Dos donantes de órganos salvaron la vida a diez personas

La Nación
 
En Corrientes

 
Se realizaron dos ablaciones múltiples
 
Diez personas que estaban en lista de espera nacional para recibir órganos o tejidos fueron trasplantadas en la última semana gracias a que dos familias permitieron que sus seres queridos dieran vida después de la muerte.

Ocurrió en la provincia de Corrientes, donde se concretaron dos operativos de ablación multiorgánica: el primero fue el miércoles último y el segundo, anteayer.

El Centro Unico Coordinador de Ablaciones e Implantes de Corrientes (Cucaicor) informó que gracias a los donantes se lograron trasplantar órganos y tejidos a diez pacientes que desde hacía tiempo estaban en lista de espera. Una de las familias de los donantes, según se informó, proviene de la capital provincial y la otra vive en la localidad de Bella Vista, en Corrientes.

El primer operativo multiorgánico se inició el miércoles y finalizó el jueves en el Sanatorio del Norte, de esa ciudad, a partir del fallecimiento de una mujer de 51 años, llamada Marta. La familia de la señora no demoró en autorizar la donación de los órganos. Esta decisión salvó la vida de en total tres personas, según se informó desde Cucaicor.

La ablación múltiple es un procedimiento médico-quirúrgico que permite recuperar y conservar en funciones diversos órganos de una persona fallecida, para ser trasplantados a distintos receptores.

La decisión de la familia de Marta posibilitó la donación del hígado, destinado a una emergencia nacional, y de los dos riñones, ya trasplantados en dos pacientes correntinos: una señora de 60 años y un hombre de 45.

El segundo procedimiento de ablación múltiple se inició a las 10 del viernes y finalizó anteayer a la misma hora, luego de la muerte trágica de Florencia, una joven de 17 años que vivía en Bella Vista.

En este caso, la donación de órganos y tejidos posibilitó la recuperación de siete pacientes a través de dos trasplantes de pulmón, realizados por la Fundación Favaloro, uno de hígado y riñón, a cargo del hospital porteño Argerich.

También se concretó un trasplante renopancreático (riñón y páncreas) realizado por el Cemic, de Buenos Aires. El corazón fue donado para un trasplante de válvulas y las córneas fueron implantadas en dos personas que se hallaban en lista de espera nacional. En todos los casos intervino el equipo médico del Cucaicor, integrado por los doctores José Cialzeta, Angel Piacenza, Jorge Ojeda, Héctor Alvarez y Jorge Riera.

Este grupo de profesionales contó con la colaboración del equipo de terapia intensiva y con los quirófanos del Hospital Escuela y del Sanatorio del Norte, de Corrientes.

Producen en el país una sustancia natural contra el colesterol

La Nación
 
Fitoesteroles

 
En Bahía Blanca la incorporarán al pan
 

 
Cuando, hace casi 30 años, Finlandia comenzó a trabajar para reducir hasta un 80% la mortalidad cardiovascular de su población, uno de los pilares de la estrategia fue alentar la producción y venta masiva de alimentos con fitoesteroles, sustancias vegetales a las que se les atribuye la capacidad de “tapizar” las paredes del intestino para impedir la absorción del colesterol que aportan los alimentos ricos en grasas.

Ahora, sumándose a las cinco o seis que lo hacen en el mundo, una empresa familiar argentina comenzó a producirlos en el país y la Cooperativa Obrera, en Bahía Blanca, será la primera en incorporarlos a panes cuyos valores competirán con los del pan francés, la flauta o el mignon.

“Los alimentos funcionales, que son aquellos en los que se agregan sustancias especialmente beneficiosas, son el camino más rápido para reducir el nivel de colesterol en la población argentina, que es muy alto, y prevenir su acumulación en las arterias”, afirmó el doctor Marcelo Tavella, director del Programa de Prevención del Infarto en la Argentina (Propia) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), afiliado a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con la promesa de que habrá una producción local de 25 toneladas de fitoesteroles por mes (cada tres toneladas de porotos de soja se obtiene un kilo de fitoesteroles), Propia considera allanado el camino para que empresas argentinas de alimentos se unan para repetir la experiencia finlandesa, iniciada por investigadores de la Universidad de Kuopio en Karelia del Norte, al este del país.

"El objetivo principal de ese proyecto fue mejorar la nutrición para reducir el nivel de colesterol total, que en la población adulta masculina había alcanzado un promedio de 260 mg/dL y, en la femenina, 250 mg/dL, dos valores sumamente altos si se comparan con el nivel máximo recomendado de 200 mg/dL", explicó a LA NACION el doctor Noël Barengo, investigador de la Universidad de Kuopio, durante una visita a la planta ubicada en el Parque Industrial Pilar, en la provincia de Buenos Aires.

Para lograrlo, los investigadores finlandeses aplicaron una estrategia que incluyó desde cambios ambientales hasta la modificación de la composición de algunos alimentos, incluida la incorporación de fitoesteroles.

"La estrategia permitió integrarlos en el mercado a precios convenientes de modo que, al elegir, la población tendiera a optar por los productos más saludables", agregó el experto. Confeso admirador de nuestro país y fanático del fútbol, Barengo visita con frecuencia la Argentina para trabajar con el equipo del Propia, para la prevención de enfermedades cardiovasculares y la reducción de la mortalidad por un acuerdo entre la Universidad de Kuopio y la UNLP.

El pan que producirá la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca ( www. cooperativaobrera.com.ar ) pasará su prueba de fuego mañana durante los intervalos de la Jornada Internacional de Alimentación y Salud, en la que expertos de la región adherirán a la puesta en marcha del programa "Grasas buenas para América latina", diseñado a partir de los resultados obtenidos en Balcarce y Bahía Blanca para reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares en la población.

Muy positivo

Tanto Tavella como Barengo consideraron "muy positiva para la salud de los argentinos" la apertura en el país de la primera empresa en América latina productora de una sustancia depresora natural del colesterol humano.

"Hay sólo seis o siete empresas en el mundo capaces de producir fitoesteroles, pero sólo tres de ellas concentran el mayor porcentaje de la producción total -indicó el ingeniero químico Guillermo Hitters, cofundador de la empresa Advanced Organic Materials SA (AOM)-. Por estar ubicados en la Argentina, podemos ofrecer nuestra producción a precios competitivos en el país. Esto permitirá que, con la ayuda del Propia, la población argentina pueda acceder a una adecuada relación entre el precio de los productos y la dosis diaria recomendada."

Según un estudio publicado por la Agencia Nacional de Alimentos de Finlandia, el consumo regular de alimentos enriquecidos con fitoesteroles dentro de una dieta reducida en grasas permite reducir en tres semanas los niveles de colesterol total (5 al 15%) y de colesterol "malo" o LDL (10 al 20%). "Por cada 1% que se reduce la cantidad de colesterol presente en la sangre, disminuye un 2 al 3% el riesgo de mortalidad cardiovascular", señaló el doctor Tavella.

Se considera colesterol normal cuando está por debajo de 200 mg/dL; entre 200 y 239 mg/dL, indica riesgo intermedio (población general sana) o elevado (personas con otros factores de riesgo, como diabetes, hipertensión u obesidad), y más de 240 mg/dL, riesgo cardiovascular alto, por lo que se debe mejorar la alimentación y hacer ejercicio físico.

Consumo diario

Distintos estudios realizados desde 1996 a partir del logro finlandés coinciden en que el consumo diario de fitoesteroles recomendado es de 1,6 gramos, aunque investigaciones de la Agencia Nacional de Alimentos de Finlandia ya hablan de 2 a 4 gramos y sin efectos adversos a largo plazo, aun en la flora intestinal.

"El consumo diario de 1,5 a 3,5 gramos de fitoesteroles y fitoestanoles es la cantidad óptima para reducir los niveles de colesterol -se lee en un trabajo publicado en 2001 por la agencia finlandesa sobre los resultados de un estudio en la población-. Más allá de esa cantidad, no se observan beneficios."

Un trocito de pan enriquecido con fitoesteroles ofrecerá unos 150 mg, que es la cantidad considerada el mínimo necesario a partir del cual comienzan a ejercer su acción preventiva del riesgo riesgo cardíaco.

En general, los fitoesteroles los incorporamos de manera natural al ingerir frutas (frescas o secas), verduras, semillas, legumbres y aceites vegetales. Una dieta occidental típica provee apenas entre 150 y 400 miligramos de fitoesteroles por día, mientras que la dieta vegetariana supera levemente esa cantidad.

"El mayor problema con los fitoesteroles es su elevado costo de producción, pero la posibilidad de producirlos en el país podría reducir su valor hasta cuatro veces el precio de mercado y, así, fabricar alimentos saludables a precios más bajos -opinó Barengo-. El perfil de riesgo de la población argentina no es muy bueno, ya que incluye niveles de colesterol promedio superiores a los recomendados y hábitos de alimentación poco saludables. Pero si en las góndolas de los supermercados se ofrecen alimentos funcionales al mismo precio o aún más bajos que el resto de los alimentos, el impacto en la salud pública será inmenso."

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

«En el amor y el sexo está todo permitido, siempre que haya ética»

Clarín

 

SILVIA BLEICHMAR. PSICOANALISTA

Nuestra cultura tiene una incapacidad cada vez mayor de acceder a la felicidad. La reemplaza por un goce inmediato y superficial, que no reconoce al otro como un sujeto con el que existen obligaciones de tipo ético.


Por Analía Roffo.

aroffo@clarin.com

En una escena de la película «Derecho de familia», el protagonista le dice a su mujer que ella deberá ocuparse de la sexualidad de su hijo hasta la mayoría de edad del chiquito. ¿Es así? ¿Las mujeres se ocupan de la sexualidad de sus hijos varones? ¿Deben hacerlo?

—Las mujeres se ocupan de los hijos varones y de las hijas mujeres. El problema es cuál es el límite de la intromisión en el cuerpo del otro. Porque cuando el protagonista le dice eso a su mujer, le empieza diciendo otra cosa: que se ocupe de cambiarle los pañales, de llevarlo al baño…; hace una seguidilla respecto del cuerpo. Lo que está planteando es que el cuerpo del niño es propiedad de la madre y que él no quiere ocuparse de ese cuerpo.

  • ¿Hoy en día hay tantos hombres que piensan así?

    —No lo creo. Los padres participan muchísimo más que antes, y la madre va perdiendo esa propiedad exclusiva sobre el cuerpo de los hijos. En realidad, es una gran ventaja, porque el nivel de intromisión a veces era muy grande. Pero me parece que el problema de ocuparse de la sexualidad habría que desplazarlo al de apropiarse del cuerpo.

  • ¿A qué se refiere?

    —A que el adulto no se apropie del cuerpo del niño sino que esté al servicio de la resolución de las necesidades que tiene el cuerpo del niño, y que pueda tener en cuenta que ese cuerpo está sostenido por un sujeto. En ese sentido, el adulto —madre o padre— tiene a su cargo la preservación de ese cuerpo, sin tomarlo como objeto de goce propio.

  • La palabra goce es típica del psicoanálisis. ¿Cómo la podemos definir en términos sencillos?

    —Goce es toda forma de ejercicio del placer que esté despojado de la comprensión de la subjetividad que implica el otro.

  • ¿Por qué es importante entonces que esa relación inicial y familiar no esté teñida por la idea de propiedad?

    —Porque contamina el desarrollo de la sexualidad. Una de las cosas que me ha llevado a redefinir la perversión ha sido la instrumentación del cuerpo del otro como un lugar de goce despojado de subjetividad. Cuando se emplea el cuerpo del otro como si estuviera vaciado, como si fuera un objeto, hay perversión. Bajo la forma que se ejerza. Aun bajo la forma de una relación sexual tradicional.

  • ¿Ese reconocimiento del otro es imprescindible para el amor, para la relación sexual?

    —Es que en el amor y en el sexo todo está permitido, siempre que haya ética. La ética implica reconocimiento del otro, noción de mi obligación hacia el otro, como dice Levinas. En este sentido, el amor pone coto al goce desenfrenado. Lamentablemente, una de las cosas que se manifiesta en nuestra cultura es la dificultad de acceso a la felicidad y su reemplazo por un goce inmediato. Y este goce es una forma desubjetivizada de la relación sexual. En ese sentido es perversa, no en los modos genitales o no que tome. ¿Usted recuerda la película «Regreso sin gloria»?

  • Cómo olvidarla…

    —Precisamente, nos hemos pasado la vida preguntándonos cómo hacía esa pareja entre un lisiado de Vietnam y una mujer sana (encarnados por Jane Fonda y John Voight) para ejercer el amor en términos de sexualidad. De lo que no hay duda es de que en esa pareja no había perversión, sino una capacidad infinita de reconocer del otro en su subjetividad.

  • ¿Podría haber un reconocimiento semejante en una película como «Secreto en la montaña»?

    —Exactamente. En ese filme el amor es una cuestión central. A tal punto que uno de los personajes no es homosexual y sin embargo, es tan profundo su amor por el otro, que queda capturado por la pasión, pero no se le ocurriría tener otra relación homosexual. La película tiene otro rasgo extraordinario: cada vez que la sociedad los humilla en su condición de masculinidad, cada uno se arroja al otro, como una recuperación de la dignidad en la medida en que se siente amado.

  • Dada la mayor o menor aceptación social, ¿suele haber más sufrimiento en las parejas homosexuales que en las heterosexuales?

    —Sí, pero no todo es sufrimiento. Una de las cosas más destacables es que las parejas homosexuales estables, en sociedades más permisivas, tienen la misma plenitud y los mismos problemas que las parejas heterosexuales. Se les plantea también a veces la disociación entre el amor por el compañero y al mismo tiempo el déficit pasional que puede haber, exactamente igual que ocurre en parejas heterosexuales cuando se estabilizan.

  • Respecto de la similitud de problemas, ¿una pareja homosexual tendría más o menos los mismos que una pareja heterosexual para criar un hijo?

    —Tendría los mismos, en algunos puntos, y diferentes en los temas específicos que tienen que ver con la organización de género y con el hecho de que se está rompiendo una pauta establecida respecto a la diferenciación de funciones. Pero esto no implica, de ninguna manera, mayor patología en los niños. Lo que hay que saber es que la diversidad de problemas no significa mayor o menor patología, sino diversidad de caminos. Lo que importa es que lo que se sostiene en cualquier situación —sea de reproducción biológica, sea de adopción, sea de lo que sea— es el deseo de hijo como un deseo de trascendencia, que no reduce al niño a su cuerpo en sí mismo como lugar de goce —insisto en esto—, sino como lugar trascendente respecto de la subjetividad. Y eso se puede dar perfectamente en una pareja homosexual o en una pareja heterosexual.

  • Usted dice que no hay límites para el amor y el sexo salvo el reconocimiento ético del otro. ¿Es lo que usted observa mayoritariamente?

    —No, no. Lo que estoy viendo en hombres y mujeres es un reconocimiento, sí, pero de la desubjetivación de que son objeto en la relación con el otro. Me refiero, por ejemplo, a la forma en la cual algunas mujeres sienten al hombre como un proveedor, despojado de otros atributos, furiosas cuando él no provee lo que suponen que tendría que proveer. En estos casos, algunos analistas se confunden, creyendo que lo que está en juego es un derecho y no una fantasía ilimitada respecto a lo que el hombre posee, con lo cual estimulan una pelea brutal sobre la base de un fantasma de frustración de la mujer, que en realidad se sostiene sobre un fantasma de omnipotencia del hombre.

  • ¿Y qué observa en los hombres?

    —En los hombres estoy viendo la sensación, después de muchos años de matrimonio, de haber sido proveedores no reconocidos en su esfuerzo y sufrimiento. Y también aparecen estas preocupaciones en las mujeres respecto a qué representan ellas para un hombre. Creo que esta idea de intercambiabilidad de la pareja que ha surgido —la idea de que la mujer es intercambiable por otra más joven, o el hombre por otro más rico— está vinculada a estos procesos de desubjetivación de los que hablo e implican una profunda infelicidad para la sociedad.

  • ¿En esa búsqueda de goce inmediato no hay felicidad posible?

    —Lo que hay es una pérdida permanente de la capacidad amorosa. El otro día hablaba con alguien que había tomado éxtasis en el fin de semana, y que estaba deprimido. Yo, en lugar de considerarlo como una cosa de culpa, lo tomé como un proceso de deshidratación psíquica. Cuando uno toma éxtasis y no toma agua con sales, se deshidrata. En algunos procesos de drogadicción o de circulación sexual sin enlace con el otro, lo que se produce es una deshidratación psíquica. El sujeto cree que está calmando la sed, pero en realidad se está deshidratando psíquicamente.

  • ¿Se está secando?

    —Así es. Y eso produce un circuito de insatisfacción muy profundo. Porque la gran cuestión es la relación entre felicidad y acceso al placer. La felicidad es una sensación de confort consigo mismo, no es simplemente una descarga del malestar. Y nuestra sociedad ha incrementado tan brutalmente el malestar, que lo único que se propicia son descargas o aplacamientos de ese malestar. La descarga viene por el lado de estas formas de goce y el aplacamiento por el lado de la medicalización. Pero lo que existe es un incremento muy importante de malestar, sobre la base de una fractura del reconocimiento intersubjetivo y de la posibilidad de proyectos compartidos.

    Copyright Clarín, 2006.

  • Solas y solos y en pareja

    «Estar sin pareja y estar solo son cosas totalmente distintas» —enfatiza Bleichmar. «Uno puede estar en soledad en pareja; no hay peor soledad que la soledad mal acompañada, porque es una soledad desesperanzada. Y uno puede estar muy acompañado no teniendo pareja, con la capacidad de amar y de dar y recibir de otros».

    «De manera que la ecuación soledad=ausencia de pareja —recalca— es una mistificación de la soledad padecida actualmente en nuestra cultura. Tiene que ver con que los seres humanos se sienten mucho más solos y necesitan aparearse para estar acompañados. Pero en este apareamiento hay mucho de fracaso de esa posibilidad de compartirse y compartir».

    «Una nena de 8 años me dijo una vez una cosa extraordinaria. Tenía miedo de dormir sola y yo le repetía que sus padres estaban cerca, en la habitación de al lado. »No es lo mismo estar juntos que estar al lado», me contestó. A veces es difícil explicarle a alguna gente que se siente sola y aburrida, que esto está relacionado con su dificultad de identificación con el otro y de dar. No se puede salir de la soledad (solo o en pareja) sin establecer redes de vínculos con los demás, sin descubrir que la generosidad es una fuente muy grande de felicidad

    Señas particulares

  • Argentina.
  • Doctora en psicoanálisis por la Universidad de París VII | Universidad de París

  • Docente de posgrado en universidades del país y del exterior.
  • «En los orígenes del sujeto psíquico», «La fundación de lo inconciente», «La subjetividad en riesgo» y «Dolor país» son algunos de sus libros.
  • Acaba de publicar «Paradojas de la sexualidad masculina»
  • Trasplantan la cara a un joven chino accidentado

    La Nación
     
    Operación de 14 horas en Pekín

     
    Es un cazador que hace dos años fue atacado por un oso
     
    PEKIN.– Un hospital chino anunció ayer que realizó un trasplante de cara a un cazador desfigurado por el ataque de un oso, en la segunda intervención quirúrgica de este tipo luego de la que se hizo en Francia en noviembre pasado. Al paciente se le trasplantaron nuevas mejillas, la nariz, el labio superior y la piel que rodea el ojo izquierdo, todos tejidos provenientes de un solo donante.

    En un comunicado difundido en su sitio de Internet, el hospital Xijing, de la ciudad de Xian, controlado por los militares, informó haber realizado la operación, que fue preparada durante dos años.

    El hombre al que se le hizo el trasplante de cara se llama Li Guoxing, un cazador de la minoría étnica Lisu, de la provincia de Yunan, que había quedado desfigurado al haber sido atacado por un oso, dos años atrás.

    “Desde entonces, había vivido como un recluso por su horrible desfiguración”, dijo la agencia de noticias china Xinhua. El paciente evoluciona favorablemente, pero se estima que la recuperación completa tardaría seis meses.

    Según la agencia de noticias oficial china, el trasplante afecta dos tercios del rostro, lo que confirma una foto de Li tomada una vez operado, que puede verse en el sitio de Internet del hospital.

    El donante era un hombre en estado de muerte cerebral, según informó la agencia china, que cita a uno de los médicos del equipo que intervino en la operación, el doctor Han Yan.

    Ahora, Li será objeto de un tratamiento posoperatorio para evitar un rechazo, además de asistencia psicológica, precisó la agencia.

    "Su mujer va a necesitar un poco de tiempo para habituarse al hecho de que ahora [su marido] tiene la cara de otro", aseguró el doctor Guo Shuzhong, a cargo del Instituto de Cirugía Plástica.

    Una enfermera del hospital confirmó la operación y aclaró que ninguno de los médicos que participó en ella podía ser contactado por el momento.

    Una cirugía más compleja

    En 2005, una francesa de 38 años, Isabelle Dinoire, desfigurada por su perro, fue sometida a un trasplante parcial en el hospital de Amiens y se convirtió en el primer caso en el mundo (ver "Isabelle, la paciente número uno"). Recibió la boca, la nariz y el mentón de otra persona.

    "Esta operación ha sido aún más compleja y meticulosa que la realizada por los franceses", afirma el comunicado de prensa del hospital chino.

    La intervención duró 14 horas desde su inicio el jueves después del mediodía, hora local, informó el hospital en un comunicado que afirma además que el instituto que realizó el trasplante es la única unidad del Ejército Popular de Liberación (APL) especializada en cirugía estética.

    El hospital Xijing, ligado a la Universidad N° 4 de Medicina Militar, comenzó a considerar la realización de trasplantes de cara en 2002. Dos años más tarde puso en funcionamiento una unidad especial que realizó con éxito experiencias con animales, especialmente en conejos.

    El hospital Xijing había realizado una operación exitosa de trasplante de piel facial en un conejo en diciembre, reemplazando la mitad del tejido de la piel proveniente de un conejo neozelandés, señaló Xinhua.

    "Unas dos semanas después, el conejo estaba en buenas condiciones, con el ojo del lado trasplantado parpadeando naturalmente", explicó la agencia.

    El hospital indicó que el doctor Guo, de 43 años, fue invitado por universidades de los Estados Unidos, especialmente las de California del Sur y la de Virginia, entre 1995 y 1996.

    El año pasado el médico afirmó que el principal problema para los trasplantes de cara no era la técnica quirúrgica, sino la falta de donantes.

     
     
     

     

    Isabelle, la paciente número uno

     Fue trasplantada en noviembre
     
     
    "Cuando Isabelle pueda besar, el éxito del trasplante será total, porque será una señal de que ella pueda controlar por completo la oclusión de la boca", declaró días atrás, de paso por Buenos Aires, la doctora Sylvie Testelin, cirujana que participó del primer trasplante parcial de rostro realizado el 26 de noviembre del año pasado.

    Por entonces, Isabelle Dinoire, una mujer francesa de 38 años que había sido atacada por su perro en circunstancias no del todo claras, recibió la piel y los músculos de los labios, la nariz y el mentón de una donante cadavérica de su misma edad, en una compleja operación que tuvo lugar en el Centro Hospitalario Universitario de Amiens, Francia.

    "Cuando terminó la operación, en el quirófano se hizo silencio, todos retrocedimos y ni siquiera nos podíamos mirar, porque era tan hermosa la cara, que nos pareció un regalo de Dios", recordó Testelin. Al día siguiente, recordó el doctor Bernard Devauchelle, uno de los jefes del equipo quirúrgico que realizó el trasplante: "La paciente vio por primera vez su rostro y nos agradeció".

    "Desde que fui operada, tengo una cara como todo el mundo. Ahora puedo abrir la boca y comer. Desde hace poco tiempo, siento mis labios, mi nariz y mi boca -declaró en su primera aparición pública, a tres meses de la operación, Isabelle Dinoire-. Cuando salga del hospital, quiero reanudar mi vida familiar y mi trabajo. Quiero recuperar una vida normal."

    Devauchelle, al igual que algunos cirujanos de otros países, habían sugerido la posibilidad de realizar nuevos trasplantes de rostro, pero hasta ayer el de Dinoire era el único.

    Bajan a niveles mínimos el contagio madre-hijo del sida

    La Nación

     

    En el hospital Ramos Mejía

     
    Es igual al de los países desarrollados
     

    Hace diez años, Ingrid se enteró de que era portadora del virus del sida. Pero recuerda que se alarmó mucho más al saber que estaba embarazada. “Era sábado y la llamé a Adriana, mi médica del [hospital] Ramos Mejía. Ella me tranquilizó y el lunes, cuando nos encontramos, me explicó que, con el cuidado apropiado, mi hijo tendría muy altas probabilidades de nacer sano.” Y así ocurrió.

    A los 35 años, Ingrid es una de las pacientes del Programa de Prevención de la Transmisión Perinatal del Area de Inmunocomprometidos del hospital porteño, que redujo a menos del 2% la transmisión del virus del sida (HIV) de madre a hijo. Es decir, al mismo nivel que los países desarrollados.

    “Lo logramos cumpliendo estrictamente las estrategias de tratamiento, ya que sin ellas la transmisión sería muy alta, de alrededor del 35 por ciento”, señaló a LA NACION la doctora Adriana Durán, responsable del programa de prevención y autora principal de una investigación publicada en la revista Medicina, que resume el trabajo de prevención perinatal del HIV/sida durante la última década.

    Allí se confirma la eficacia de las estrategias que protegieron al bebe de Ingrid hasta, incluso, después del parto. Incluyen el tratamiento antirretroviral durante el embarazo; un plan obstétrico de parto para decidir junto con la futura mamá si será vaginal o por cesárea electiva; la medicación específica durante el parto; tratamiento al neonato durante las primeras seis semanas de vida, y, por último, la suspensión de la lactancia.

    Ocurre que la denominada transmisión vertical o perinatal del virus del sida no sólo puede suceder durante el embarazo o el parto, sino también a través de la leche materna.

    Y es justamente para reducir el impacto que causa en las mujeres enterarse de que no podrán amamantar a sus hijos que el Area de Inmunocomprometidos, que dirige el doctor Marcelo Losso, dicta cursos preparto. Allí, las futuras mamás se preparan para recibir a su hijo, según los cuidados específicos y la tranquilidad que genera el relato de la experiencia vivida por las voluntarias.

    «Los mensajes de la maternidad a veces no son aplicables a nuestras pacientes, ya que, por ejemplo, hay mujeres que no pueden tener un parto vaginal -puntualizó Durán-. Con este curso, logramos trabajar durante todo el embarazo para eliminar cualquier sentimiento de culpa que pueda haber en ellas.»

    Claro que, según la especialista, eso no quiere decir que una mujer con HIV no pueda ir a un curso preparto con mujeres sin HIV, «pero si van a hablar de la lactancia, no creemos que se vaya a sentir muy cómoda», comentó.

    Resultados excelentes

    Para el doctor Losso, los resultados que alcanzó el programa «son excelentes», aunque aseguró que el equipo aspira a más. «No nos queremos quedar con esos números, sino mejorarlos hasta lograr la transmisión vertical cero -dijo, dentro de una pequeña oficina que, a la vez, funciona de sala de reunión del equipo de trabajo y archivo-. El secreto del éxito del servicio es el enfoque multidisciplinario.»

    El embarazo, para el experto, es un tema que «si uno pretende abordarlo desde un solo punto de vista clínico, está liquidado y sin oportunidad de tener éxito».

    Según el estudio publicado en el último número de Medicina, en el que participaron 351 embarazadas, el 12,5% de ellas tenía un diagnóstico previo de la infección por HIV, y en el 81% de los casos la transmisión había sido por vía sexual. Entre 1994 y 1996, el 60 al 80% de los diagnósticos se realizó durante el embarazo, mientras que en los últimos tres años eso ocurrió en menos del 30% de las mujeres.

    «Esta experiencia nos permitió encontrar en los últimos años algunas características que hacen que sea más claro qué madres tienen más posibilidades de transmitir el virus que otras», comentó Losso. Ellas son: no tener acceso al sistema de salud, no tolerar el tratamiento y no llegar a tiempo para la estrategia obstétrica adecuada, entre otras.

    Gratuitos y pioneros

    Pero a las instalaciones del segundo piso de uno de los inmensos bloques edilicios que forman el Ramos Mejía también concurren pacientes de toda edad para recibir los servicios de salud gratuitos y, según los expertos, pioneros en el país.

    Ello incluye el seguimiento de cada paciente, el control del cumplimiento del tratamiento y el funcionamiento del Centro de Prevención, Asesoramiento y Diagnóstico (Cepad) con horario extendido (de 8 a 20), al igual que los consultorios externos (8.30 a 17). En 2005, hubo 14.254 consultas.

    El servicio, que integra el Comité de Sida del hospital, cuenta con talleres con un temario anual, que incluye procreación responsable, tratamiento antirretroviral y cesárea versus parto vaginal, entre otros temas. También funciona allí un programa de control de calidad de la atención que cada año realiza una medición para detectar qué se puede mejorar. «Si no somos capaces de detectar dónde fallamos, no podemos mejorar la atención», dijo Losso.

    Por Fabiola Czubaj
    De la Redacción de LA NACION

    La enfermedad, bajo control

    Lo que determina si una persona con HIV/sida tendrá o no éxito en mantener la enfermedad bajo control es el cumplimiento del tratamiento antirretroviral.

    «No hay procedimientos estándares para asegurar la adherencia al tratamiento, sino sólo la recomendación de tomar los medicamentos», dijo a LA NACION el licenciado Leonardo Peretis, responsable del Programa de Adherencia de Inmunocomprometidos del hospital Ramos Mejía.

    En general, las fallas de adherencia se detectan a través de los resultados de los análisis clínicos, que indican que no se está tomando bien la medicación; porque el paciente se lo cuenta al médico o durante la consulta psicológica; porque en la revisión del listado de retiros de la farmacia aparecen retiros salteados o porque el paciente cuenta que no está tomando bien la medicación. «Cualquiera de estas vías hacen que el paciente ingrese en el programa de adherencia», indicó Peretis.

    Para acceder a estos servicios y las pruebas de HIV/sida, se pueden solicitar turnos al (011) 4931-5252 o
    secretaria@hivramos.org.ar.

    Vinculan al cigarrillo con la prediabetes

    La Nación

     

    Incluso en fumadores pasivos

    Predispone a la intolerancia a la glucosa
     
     

    Parece estar todo dicho sobre los riesgos que implica para la salud el consumo de tabaco. Aun así, siempre hay algo nuevo por decir. Un estudio publicado ayer en la revista médica British Medical Journal sugiere que fumar aumenta significativamente el riesgo de desarrollar intolerancia a la glucosa, una condición apodada «prediabetes», pues de no ser controlada deviene en diabetes.

    Es más, el estudio, llamado Cardias, que evaluó a más de 4500 personas durante 15 años, reveló que incluso los no fumadores que habitualmente están expuestos al humo del tabaco también tienen un riesgo aumentado de prediabetes.

    «Existen varias hipótesis que podrían explicar por qué fumar se asociaría a la diabetes», dijo a LA NACION el doctor Thomas Houston, profesor de Medicina del Centro Médico de Veteranos de Birmingham, Estados Unidos, y principal autor del estudio.

    «El fumar ha sido asociado con un riesgo de pancreatitis crónica y de cáncer de páncreas, lo que sugiere que el fumar tabaco tiene un efecto tóxico sobre el páncreas [órgano donde se encuentran las células beta, que producen insulina] -agregó el investigador-. En los no fumadores, el tabaquismo pasivo quizás opere con mecanismos similares.»

    De todos modos, aclaró Houston, «estos mecanismos causales no han sido demostrados directamente por nuestro estudio, por lo que se necesitan más investigaciones». Lo que sí mostró su trabajo es que el 21,8% de los fumadores evaluados desarrollaron prediabetes durante el curso del estudio, contra el 11,5% de los no fumadores, que no estaban expuestos habitualmente al tabaquismo pasivo. En cuanto a los no fumadores que sí respiraban habitualmente el humo del cigarrillo en sus lugares de trabajo o en su hogar, el 17,2% ingresó en el estadio previo a la diabetes.

    La intolerancia a la glucosa o prediabetes se diagnostica en aquellas personas en las que el páncreas produce una cantidad insuficiente de insulina que no es capaz de mantener en niveles normales los azúcares que circulan por la sangre.

    Con el tiempo, y sumada a otros factores como la resistencia a la insulina (que es la incapacidad de las células de utilizar esa hormona para procesar los azúcares), la intolerancia a la glucosa va deteriorando la capacidad del páncreas de producir insulina.

    Al final de ese proceso se encuentra la diabetes, enfermedad que padece alrededor del 7% de la población argentina.

    «Hasta ahora no había ningún estudio científico que hubiera logrado vincular al tabaquismo con la intolerancia a la glucosa o con la diabetes», comentó a LA NACION el doctor León Litwak, jefe de la Sección Diabetes y Metabolismo del Hospital Italiano.

    «Este estudio de alguna forma sugiere que el humo del tabaco tendría un efecto sobre el metabolismo -agregó Litwak-, y lleva a pensar que el cigarrillo podría actuar sobre el páncreas a través de ciertas sustancias que dañarían a las células productoras de insulina. Ahora, se necesitan estudios de ciencia básica para confirmarlo.»

    Sebastián A. Ríos

    La ciencia busca las causas de la impulsividad

    La Nación

     

    Una conducta que se asocia a múltiples situaciones de riesgo

    Recientes estudios hallaron genes que ayudan a explicarla
     

    NUEVA YORK – Hacerse la rata, desaparecer por el fin de semana, echarse una cana al aire: la espontaneidad puede ser una manera saludable de desafiar la rutina, una expresión de agotamiento del deseo, dicen los psicólogos. Sin embargo, para los científicos que estudian las enfermedades mentales y las adicciones, la conducta impulsiva -la tendencia a actuar o reaccionar sin pensar demasiado- aparece como una verdadera plaga.

    En los últimos años, numerosos estudios han relacionado la impulsividad con altos riesgos de tabaquismo, alcoholismo y drogadicción. Las personas que intentan suicidarse tienen alto puntaje en las mediciones de impulsividad, al igual que las adolescentes con problemas alimentarios. La agresión, el juego compulsivo, los severos desórdenes de personalidad y el déficit de atención se asocian con altos niveles de impulsividad, un problema que afecta a alrededor del 9% de los estadounidenses.

    Ahora los investigadores han empezado a resolver la contradictoria naturaleza de la impulsividad, identificando los elementos que diferencian una experimentación benigna de los actos autodestructivos. Los últimos trabajos en investigación cerebral y psicología ayudan a explicar cómo se desarrollan las tendencias impulsivas y en qué casos pueden llevar por mal camino a las personas.

    Una potente combinación de genes y experiencias tempranas emocionalmente desorientadoras colocan a los individuos en situación de alto riesgo, al igual que ciertos instintos personales muy bien conocidos.

    «Lo que estamos viendo -dijo Charles Carver, psicólogo de la Universidad de Coral Gables, Florida-son pruebas que indican que cuando las áreas prefrontales corticales del cerebro, donde se asienta su sistema de supervisión, no funcionan bien, eso interfiere con la conducta reflexiva y las consecuencias suelen ser desagradables».

    Sin medir el peligro

    La gente que puede jugar, parrandear o probar drogas duras y salir bien librada tiene una capacidad innata para el riesgo, según sugieren todos los estudios realizados al respecto. Están preparados para los peligros o simplemente corren riesgos controlando su conducta de manera semiconsciente; sorbiendo lentamente su cóctel, inhalando con precaución o manteniendo un pie en el borde del abismo por si deben retirarse.

    Contrariamente, los individuos dominados por sus impulsos suelen confiar en sus primeras impresiones de manera implícita y absoluta.

    Los expertos afirman que esta diferencia en la capacidad de autorregulación se basa, en parte, en la variación genética. En un estudio publicado en marzo, investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental tomaron muestras de sangre de 142 voluntarios sanos y analizaron un gen llamado MAOA, que induce la producción de una enzima que reduce la actividad de una sustancia química cerebral llamada serotonina, que ejerce gran influencia sobre el estado anímico.

    Los investigadores realizaron tomografías del cerebro de los participantes para medir el control de sus impulsos y hallaron que los hombres que tenían una variante común de MAOA, conocida como «de alto riesgo», manifestaban una activación significativamente menor que sus pares que tenían la versión «de bajo riesgo» del gen, en la parte del área prefrontal del cerebro donde se origina la conducta reflexiva.

    Los participantes con el gen de alto riesgo también tenían déficit en áreas del cerebro destinadas a moderar la emoción, respaldando de este modeo los hallazgos de estudios anteriores que revelaron diferencias semejantes relacionadas con los genes.

    «Por un lado, estos déficit de regulación emocional predisponen a las personas a intensas reacciones emocionales en la infancia y las hacen más vulnerables a los traumas -dijo el doctor Andreas Meyer-Lindenberg, director del estudio-. Por otra parte, el déficit de la función cognitiva inhibitoria crea cierta propensión a actuar a partir de esas emociones en períodos posteriores de la vida.»

    Y la vida nunca deja de poner a prueba esa capacidad de supervisión mental. Según Carver, soportar mucho tiempo estrés, a cualquier edad, puede sobrecargar la región prefrontal, dejando menos recursos disponibles para controlar las emociones.

    Por Benedict Carey

     

     

     

    Algo más que una ventaja evolutiva

    NUEVA YORK (The New York Times).- Casi ningún experto discute que la impulsividad es beneficiosa en algunas situaciones y que tal vez haya desempeñado un papel positivo en términos evolutivos. Cuando la vida es breve y peligrosa, y los recursos son escasos, la respuesta rápida obtiene su premio. En estudios realizados con babuinos y monos se observó que los animales que son impulsivos en la adolescencia suelen convertirse en adultos dominantes cuando moderan sus impulsos belicosos.

    En los humanos, la conducta impulsiva tiene su punto más alto en la adolescencia, cuando las áreas prefrontales del cerebro aún están en desarrollo, o poco más tarde, en los primeros años de la edad adulta, cuando se espera culturalmente que las personas prueben sus límites.

    Sin embargo, nuevas investigaciones han sugerido que el gusto por el peligro o el conflicto no basta para producir un grado de impulsividad persistente y ruinosa.

    En un estudio publicado en The Journal of Psychiatric Research, un equipo de investigadores evaluaron a 351 adultos sanos y a otros 70 con desórdenes relacionados con la impulsividad. Los participantes fueron sometidos a una batería de tests destinados a medir la inhibición, el deseo de riesgo y la tendencia a planificar. Los investigadores descubrieron que el apetito de riesgo se asociaba con los fumadores de ambos grupos y que los hábitos menos reflexivos se relacionaban con individuos que bebían considerablemente.

    En los individuos con desórdenes de personalidad, el déficit en la planificación se asociaba también con intentos reiterados de suicidio. La combinación de búsqueda de sensaciones y falta de reflexión caracteriza a millones de personas, pero parece ser extrema en aquellas cuya impulsividad desemboca en problemas crónicos o enfermedades mentales.

    Traducción: Mirta Rosenberg

    De The New York Times

    Faltan recursos humanos

    La Nación
     
    Día Mundial de la Salud

     
    "Un grave déficit de trabajadores de la salud impide intervenciones como la vacunación, el embarazo saludable y el acceso al tratamiento contra el sida, la malaria y la tuberculosis."

    La advertencia figura en el informe que hoy publica la Organización Mundial de la Salud con motivo del Día Mundial de la Salud. Según el trabajo, se necesitan cuatro millones de médicos, parteras y enfermeras para atender las necesidades de 57 países, 36 de los cuales están en Africa subsahariana. En América, según la Organización Panamericana de la Salud, 19 países tienen más médicos que enfermeras.

    Para el doctor Ginés González García, ministro de Salud y Ambiente de la Argentina, se imponen cambios fundamentales en la formación de estos profesionales.

    "El cuidado de la salud sigue siendo una actividad en la que, como en ninguna, siguen siendo necesarias las personas -dijo a LA NACION-. Hay que recordar que hoy día un médico tiene que tener cuatro veces más conocimiento que cuando yo me recibí. Antes no se necesitaba una nueva capacitación dentro de una generación. De modo que el desafío no es sólo formar bien, sino mantener la capacitación continua. Para esto estamos trabajando con todas las universidades y realizando programas masivos de posgrado en medicina comunitaria, que en estos momentos alcanzan a 8000 profesionales. Queremos reforzar la atención primaria, que se pueda atender en los barrios el 80% de los problemas que tiene la gente." Y agregó: "A veces se enseña más a atender enfermedades que personas".

    Habría 750.000 pacientes con psoriasis en el país

    La Nación
     
    Un mal subdiagnosticado

     
    Más de 750.000 argentinos padecen psoriasis, una enfermedad crónica que afecta la piel y, en algunos casos, las articulaciones. "Aepso [Asociación Civil para Enfermos con Psoriasis] se fundó hace un año para transformarse en la voz de las personas que sufren de psoriasis", afirmó ayer Silvia Fernández Barrio, periodista, enferma de psoriasis y directora ejecutiva de la asociación sin fines de lucro -que ya cuenta con 3800 miembros y ha recibido más de 4000 llamadas telefónicas por consultas 0800- durante una reunión con la prensa.

    Fernando sufre de psoriasis desde hace 22 años y contó su experiencia. "Durante todo ese tiempo la palabra clave para mí fue «inseguridad», porque no podía encontrar tratamientos adecuados ni hacer cumplir mis derechos como paciente -afirmó-. El año pasado me comuniqué con Aepso y mi inseguridad se transformó en esperanza."

    "Todo paciente tiene derecho a que se le administre el tratamiento adecuado y los costos no pueden ser una variable de ajuste", explicó Fernández Barrio, que agregó que hay gran cantidad de pacientes subdiagnosticados o con tratamientos inapropiados. La psoriasis es una enfermedad no contagiosa, que se caracteriza por el crecimiento anormal de la piel (de células llamadas queratinocitos) con inflamación.

     
     

    Crean vejigas con células de pacientes

    La Nación
     
    El avance fue calificado de "histórico"

    Es la primera vez que se implantan en humanos órganos desarrollados por ingeniería de tejidos
     

     Crear órganos a medida de los pacientes -de modo tal de evitar la casi siempre larga y a veces infructuosa espera de un trasplante- es el sueño de Anthony Atala, un cirujano experto en ingeniería de tejidos que acaba de anunciar que fabricó en su laboratorio vejigas a partir de las células de sus mismos pacientes.

    Al implantarlas, este investigador de la Universidad Bautista Wake Forest, de Estados Unidos, fue capaz de proveer tratamiento eficaz para la incontinencia urinaria que padecían quienes participaron de la experiencia, además de prevenir complicaciones renales asociadas a sus problemas de vejiga.

    El avance -calificado de "histórico" por la revista médica The Lancet, que publicó el trabajo de Atala- constituye el primer trasplante de órganos humanos desarrollados en laboratorio. La experiencia da cuenta además de su efectividad a largo plazo, ya que los trasplantes (siete, en total) se realizaron a partir de 1999 y siete años de seguimiento demostraron que los órganos se mantuvieron en funcionamiento durante ese período.

    "Este es un pequeño paso en nuestra capacidad de avanzar hacia el reemplazo de tejidos y órganos dañados", declaró ayer un humilde Atala, investigador que actualmente estudia la forma de construir en su laboratorio corazones, páncreas y otras dos decenas de órganos y tejidos humanos hechos a medida de sus receptores.

    Así, Atala busca aliviar la escasez de órganos que afecta a su país (y también al resto del planeta) y al mismo tiempo evitar la necesidad de que los pacientes trasplantados deban tomar de por vida medicamentos inmunosupresores. Es que al ser desarrollados a partir de las células de los mismos pacientes no hay posibilidad de rechazo.

    "Hemos mostrado que las técnicas de medicina regenerativa pueden ser usadas para generar vejigas funcionales y duraderas -declaró Atala-. Esto sugiere que algún día la medicina regenerativa quizá sea una solución para la escasez de donantes de órganos."

    Alquimia moderna

    Como un alquimista, Atala lleva décadas buscando la forma de construir distintos órganos en el laboratorio. Sus estudios con vejigas comenzaron en 1990, cuando dirigía el centro de Terapéutica Celular e Ingeniería de Tejidos del Colegio de Medicina de Harvard, con sede en el Hospital de Niños de Boston. Después de años de buscar los factores de crecimiento apropiados, capaces de estimular el desarrollo celular, Atala creó sus primeras vejigas de laboratorio en 1999.

    ¿Cómo lo hizo? "Lo primero es extraer una pequeña biopsia de tejido de la vejiga, del tamaño de la mitad de una estampilla -explicó ayer Atala en una conferencia de prensa vía telefónica-. Este tejido tiene tres capas: una exterior, compuesta por células musculares; en el medio, colágeno; y en el interior, células uroteliales."

    Las células exteriores e interiores obtenidas son puestas, por separado, en medios de cultivo que permiten su multiplicación. "Después de 30 días, colocamos esas células, capa por capa, en una matriz de colágeno tridimensional, que tiene la forma de la vejiga -relató el investigador-, y la matriz es puesta en una incubadora que imita las condiciones de temperatura y oxigenación del organismo."

    Finalmente, completó Atala, "la matriz es implantada en el cuerpo del paciente y se coloca encima de la vejiga deficiente. Allí, el nuevo órgano es vascularizado e inervado, lo que permite que la vejiga cumpla con sus funciones".

    Los chicos y adolescentes que recibieron el implante tenían espina bífida, una malformación de la médula espinal que suele asociarse a incontinencia urinaria, en los que la excesiva presión intravesical puede dañar los riñones. "Observamos que [gracias al implante] la presión que la vejiga transmitía al riñón se redujo, lo que permitió conservar una buena función renal a largo plazo y además obtuvieron una mejoría en sus problemas de incontinencia", dijo Atala.

    Su próximo paso será probar si el implante de vejigas creadas con las células de los mismos pacientes resulta de utilidad para quienes padecen vejiga neurogénica, han sufrido un accidente que lesionó ese órgano o han sufrido cáncer vesical.

    Por Sebastián A. Ríos
    De la Redacción de LA NACION