, hizo su clásico asado en el escenario.

Con un show de más de dos horas y media de duración, el Chaqueño Palavecino confirmó su gran momento en la sexta noche del Festival de Cosquín. El músico convocó a 11 mil personas que colmaron la Plaza Próspero Molina por primera vez desde el inicio del encuentro.

El cantante del chaco salteño se presentó con una escenografía campera, con tranquera, aljibe, osamentas de animales y hasta un asado que se fue cocinando mientras duraba el espectáculo. Que me olvides tú, La taleñita, Amor por siempre y Juan de la calle fueron los primeros temas que interpretó Palavecino junto a su numerosa banda.

Además, invitó al escenario a Los Manseros Santiagueños, a la periodista Mónica Gutiérrez como bailarina vestida de chinita, al violinista Fermín Torres y a un ballet de indios Chorote. El final de su actuación fue, como siempre, bien arriba, con La sin corazón, Celoso no soy, A Don Amancio, La yapa y los hits Amor salvaje y La ley y la trampa.

Antes de Palavecino, habían actuado el violinista rosarino Leandro Lovato y Argentino Luna. Lovato presentó su nuevo disco Latino, con chacareras, zambas, gatos y hasta una versión del tango El choclo. Sólo con su voz y guitarra, Luna cantó temas como Urgencia, Por dos pesos con cincuenta y la romántica Tu zamba, además de realizar un homenaje a Horacio Guarany.

Un silencio especial acompañó a la actuación de Luna. "Desde hace más de 40 años que vengo con mi guitarra, mis canciones y mis letras que quieren valorar el trabajo, el amor, la familia y los consejos de alguien que vivió un poco más y que eso está bien reflejado en el silencio del público, cuando me escucha", dijo el hombre de Madariaga luego de bajar del escenario.

En la primera parte del festival, también pasaron por el escenario Guadalupe Farías Gómez, Suna Rocha, Gabriel Reinhard (ganador del rubro solista instrumental), Emilio Morales, grupo Suyai (mezcla de cumbia y folclore) y la Delegación oficial de Entre Ríos.

Anoche —séptima luna del Festival de Cosquín—, iban a actuar el Dúo Salteño, Juan Falú, Opus Cuatro, Silvia Iriondo, Ballet de México, Antonio Tarrago Ros y León Gieco.