La Defensoría advirtió sobre una grave situación sanitaria

La Nación
 
En la zona sur de la ciudad

 
Esto llevaría al contagio de enfermedades
 
 
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad advirtió la existencia de una "grave situación sanitaria" en Capital, principalmente en la zona Sur, como consecuencia del colapso de la red cloacal, pluvial y suministro de agua corriente, mientras que exigió al gobierno porteño poner en alerta a la población.

"Este problema exige poner en alerta al gobierno y a la población por el serio riesgo para la salud de miles de vecinos. En la zona de Lugano, Soldati y Mataderos, hay muchos casos de personas que sufren distintas enfermedades producto que se expanden por la contaminación del agua", dijeron voceros la Defensoría, que anunció que hoy realizarán distintas visitas en la zona para evaluar la situación y buscar soluciones.

La dependencia, a cargo de Alicia Pierini, manifestó que la "grave situación sanitaria afecta especialmente a niños, quienes podrían contraer distintos tipos de enfermedades como cólera, tifus, gastroenteritis, hepatitis y poliomielitis. Hemos comprobado que estas enfermedades se están dando con frecuencia y hay que buscar una solución inmediata".

La Defensoría expresó que, además de la crisis en la red cloacal, hay más problemas: "Se ha detectado la inutilización de parte del sistema de desagüe pluvial de la ciudad motivado por el abandono y la ocupación, con viviendas, de los lagos reguladores", indicaron mediante un comunicado.

Vecinos de la zona de Soldati confirmaron la preocupación que hay en torno al estado del agua potable, mientras que se supo que en los hospitales de la zona varios pacientes arribaron con síntomas de las patologías antes mencionadas.

Desde el gobierno de la ciudad no se refirieron al tema en cuestión; la Defensoría del Pueblo concretará hoy una conferencia de prensa para dar los detalles del informe.

Nombramientos en la Ciudad

En un acto realizado en la casa de la cultura de la Ciudad, el ministro de la Producción, Enrique Rodríguez, completó su gabinete con el nombramiento efectivo de los cuatro subsecretarios de su área.

Después de varias semanas de análisis, asumieron en las cuatro subsecretarías que conforman el Ministerio de la Producción Stella Puente, que quedó a cargo del área de Industrias Culturales – fue confirmada y continúa a cargo del área que antes estaba en la Secretaría de Cultura-, Marcela Cuesta, en Turismo, Carlos Areas, en Protección del Trabajo y Rodolfo Córdoba, en Producción.

Efectiva receta para tratar la hipertensión

La Nación
 
Talleres para pacientes: educación alimentaria y motivación para mejorar hábitos de vida

 
Un programa del Italiano logró que el 67% de los pacientes mantuviera controlada su presión; el promedio nacional es del 13%
 
 
 
"Soy hipertensa desde hace 25 años", dice Zulema Buckley, de 77, e inmediatamente aclara: "Pero tengo mi presión controlada".

¿Cómo ha logrado esta amable vecina de Acassuso ganarle a una enfermedad que afecta a aproximadamente 10 millones de argentinos, de los cuales sólo el 13% logra que sus niveles de presión bajen a niveles aceptables?

Su secreto es hacer todo lo que los médicos recomiendan -comer con menos sal, tomar los medicamentos prescriptos, hacer actividad física, controlarse periódicamente la presión-, y un poquito más. "Aprendí a leer las etiquetas de los alimentos", comenta Zulema, que adquirió ese conocimiento en un taller educativo para personas mayores con hipertensión del Hospital Italiano, que logró que el 67% la pusiera bajo control.

Al leer las etiquetas, Zulema descubrió que algunos de los alimentos que llevaba a su mesa contenían ocho veces más sal que la recomendada, o que otros que se autoproclamaban libres de sodio tenían la misma cantidad que los demás. "Es cierto que al principio perdía tiempo en el supermercado leyendo las etiquetas, pero ahora ya sé lo que dicen -cuenta-. Desde que le presto más atención a mi dieta, me siento mucho mejor: no me canso tanto y estoy mejor de ánimo."

Aprender a leer las etiquetas de los alimentos, intercambiar recetas de comidas ricas, pero sanas, conocer formas alternativas de actividad física que no demanden un gran esfuerzo y que se adapten a las posibilidades de cada persona, son algunos de los temas de trabajo de los talleres que se realizan en el marco del Programa Médico para el Control de las Enfermedades Crónicas del Hospital Italiano.

"Los pacientes están hartos de que les digamos que no tienen que comer con sal, ése es un mensaje gastado que no llega -asegura el doctor Carlos Galarza, que coordina el área de educación del citado programa-. En nuestros talleres, lo que buscamos no sólo es que aprendan lo que no tienen que hacer, sino también experiencias exitosas y herramientas útiles para la vida cotidiana que les permitan cambiar su relación con su enfermedad."

Dice Galarza: "La idea es que el paciente se convierta en el actor principal del control de su enfermedad".

El camino del autocontrol

"El programa de educación para pacientes mayores con hipertensión comenzó a gestarse en 1992 -recuerda el doctor Gabriel Waisman, jefe de la Unidad de Hipertensión Arterial del hospital-. Por aquel entonces, el Italiano comenzó a atender a afiliados de PAMI, y lo primero que hicimos fue un estudio para ver la prevalencia de hipertensión."

Waisman encontró tasas de hipertensión similares a la que presentan los mayores de 65 años en el nivel nacional -en el 55%, la presión supera los 140/90 milímetros de mercurio por decilitro-, pero el porcentaje de pacientes que se controlaba la presión era mayor al promedio: un 18%. "Concluimos que el solo hecho de tener alguna forma de acceso al sistema de salud hacía que estuvieran mejor controlados", apunta Waisman.

Años más tarde, en el 97, el PAMI se desvinculó del Italiano, pero muchos de sus afiliados se asociaron a un sistema de cobertura prepaga diseñado para personas mayores. "En este grupo, el porcentaje de control de la presión llegaba al 30%, lo que se podía explicar por pertenecer a un nivel socioeconómico más alto, lo que suele correlacionarse con un mayor conocimiento de la enfermedad -sugiere el especialista-. Decidimos entonces desarrollar un programa de control de la presión a largo plazo."

Se entrenó a los médicos de cabecera y a los geriatras en el manejo de la hipertensión, y se estableció que a todo paciente mayor de 65 años que ingresara en el hospital por cualquier consulta médica se le tomaría la presión en la sala de espera. "Los valores de presión se adosaban a la historia clínica para que estuviera a disposición del médico", cuenta Waisman.

Al implementar esas sencillas medidas, el porcentaje de pacientes con presión arterial controlada trepó al 56%. Pero aún se podía mejorar. ¿Cómo? "Nos acercamos a los pacientes a través de talleres educativos."

Acercarse a los pacientes

"Yo ya participé de tres talleres, y tengo pensado el año que viene hacer otro", proyecta, a los 81 años, Marcela Gil, vecina de Caballito. ¿Por qué la reincidencia? "Me encanta la forma en que los médicos nos explican cómo cuidarnos", dice esta mujer que ha puesto en práctica muchas enseñanzas recibidas en esos encuentros.

"Comer con menos sal y más sano [más vegetales y menos grasas] me ayudó no sólo a bajar la presión, sino también a adelgazar. Y también me ayudó mucho la actividad física", cuenta Marcela, que todos los martes y viernes practica tai-chi, una disciplina oriental basada en movimientos lentos, que no sólo la mantiene activa sino que le permite darles pelea a sus problemas de columna.

"En relación con la actividad física, lo que tratamos es de trabajar sobre las limitaciones: hay muchas personas mayores que tienen miedo de salir de sus hogares -dice Galarza-. Tratamos de enseñarles formas de gimnasia que puedan practicar dentro de sus casas, con ejercicios de elongación, que les hagan bien también a sus articulaciones."

Al mismo tiempo, agrega: "Tratamos de fomentar la sociabilidad: los estimulamos para que se junten para salir a caminar, porque solos es mucho más difícil que lo hagan. Evitamos imponerles rutinas de actividad física, porque eso es frustrante, y lo que buscamos es motivarlos".

Y la propuesta da resultado. "Hoy, el 67% de los pacientes que participan de los talleres tiene la presión arterial bajo control -se enorgullece Waisman-. Es más: un estudio que realizamos con los que además de ser hipertensos son diabéticos mostró que se redujeron a la mitad las internaciones por accidentes cerebrovasculares [una de las principales complicaciones de la hipertensión], y bajó un 30% la tasa de internación por infarto."

Quienes participan de los talleres miden sus beneficios con otra vara: "Aprendí un montón de cosas que no sabía, y me siento muy bien -resume Zulema-. Y aunque estoy operada de las dos caderas, todas las mañanas me subo a los tacos y salgo a caminar".

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

La maestra que murió, pero siguió dando vida

La Nación
 
Donación de órganos en Corrientes: un caso conmovedor y ejemplar

 
Irene Romero, donante, ayudó a salvar a una colega y a un vecino
 
CORRIENTES.– De cómo la solidaridad de una maestra rural de 44 años se multiplicó después de su muerte trata esta historia. Irene Romero daba clases en la escuela de Paraje Zapallo, distante 130 kilómetros al sur de esta capital, cuando se desplomó frente a sus alumnos. Llamaron a una ambulancia, que llegó como pudo, y pocas horas después sus seis hermanos y su madre recibían en el Hospital Escuela la peor noticia: “Tiene muerte cerebral”.

Doña Elva Vega de Romero reveló en ese momento un secreto muy bien guardado: su única hija mujer era donante de órganos y había pedido expresamente que si algo como lo ocurrido aquel miércoles 26 de noviembre de 2004 le sucedía, su cuerpo fuera utilizado para salvar otras vidas. El aneurisma mortal que sufrió aquella mañana no dejó otro camino que transformar en realidad el anhelo de Irene, cuyos riñones actualmente viven en dos receptores que esperaban un trasplante desde hacía ocho años, durante los cuales la diálisis había sido la única salida.

Hoy, esas tres familias se mantienen unidas no sólo por aquel acto de amor, sino por la fuerte militancia que, desde entonces, ejercen en favor de la donación de órganos.

Sin embargo, un año y cinco meses antes había sido duro dar el sí al equipo quirúrgico que esperaba en una sala contigua. La numerosa familia Romero se sentó a debatir contra reloj. Héctor, uno de los hermanos mayores, opinó que debían permitir la ablación porque era la voluntad de Irene y porque entendía que, de esa forma, la seguirían teniendo entre ellos. Pero Diego, el menor de los siete hijos de doña Elva, se negó. Cegado por el temor a la mutilación de su hermana, trató de convencer a los demás para que la "dejaran tranquila". Hoy, lejos de aquellos instantes críticos y, a pedido de LA NACION, los Romero se reunieron para relatar los pormenores de la decisión que cambiaría sus vidas, como seguramente cambiaron las de las dos familias que hace pocos días donaron los órganos de sus seres queridos, aquí mismo, en Corrientes, para que diez personas pudieran tener la oportunidad de seguir viviendo.

Cuenta Diego: "En ese momento yo no quería saber nada porque creía que el cuerpo de mi hermana iba a quedar mal. Como no nos poníamos de acuerdo con mis hermanos decidimos dejar todo en manos de mamá". Santiago, otro hermano, recuerda cómo la sabiduría materna deshizo los prejuicios.

"La vieja nos hizo ver que el dolor por la muerte de Irene sería el mismo, donáramos o no sus órganos, así que dimos la autorización", explica.

Para entonces, un paro cardíaco había inutilizado la mayoría de los órganos del cuerpo de la maestra, salvo los riñones y las córneas, que fueron extraídos y trasladados a Santa Fe, donde serían implantados en dos correntinos que hoy forman parte del clan Romero con el honroso título de "hermanos de riñón".

Militante de la vida

Lo que no sabía ni la madre de la maestra es que, exactamente un año antes de su fallecimiento, Irene había participado de jornadas de capacitación organizadas por el Centro Unico Coordinador de Ablación e Implantes de Corrientes (Cucaicor).

El médico que declaró la muerte cerebral de la docente se enteró accidentalmente de eso al revisar su fichero. Allí apareció el certificado de asistencia al curso "La donación va a la escuela", del que Irene Romero había extraído los conocimientos que luego impartió con énfasis en la humilde comunidad educativa del Paraje Zapallo, en el corazón del departamento General Paz.

Sus familiares comenzaron así a tejer un círculo de coincidencias mágicas que habría de cerrarse meses después, mediante un encuentro tan emotivo como sorprendente con los destinatarios de los órganos de Irene, algo que casi nunca sucede entre donantes y receptores debido al infranqueable muro legal y ético que regula los trasplantes en la Argentina.

Como si hubiera estado predestinada a convertirse en donante, Irene -que era soltera y en vez de hijos tenía decenas de ahijados pobres en el paraje de sus amores- se transformó a partir de aquel curso dictado por el Cucaicor en una ferviente militante de la donación de órganos, hasta tal punto que daba periódicas charlas sobre el tema a los padres de sus alumnos.

"Es increíble. Mi hermana sabía lo que hacía y lo comprobamos cuando fuimos hasta el Paraje Zapallo el día en el que le pusieron su nombre a la escuela donde trabajaba", recuerda Héctor, el hermano más ocupado en continuar con la obra de la querida maestra.

El acto en el que la escuela primaria de la localidad de Lomas de Vallejos recibió el nombre Irene Romero reunió a sus familiares directos, a los receptores de los órganos y a una veintena de comadres.

Sí, comadres. Y todas de la docente fallecida, madrina de una infinidad de chicos pobres que, al nacer, no podían ser bautizados porque, en esos caseríos olvidados, nadie parece interesarse por apadrinarlos. Esas madres con olor a humo y ojos llorosos demostrarían que las huellas de Irene eran tan profundas que su gesto de entrega dejaría émulos por doquier.

Hay muchos que sospechan que el Paraje Zapallo debe ser el punto con más cantidad de donantes de órganos por habitante del país. Aquel día, en los cuadernos del Cucaicor se anotaron unas 20 madres de los alumnos más pobres del interior correntino.

Hoy, gente que no tiene ni para comprar un par de zapatos y que dependía de la "maestrita querida" para curarse de una pulmonía figura desde entonces en la lista de donantes de la Argentina.

Por José Luis Zampa
Para LA NACION

Realizan la primera operación de cambio de sexo a una mujer

La Nación
 
Intervención sin precedente en la Argentina
 
La paciente tiene 46 años y fue autorizada por la Justicia
 
LA PLATA.- Gaby, una mujer de 46 años que se define como "un hombre en un cuerpo femenino", será sometida la semana próxima a una operación de cambio de sexo en una clínica de esta ciudad. En un hecho sin precedente en el país, la mujer recibirá un implante peneano y, mediante una mastectomía, se le quitarán los senos.

Si bien la intervención quirúrgica, que debe hacerse en tres etapas, iba a practicarse ayer por la tarde, al cierre de esta edición Gaby -que pidió ser mencionada sólo con ese nombre, ya que su identidad se mantiene en reserva- esperaba aún la confirmación del momento en el que ingresará en el quirófano y se descartaba que pudiera ocurrir durante este fin de semana.

Si bien no se brindaron detalles sobre los motivos de la suspensión, Gaby se limitó a decir a LA NACION que "hubo algunas trabas burocráticas". Anoche, intentaba mitigar su ansiedad recorriendo la ciudad donde nació y vivió hasta los 12 años, cuando se mudó a Mar del Plata. Estaba con su pareja, una mujer que la acompaña en esta instancia crucial de su vida, y con su madre, que apoya su decisión.

La operación

La serie de cirugías que dotarán a la mujer de genitales masculinos estará a cargo del urólogo César Fidalgo, que conduce el Servicio de Urología del hospital Gutiérrez de esta capital, también integrado por los médicos Daniel Bustos y Guillermo Gil Rothenburger. A ellos se sumarán el cirujano plástico David Poggio y el cirujano general Luis Añón, que removerán las mamas de la paciente y darán a su pecho un aspecto masculino.

El equipo liderado por Fidalgo tuvo a su cargo las únicas operaciones de cambio de sexo producidas hasta ahora en el país en un hospital público. El urólogo consideró que este caso es "más complejo" que un cambio de sexo en sentido inverso e informó que requiere tres etapas, que demandan hasta un año y medio.

La primera fase incluye una doble intervención: por un lado, la mastectomía para extraer las glándulas mamarias y adaptarlas a un tórax varonil; por el otro, se forman el pene -con un colgajo abdominal de piel y grasa- y el escroto, utilizando los labios vaginales inferiores para envolver dos prótesis testiculares de silicona.

En la segunda etapa, se coloca una prótesis que le permite al paciente lograr una erección mediante una presión en una pequeña válvula, para poder tener relaciones sexuales como un varón. La experiencia sexual se aproximará a la de los hombres -explicó Fidalgo- ya que "se le dejará el clítoris en la base del nuevo pene, con lo que se logra que ésa sea una zona de placer". Pueden surgir complicaciones si el organismo rechaza la prótesis, apuntó.

Finalmente, en una tercera intervención, se recrea el conducto urinario del pene masculino, conectando el ya existente con el órgano creado en la primera etapa. Esto permite una micción masculina, pero "no suele dar buenos resultados, por lo que se pregunta a la paciente si realmente lo quiere", señaló el urólogo.

A principios de marzo, el juez en lo correccional N° 3 de Mar del Plata, Juan Manuel Fernández Daguerre, autorizó la operación y pidió al Registro de las Personas una adecuación del documento de Gaby. "Los estudios psicológicos y psiquiátricos confirmaron la definida identidad masculina de esta mujer", señaló el magistrado. Hace un año había hecho lugar a un reclamo similar.

Por Pablo Morosi
Corresponsal en La Plata

La historia de AJ, la memoriosa

La Nación
 
Crónicas norteamericanas

 
MIAMI.- En 1942, Jorge Luis Borges escribió un breve relato que incluyó en su libro "Ficciones". Contaba la historia de un uruguayo llamado Irineo Funes, quien después de un accidente descubre que posee una memoria infalible, capaz de recordarlo todo.

"Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa -escribe Borges-; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho."

Cuando Borges imaginó la memoria inacabable de Funes, no esperaba que su invento encontrara alguna vez una equivalencia en la realidad. Sin embargo, pocas semanas atrás, investigadores de la Universidad de California revelaron el caso de una mujer de 40 años, a la que llaman AJ por sus iniciales, cuya prodigiosa memoria es idéntica a la de Irineo Funes.

AJ es capaz de recordar cada momento y cada detalle de su vida de los últimos 25 años. Y no sólo aquello que se refiere a su propia experiencia, sino acontecimientos históricos que sucedieron durante ese mismo período. Uno puede elegir cualquier fecha entre hoy y 1974 y AJ dirá de qué día de la semana se trataba, cuál era el estado del tiempo, qué era lo que ella hizo ese día y si algo de importancia sucedió en esa misma jornada.

La noticia se conoció a mediados de marzo, cuando los resultados de seis años de investigación por un equipo conducido por el doctor James McGaugh fueron publicados en la revista Neurocase. Pero esta semana, AJ habló con la prensa y la descripción que hizo de su caso se aproxima asombrosamente a la que Borges hacía de su mítico personaje.

"Siento todo muy intensamente -relató AJ-. Quiero decir, puedo salir y sentir efectivamente el día. Y un martes se percibe diferente de un jueves. Como, por ejemplo, cuando pienso en la primavera del 81, puedo sentirla físicamente. Estoy allí, de una manera tan intensa que realmente me causa dolor."

Borges describe así la extraordinaria facultad de Funes: "Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero."

El caso de AJ es tan inusual, dice el doctor McGaugh, que fue necesario encontrar un neologismo para su condición. Se lo bautizó "hipertimesia", y tanto McGaugh como los otros dos expertos involucrados en la investigación admiten que nunca han escuchado nada igual.

De poca ayuda

Según McGaugh, la mayoría de nosotros, con una falible memoria normal, funciona como una computadora en el sentido de que las diferentes áreas de nuestro cerebro están interconectadas y, por lo tanto, mejor condicionadas para acumular recuerdos generales. Sabemos dónde vivimos y cómo ir al trabajo, pero podemos no recordar cómo era el tiempo en esa misma fecha, cuatro años atrás.

"Es posible que la mente de AJ tenga ciertas desconexiones que la ayudan a evocar eventos pasados de su banco de memoria, sin interferencia de las partes de su cerebro que actúan como procesadores generales", dice. Pero admite que las conclusiones serán limitadas porque su caso es único.

En su entrevista, AJ confesó que su condición no le resultó de gran ayuda en la escuela, donde siempre tuvo dificultad para memorizar fechas y poemas. En cambio, puede recordar a cada uno de sus compañeros, las aulas, los maestros y lo que sucedió día tras día.

A la pregunta de si consideraba su especial memoria un don, respondió: "Si con ella pudiera curar una enfermedad, sería un don. Pero recordar, por ejemplo, el final de cada relación o cualquier otra cosa es muy duro."

Borges, al resumir la cualidad de Funes, reflexiona: "Sospecho, sin embargo, que no era muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes, no había sino detalles, casi inmediatos."

Por Mario Diament

Hallan claves sobre la agresividad de los tumores de mama

La Nación
 
Ayudan a explicar su progresión
 
 Luego de la extirpación del cáncer, las drogas que bloquean la acción hormonal (como el tamoxifeno) pueden disminuir el riesgo de una recaída en el cáncer de mama. Sin embargo, algunos tumores no responden a esos tratamientos porque ya no necesitan de las hormonas para crecer: sus células han perdido los receptores hormonales, es decir, las moléculas que dan entrada a esas sustancias. El tumor sigue avanzando y se vuelve más agresivo. Pero ¿por qué?

Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA exploró en ratones los mecanismos involucrados en la mayor agresividad de los tumores. Los resultados fueron publicados en Cancer Research.

El equipo que dirige la doctora Edith Kordon trasplantó tumores dependientes de hormonas en ratonas vírgenes, que carecían de estímulo hormonal, y observó que esos tumores no crecían. Luego de varios meses del implante, los investigadores provocaron en los animales un estímulo hormonal y vieron que los tumores empezaban a crecer. "Lo interesante fue que si los extirpábamos y los volvíamos a implantar en hembras vírgenes los tumores dejaban de expresar receptores hormonales y progresaban hacia un estadio más agresivo", relata Kordon, que también es investigadora del Conicet.

Células en competencia

La conclusión fue que los tumores dependientes de hormonas, que presentan receptores de estrógeno y progesterona, si se encuentran en ambientes poco favorables para su desarrollo (porque no hay hormonas) pueden permanecer dormidos durante mucho tiempo. "Sin embargo, ese período de latencia es activo y pueden producirse cambios que favorecen a ciertos grupos de células que serían responsables de que el tumor original se vuelva más agresivo", aventura Kordon.

Según la investigadora, puede ser que durante la latencia tenga lugar una competencia entre distintas poblaciones de células y que ganen la batalla las que carecen de receptores y no responden a la acción hormonal, volviéndose más agresivas. "Los tumores que crecían en las hembras vírgenes luego del implante poseían una composición celular distinta", subraya Kordon.

Lo cierto es que el carcinoma de mama es uno de los más comunes en el embarazo y, en general, el pronóstico en estos casos no es bueno.

"Es el tumor de mayor frecuencia en mujeres embarazadas, y se da entre los 30 y los 40 años -afirma la doctora María Viniegra, jefa del Servicio de Oncología de la Corporación Médica de General San Martín-. Debido a que la mujer retrasa la maternidad cada vez más, se observa un incremento en los casos reportados". Actualmente se calcula que alrededor del uno por mil de los embarazos se relaciona con un cáncer de mama.

Cáncer y embarazo

Los especialistas estiman que los cambios fisiológicos que tienen lugar durante el embarazo podrían favorecer el crecimiento tumoral. "La maternidad tiene, en general, un rol protector ante el riesgo de cáncer de mama en la posmenopausia -cuantos más embarazos haya tenido una mujer, menor es el riesgo de padecer la enfermedad-. Pero en la mujer premenopáusica parecería no estar tan claro", señala Viniegra.

El peor pronóstico que suele tener la enfermedad en el embarazo se debe, por un lado, a que se diagnostica tardíamente -la mama de la mujer embarazada es compleja de examinar por los métodos de imágenes- y, por otro, a que el embarazo interfiere en el tratamiento.

Los tumores que aparecen en la embarazada pueden quedar en un estado de latencia. Pero con el desequilibrio hormonal posterior al parto se produce algo similar a lo que sucede en las ratonas del experimento: el tumor se despierta y se hace más agresivo que los que aparecen en etapas de mayor equilibrio hormonal. El hecho es que cuanto más tiempo tarda en despertar el tumor mejor es el pronóstico.

"Un factor de buen pronóstico -explica la especialista- es tener un intervalo prolongado libre de enfermedad (de dos o tres años) entre la aparición del tumor primario y la metástasis. Los tumores con latencia más corta tienden a ser independientes de las hormonas."

Para Viniegra, "conocer por qué los tumores entran o salen de estados de quiescencia podría brindar claves para el diseño de nuevos tratamientos".

Por Susana Gallardo
Para LA NACION

Descubren cómo hace el virus papiloma para causar el cáncer de cuello uterino

La Nación
 
Investigadores del Instituto Leloir

 
El hallazgo plantea la posibilidad de desarrollar tratamientos que prevengan su desarrollo
 
Investigadores del Instituto Leloir lograron explicar cómo hace el virus papiloma humano (HPV, según sus siglas en inglés) para producir el "descalabro" de delicados mecanismos celulares que lleva al cáncer de cuello uterino. La culpable es una proteína, llamada E7, cuyas funciones pudieron descifrar.

El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Biochemistry, podría llegar a ser de utilidad para explicar el origen de otros tipos de cáncer también causados por virus y abrir la puerta al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas que prevengan el desarrollo de estos tumores.

El cáncer de cuello uterino es la segunda forma de cáncer más frecuente entre las mujeres, después del cáncer de mama. De las numerosas cepas del HPV, que se transmite por vía sexual, los subtipos 16 y 18 son los que con mayor frecuencia originan la enfermedad.

Hasta ahora se sabía que estos virus infectan las células del cuello uterino y generan proteínas que se incorporan al ADN de las células, entre ellas la E7. Integrado a la célula, el virus produce muchas copias de la E7 que se unen a la proteína retinoblastoma (pRb) y la degradan. La pRb tiene una función supresora de tumores; es algo así como la guardiana del ciclo celular, y al quedar bloqueada por la acción de la E7, las células pierden el control de su ciclo y comienzan a transformarse.

"La proteína E7 se conoce desde hace dos décadas y nos llamó la atención ver en la literatura que día a día se iban describiendo nuevas proteínas que aparecían como blancos de su acción; la lista era demasiado larga como para que resultaran específicos", explica el doctor Gonzalo de Prat Gay, investigador del Conicet a cargo del Laboratorio de Estructura-Función e Ingeniería de Proteínas del Instituto Leloir.

En estudios realizados con el HPV-16 -la cepa viral más significativa desde el punto de vista estadístico-, el grupo que lidera Prat Gay descubrió que "la E7 actúa como «chaperona» de otras proteínas; es decir, las acompaña y las asiste durante el proceso de plegamiento, o las une entre ellas y las mantiene en un determinado estado estructural".

Estructura tridimensional

Las proteínas están compuestas por cadenas de péptidos que para poder desempeñar su función biológica deben plegarse de una determinada manera, adoptando una forma tridimensional estable. Cuando una proteína pierde su estructura tridimensional también pierde su función.

El doctor Prat Gay explica que, al asistir a las proteínas en su plegamiento, la E7 puede adherirse a ellas e inmovilizarlas; si se trata de una proteína que no desempeña una función vital, es probable que su acción pase inadvertida. Pero si en cambio es una pieza clave en el control del ciclo celular -como sucede con pRb-, las células sufren un proceso de transformación importante, que con el tiempo se transforma en cáncer. "La E7 es como un elefante en un bazar. En cantidades suficientes puede pegarse a muchas proteínas, produciendo en la célula un verdadero descalabro, esto es, la pérdida de control de diferentes funciones", explica el investigador.

El descubrimiento tiene implicancias en otros tipos de cánceres generados por virus (como el SV40 y los adenovirus), que presentan oncoproteínas con funciones similares a la E7 del HPV. Incluso en virus como el HTLV-1, agente causal de ciertos tipos de leucemias, donde sus oncoproteínas actúan "destruyendo" al supresor tumoral pRb y generando la pérdida del control de la división celular.

Para el doctor Silvio Tatti, responsable del Servicio de Patología Cervical del Hospital de Clínicas (centro de referencia de la Organización Mundial de la Salud en lesiones preinvasoras del tracto genital inferior), "el trabajo de Prat Gay y su grupo es muy superior a lo publicado hasta la fecha en el plano internacional; los autores tuvieron una visión diferente de la que se sostenía hasta ahora y vieron que una proteína puede desempeñar varias funciones al mismo tiempo. Lo demostraron con conocimiento y tecnología que ellos mismos desarrollaron. Es realmente destacable; debemos tener presente que se trata de una proteína muy chica, en la que resulta muy complicado poder identificar múltiples funciones".

Alguien podría pensar, continúa el especialista, "que se trata de la descripción de un mecanismo básico, pero a mi modo de ver estamos frente a un descubrimiento de enorme relevancia".

"Si conocemos la función de una proteína podemos pensar en diferentes estrategias para contrarrestarla. Porque ¿qué hace esta proteína? Genera alteraciones celulares que van a llevar a la mujer, en un tiempo razonable, a tener un cáncer cervical. Si por cualquier método puedo bloquear su función en los diferentes estadios, puedo pensar en prevenir el cáncer, darles tratamiento a las lesiones precursoras del cáncer y eventualmente frente al cáncer puedo desarrollar una terapéutica que mejore los resultados que hoy tenemos, donde no se curan más del 50% de todas las enfermas", dice Tatti, que también es titular de la cátedra de ginecología en el Hospital de Clínicas.

"Desde el punto de vista bioquímico, las proteínas y las enzimas de los virus son muy parecidas a las de las células. Por eso es tan difícil desarrollar compuestos que sean tóxicos para los virus y no dañen a las células", expresa Prat Gay, y concluye: "No hay manera posible de diseñar antivirales nuevos y efectivos si no se comprenden los mecanismos de funcionamiento del virus, de modo de poder plantear finamente las diferencias entre éste y la célula huésped".

Por Claudia Mazzeo
Para LA NACION

Dos donantes de órganos salvaron la vida a diez personas

La Nación
 
En Corrientes

 
Se realizaron dos ablaciones múltiples
 
Diez personas que estaban en lista de espera nacional para recibir órganos o tejidos fueron trasplantadas en la última semana gracias a que dos familias permitieron que sus seres queridos dieran vida después de la muerte.

Ocurrió en la provincia de Corrientes, donde se concretaron dos operativos de ablación multiorgánica: el primero fue el miércoles último y el segundo, anteayer.

El Centro Unico Coordinador de Ablaciones e Implantes de Corrientes (Cucaicor) informó que gracias a los donantes se lograron trasplantar órganos y tejidos a diez pacientes que desde hacía tiempo estaban en lista de espera. Una de las familias de los donantes, según se informó, proviene de la capital provincial y la otra vive en la localidad de Bella Vista, en Corrientes.

El primer operativo multiorgánico se inició el miércoles y finalizó el jueves en el Sanatorio del Norte, de esa ciudad, a partir del fallecimiento de una mujer de 51 años, llamada Marta. La familia de la señora no demoró en autorizar la donación de los órganos. Esta decisión salvó la vida de en total tres personas, según se informó desde Cucaicor.

La ablación múltiple es un procedimiento médico-quirúrgico que permite recuperar y conservar en funciones diversos órganos de una persona fallecida, para ser trasplantados a distintos receptores.

La decisión de la familia de Marta posibilitó la donación del hígado, destinado a una emergencia nacional, y de los dos riñones, ya trasplantados en dos pacientes correntinos: una señora de 60 años y un hombre de 45.

El segundo procedimiento de ablación múltiple se inició a las 10 del viernes y finalizó anteayer a la misma hora, luego de la muerte trágica de Florencia, una joven de 17 años que vivía en Bella Vista.

En este caso, la donación de órganos y tejidos posibilitó la recuperación de siete pacientes a través de dos trasplantes de pulmón, realizados por la Fundación Favaloro, uno de hígado y riñón, a cargo del hospital porteño Argerich.

También se concretó un trasplante renopancreático (riñón y páncreas) realizado por el Cemic, de Buenos Aires. El corazón fue donado para un trasplante de válvulas y las córneas fueron implantadas en dos personas que se hallaban en lista de espera nacional. En todos los casos intervino el equipo médico del Cucaicor, integrado por los doctores José Cialzeta, Angel Piacenza, Jorge Ojeda, Héctor Alvarez y Jorge Riera.

Este grupo de profesionales contó con la colaboración del equipo de terapia intensiva y con los quirófanos del Hospital Escuela y del Sanatorio del Norte, de Corrientes.

Producen en el país una sustancia natural contra el colesterol

La Nación
 
Fitoesteroles

 
En Bahía Blanca la incorporarán al pan
 

 
Cuando, hace casi 30 años, Finlandia comenzó a trabajar para reducir hasta un 80% la mortalidad cardiovascular de su población, uno de los pilares de la estrategia fue alentar la producción y venta masiva de alimentos con fitoesteroles, sustancias vegetales a las que se les atribuye la capacidad de “tapizar” las paredes del intestino para impedir la absorción del colesterol que aportan los alimentos ricos en grasas.

Ahora, sumándose a las cinco o seis que lo hacen en el mundo, una empresa familiar argentina comenzó a producirlos en el país y la Cooperativa Obrera, en Bahía Blanca, será la primera en incorporarlos a panes cuyos valores competirán con los del pan francés, la flauta o el mignon.

“Los alimentos funcionales, que son aquellos en los que se agregan sustancias especialmente beneficiosas, son el camino más rápido para reducir el nivel de colesterol en la población argentina, que es muy alto, y prevenir su acumulación en las arterias”, afirmó el doctor Marcelo Tavella, director del Programa de Prevención del Infarto en la Argentina (Propia) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), afiliado a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con la promesa de que habrá una producción local de 25 toneladas de fitoesteroles por mes (cada tres toneladas de porotos de soja se obtiene un kilo de fitoesteroles), Propia considera allanado el camino para que empresas argentinas de alimentos se unan para repetir la experiencia finlandesa, iniciada por investigadores de la Universidad de Kuopio en Karelia del Norte, al este del país.

"El objetivo principal de ese proyecto fue mejorar la nutrición para reducir el nivel de colesterol total, que en la población adulta masculina había alcanzado un promedio de 260 mg/dL y, en la femenina, 250 mg/dL, dos valores sumamente altos si se comparan con el nivel máximo recomendado de 200 mg/dL", explicó a LA NACION el doctor Noël Barengo, investigador de la Universidad de Kuopio, durante una visita a la planta ubicada en el Parque Industrial Pilar, en la provincia de Buenos Aires.

Para lograrlo, los investigadores finlandeses aplicaron una estrategia que incluyó desde cambios ambientales hasta la modificación de la composición de algunos alimentos, incluida la incorporación de fitoesteroles.

"La estrategia permitió integrarlos en el mercado a precios convenientes de modo que, al elegir, la población tendiera a optar por los productos más saludables", agregó el experto. Confeso admirador de nuestro país y fanático del fútbol, Barengo visita con frecuencia la Argentina para trabajar con el equipo del Propia, para la prevención de enfermedades cardiovasculares y la reducción de la mortalidad por un acuerdo entre la Universidad de Kuopio y la UNLP.

El pan que producirá la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca ( www. cooperativaobrera.com.ar ) pasará su prueba de fuego mañana durante los intervalos de la Jornada Internacional de Alimentación y Salud, en la que expertos de la región adherirán a la puesta en marcha del programa "Grasas buenas para América latina", diseñado a partir de los resultados obtenidos en Balcarce y Bahía Blanca para reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares en la población.

Muy positivo

Tanto Tavella como Barengo consideraron "muy positiva para la salud de los argentinos" la apertura en el país de la primera empresa en América latina productora de una sustancia depresora natural del colesterol humano.

"Hay sólo seis o siete empresas en el mundo capaces de producir fitoesteroles, pero sólo tres de ellas concentran el mayor porcentaje de la producción total -indicó el ingeniero químico Guillermo Hitters, cofundador de la empresa Advanced Organic Materials SA (AOM)-. Por estar ubicados en la Argentina, podemos ofrecer nuestra producción a precios competitivos en el país. Esto permitirá que, con la ayuda del Propia, la población argentina pueda acceder a una adecuada relación entre el precio de los productos y la dosis diaria recomendada."

Según un estudio publicado por la Agencia Nacional de Alimentos de Finlandia, el consumo regular de alimentos enriquecidos con fitoesteroles dentro de una dieta reducida en grasas permite reducir en tres semanas los niveles de colesterol total (5 al 15%) y de colesterol "malo" o LDL (10 al 20%). "Por cada 1% que se reduce la cantidad de colesterol presente en la sangre, disminuye un 2 al 3% el riesgo de mortalidad cardiovascular", señaló el doctor Tavella.

Se considera colesterol normal cuando está por debajo de 200 mg/dL; entre 200 y 239 mg/dL, indica riesgo intermedio (población general sana) o elevado (personas con otros factores de riesgo, como diabetes, hipertensión u obesidad), y más de 240 mg/dL, riesgo cardiovascular alto, por lo que se debe mejorar la alimentación y hacer ejercicio físico.

Consumo diario

Distintos estudios realizados desde 1996 a partir del logro finlandés coinciden en que el consumo diario de fitoesteroles recomendado es de 1,6 gramos, aunque investigaciones de la Agencia Nacional de Alimentos de Finlandia ya hablan de 2 a 4 gramos y sin efectos adversos a largo plazo, aun en la flora intestinal.

"El consumo diario de 1,5 a 3,5 gramos de fitoesteroles y fitoestanoles es la cantidad óptima para reducir los niveles de colesterol -se lee en un trabajo publicado en 2001 por la agencia finlandesa sobre los resultados de un estudio en la población-. Más allá de esa cantidad, no se observan beneficios."

Un trocito de pan enriquecido con fitoesteroles ofrecerá unos 150 mg, que es la cantidad considerada el mínimo necesario a partir del cual comienzan a ejercer su acción preventiva del riesgo riesgo cardíaco.

En general, los fitoesteroles los incorporamos de manera natural al ingerir frutas (frescas o secas), verduras, semillas, legumbres y aceites vegetales. Una dieta occidental típica provee apenas entre 150 y 400 miligramos de fitoesteroles por día, mientras que la dieta vegetariana supera levemente esa cantidad.

"El mayor problema con los fitoesteroles es su elevado costo de producción, pero la posibilidad de producirlos en el país podría reducir su valor hasta cuatro veces el precio de mercado y, así, fabricar alimentos saludables a precios más bajos -opinó Barengo-. El perfil de riesgo de la población argentina no es muy bueno, ya que incluye niveles de colesterol promedio superiores a los recomendados y hábitos de alimentación poco saludables. Pero si en las góndolas de los supermercados se ofrecen alimentos funcionales al mismo precio o aún más bajos que el resto de los alimentos, el impacto en la salud pública será inmenso."

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

«En el amor y el sexo está todo permitido, siempre que haya ética»

Clarín
 

SILVIA BLEICHMAR. PSICOANALISTA

Nuestra cultura tiene una incapacidad cada vez mayor de acceder a la felicidad. La reemplaza por un goce inmediato y superficial, que no reconoce al otro como un sujeto con el que existen obligaciones de tipo ético.


Analía Roffo.

aroffo@clarin.com

En una escena de la película "Derecho de familia", el protagonista le dice a su mujer que ella deberá ocuparse de la sexualidad de su hijo hasta la mayoría de edad del chiquito. ¿Es así? ¿Las mujeres se ocupan de la sexualidad de sus hijos varones? ¿Deben hacerlo?

—Las mujeres se ocupan de los hijos varones y de las hijas mujeres. El problema es cuál es el límite de la intromisión en el cuerpo del otro. Porque cuando el protagonista le dice eso a su mujer, le empieza diciendo otra cosa: que se ocupe de cambiarle los pañales, de llevarlo al baño…; hace una seguidilla respecto del cuerpo. Lo que está planteando es que el cuerpo del niño es propiedad de la madre y que él no quiere ocuparse de ese cuerpo.

  • ¿Hoy en día hay tantos hombres que piensan así?

    —No lo creo. Los padres participan muchísimo más que antes, y la madre va perdiendo esa propiedad exclusiva sobre el cuerpo de los hijos. En realidad, es una gran ventaja, porque el nivel de intromisión a veces era muy grande. Pero me parece que el problema de ocuparse de la sexualidad habría que desplazarlo al de apropiarse del cuerpo.

  • ¿A qué se refiere?

    —A que el adulto no se apropie del cuerpo del niño sino que esté al servicio de la resolución de las necesidades que tiene el cuerpo del niño, y que pueda tener en cuenta que ese cuerpo está sostenido por un sujeto. En ese sentido, el adulto —madre o padre— tiene a su cargo la preservación de ese cuerpo, sin tomarlo como objeto de goce propio.

  • La palabra goce es típica del psicoanálisis. ¿Cómo la podemos definir en términos sencillos?

    —Goce es toda forma de ejercicio del placer que esté despojado de la comprensión de la subjetividad que implica el otro.

  • ¿Por qué es importante entonces que esa relación inicial y familiar no esté teñida por la idea de propiedad?

    —Porque contamina el desarrollo de la sexualidad. Una de las cosas que me ha llevado a redefinir la perversión ha sido la instrumentación del cuerpo del otro como un lugar de goce despojado de subjetividad. Cuando se emplea el cuerpo del otro como si estuviera vaciado, como si fuera un objeto, hay perversión. Bajo la forma que se ejerza. Aun bajo la forma de una relación sexual tradicional.

  • ¿Ese reconocimiento del otro es imprescindible para el amor, para la relación sexual?

    —Es que en el amor y en el sexo todo está permitido, siempre que haya ética. La ética implica reconocimiento del otro, noción de mi obligación hacia el otro, como dice Levinas. En este sentido, el amor pone coto al goce desenfrenado. Lamentablemente, una de las cosas que se manifiesta en nuestra cultura es la dificultad de acceso a la felicidad y su reemplazo por un goce inmediato. Y este goce es una forma desubjetivizada de la relación sexual. En ese sentido es perversa, no en los modos genitales o no que tome. ¿Usted recuerda la película "Regreso sin gloria"?

  • Cómo olvidarla…

    —Precisamente, nos hemos pasado la vida preguntándonos cómo hacía esa pareja entre un lisiado de Vietnam y una mujer sana (encarnados por Jane Fonda y John Voight) para ejercer el amor en términos de sexualidad. De lo que no hay duda es de que en esa pareja no había perversión, sino una capacidad infinita de reconocer del otro en su subjetividad.

  • ¿Podría haber un reconocimiento semejante en una película como "Secreto en la montaña"?

    —Exactamente. En ese filme el amor es una cuestión central. A tal punto que uno de los personajes no es homosexual y sin embargo, es tan profundo su amor por el otro, que queda capturado por la pasión, pero no se le ocurriría tener otra relación homosexual. La película tiene otro rasgo extraordinario: cada vez que la sociedad los humilla en su condición de masculinidad, cada uno se arroja al otro, como una recuperación de la dignidad en la medida en que se siente amado.

  • Dada la mayor o menor aceptación social, ¿suele haber más sufrimiento en las parejas homosexuales que en las heterosexuales?

    —Sí, pero no todo es sufrimiento. Una de las cosas más destacables es que las parejas homosexuales estables, en sociedades más permisivas, tienen la misma plenitud y los mismos problemas que las parejas heterosexuales. Se les plantea también a veces la disociación entre el amor por el compañero y al mismo tiempo el déficit pasional que puede haber, exactamente igual que ocurre en parejas heterosexuales cuando se estabilizan.

  • Respecto de la similitud de problemas, ¿una pareja homosexual tendría más o menos los mismos que una pareja heterosexual para criar un hijo?

    —Tendría los mismos, en algunos puntos, y diferentes en los temas específicos que tienen que ver con la organización de género y con el hecho de que se está rompiendo una pauta establecida respecto a la diferenciación de funciones. Pero esto no implica, de ninguna manera, mayor patología en los niños. Lo que hay que saber es que la diversidad de problemas no significa mayor o menor patología, sino diversidad de caminos. Lo que importa es que lo que se sostiene en cualquier situación —sea de reproducción biológica, sea de adopción, sea de lo que sea— es el deseo de hijo como un deseo de trascendencia, que no reduce al niño a su cuerpo en sí mismo como lugar de goce —insisto en esto—, sino como lugar trascendente respecto de la subjetividad. Y eso se puede dar perfectamente en una pareja homosexual o en una pareja heterosexual.

  • Usted dice que no hay límites para el amor y el sexo salvo el reconocimiento ético del otro. ¿Es lo que usted observa mayoritariamente?

    —No, no. Lo que estoy viendo en hombres y mujeres es un reconocimiento, sí, pero de la desubjetivación de que son objeto en la relación con el otro. Me refiero, por ejemplo, a la forma en la cual algunas mujeres sienten al hombre como un proveedor, despojado de otros atributos, furiosas cuando él no provee lo que suponen que tendría que proveer. En estos casos, algunos analistas se confunden, creyendo que lo que está en juego es un derecho y no una fantasía ilimitada respecto a lo que el hombre posee, con lo cual estimulan una pelea brutal sobre la base de un fantasma de frustración de la mujer, que en realidad se sostiene sobre un fantasma de omnipotencia del hombre.

  • ¿Y qué observa en los hombres?

    —En los hombres estoy viendo la sensación, después de muchos años de matrimonio, de haber sido proveedores no reconocidos en su esfuerzo y sufrimiento. Y también aparecen estas preocupaciones en las mujeres respecto a qué representan ellas para un hombre. Creo que esta idea de intercambiabilidad de la pareja que ha surgido —la idea de que la mujer es intercambiable por otra más joven, o el hombre por otro más rico— está vinculada a estos procesos de desubjetivación de los que hablo e implican una profunda infelicidad para la sociedad.

  • ¿En esa búsqueda de goce inmediato no hay felicidad posible?

    —Lo que hay es una pérdida permanente de la capacidad amorosa. El otro día hablaba con alguien que había tomado éxtasis en el fin de semana, y que estaba deprimido. Yo, en lugar de considerarlo como una cosa de culpa, lo tomé como un proceso de deshidratación psíquica. Cuando uno toma éxtasis y no toma agua con sales, se deshidrata. En algunos procesos de drogadicción o de circulación sexual sin enlace con el otro, lo que se produce es una deshidratación psíquica. El sujeto cree que está calmando la sed, pero en realidad se está deshidratando psíquicamente.

  • ¿Se está secando?

    —Así es. Y eso produce un circuito de insatisfacción muy profundo. Porque la gran cuestión es la relación entre felicidad y acceso al placer. La felicidad es una sensación de confort consigo mismo, no es simplemente una descarga del malestar. Y nuestra sociedad ha incrementado tan brutalmente el malestar, que lo único que se propicia son descargas o aplacamientos de ese malestar. La descarga viene por el lado de estas formas de goce y el aplacamiento por el lado de la medicalización. Pero lo que existe es un incremento muy importante de malestar, sobre la base de una fractura del reconocimiento intersubjetivo y de la posibilidad de proyectos compartidos.

    Copyright Clarín, 2006.

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    Solas y solos y en pareja

    "Estar sin pareja y estar solo son cosas totalmente distintas" —enfatiza Bleichmar. "Uno puede estar en soledad en pareja; no hay peor soledad que la soledad mal acompañada, porque es una soledad desesperanzada. Y uno puede estar muy acompañado no teniendo pareja, con la capacidad de amar y de dar y recibir de otros".

    "De manera que la ecuación soledad=ausencia de pareja —recalca— es una mistificación de la soledad padecida actualmente en nuestra cultura. Tiene que ver con que los seres humanos se sienten mucho más solos y necesitan aparearse para estar acompañados. Pero en este apareamiento hay mucho de fracaso de esa posibilidad de compartirse y compartir".

    "Una nena de 8 años me dijo una vez una cosa extraordinaria. Tenía miedo de dormir sola y yo le repetía que sus padres estaban cerca, en la habitación de al lado. »No es lo mismo estar juntos que estar al lado», me contestó. A veces es difícil explicarle a alguna gente que se siente sola y aburrida, que esto está relacionado con su dificultad de identificación con el otro y de dar. No se puede salir de la soledad (solo o en pareja) sin establecer redes de vínculos con los demás, sin descubrir que la generosidad es una fuente muy grande de felicidad

    Señas particulares

  • Argentina.
  • Doctora en psicoanálisis por la Universidad de París VII.
  • Docente de posgrado en universidades del país y del exterior.
  • "En los orígenes del sujeto psíquico", "La fundación de lo inconciente", "La subjetividad en riesgo" y "Dolor país" son algunos de sus libros.
  • Acaba de publicar "Paradojas de la sexualidad masculina"