Belarús, la «última dictadura» de Europa, en la mira

La Nación
 
 

 

Lukashenko, más aislado tras las controvertidas elecciones

La UE y EE.UU. desconocen el resultado y amenazan con aplicar sanciones

 
 MINSK.- La Unión Europea (UE) consideró ayer "muy probable" la aplicación de sanciones diplomáticas y financieras contra el gobierno de Belarús después de los controvertidos comicios en los que se impuso el presidente Alexander Lukashenko, y que según la oposición y los observadores occidentales no fueron libres ni democráticos.

Estados Unidos coincidió en la necesidad de aplicar sanciones al gobierno de Lukashenko, a quien considera "el último dictador de Europa". Incluso dijo que desconocerá el resultado de las elecciones y reclamó la repetición de los comicios.

El resultado elevó la tensión entre Estados Unidos y Rusia, que respalda a una de las pocas ex repúblicas soviéticas que siguen siendo leales al Kremlin. "Los resultados de las elecciones demuestran la confianza que los votantes depositan en la política que usted lleva a cabo", escribió el presidente ruso, Vladimir Putin, en un mensaje a su par belaruso.

Lukashenko, un admirador confeso de Stalin que ya lleva 12 años en el poder, obtuvo un tercer mandato al conseguir el 82,6% de los votos en las elecciones de anteayer, según los resultados oficiales.

"La revolución de la cual tantas personas hablaban y que algunos estaban preparando ha fracasado", dijo el mandatario, que acusa a Occidente de intentar derrocarlo. "El pueblo mostró quién es el amo aquí", afirmó.

Partidario de la mano dura para controlar el poder, Lukashenko se apoya en los servicios secretos, que están acusados de la desaparición de periodistas, políticos y empresarios.

"Nunca reconoceremos esta elección", afirmó su principal rival, Alexander Milinkievich, a quien se le atribuye apenas el 6% de los sufragios. "No se trata de una elección, sino de una inconstitucional toma del poder", agregó.

Milinkievich exige nuevas elecciones y está dispuesto a dirigir un levantamiento popular siguiendo el modelo de la Revolución Naranja en Ucrania. En una demostración de desafío no vista en una década en el país, unas 10.000 personas se reunieron anoche en el centro de Minsk, por segundo día consecutivo, para expresar su apoyo al reclamo del líder opositor. Los manifestantes también instalaron cinco carpas en la céntrica plaza Octubre.

La oposición belarusa se sintió animada por la valoración de los 460 observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que criticaron con dureza la campaña electoral y declararon que los comicios no cumplieron con los requisitos democráticos.

"El uso arbitrario del poder del Estado y gran cantidad de arrestos mostraron el desprecio por los derechos básicos de libertad de reunión, asociación y expresión", dijo la misión de la OSCE.

La ministra de Relaciones Exteriores de Austria, Ursula Plassnik, cuyo país tiene actualmente la presidencia rotativa de la Unión Europea, se mostró "plenamente de acuerdo" con las conclusiones de la OSCE, y afirmó que la oposición belarusa había sido "sistemáticamente intimidada" durante la campaña electoral.

Plassnik anunció que el bloque "prevé tomar medidas restrictivas contra aquellos que son responsables de ciertas acciones durante el proceso electoral".

Una de las medidas que se consideran es el retiro de visas, aplicada ya contra siete miembros del gobierno de Minsk, dijo la comisaria de la UE para Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner.

"Cualquiera que fuere nuestra decisión, queremos mostrar nuestro desconcierto con la campaña electoral. Pero las acciones deben ser orientadas a los responsables; no queremos dar la espalda a la población", agregó Ferrero-Waldner ante periodistas en Bruselas.

En tanto, el Consejo de Europa advirtió que las elecciones celebradas en Belarús constituyen una "farsa" y dijo que el presidente Lukashenko lleva adelante un "mandato corrupto".

 
 
 
 

Bush advierte a Irán que usará la fuerza para defender a Israel

La Nación

A tres años del inicio de la guerra en Irak

 
Teherán volvió a defender su plan nuclear
 
 

WASHINGTON.- Tres años y un día después de ordenar la invasión de Irak, el presidente George W. Bush advirtió ayer que utilizará «la fuerza militar» contra Irán si el régimen de Teherán intenta atacar a Israel, el aliado más cercano y protegido de los Estados Unidos en Medio Oriente.

«La amenaza de Irán es su declarado objetivo de destruir a nuestro fuerte aliado Israel. Eso es una amenaza, una amenaza seria. Es una amenaza a la paz mundial», afirmó Bush durante un discurso preparado para sumar apoyo a la «guerra global contra el terrorismo» entre los estadounidenses.

A pesar de sus índices de respaldo por debajo del 40% desde hace semanas y del desgaste creciente de su gobierno, Bush lanzó una severa advertencia al presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, que había planteado que Israel debía ser «borrado del mapa» en octubre último y que desarrolla un polémico programa nuclear, desoyendo varios llamados internacionales.

«Lo dejé claro antes y lo dejaré claro otra vez. Usaremos la fuerza militar para proteger a nuestro aliado, Israel», subrayó Bush en Cleveland, Ohio, aunque dijo que espera que prosperen las negociaciones diplomáticas en marcha en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Casi en simultáneo, sin embargo, Ahmadinejad afirmó que Irán defenderá su derecho a obtener la tecnología atómica y que aquellos que difunden «propaganda» y orquestan «una guerra psicológica» contra su programa nuclear deben disculparse o «lo lamentarán».

guerra psicológica

Gran Bretaña, Francia, Alemania y Estados Unidos buscan convencer a Rusia y China de la necesidad de aumentar la presión sobre Irán por medio de sanciones internacionales desde el Consejo de Seguridad para evitar que llegue a producir armas nucleares, pero rusos y chinos muestran objeciones.

«Espero que este asunto se solucione diplomáticamente», dijo Bush. Para eso debe haber un «mensaje único» de las potencias, incluidas «con un poco de suerte» Rusia y China, reconoció.

Irán financia y protege a grupos terroristas como Hamas y Hezbollah desde hace décadas, pero la Casa Blanca considera que con la tecnología nuclear ha cruzado una línea roja. El programa de Teherán representa «una conducta inaceptable», dijo Bush.

A pesar de que no se hallaron armas de destrucción masiva en territorio iraquí, la primera razón oficial para invadir Irak en 2003, Bush también equiparó a ambas naciones en su supuesto afán por acceder a ese armamento. «Nuestra posición es muy clara. Los iraquíes y los iraníes no deberían tener un programa para construir un arma nuclear», dijo.

Bush limitó además el diálogo diplomático abierto entre Teherán y Washington a la situación en Irak. El mandatario aludió a las sospechas de la inteligencia estadounidense sobre el papel que Irán tendría en apoyar a la insurgencia. Pero, consciente de los magros índices de respaldo al conflicto en Irak, Bush defendió la presencia de las tropas allí, a tres años de la invasión que derrocó a Saddam Hussein. «Comprendo cómo se ha sacudido la confianza de los estadounidenses», reconoció.

Dudas de los republicanos

El gobierno enfrenta crecientes planteos, incluso dentro del Partido Republicano, de cara a las elecciones legislativas de noviembre próximo. Ya son más de 2300 los norteamericanos muertos en Irak y 15.000 los heridos. Los iraquíes muertos oscilan entre los 50.000 y 120.000 y el gasto bélico en Irak y Afganistán asciende a US$ 9800 millones por mes.

Además, ayer surgieron denuncias de iraquíes de Haditha, al oeste del país, que afirman que fuerzas norteamericanas mataron a quince miembros de dos familias en noviembre pasado luego de que un marine muriera en un ataque con bomba.

Algunos senadores demócratas de peso, como Joseph Biden y el líder de la bancada, Harry Reid, también advierten sobre el posible inicio de una guerra civil en Irak y reclaman a la Casa Blanca que se comprometa por completo en el proceso político local para evitar que impere el caos.

Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en EE.UU.

 
 

Violento ciclón en Australia

La Nación
 
Graves destrozos en el Nordeste

Fue el más poderoso en tres décadas, con vientos de 290 km/h
 
 
INNISFAIL, Australia (Reuters).- El nordeste australiano fue castigado ayer por el ciclón más poderoso en décadas, con vientos de hasta 290 kilómetros por hora que destrozaron plantaciones y dejaron cientos de casas sin techo, aunque no se registraron víctimas mortales.

El ciclón Larry (en Australia a los huracanes se los llama ciclones), de categoría 5 -la más alta- azotó ayer la ciudad de Cairns, pero sólo provocó 30 heridos leves, en buena medida gracias al operativo de prevención puesto en marcha por las autoridades.

El ojo del ciclón Larry ingresó desde el mar en el continente por el pueblo de Innisfail, de 8500 habitantes, en donde la mitad de las casas sufrieron daños. Más de 250.000 personas viven en el área, que también es el centro de la industria bananera australiana y representa el 25 por ciento de la producción de caña de azúcar del país.

El ciclón Tracy, en 1974, provocó más de 70 muertos y pérdidas de 611 millones de dólares actuales, cubiertas por seguros, la tercera mayor pérdida asegurada por desastres naturales en Australia.

#Australia

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Tiroteo en Bondi Beach, contra comunidad judía (2025)|Elecciones federales de Australia (2025)

#Tasmania

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Violento ciclón en #Australia

La Nación

Graves destrozos en el Nordeste. Fue el más poderoso en tres décadas, con vientos de 290 km/h

INNISFAIL, #Australia (Reuters) – El nordeste australiano fue castigado ayer por el ciclón más poderoso en décadas, con vientos de hasta 290 kilómetros por hora que destrozaron plantaciones y dejaron cientos de casas sin techo, aunque no se registraron víctimas mortales.

El ciclón Larry (en Australia a los huracanes se los llama ciclones), de categoría 5 -la más alta- azotó ayer la ciudad de Cairns, pero sólo provocó 30 heridos leves, en buena medida gracias al operativo de prevención puesto en marcha por las autoridades.

El ojo del ciclón Larry ingresó desde el mar en el continente por el pueblo de Innisfail, de 8500 habitantes, en donde la mitad de las casas sufrieron daños. Más de 250.000 personas viven en el área, que también es el centro de la industria bananera australiana y representa el 25 por ciento de la producción de caña de azúcar del país.

El ciclón Tracy, en 1974, provocó más de 70 muertos y pérdidas de 611 millones de dólares actuales, cubiertas por seguros, la tercera mayor pérdida asegurada por desastres naturales en Australia.

Indígenas y policías se enfrentaron en Ecuador

La Nación
 
Se agrava la crisis

 
 
QUITO.- Unos 150 manifestantes indígenas se enfrentaron ayer con la policía en la periferia de la capital ecuatoriana, en su afán por llegar a la casa de gobierno y mantener un encuentro con el presidente Alfredo Palacio para exigirle que el país no firme un tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos y que sea expulsada la petrolera norteamericana Oxy.

Las protestas, que podrían agravarse en las próximas horas, son protagonizadas por diversos grupos indígenas que mantienen bloqueadas importantes rutas de las zonas andina y amazónica desde hace diez días. Un grupo logró llegar a Quito durante el fin de semana, pero no pudo ingresar en el centro de la ciudad por el cerco policial dispuesto por las autoridades. Sin embargo, ayer lograron burlar el dispositivo y llegar hasta uno de los barrios en el extremo sur de la metrópoli, antes de ser contenidos por las fuerzas policiales, que utilizaron gases lacrimógenos.

La llamada "marcha amazónica" es apoyada por la poderosa Confederación de Naciones Indígenas de Ecuador (Coniae), que representa al 37% de la población del país.

El gobierno, en tanto, que ayer cumplió 11 meses de gestión, acusó a distintas ONG extranjeras -a las que amenazó con la expulsión del país- de financiar la huelga para desestabilizar el país. El sábado, incluso, el presidente de la Cámara de Diputados, Wilfrido Lucero, acusó al presidente venezolano, Hugo Chávez, de aportar dinero para financiar las protestas.

El vicepresidente de la Coniae, Santiago de la Cruz, advirtió que en los próximos días "las acciones van a ser mucho más fuertes que la semana pasada en virtud de que otras organizaciones indígenas y campesinas han manifestado su voluntad de adherirse". Agregó, además, que "grupos de compañeros se han concentrando y están llegando desde las provincias para fortalecer la acción en la capital".

Los indígenas quieren realizar una "toma pacífica" de Quito y protestar frente a la sede del gobierno.

Síntesis internacional

La Nación
 
GRAN BRETAÑA
Londres buscaría nuevas negociaciones con Irán

  • VIENA (AP).- Gran Bretaña considera la posibilidad de presentar hoy un plan para incluir a Estados Unidos en nuevas conversaciones multilaterales con Irán sobre su polémico programa nuclear, dijo un diplomático de la ONU. Se trataría de una reunión diplomática de alto nivel fuera del recinto del Consejo de Seguridad de la ONU.

MEDIO ORIENTE
Hamas presentó su nuevo gabinete a Abbas

  • CIUDAD DE GAZA (DPA).- El designado primer ministro palestino, Ismael Haniyeh, de la agrupación radical islámica Hamas, presentó ayer al presidente Mahmoud Abbas la lista con los integrantes de su nuevo gabinete.

EGIPTO
Gripe aviaria: ya son dos los humanos infectados

  • EL CAIRO (EFE).- Tan sólo dos días después de la muerte en El Cairo de una mujer infectada con el virus de la gripe aviaria, el ministro de Salud egipcio, Hatim al Gabali, confirmó ayer un segundo caso. Según informó el ministro, un joven de 30 años es la segunda persona infectada con la mortífera cepa H5N1.

VENEZUELA
Ultimátum de Chávez a los grandes propietarios

  • CARACAS (AFP).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, dio ayer un plazo de tres meses a los dueños de grandes extensiones de tierras para negociar con el gobierno e insistió en que "el latifundio debe acabarse". "No quiero conflictos, quiero que nos arreglemos por las buenas, en el marco de la ley ", dijo.

BOLIVIA
Buscan apoyo científico para despenalizar la coca

  • LA PAZ (DPA).- El gobierno de Bolivia pedirá el apoyo de organismos internacionales para sustentar científicamente la campaña de despenalización de la hoja de coca que promueve el presidente Evo Morales.

Sacuden a Belarús las protestas y las denuncias de fraude

La Nación
 
Ayer, elecciones presidenciales
Habría arrasado el presidente Lukashenko
 
 
MINSK.- Miles de personas salieron a las calles anoche en la capital de Belarús para denunciar un supuesto fraude en las elecciones, que al cierre de esta edición habían dado una aplastante victoria al presidente Alexander Lukashenko, según los resultados oficiales.

La oposición adelantó que reclamaría la anulación de los comicios presidenciales luego de que la Comisión Electoral Central anunció que Lukashenko, considerado por Estados Unidos el "último dictador de Europa", había obtenido el 89% de los votos con cerca de un cuarto de las mesas escrutadas.

Si el resultado se confirma, le permitiría al mandatario, que tiene 51 años y ya lleva 12 en el poder, ganar en primera vuelta y continuar hasta 2011 al frente de una de las pocas ex repúblicas soviéticas que siguen siendo leales al Kremlin.

Bajo una intensa nevada, se realizó ayer la mayor manifestación de la oposición belarusa en años: unos 10.000 manifestantes se congregaron en el centro de Minsk para acompañar al líder de la oposición, Alexander Milinkievich, quien proclamó que los opositores habían "vencido el miedo".

Antes de los comicios, Lukashenko se había mostrado seguro de ser reelegido y había amenazado con "partir el cuello" a quienes pusieran en duda su victoria y se sumaran a multitudinarias protestas, como las que ayudaron a los líderes de la oposición a llegar al poder en las ex repúblicas soviéticas de Ucrania, Georgia y Kirguizistán.

"Estas elecciones no serán reconocidas ni por nosotros ni por los países democráticos", advirtió Milinkevich, un ex profesor universitario moderado y partidario de la apertura hacia Occidente, que según los primeros resultados oficiales obtuvo el 3,8% de los votos. Dos sondeos en boca de urna realizados por entidades cercanas al gobierno adjudicaron a Lukashenko más del 80% de los sufragios, y a Milinkievich apenas el 5 por ciento.

"La gente se reirá de esas cifras", afirmó Milinkievich, al explicar que una tercera encuesta reveló que el mandatario obtuvo sólo un 45% de los votos, lo que haría necesaria una segunda vuelta entre ambos.

"En Polonia, la gente empezó a reírse de las autoridades comunistas y entonces ganó [el movimiento sindical] Solidaridad. Hacia ahí vamos", agregó, antes de anunciar: "La libertad nos espera a la vuelta de la esquina".

Las terceras elecciones presidenciales en la corta historia de este país eslavo, de casi diez millones de habitantes, se desarrollaron en una jornada sin incidentes, pero marcada por una gran tensión. Debajo de estos comicios subyace la lucha por la influencia regional entre Rusia y Occidente, que para Lukashenko y sus partidarios en el Kremlin es uno de los principales culpables de la desintegración de la ex Unión Soviética. Lukashenko acusa a las potencias occidentales de conspirar para que se repitan conmociones políticas similares.

La reelección del mandatario en 2001 no fue reconocida por la Organización para Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que desplegó a 500 observadores para el escrutinio de ayer.

Lukashenko negó ayer que él fuera el "último dictador de Europa", como afirma Estados Unidos, y acusó al presidente norteamericano, George W. Bush, de ser el "terrorista número uno".

El jefe de Estado respondió así a las amenazas de sanciones económicas lanzadas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) en caso de que los comicios no fueran "democráticos" y de que la policía reprimiera posibles protestas de la oposición.

La comisaria de Asuntos Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, afirmó incluso que el bloque analizaba sanciones como la congelación de activos y cuentas bancarias de funcionarios del gobierno. Un observador turco del Consejo de Europa manifestó su desacuerdo con este tipo de medidas, al afirmar: "Sólo llevarían a Belarús al aislamiento, al igual que a Irán o Corea del Norte, pero esta vez en el corazón de Europa".

Agencias EFE, AFP y AP

Sacuden a #Belarús las protestas y las denuncias de fraude | #Georgia

La Nación|Agencias EFE, AFP y AP

Ayer, elecciones presidenciales

Habría arrasado el presidente Lukashenko.

MINSK – Miles de personas salieron a las calles anoche en la capital de Belarús para denunciar un supuesto fraude en las elecciones, que al cierre de esta edición habían dado una aplastante victoria al presidente Alexander Lukashenko, según los resultados oficiales.

La oposición adelantó que reclamaría la anulación de los comicios presidenciales luego de que la Comisión Electoral Central anunció que Lukashenko, considerado por Estados Unidos el «último dictador de Europa», había obtenido el 89% de los votos con cerca de un cuarto de las mesas escrutadas.

Si el resultado se confirma, le permitiría al mandatario, que tiene 51 años y ya lleva 12 en el poder, ganar en primera vuelta y continuar hasta 2011 al frente de una de las pocas ex repúblicas soviéticas que siguen siendo leales al Kremlin.

Bajo una intensa nevada, se realizó ayer la mayor manifestación de la oposición belarusa en años: unos 10.000 manifestantes se congregaron en el centro de Minsk para acompañar al líder de la oposición, Alexander Milinkievich, quien proclamó que los opositores habían «vencido el miedo».

Antes de los comicios, Lukashenko se había mostrado seguro de ser reelegido y había amenazado con «partir el cuello» a quienes pusieran en duda su victoria y se sumaran a multitudinarias protestas, como las que ayudaron a los líderes de la oposición a llegar al poder en las ex repúblicas soviéticas de Ucrania, #Georgia y Kirguizistán.

Elecciones locales de Georgia (2025)|Elecciones presidenciales de GeorgiaProtestas en Georgia (2024)|Elecciones parlamentarias de Georgia (2024)|Bielorrusia: crece la violencia por las protestas contra el fraude electoral|Protestas en Georgia (2023)

#Bielorrusia

«Estas elecciones no serán reconocidas ni por nosotros ni por los países democráticos», advirtió Milinkevich, un ex profesor universitario moderado y partidario de la apertura hacia Occidente, que según los primeros resultados oficiales obtuvo el 3,8% de los votos. Dos sondeos en boca de urna realizados por entidades cercanas al gobierno adjudicaron a Lukashenko más del 80% de los sufragios, y a Milinkievich apenas el 5 por ciento.

«La gente se reirá de esas cifras», afirmó Milinkievich, al explicar que una tercera encuesta reveló que el mandatario obtuvo sólo un 45% de los votos, lo que haría necesaria una segunda vuelta entre ambos.

«En Polonia, la gente empezó a reírse de las autoridades comunistas y entonces ganó [el movimiento sindical] Solidaridad. Hacia ahí vamos», agregó, antes de anunciar: «La libertad nos espera a la vuelta de la esquina».

Las terceras elecciones presidenciales en la corta historia de este país eslavo, de casi diez millones de habitantes, se desarrollaron en una jornada sin incidentes, pero marcada por una gran tensión. Debajo de estos comicios subyace la lucha por la influencia regional entre Rusia y Occidente, que para Lukashenko y sus partidarios en el Kremlin es uno de los principales culpables de la desintegración de la ex Unión Soviética. Lukashenko acusa a las potencias occidentales de conspirar para que se repitan conmociones políticas similares.

La reelección del mandatario en 2001 no fue reconocida por la Organización para Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que desplegó a 500 observadores para el escrutinio de ayer.

Lukashenko negó ayer que él fuera el «último dictador de Europa», como afirma Estados Unidos, y acusó al presidente norteamericano, George W. Bush, de ser el «terrorista número uno».

El jefe de Estado respondió así a las amenazas de sanciones económicas lanzadas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) en caso de que los comicios no fueran «democráticos» y de que la policía reprimiera posibles protestas de la oposición.

La comisaria de Asuntos Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, afirmó incluso que el bloque analizaba sanciones como la congelación de activos y cuentas bancarias de funcionarios del gobierno. Un observador turco del Consejo de Europa manifestó su desacuerdo con este tipo de medidas, al afirmar: «Sólo llevarían a Belarús al aislamiento, al igual que a Irán o Corea del Norte, pero esta vez en el corazón de Europa».

Pese a las marchas, el gobierno francés se niega a retroceder

La Nación
 
Los jóvenes, contra la flexibilización laboral
Vence hoy el ultimátum de los sindicatos para que sea retirada la reforma laboral
 
 

 

PARIS.- Un día después de las multitudinarias y violentas manifestaciones estudiantiles y sindicales contra la puesta en marcha del Contrato de Primer Empleo (CPE), impulsado por el gobierno, las partes en conflicto parecían encontrarse ayer aún muy lejos de una solución.

Por un lado, los sindicatos franceses, fortalecidos por las protestas que movilizaron entre medio millón y un millón y medio de personas -y que dejaron 50 heridos- insistieron ayer en su amenaza de declarar una huelga general si el gobierno no retiraba antes de esta noche la polémica reforma laboral.

Por otro, el primer ministro francés, Dominique de Villepin, descartó la retirada del nuevo contrato laboral, al tiempo que lamentó la "incomprensión" que había causado.

"¡Hay que darle una oportunidad al CPE! Un CPE complementado y mejorado para responder a las preocupaciones de cada uno", declaró el primer ministro -cuyo índice de popularidad en las encuestas está en caída libre desde hace varias semanas-, aunque sin especificar a qué cambios se refería. Por su parte, el ministro de Cultura y Comunicaciones, Renaud Donnedieu de Vabres, dijo: "No es la calle la que dicta las leyes".

Según los estudiantes y los sindicatos, el contrato vuelve precario el empleo para los jóvenes, ya que, entre otro puntos, prevé la renovación contractual indefinida y la posibilidad de que, dentro de los primeros dos años de vigencia, un empleado sea despedido sin indemnización alguna.

Para el gobierno, por el contrario, es un tema prioritario en la agenda de cara a las elecciones de 2007, y Villepin considera el CPE un as en la manga para combatir el desempleo.

El tercer bando

Mientras tanto, un tercer grupo hizo su aparición ayer, cuando alrededor de 1000 estudiantes protagonizaron una "sentada" ante la Municipalidad de París para reclamar su derecho a volver a las aulas, ya que 60 de las universidades francesas se encuentran cerradas o con su normal actividad perturbada por las protestas, incluida la Sorbona.

Aunque los organizadores de la sentada pidieron que no se politizara su acto, algunos de los manifestantes repartieron panfletos de derecha y de extrema derecha.

Sin embargo, las encuestas demuestran que el rechazo de la población al CPE es mayoritario. Según los sondeos, dos de cada tres franceses se oponen a la norma.

Si el CPE no es derogado durante el día de hoy, los sectores sociales movilizados contra la ley convocarán a una huelga general "en los próximos días", según anunció el secretario de la CGT, el poderoso sindicato de izquierda, Bernard Thibault.

El gobierno intentó mostrarse conciliador al dejar abierta la posibilidad de incluir algunas modificaciones en el CPE. Pero la propuesta no parece satisfacer a los sindicatos fortalecidos.

"Nosotros esperamos del gobierno el retiro del CPE, pero en ningún caso discusiones para modificarlo -declaró ayer Thibault-. Nosotros decimos no a una reforma que instaura por primera vez en Europa la posibilidad para los empleadores de despedir a sus empleados sin motivos. Se trata de un precedente único", afirmó el jefe de la CGT.

Por su parte, el vocero del partido socialista, Jukien Dray, criticó al gobierno al afirmar que "se obstina, creando las condiciones del desorden".

Pero el presidente de los parlamentarios gaullistas en la Asamblea Nacional, Bernard Accoyer, afirmó que "no es cuestión de no aplicar el CPE, sino de no dar la posibilidad a un dispositivo que fue votado legalmente y legítimamente".

Agencias EFE, AFP y ANSA

 

 

 

 

Invitado a la Feria del Libro: entrevista con el autor de "Intimidad"

 

Kureishi: "Francia es un país muy racista"

 

El escritor británico de origen paquistaní habla de literatura, de política y de la necesaria integración de los inmigrantes

 

  • Novelista, dramaturgo y guionista, Kureishi visitará Buenos Aires por primera vez
  • Dice que está más interesado en conocer el ámbito de los psicoanalistas argentinos que el de los escritores

 
 
 
 

Este hombre dice cosas como ésta: "No soy particularmente una persona honesta. Pero escribo lo que siento, y cuando lo hago quiero escribir sobre algo que tenga un sentido y algo de verdad. Una de las funciones de la literatura es decir quiénes somos y cómo vivimos". Se llama Hanif Kureishi, tiene 52 años, es británico y es uno de los más prestigiosos intelectuales anglosajones de la actualidad.

La obra de Kureishi -sus piezas teatrales, sus novelas y sus guiones- está en la mira del mundo cultural porque, en el fondo, el escritor aborda la evolución de una Inglaterra multiétnica. El escritor se sumergió en la cuestión racial, que le hizo perder la inocencia, cuando, a temprana edad, asumió su pertenencia a una familia musulmana indo-paquistaní, por el lado paterno, y a una familia británica, por parte de su madre. Cuando niño, Kureishi se refugió en la lectura como una forma de contrarrestar la rabia que le provocaban las humillaciones sufridas por el color de su piel y por su origen.

"Mi oído en su corazón", su reciente novela, basada en un libro inédito de su padre titulado "Una adolescencia india", rescata la historia de su progenitor, un escritor frustrado, y su familia.

Después de haber participado en el Hay Festival de Literatura, en Colombia, Kureishi vendrá a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 17 de abril. Invitado por el British Council, será protagonista de actos culturales tanto en la muestra como en el Malba. Durante la entrevista con LA NACION, el autor de "El Buda de los suburbios" e "Intimidad", desplegó amabilidad y seducción.

-¿Cómo vive el proceso de escritura?

-Me gusta mucho. Cuando me levanto me siento feliz por poder escribir. Todo lo que deseo en ese instante es ir hasta mi escritorio, tomar mi café, dejarme llevar y escribir. A veces es divertido, otras doloroso y otras molesto. Pero lo disfruto y me da enormes gratificaciones. Estoy siempre pensando en nuevas historias.

-Su obra trata sobre cuestiones raciales, religiosas o sexuales. ¿Por qué?

-Sólo se puede escribir sobre las cuestiones que a uno le interesan. Escribo sobre cuestiones raciales por la experiencia que mi padre vivió al llegar a Inglaterra. Y luego la vivió nuestra familia, en los años 60, 70 y 80. Además, la sexualidad está en el centro de nuestra vida. ¿Cómo podría no estar interesado en ello?

-Usted quiso ser escritor desde adolescente. ¿Ha conservado trabajos inéditos de aquella época?

-Sí, tengo algunos diarios juveniles. Pero no conservé los cuentos ni las primeras novelas. Lo destruí todo un día que estaba furioso por algo que no recuerdo. Debí de haberlo conservado, porque hoy sería interesante mirar hacia atrás a través de esos trabajos. No creo que los diarios que conservo sean interesantes para ser publicados. Cuando uno llega a los 50 y relee cómo se sentía a los 14, eso es valioso para iluminar acerca de la propia adolescencia, pero no para los lectores.

-¿En qué género se siente más cómodo: la novela, el guión de cine, la obra teatral, la autobiografía?

-Me siento como un artista que a veces dibuja, otras esculpe, otras pinta. Me interesa todo lo que se pueda lograr con la escritura excepto la poesía, que no puedo escribir ni entender cómo se escribe. Todo es contar historias, y no discrimino entre las formas de hacerlo. Algunas veces llevo años escribiendo una novela corta y de pronto pienso en escribir un film. Todo cuanto trato de hacer es no aburrirme. Esa es mi vida: una lucha a lo Graham Greene por tratar de evitar la locura y el aburrimiento.

-¿Cuál es el espacio ideal para el intelectual en el mundo actual?

-No hay un lugar especial, con excepción del que eligen el escritor o el artista. Algunos escritores, como Samuel Beckett, están disgustados con el pedazo de mundo al que pertenecen y lo cuestionan. Hay otros que piensan que lo mejor es comprometerse con la mejor parte del mundo. Creo que el deseo de un escritor es que lo escuchen. Me gusta discernir -particularmente desde que todo lo concerniente al islam ha adquirido tanta relevancia, porque desciendo de una familia musulmana- entre todas esas cuestiones que atañen al liberalismo y al islam. Sobre eso trato de escribir.

-Es usted hijo de una británica y de un paquistaní, y su deseo de niño ha sido ser aceptado como británico. ¿Alguna vez sintió la confusión de pertenecer a dos culturas?

-Nunca tuve confusión al respecto. Es posible unir todo esto, y de hecho los niños lo hacen. Ellos se las ingenian para sintetizar las cosas diferentes, dependiendo, claro, de la relación entre sus progenitores y de la forma en que éstos se las arreglan para sobrellevar las diferencias. Esto es para mí lo más significativo. Porque si los padres lo viven como un conflicto, los hijos lo vivirán también como un conflicto. Por eso para mí siempre estuvo bien, porque en mi casa la diferencia cultural no constituía un problema. Sin embargo, el conflicto aparece cuando los demás te hacen notar la diferencia y te lo ponen difícil. Es allí donde te preocupa lo que para los otros significa.

-Llegará a la Argentina por primera vez en abril. ¿Tiene alguna expectativa?

-Sí, estoy encantado. Hace dos años conocí Brasil y luego Colombia. Me han dicho que Buenos Aires es muy europea. Por eso iré desde Europa para verlo con mis propios ojos. No estoy tan interesado en el mundo de los escritores argentinos como en los psicoanalistas. Me han contado que Buenos Aires está llena de terapeutas. Y como estoy trabajando en una novela cuyo protagonista es psicoanalista, investigaré un poco ese mundo. Sobre todo estoy interesado en los terapeutas lacanianos.

-¿Cuál es su opinión sobre la política de Bush en Medio Oriente?

-No soy un gran fan de la política exterior norteamericana y pienso que la CIA es un organismo muy peligroso. Bush está causando muchos problemas con su decisión de imponerle la democracia y los valores norteamericanos a todo el mundo. Pienso que eso se vuelve muy peligroso. Yo no apoyé la guerra en Irak y creo que hay que denunciar todas las formas de violencia. Me parece que hoy las cosas están girando contra Bush en EE.UU. Mucha gente está desilusionada. Todo el crédito posterior al 11 de Septiembre está agotado y la gente siente que hay otras formas de proceder.

-¿Es usted religioso o agnóstico?

-Estoy muy interesado en las religiones, por sus misterios y porque las historias religiosas están en la profunda envoltura de nuestra naturaleza. No soy religioso, pero me fascina la forma en que la gente usa la religión y el modo muy religioso de ser de algunos.

-Dice usted que el sistema británico es el que mejor ha absorbido la inmigración. ¿Lo prefiere usted a otros de Europa?

-No sé si es el mejor, pero la gente en el Reino Unido ha estado debatiendo acerca del tema racial desde los años 60, porque la inmigración llegó antes a Inglaterra que a Francia o a Alemania. En aquella época había en el Reino Unido mucho más racismo que hoy. Pero, por otra parte, en Alemania los inmigrantes turcos nunca han sido considerados alemanes, ni tampoco sus hijos nacidos en Alemania. Lo que es una barbaridad. En Francia no hay interés por el multiculturalismo. Es un país muy racista. En cambio, los británicos han hecho un trabajo duro para crear un modelo multicultural, que tiene muchas fallas, pero que parece mejor que otros porque permite preservar la identidad e integrarse a la sociedad.

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION

Irak, en la antesala de una guerra civil

La Nación
 
A tres años del inicio de la invasión: crecen las marchas y las críticas
El ex premier iraquí dijo que ya había estallado y que el país se acercaba a "un punto de no retorno"; Rumsfeld descartó una retirada
 
 
 

BAGDAD.- A exactamente tres años del inicio de la ofensiva norteamericana en Irak, el fantasma de una guerra civil sobrevuela cada vez más de cerca el país, que hoy se encuentra sumido en la violencia y la pobreza, y donde, según el ex primer ministro interino iraquí Iyad Allawi, la situación está por llegar a "un punto de no retorno".

En tanto, mientras miles de personas en varios países salieron ayer a las calles para protestar contra la guerra, la plana mayor de la Casa Blanca defendió la política de Estados Unidos en Irak y afirmó que un repliegue de sus tropas sería como entregarles "la Alemania de posguerra de nuevo a los nazis".

En el marco de otra jornada violenta en Irak, donde ayer murieron más de 35 personas en diferentes atentados, la nota más alarmante la dio el ex primer ministro iraquí Allawi, quien estimó que su país vive una verdadera guerra civil, cuyas consecuencias afectarán a Europa y a Estados Unidos.

"Estamos desgraciadamente en una guerra civil", declaró Allawi a la cadena BBC. "Tal vez no hemos alcanzado el punto de no retorno, pero nos vamos acercando", agregó. "Tenemos un promedio de entre 50 y 60 muertos por día. Si esto no es una guerra civil, entonces sólo Dios sabe qué es una guerra civil", apuntó.

Sin embargo, los principales miembros del gobierno norteamericano, con el presidente George W. Bush a la cabeza, se movilizaron ayer para defender el trabajo de Washington en Irak.

En una breve declaración en la Casa Blanca destinada a celebrar "el tercer aniversario del inicio de la liberación de Irak", Bush manifestó su entusiasmo por los avances alcanzados y rindió homenaje al sacrificio de los más de 2300 soldados estadounidenses que murieron en combate desde el 20 de marzo de 2003. "Estamos poniendo en práctica una estrategia que conduzca a la victoria en Irak. Sentamos las bases para una paz por generaciones", afirmó Bush, en momentos en que, desgastado por el conflicto iraquí, su índice de aprobación cayó al 34 por ciento.

En la misma línea, el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, descartó que la violencia sectaria que se desató en Irak en las últimas semanas suponga el estallido de una guerra civil. "Los terroristas de Al-Qaeda, liderados por [Abu Mussab] al-Zarqawi están haciendo todo lo posible para fomentar la guerra civil, pero yo no creo que tengan éxito", señaló.

Por su parte, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, comparó la situación actual con la de Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. "Darle la espalda al Irak de posguerra sería el equivalente moderno de entregar la Alemania de posguerra de nuevo a los nazis", afirmó en una columna publicada ayer en el diario The Washington Post.

En Irak, en medio de una intensificación de la violencia entre chiitas y sunnitas, creció ayer aún más la tensión por una peregrinación a Kerbala con motivo de una importante celebración religiosa chiita. Miles de soldados fueron desplegados en la zona.

Contra la guerra

En tanto, decenas de miles de manifestantes salieron a las calles en las principales ciudades del mundo para protestar contra la guerra en Irak. Desde Tokio hasta Nueva York, pasando por Sydney, Londres y San Pablo, las manifestaciones en rechazo a la política norteamericana en Irak se multiplicaron durante el fin de semana.

Alrededor de 3000 personas protestaron ayer y anteayer en la capital japonesa, mientras que más de 1000 manifestantes acudieron a Times Square en Nueva York para repudiar la guerra. Sin embargo, las marchas no fueron tan concurridas como habían pronosticado los organizadores, sobre todo en comparación con los millones de personas que salieron a protestar contra la invasión norteamericana en marzo de 2003. En ese momento, con el argumento de que el dictador iraquí Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva -nunca halladas-, Washington encabezó la ofensiva contra Irak. Hoy, más de 130.000 militares estadounidenses permanecen en Irak junto a otros 20.000 soldados provenientes de unos 25 países aliados a Washington.

Sin embargo, las fuerzas extranjeras no logran garantizar el control del territorio iraquí, que desde el ataque contra la mezquita de Samarra perpetrado el 22 del mes pasado se ha convertido en el escenario de un violento enfrentamiento entre chiitas y sunnitas, que ya dejó cientos de muertos y que puso al país al borde del peor de los escenarios: la guerra civil.

 

 

 

Un "cuarto negro" para torturar

WASHINGTON.- Miembros de una unidad del ejército de Estados Unidos transformaron una de las cámaras de tortura de Saddam Hussein en su propia sala secreta de interrogatorios, donde golpeaban a prisioneros con la culata de sus fusiles y lanzaban balines de pintura contra los detenidos, según reveló ayer el diario The New York Times.

El llamado "cuarto negro" formó parte de un centro de detención provisional en Camp Nama, la sede secreta de la unidad conocida como Fuerza de Tareas 6-26, dijo el diario. El campamento, ubicado en el aeropuerto internacional de Bagdad, fue la primera escala para muchos presuntos insurgentes que eran conducidos a la prisión de Abu Ghraib.

"Allí no había leyes", comentó un empleado del Pentágono a The New York Times. "Si los prisioneros no sangran, nadie te puede acusar", era el lema de la Fuerza de Tareas, que incluso estaba escrito en varios letreros.

Las celdas eran tan estrechas que los prisioneros sólo podían estar en cuclillas. Eran aturdidos con música rap a todo volumen y algunos, desnudos, eran rociados con agua y colocados frente a ventiladores. La CIA denunció ya en agosto de 2003 los maltratos en esa prisión y prohibió participar a sus agentes por la agresividad de los métodos que se utilizaban.

The New York Times dijo que los maltratos en Camp Nama comenzaron al intensificarse la insurgencia iraquí a comienzos de 2004 y continuaron incluso luego del escándalo por los maltratos en Abu Ghraib. Esto parece desmentir la aseveración del Pentágono de que los maltratos estuvieron limitados a un pequeño grupo de soldados de la reserva en la polémica prisión en Bagdad.