Colombia y El Salvador realizan elecciones legislativas

Periodismo.com


Más de 26 millones de colombianos y casi 4 millones de salvadoreños concurrirán durante la jornada del domingo para elegir nuevas autoridades legislativas y alcaldes.

Colombia deberá renovar 102 bancas en el Senado y 166 en la Cámara de Representantes, en los comicios que servirán como plebiscito a la gestión del presidente Álvaro Uribe, de cara a las elecciones presidenciales del próximo 28 de mayo, en las que aspira a ser reelegido.

El partido oficialista parece llevar una leve ventaja sobre sus rivales, pero en esta oportunidad serán decisivos los sufragios de los 276.000 que están habilitados para votar en el exterior, la mayoría de ellos en Venezuela y Estados Unidos.

En El Salvador, en tanto, se renovarán 262 alcaldes, 84 diputados de la Asamblea Legislativa y 20 escaños en el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), por tres años.

Los últimos sondeos realizados antes de la veda, muestran una asombrosa paridad entre los oficialistas derechistas de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y los izquierdistas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

 

 

 

 

 

Fiesta Nacional del Ajo – Reserva Urbana de Pilar

Clarín

 
La cita : Fiesta Nacional del Ajo. En Médanos, del 17/3 al 19/3

En la provincia de Buenos Aires, a 40 km de Bahía Blanca. Baile de colectividades, carrozas, artistas regionales y artesanos. Cierre con Miguel A. Cherruti y Jairo. Inf. (02927) 432493, www.villarino.gov.ar
 
 
 

PILAR

Aquí nomás, un mundo natural

Una fauna variada convive en la nueva Reserva Urbana de Pilar, conformada por bosques, tres lagunas y arroyos, a orillas del río Luján.

Cristian Sirouyan.

csirouyan@clarin.com.ar

A contramano del frenético desarrollo urbanístico que avanza sin barreras a la vista, en Pilar aflora un resguardo de vegetación y fauna, acosadas por la amenaza de extinción. La Reserva Natural Urbana de Pilar es el último reparo que les queda a dos bosques de sarandí, retazos de pastizal anegadizo, ceibos, sauces, talas, un juncal, tres arroyos y un par de lagunas.

Esta diversidad de ambientes alternados sobre 8 km de costa del río Luján también cautiva a más de cien especies de aves, anfibios, peces, reptiles y mamíferos. Un sólo lagarto overo significa aquí bastante más que una repentina aparición que sorprende a los visitantes: la guía Liliana Silodoro calcula que por cada ejemplar que se digna a mostrarse hay otros ocho refugiados en los nidos detectados bajo el suelo irregular de la reserva. Hasta ahora, se contabilizaron cuatro madrigueras que perforan el pastizal a la manera de pequeños cráteres | anfibio | anuro | Hylidae 

Pese a que apenas un tanque de agua abandonado entre los despojos de la vecina Fábrica Militar se cuela en el uniforme paisaje natural, no todo está en orden en el ecosistema. La mancha discordante es un abigarrado monte de acacios negros, nada menos que la especie que da forma a los ambientes de mayor sombra y aire fresco. Estos ejemplares invasores crecen sin control a la par del cardo, para transformarse en plaga y disputar el espacio con el autóctono tala.

En esa pulseada, también afirman su presencia en las 140 ha de la reserva los cuerpos espigados y verdes de la serrucheta, espinosas cinacinas que sostienen flores con pétalos anaranjados —arrastradas por la correntada desde Entre Ríos—, flores lila de salvia nativa y plantas medicinales, como senecio y paico.

Por un momento, la guía Graciela Capodoglio cree haber alcanzado el éxtasis, al descubrirse rodeada por una multitud de chajaes, espátulas rosadas y cisnes. Le espera otra sorpresa, que le arrancará un desmesurado grito de euforia: primero, un gavilán planeador parece anunciar el acontecimiento; enseguida, veinte cigüeñas vuelan en círculo y se unen a otra bandada, a punto de aterrizar en la orilla y procurar alimento en la laguna.

Hace su aporte un caracolero rezagado y algo perturbado por la presencia intimidante de cinco lechuzas, posadas sobre los postes y cables de luz inclinados del otro lado del acceso. «La gran maravilla de la reserva son los centenarios talas de más de 2 m. Proveen sombra, sirven de barrera contra el viento y tienen propiedades medicinales. Por eso, a los visitantes les damos plantines de ésa y otras especies autóctonas, para que los planten aquí y contribuyan con el cuidado de la reserva», explica el voluntario alemán Sönke Voss Gröne, a cargo del vivero de plantas nativas.

Alrededor, los habitantes naturales de la reserva se turnan para hacerse notar y, de paso, marcar su territorio. Un ipacaá y un chiricote despiden sus sonidos fuertes mientras pasan a las corridas y tres lobitos de río esperan la caída del sol para asomarse desde el agua. Oscurece lentamente y el espectáculo sigue, sin intervalos aunque con otros matices.

 
 
 
 

EL CORAN, MATE Y EMPANADAS

Clarín

Argentinos que estudian para ayatollahs

Gustavo Sierra. QOM. IRAN. ENVIADO ESPECIAL

gsierra@clarin.com

Frente al portal de los espejos de la mezquita principal de Qom, mientras pasan cientos de mujeres tapadas con sus hijab (mantos) hasta los pies y seyyed con sus turbantes negros, que sólo pueden usar los descendientes del profeta Mahoma, y los guardias vigilan atentamente que las niñas no vayan a dejar ni un solo pelo fuera de sus chadores (mantos), aparece un tipo alto, corpulento, de larga barba renegrida, envuelto en una capa marrón y con un turbante blanco en la cabeza, que me dice en un inconfundible acento tucumano: "¡Hola, che! ¿Cómo estás? ¿Cuándo llegaste de Buenos Aires?".

Es Feisal Morhell, que nació hace 37 años en Tucumán como César Alberto Morhell, y que desde 1991 estudia aquí en uno de los seminarios más importantes de los musulmanes shiítas del mundo, el lugar donde enseñaba el ayatollah Khomeini, y donde se levanta desde hace 1.200 años la tumba de Fátima Masuma, la hija del séptimo imán y hermana del octavo, y una de las santas más veneradas por el shiísmo.

Feisal acaba de dar los exámenes del Magister y ahora cursa el Doctorado como un alumno destacado por sus convicciones y conocimientos. Si sigue así, en pocos años más puede alcanzar el título de ayatollah, reservado sólo para los que son muy respetados como maestros del shiísmo.

"Soy nieto de sirios y de chiquito mis abuelos y mis padres me transmitieron la fe, después busqué una beca para venir a estudiar acá y me la dieron. Desde entonces volví tres veces a la Argentina y me siento muy argentino, y también ya soy de Qom, pero por sobre todo soy musulmán", me cuenta Feisal en un costado del patio, mientras pasan peregrinos de todo el mundo.

Feisal está casado con otra argentina y tucumana, Sumeya Younes, nacida como Miriam Younes, que está terminando de escribir en español una monumental biografía de Alí, uno de los descendientes del profeta y muy venerado por los shiítas. "Nosotros trabajamos mucho editando y traduciendo textos islámicos en español porque casi no hay bibliografía en nuestro idioma. Yo mismo edito una revista que se distribuye en toda América latina", explica Faisal y me cuenta que Sumeya es la más argentina de los dos. "Hace unas empanadas buenísimas y se vuelve loca por el mate. Se hace traer yerba mate de Siria", dice.

A nuestro lado ya está otro argentino que estudia en Qom. Es Abdul Karim Paz, hijo de una de las familias patricias argentinas nacido con el nombre de Santiago Paz Bullrich, director de la mezquita At Tahauid de Flores y por exponer posiciones proiraníes en el caso del atentado contra la AMIA. Abdul está acá desde hace un año haciendo el doctorado en Jurisprudencia y Ciencias Islámicas. "Vine con toda la familia y todo va a depender de cómo vaya adelantando en los estudios. Es probable que esté al menos otros cuatro años", dice Abdul, que está junto a su mujer y sus tres hijas, todas argentinas.

Abdul Karim encontró la fe musulmana cuando tenía 18 años. Mientras otros jóvenes de su edad participaban activamente en política y hasta tomaban las armas, él decidió explorar el mundo islámico. "Mis primeros conocimientos me los dio el profesor Machado Mouret que dictaba Pensamiento y Literatura Arabe en la Facultad de Filosofía de la UBA. Después vine aquí a Qom y estuve 6 años. Regresé como hojatol-islam, que es un cargo religioso, a trabajar en la mezquita de Flores", recuerda.

Allí, en Flores conoció a Roxana Assad, hija de libaneses, que enseguida se convirtió en Masuma Assad, y con quien tuvo tres hijas, Fátima de 14, Miriam de 12 y Nur de 3 y medio. Masuma es una socióloga recibida en la UBA que ahora estudia teología en la universidad de las mujeres de Qom, Jami’at Al-Zahra. Se une a nosotros en un modesto restaurante cerca del seminario mientras comemos unos kebabs de cordero con tomates asados y arroz a la persa. "No te voy a decir que fue fácil adaptarnos, pero ya estamos en buen pie. Las chicas estudian y se defienden bien con el farsi (la lengua iraní). La más grande toma clases conmigo en el seminario para mujeres, la siguiente estudia en una escuela árabe y la más chiquita se queda en la guardería de la universidad y ya habla más farsi que español", me dice Masuma, mientras se acomoda el chador y cuida que no se le vea ni siquiera un pelo.

"No me siento discriminada", continúa la socióloga argentina, "al contrario, acá la mujer puede vivir una vida más plena. Y las chicas tienen menos restricciones. Allá no podían ir a cualquier lugar porque no había comida que guardara los ritos de nuestra religión, o las invitaban a actividades reñidas con nuestras creencias. Acá están más enfocadas. No tienen distracciones tontas".

Abdul Karim y Faisal prefieren hablar de problemas más terrenales. Coinciden en que Irán tiene derecho de mantener su programa nuclear porque en poco tiempo se quedará sin petróleo. "Hablan de intransigencia, pero la mayor viene de Estados Unidos", dice Abdul Karim. "Nuestro líder lanzó una fatwa prohibiendo el uso de la energía nuclear para hacer bombas, lo que quiere Irán es contar con esa energía para mover la economía", agrega Feisal.

La conversación viaja a Buenos Aires. Pese a estar encerrados en esta burbuja de la vida religiosa de Qom, ellos siguen latiendo como argentinos.

 
 

 

 

HISTORIA SECRETA DE LOS CONTRATOS NUCLEARES QUE CANCELO MENEM

La ayuda desde Buenos Aires al plan atómico iraní en los 80

Daniel Santoro.

dasantoro@clarin.com
La Argentina nunca participó del plan que tendría Irán de construir una bomba atómica pero sí contribuyó en los años 80 al desarrollo nuclear iraní con fines pacíficos.

En 1988, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, se firmaron tres contratos. En esa época Irán compraba a la Argentina cereales y carnes por casi US$ 600 millones y Fabricaciones Militares había vendido más de diez toneladas de armas a Teherán durante la guerra con Irak.

El primer contrato fue auspiciado por la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) y consistió en modificar el núcleo del reactor de investigación de Teherán para que pasara de trabajar con elementos combustibles del 90% al 20% de uranio enriquecido. Fue en el marco de una política de James Carter destinada a cambiar reactores con ese nivel de enriquecimiento de uranio que podría ser utilizado para construir una bomba.

Los dos contratos siguientes, firmados con la empresa estatal INVAP eran para la construcción de una planta piloto de purificación de uranio natural y otra de fabricación de elementos combustibles. Se trataba de un negocio de casi 30 millones de dólares en total. Se llegó a intercambiar científicos y a enviar los planos de ingeniería.

Entusiasmada, la Comisión de Energía Atómica de Irán quiso "profundizar" los acuerdos. Pero el 12 de noviembre de 1991 en una nota secreta —a la que Clarín accedió en exclusiva, a través de fuentes oficiales—, el entonces canciller Guido Di Tella pidió al titular de la CNEA, Manuel Mondino, que "reduzca los contactos en el área nuclear con Irán al mínimo indispensable, para cumplir con los contratos ya pactados" (ver facsímil).

Sin embargo, un mes después el entonces segundo de la Embajada de EE.UU., James Walsh, llamó por teléfono al vicecanciller Juan Carlos Olima para pedir la detención del primer embarque de materiales para Irán, que se estaba cargando en el puerto de Campana. Olima pidió a INVAP la suspensión momentánea.

Pero al día siguiente una llamada del entonces presidente George Bush (padre) a Carlos Menem llevó a la cancelación de los contratos. Eran tiempos de la primera guerra del Golfo Pérsico, a la que Menem había enviado dos buques de guerra para integrar la fuerza liderada por EE.UU. que echó a Irak de Kuwait.

¿Contribuyó la Argentina al actual plan nuclear iraní? Una fuente oficial aclaró a Clarín que los planos de aquella sencilla planta de purificación de uranio —que INVAP no llegó a construir— "no es una compleja planta de enriquecimiento de uranio como la que tiene la Argentina en Pilcaniyeu, Bariloche, o la que EE.UU. dice que tiene Irán para construir una bomba". Además, la tecnología argentina para enriquecer uranio se basa en el método químico de difusión gaseosa e Irán estaría buscando ese objetivo a través del "método de centrífugas" con máquinas que le habría entregado Pakistán.

De todos modos, la tecnología nuclear es dual, es decir se puede usar para fines pacíficos o militares con algunas reconfiguraciones y la única garantía es someter todo el uranio producido a los controles de la OIEA.

Cuando Menem canceló el contrato, Irán pidió una indemnización de 100 millones de dólares. Luego de largas negociaciones, INVAP le terminó pagando 5,5 millones de dólares y todavía hoy espera una promesa de EE.UU. de conseguir contratos para suplir la pérdida de ese negocio.

 

 

 

 

LA REACCION ESTUDIANTIL POR LA NUEVA LEY LABORAL DEL GOBIERNO DE CHIRAC

Clarín
 
Con gases y palos, la policía francesa le puso fin a la toma de la Sorbona
Hubo dos estudiantes y un agente heridos. Se esperan reacciones y nuevas protestas.
 

María Laura Avignolo PARIS. CORRESPONSAL

mlavignolo@clarin.com
El sueño del mayo francés del ’68 duró poco y la única revolución que demandaba era "tener trabajo". Pese a las buenas intenciones de Raphael, un estudiante desaliñado que trataba de calmar a los policías y al concierto de piano en marcha, la ocupación de la mítica universidad de la Sorbona por los estudiantes que protestan contra el "contrato primer empleo" terminó en la madrugada de ayer violentamente. El resultado fueron un fotógrafo, un estudiante y 30 policías heridos.

Los estudiantes protestan por la nueva ley del gobierno que permite dar trabajo hasta por dos años a jóvenes menores de 26 y despedirlos sin indemnización. El operativo policial fue dirigido en directo, desde el avión que lo traía de la isla caribeña de Martinica, por el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, el beneficiario de este golpe mediático de un "comando aéreo de crisis", presenciado por los 50 periodistas que lo acompañaban.

La policía ingresó en la Sorbona a las 4 de la mañana de ayer, donde al menos 300 estudiantes ocupaban el anfiteatro y el patio central. En el piano, un estudiante ejecutaba un concierto de Mozart cuando la policía antimotines avanzó sobre la barricada. Los estudiantes la usaron para atrincherarse el viernes, cuando lograron forzar las ventanas y entrar por una puerta entreabierta a la más simbólica institución universitaria francesa.

Volaron sillas por el aire. Hubo golpes de puño, empujones, bastonazos y mucho gas lacrimógeno. Varios jóvenes se apoderaron de los matafuegos y los convirtieron en spray contra las fuerzas antidisturbios. Algunos arrojaron extinguidores y lanzaron computadoras desde los pisos altos a la policía para frenar su ingreso, según narraron las autoridades.

En Francia sólo el rector puede autorizar a la policía a ingresar a la universidad y él habría pedido su intervención a Sarkozy. La policía sostuvo que al menos 600 estudiantes habían ingresado al edificio. Las barricadas armadas por los estudiantes eran más simbólicas que efectivas. Habían sido hechas con piedras y los separadores de plástico que cortan las calles de París, puestos por los obreros que están haciendo obras ecologistas para recortar el tráfico automotor.

Hasta el viernes por la tarde, la ocupación parecía un picnic del día de la primavera pero bajo un frío polar y una lluvia torrencial. Los reclamos eran distintos al de "Pidamos lo imposible" de los días de Danny, el Rojo. Era más dramáticamente realista: querían seguridad laboral y un futuro. Los "okupas" estaban hambrientos y sin fondos. Hasta entonces el mayor acto represor policial había sido prohibir el "delivery" de baguettes, que un solidario dueño de un restaurante intentaba hacer por una ventana.

La policía entró por una puerta trasera en plena madrugada. La cacería terminó en la calle, que fue cerrada al tránsito. Los estudiantes de la Sorbona no estaban solos. Según ellos, hay otras 45 universidades en huelga y tomadas. El gobierno cree que son en realidad 8, y que otras 25 "sufren perturbaciones".

El sábado a la tarde el anfiteatro Descartes parecía un basurero pero no había nada roto: cajas de pastas y salsas, una cacerola, una caja de bombones y botellas vacías. Recuerdos de estudiantes con apetito juvenil. Había sido allí el corazón de la ocupación. Las máquinas proveedoras de sandwiches y chocolates habían sido destruidas pero no había ningún fresco dañado. El ministro de Educación Gilles de Robien responsabilizó a los estudiantes por los desórdenes y llamó a la calma. La universidad deberá ser cerrada varios días para su limpieza.

En Chatelet, a la orilla del río Sena, en París, los estudiantes desalojados y otros que concurrieron en solidaridad se reagrupaban ayer a la tarde y organizaban sus acciones para el jueves y el sábado próximos. Los sindicatos los apoyan para una movilización aún mayor que la que reunió un millón de personas en todo el país el martes pasado.

"No pedimos más que estabilidad laboral, independencia económica de nuestros padres, dignidad salarial y justicia para los "sin papeles". Que no nos traten como mano de obra descartable. Estudiamos años, somos modernos, educados. ¿Por qué a nosotros?", insistía Florian, estudiante de Filosofía y uno de los líderes de la protesta.

Nadie sabe aún si el "contrato primer empleo" aprobado por el Parlamento podrá ser sostenido políticamente ante la conflictividad social que ha desatado, con el 60% de los franceses exigiendo que sea abolido.

En pleno año electoral y con la competencia entre los conservadores Dominique de Villepin y Sarkozy —ambos en el gabinete de Chirac— por la presidencia, toda la oposición quieren sacar ventajas de la furia de los jóvenes y su futuro laboral dramático y desgastar al gobierno.

El primer ministro Dominique de Villepin espera "desbloquear la situación" hoy, cuando se presente en la televisión por la noche. Podría anunciar un "enriquecimiento" del contrato, volviéndolo menos precario.

 
 
 
 
 

Charango con coca para Condy Rice

Clarín
UNA NUEVA ETAPA : REUNIONES BILATERALES DE LA SECRETARIA DE ESTADO
Ese instrumento le obsequió Evo Morales a la funcionaria norteamericana.

VALPARAISO ENVIADO ESPECIAL

La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, fue una de las figuras importantes de entre las 120 delegaciones oficiales que llegaron aquí. Es un cargo alto para una asunción en Latinoamérica, nada menos que la cara visible y la responsable de la política exterior de la primera potencia mundial. Pero EE.UU. tiene problemas en la región, no le gustan algunos gobiernos, y Rice eligió tres audiencias que muestran las preferencias o la preocupación.

Una, obvia, fue con Michelle Bachelet. Otra con el uruguayo Tabaré Vázquez. Chile y Uruguay son dos de los países que, junto a Colombia, Washington siente como más confiables hoy para sus intereses. Y Rice tuvo la tercera bilateral con Evo Morales, por otras razones: el escozor de EE.UU. por el liderazgo social que tiene el presidente boliviano.

Con Evo, quien regaló a Rice un charango (pero revestido en hojas de coca laqueadas, lo que impedirá llevarlo a EE.UU.), la funcionaria del gobierno de George Bush, a quien muchos ven como postulante a la próxima administración de la Casa Blanca, habló del interés de Washington en "cooperar en la lucha contra el narcotráfico". La Paz no tiene problemas, pero descree de las verdaderas intenciones de un país que, con anteriores gobiernos de Bolivia, atacó violentamente los cultivos de coca, centrales para vastos sectores campesinos, sin avanzar en la lucha contra el consumo.

La reunión fue en el Senado de Valparaíso, antes del traspaso de mando a Bachelet. Duró media hora y ninguno de los dos hizo comentarios a la prensa, pero un asistente norteamericano aseguró que el tema narcotráfico estuvo muy presente.

Rice, antes del encuentro, dijo que Evo Morales le había manifestado su interés en combatir el tráfico de drogas en el marco de las políticas de seguridad, lo que daría, agregó, una "buena base" para un diálogo bilateral.

Las relaciones de EE.UU. y Bolivia son tensas desde que asumió Morales, a quien Washington critica su acercamiento al venezolano Hugo Chávez y a Fidel Castro.

Morales fue menos enfático y dijo solamente que se trataron temas importantes pero que la reunión fue protocolar, y expresó el deseo de ahondar la relación con EE.UU.

Con Bachelet, el encuentro de Rice, también de media hora, fue cordial y muy respetuoso según fuentes del nuevo gobierno chileno. Ambas naciones —pese al voto negativo de Chile a la invasión a Irak en 2003— tienen un acuerdo comercial, y para Washington el modelo económico chileno es el rumbo a seguir.

Rice estuvo además con Tabaré Vázquez en el Senado. No hubo comentarios oficiales, aunque trascendió que Tabaré le habría comentado el diferendo con Argentina por las plantas de celulosa.

 

 

 

El planeta sediento

La Nación Revista

 
Más de mil millones de personas en el mundo carecen de agua potable. La mala gestión y el derroche provocan proyecciones alarmantes; un informe sobre lo que ya se considera una crisis global
 
 
 

En la cultura africana, procurarse el agua con la que cocinar, asear a los chicos o limpiar el hogar es algo que le compete a la esposa. No es una tarea menor, porque en algunos países, como Malawi, las mujeres pueden pasarse hasta cinco horas recogiéndola. Las más de las veces sucede que esa agua está contaminada. De eso sabe mucho Julen, un joven voluntario de una ONG española que asiste sobre el terreno a una misérrima comunidad de Benga, un pequeño poblado en la región central de Malawi.

En una de las cartas que acostumbra enviar a Madrid para contar a los donantes de la organización Africa Directo el día a día de su trabajo, Julen relata la historia de Sellina Petrus, una madre que llegó al dispensario donde atiende la ONG preocupada por el estado de salud de su hija. Después de un corto interrogatorio, al equipo médico de la organización no le fue difícil diagnosticar que la pequeña Misozi («el cuerpo consumido», «una piel de anciazzzza», escribe Julen) un caso más sufría de desnutrición. Los médicos, después de asistirla, trataron de explicarle a Sellina el concepto de una dieta equilibrada y le enseñaron a cocinar una comida adecuada con los recursos disponibles en su entorno. A Julen le queda una duda. «¿Qué será de Misozi si come todos los días polvo de maní… pero bebe agua de un charco mugriento?», se pregunta.

Los vecinos de Cerro Azul, en el sur de la húmeda provincia de Misiones, se pasaron el último febrero pendientes de los partes meteorológicos. Sobre todo, aquellos vecinos que no cuentan con tanques de reserva de agua. Al final, la escasez provocada por la ausencia de lluvias que padeció durante semanas esta comunidad de 2500 habitantes la resolvió la cooperativa local con una medida de urgencia: el agua que no pudieron obtener del arroyo Mártires tuvieron que traerla a diario transportada en cinco camiones cisterna desde otros caudales cercanos.Todo esto, mientras trataban de llegar al acuífero Guaraní, la tercera mayor reserva de agua subterránea del planeta, que yace bajo sus pies. El servicio estuvo garantizado en todo momento, contaron desde la Cooperativa de Agua Potable Cerro Azul, pero sólo gracias a esa «medida paliativa», que tuvo un costo demasiado oneroso para la deprimida economía de la zona: dos mil pesos por día. Esto representa el 15% de lo que recauda la cooperativa en un mes, con las magras tarifas que cobra a sus 600 abonados.

Las historias de Sellina y de Cerro Azul son el revés y el derecho de una realidad que alimenta de razones a las numerosas voces que, como las Naciones Unidas (ONU) y algunas ONG internacionales, hablan de «la crisis mundial del agua». Con esta expresión aluden a un problema de dimensiones planetarias, que está vinculado con dos fenómenos donde el hombre aparece como principal responsable, pero también como el gran perjudicado. Uno: la creciente escasez de este recurso vital y el hecho de que su acceso sea cada vez más difícil y caro para buena parte de la población mundial. Y dos: la paulatina degradación de la calidad del agua que consumimos.

Algunas cifras escuetas bastan para enmarcar una situación sobre la cual se dieron las primeras señales de alerta en la Conferencia Mundial del Agua, que en 1977 se desarrolló en Mar del Plata, sin que en el lapso transcurrido hasta hoy –cuando estamos en vísperas de la IV Cumbre Mundial del Agua, que desde este jueves y hasta el 22 de marzo se desarrollará en Ciudad de México– se hayan logrado avances significativos. Según las Naciones Unidas, 1100 millones de personas en el mundo carecen de instalaciones para abastecerse de agua; además, 2400 millones no tienen acceso a sistemas de saneamiento. Las proyecciones sobre lo que ocurrirá en un futuro cercano si no se modifican las pautas de gestión de las reservas y se pone freno a los hábitos derrochadores de las sociedades más desarrolladas mueven a la reflexión: para 2025, de acuerdo con Greenpeace Argentina, la demanda global de agua superará en un 56% su disponibilidad. Según los cálculos de la ONU, a mediados del presente siglo, en el peor de los escenarios, 7000 millones de personas en 60 países sufrirán su escasez.

Es sencillo establecer la asociación: como ocurre con los alimentos, la disponibilidad o no de agua y su calidad condicionan la vida de las personas de manera insoslayable. «Se puede vivir sin Internet, sin petróleo, incluso sin un fondo de inversión o una cuenta bancaria», escribe el italiano Riccardo Petrella, autor de El manifiesto del agua (Icaria Editorial, Barcelona, España). «Pero, aunque se olvida a menudo, no se puede vivir sin agua.»

«Las estadísticas deben hacernos pensar», comentan a su vez los canadienses Maude Barlow y Tony Clarke, autores del libro Oro azul. Las multinacionales y el robo organizado de agua en el mundo, publicado en su edición española por Paidós. «El 90% de los residuos acuáticos del Tercer Mundo va a parar a ríos y arroyos locales sin pasar por tratamiento alguno; los agentes patógenos hidroactivos y la contaminación matan a 25 millones de personas cada año; cada ocho segundos muere un niño por consumir agua contaminada», añaden los especialistas, miembros de un movimiento ciudadano a escala mundial, destinado a proteger el agua como un patrimonio común.

Un problema global

Existe la percepción de que las comunidades que lidian con la escasez pertenecen a países del Tercer Mundo. Sin embargo, hace tiempo que la crisis hídrica ha comenzado a manifestarse en lugares que no se corresponden con esas remotas aldeas africanas pobladas de niños desnutridos. Un ejemplo es el de Estados Unidos. Allí, según documentación recogida por Barlow y Clarke, el 21% de la irrigación se lleva a cabo bombeando agua subterránea a un ritmo que sobrepasa la posibilidad de que las reservas cumplan su ciclo de renovación, algo que provoca que los acuíferos se agoten a un ritmo 14 veces más rápido que el que necesitaría la naturaleza para reabastecer las pérdidas.

De la misma manera que ninguna geografía escapa a la crisis, tampoco ninguna población, por avanzado que sea su nivel de vida, puede sustraerse a los riesgos que entraña una mala gestión del agua. Vale nuevamente el ejemplo de Estados Unidos, donde se calcula que más de la mitad de los pozos del país están contaminados con pesticidas y nitratos. Y vale el ejemplo de aquellos países que, como ocurre con la Argentina, son considerados ricos en reservas hídricas.

De ello da fe el ingeniero argentino Víctor Pochat, vicepresidente del Consejo Intergubernamental del Programa Hidrológico Internacional (Unesco), que asegura que en nuestro territorio también existen poblaciones para las que proveerse del líquido vital constituye una empresa ardua. «Hay lugares del país que sufren una crisis del agua porque no tienen acceso a suficiente agua de buena calidad; eso es como no tenerla», dice el especialista. «La Argentina todavía está bastante atrasada. Hemos de asumir que un 20% de la población no tiene acceso a servicios de agua de buena calidad por conducción.»

Puestos a sacar a relucir números, no está de más recordar que según un reciente estudio de la Universidad Nacional de La Plata, más de la mitad (el 53%) de los 13.800.000 de habitantes bonaerenses no dispone de cloacas y casi el 30% vive en hogares sin conexión a una red de agua potable. «Hay un atraso innegable. Y más que nada es un problema de falta de políticas consistentes y continuadas», señala Angel Menéndez, un especialista vinculado con la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires.

Ineficiencia y despilfarro

Detrás de «la crisis del agua» asoman una serie de factores que se resumen en la mala gestión, combinada con el aumento vertiginoso de la población del planeta y con la promoción de un estilo de vida donde el «imperativo del confort» insume cada vez mayores cantidades del líquido azul. Esta fiebre del bienestar se traduce en un incremento del consumo per cápita que refleja la siguiente proporción: la cantidad de agua utilizada se multiplicó por seis entre 1900 y 1995 (más del doble del ritmo de crecimiento de la población) y por dos desde 1975.

Además, hay que reparar en el notable impacto provocado por la industrialización y la agricultura intensivas, que no sólo traen aparejada la utilización de enormes cantidades de agua, sino que además contaminan los recursos a un ritmo muy superior al que tiene la natural regeneración de las reservas hídricas.

Petrella, un italiano especialista en ciencias sociales que ofrece como principal crédito el haber integrado el exitoso equipo de Jacques Delors, el hombre que dio el espaldarazo definitivo al proyecto de la Unión Europea sobre la cuestión, resume la situación en un análisis que cuenta con muchos suscriptores: «Los principales factores responsables del derroche y la ineficiencia general han sido y siguen siendo la sobreexplotación de la agricultura, la contaminación industrial y la falta de una visión a largo plazo que comporte una planificación y una gestión global integrada».

Un estadounidense consume más de 800 litros de agua por día. En la fabricación de un automóvil se utilizan 400.000 litros. En los hogares de Canadá, Francia o Alemania, cada inodoro utiliza 18 litros cada vez que se tira de la cadena. La producción de una tonelada de granos en un terreno poco indicado para su cultivo, como los campos de Arabia Saudita, pide 3000 toneladas de agua, tres veces más de lo que se considera normal…

Sobran las evidencias que muestran que el factor clave en la explicación de lo que está ocurriendo está asociado a la prodigalidad con la que gastamos agua. Y, más que en ningún otro lugar, en los dominios del llamado Primer Mundo. Las cifras apabullan: según el Informe del Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 1998, la quinta parte más rica de la población mundial (algo menos de 1000 millones de personas) representa el 86% del consumo mundial.

El negocio del agua

En enero de 2000, después de comprobar cómo la privatización del servicio de suministro de agua había incrementado un 35% sus facturas, miles de vecinos de Cochabamba tomaron las calles de esta ciudad boliviana para manifestar su descontento. El suceso derivó en una protesta que se alargó más de una semana, mientras los ánimos se caldeaban hasta el punto de que el presidente Hugo Banzer terminó decretando la ley marcial en el país. Sólo después de que muriera un joven en los disturbios, el gobierno decidió rescindir el contrato con una filial de Bechtel, la multinacional norteamericana que se había beneficiado de la privatización de la gestión después de que el Banco Mundial impusiera esta medida como condición para el otorgamiento de un préstamo de 25 millones destinado a refinanciar el servicio de agua de la ciudad.

Los hechos de Cochabamba dieron carta de ciudadanía a un movimiento transnacional empeñado en demostrar que las políticas de privatización –una expresión más de la tendencia liberalizadora que ha ido alcanzando en los cinco continentes a todos los servicios públicos, desde la electricidad hasta las telecomunicaciones, desde la salud hasta la educación– acarrean un efecto perverso.

El asunto, que también registró su episodio argentino en Tucumán, cuando la gente se lanzó a la calle para protestar contra la francesa Vivendi, a cargo del servicio, hoy resulta materia de polémica. Mientras que los impulsores de la filosofía privatizadora sostienen que la escasez y la falta de agua que vive el planeta se deben al hecho de que no ha sido considerada un bien económico, los críticos opinan que el ímpetu privatizador no hace sino agravar la situación de necesidad de los más desfavorecidos. Los primeros argumentan que someter el agua a las leyes del mercado permitirá optimizar el recurso y extender los servicios mínimos a toda la ciudadanía, mejorando su bienestar. Los segundos, por el contrario, objetan que la lógica de mercado no asegura –como tampoco lo hace con los alimentos, ya que a pesar de haber hiperproducción siguen muriendo personas de hambre– la distribución equitativa de un recurso necesario y escaso.

Mientras las posturas en favor y en contra de la privatización se alejan progresivamente y países como Uruguay intentan zanjar la cuestión convocando –como ocurrió el pasado 2004– a un referéndum para decidir si privatizar o no el servicio de suministro del agua, existen al menos dos hechos innegables. De un lado, las experiencias en todo el mundo –fomentadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional– han demostrado que la transferencia a manos privadas del abastecimiento de agua trae como efecto un aumento de su costo, con el detalle de que en muchos casos los que más la necesitan son los que más cara la pagan.

En su Manifiesto…, Petrella acude al ejemplo significativo, pero no único, de Manila. La capital de Filipinas, con 10 millones de habitantes, fue en 1997 una de las primeras grandes ciudades en dejar la gestión del agua bajo control privado. Como consecuencia, los pobres terminaron pagando el doble por el agua que los ricos. Pero hay más, porque el del agua figura como uno de los negocios con mayor crecimiento y más lucrativo de la actualidad, con unos márgenes de beneficios que –a decir de muchos– resultan obscenos cuando se recuerda hasta qué punto la vida de millones de personas está afectada por la falta de agua.

Barlow y Clarke se hacen eco en su libro de un número especial dedicado a la industria global del agua, publicado en mayo de 2000 por Fortune, en el que la revista auguraba lo siguiente: «El agua parece destinada a ser para el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX: la codiciada mercancía que determina la riqueza de las naciones».

La afirmación no debe sorprender, habida cuenta del formidable volumen de negocios de la industria del agua, cuyos ingresos anuales alcanzan ya cerca del 40% del sector del petróleo y son una tercera parte más elevados que los del sector farmacéutico. «En 1998, el Banco Mundial predijo que el comercio global del agua alcanzaría pronto la cifra de los 800.000 millones de dólares y para 2001 esa cantidad se había elevado nada menos que a un billón de dólares», aseguran los especialistas, a la vez que aportan los datos del crecimiento del otro gran negocio azul, el del agua embotellada, un sector que en 30 años (de 1970 a 2000) pasó de embotellar 1000 millones de litros a comercializar 84.000 millones de litros en todo el mundo.

Un derecho universal

Frente a este panorama, mientras las grandes empresas del negocio del agua, como Vivendi Universal, el grupo RWE o la firma Suez, maximizan sus beneficios –las tres figuraban ya en 2001, según el Instituto Polaris de Canadá, entre las 100 más poderosas del mundo–, una corriente de opinión cada vez más persuadida de su fuerza está dando batalla a escala global para que el agua deje de considerarse un bien económico y pase a ser considerada un bien social ligado al derecho a la vida, fuera del manejo de las empresas.

«El acceso al agua debe ser un derecho y cualquier barrera que se le interponga lesiona ese derecho», dice Emiliano Ezcurra, director de campañas de Greenpeace Argentina.

«El agua no es como otros recursos naturales. […] Hay que evitar que siga el camino del petróleo», escribe Petrella, cuya obra sobre el tema es el libro de cabecera de muchas de las organizaciones implicadas en esa causa. «No hay ninguna alternativa que pueda sustituirla y, por lo tanto, es más que un recurso: es un bien vital para todos los seres vivos y para el ecosistema de la Tierra en general», argumenta este profesor de la Universidad de Lovaina.

Para el italiano, «todos los seres humanos tienen derecho, individual y colectivamente, a acceder a este bien vital. El acceso al agua y la obligación de conservarla para la supervivencia pertenecen al conjunto de la humanidad; no pueden ser nunca objeto de apropiación individual», apunta. «El control del agua no se puede dejar librado a la lógica de las finanzas y el mercado, porque éstos garantizan el derecho a la vida sólo a los consumidores solventes», concluye el politicólogo, que propone la firma de un convenio mundial para defender la consideración del agua como «un patrimonio común y vital».

Cuando el reto de las Naciones Unidas de reducir para 2015 a la mitad la proporción de personas sin acceso al agua potable y garantizar un consumo mínimo de 20 litros parece para muchos un desafío imposible, los grupos de activistas en los que militan estudiosos como Barlow y Clarke hablan de la conveniencia de un cambio de mentalidad.

«Nosotros creemos que el acceso al agua limpia para satisfacer las necesidades básicas es un derecho humano fundamental. Este recurso vital no puede convertirse en una mercancía que se ofrece al mejor postor. Cada generación debe asegurarse de que la abundancia y la calidad del agua no se vean afectadas negativamente por sus actividades», enfatizan los canadienses.

Por Sergio Sotelo

Para saber más
www.unesco.org/water
www.worldwaterforum.org
www.unu.edu/env/water

En la Argentina

  • El Sistema Acuífero Guaraní es una de las reservas de agua subterránea más grandes del planeta.
  • Con una superficie de más de un millón de kilómetros cuadrados, comprende cuatro países: la Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay. Nuestro país posee 225.000 kilómetros cuadrados de reserva acuífera, ubicados en la zona del Litoral.
  • El volumen total de agua almacenado por el sistema es de 37.000 kilómetros cúbicos (1km.3 es igual a mil millones de litros).
  • El Proyecto Acuífero Guaraní, destinado a la protección y desarrollo sostenible del sistema, está cofinanciado por organismos nacionales e internacionales, y cuenta con la cordinación del Instituto Nacional del Agua (INA).

Fuente: INA

Un derecho y el precio justo

Riccardo Petrella, politicólogo italiano autor de El manifiesto del agua, propone el establecimiento de una triple tarifa para garantizar el derecho universal de acceso al líquido azul. La primera aseguraría una cuota de agua que correspondería a la cantidad y la calidad juzgada como necesaria para vivir en un país determinado. Ahí, el agua no sería gratuita, sino pagada indirectamente por los impuestos. La segunda –facturada directamente al cliente– sería la cuota relativa a todo consumo que sobrepasara el umbral mínimo definido como indispensable. La tercera tarifa gravaría el consumo suntuario, pero teniendo en cuenta que no se puede comprar el derecho a derrochar.

 

Michelle Bachelet: mujer, izquierdista y agnóstica

Clarín

UNA NUEVA ETAPA : UN HITO EN LA HISTORIA DE CHILE
Un cambio presidencial cargado de símbolos
Bachelet tiene por delante el desafío de mejorar la distribución de los ingresos.

Mónica González SANTIAGO, CHILE. CORRESPONSAL

mgonzalez@clarin.com

A nadie le cabe duda que la jornada del 11 de marzo de 2006 quedará marcada en la agenda de Chile y en la memoria colectiva de sus ciudadanos. Desde muy temprano en la mañana surgieron señales de que no sería un cambio más del mando de la Nación. Y no sólo porque por primera vez una mujer asumía la presidencia de la República.

Fue precisamente el hombre que culminaba seis años de gobierno el que cerró un ciclo histórico con una serie de signos. Al ingresar faltando diez minutos para las nueve por última vez al Palacio de la Moneda, el hasta ayer jefe de Estado chileno Ricardo Lagos lo hizo por la puerta lateral de Morandé Nø80, la misma por la que salió muerto el 11 de setiembre de 1973 el presidente socialista Salvador Allende entre el polvo y los escombros del bombardeo golpista. La misma que el dictador Augusto Pinochet hizo desaparecer para intentar borrar la ignominia y la que el propio Lagos reabrió en un gesto republicano en 2003, al conmemorar los 30 años del golpe militar. Fue la manera más clara y directa de dar por cerrada la etapa de los fantasmas y miedos que acechan para decirle a vencidos y vencedores de ayer que el ciclo de la muerte y la batalla había llegado a su fin.

De ahí en adelante, todo ocurrió como una vorágine. La ovación que recibió el todavía presidente en las calles de Santiago y que culminó en el Congreso en Valparaíso envolviendo a los dirigentes de la oposición y a mandatarios extranjeros, fue un hecho inédito que hizo soltar todas las barreras de contención de las emociones. Cuando a las 12.25 horas Lagos abandonó el Congreso, otra historia comenzaba | Valparaíso

Su lugar lo ocupó una mujer. Un hito en la historia de Chile. Pero del riguroso ritual republicano y sin un minuto de tregua se pasó a un clima totalmente distinto con el equipo de la Presidenta entrante. Había allí no sólo un cambio generacional sino también nuevas claves: guiños de complicidad, profusión de cariños, de expresiones de afecto, soltura. Del lenguaje con anclas en la historia, cargada de signos de dolor, se pasaba a uno que se hacía cargo, al menos en el discurso, a la deuda pendiente, al presente.

La foto que poco después reunió a los presidentes de la región en un clima de gran confraternidad, que ni siquiera la presencia de la secretaria de Estado Condoleezza Rice y la expectativa que provocaba su encuentro con el presidente de Venezuela Hugo Chávez logró aplacar, fue la perfecta secuencia del cierre de Lagos en la puerta de Morandé 80, en La Moneda.

Porque Chile fue ayer el escenario de la primera foto —con un Evo Morales, presidente de Bolivia, en la primera visita de un jefe de Estado de ese país a Chile en 50 años— de un barrio regional vestido de una mayoría progresista y por ahora ajena a los conflictos bélicos. Hace 35 años la monocromía también dominó la región, pero se dio bajo el signo de las dictaduras militares, de la asfixia de la libertad, la cultura y la vida.

Esa foto fue como el cierre magistral del cambio de ciclo. Y lo increíble fue que en medio de la fiesta democrática las deudas, los desafíos estuvieron presentes y nadie los escondió debajo de las alfombras rojas que se desplegaron en los recintos oficiales. Y la principal, cómo dar respuesta a una mayoría que se mantiene bajo la pobreza y que exige rectificar la vergonzosa redistribución del ingreso.

Michelle Bachelet tiene una dura tarea por delante. No se trata de demostrar que una mujer —y socialista, agnóstica, separada y madre soltera por añadidura— puede gobernar. El problema de género queda relegado para la sobremesa, para la farándula. El enclave esta vez va en serio. Se trata de impedir que la explosión social arruine la fiesta democrática.

El Mundo
 
Michelle Bachelet, durante el cierre de campaña. (EFE)

ANA BRAVO

Siendo ministra de Defensa, Michelle Bachelet declaró en una entrevista: «Yo me imagino a una mujer en cualquier parte, también en La Moneda, ¿por qué no?». Faltaban aún tres años para que la candidata de la Concertación por la Democracia fuese designada sucesora como candidata del presidente Ricardo Lagos, pero su cargo ya había sentado un precedente. No en vano, era la primera mujer de Chile y de América Latina que lo ocupaba. Ahora se convertirá en la primera mujer al frente del país.

La generación de chilenos a la que pertenece afrontó durante la juventud el golpe de Estado del general Pinochet. Por entonces, Michelle estudiaba medicina y pudo ver desde la facultad el bombardeo al Palacio de La Moneda, que ponía fin al regimen democrático.

Su familia resultó especialmente represaliada. Su padre, el general de brigada Alberto Bachelet, murió en prisión a consecuencia de las torturas. Ella, militante de la Juventud Socialista, y su madre afrontarían este horror en 1975, cuando fueron detenidas por la DINA (las fuerzas policiales de la dictadura) y recluidas durante un mes en los centros de Villa Grimaldi y Cuatro Álamos.

Exilio y vuelta a Chile

Tras la experiencia se exiliaron en Australia y Alemania, donde continuó sus estudios de Medicina. La vuelta a Chile tuvo lugar en 1979. El inicio de su carrera profesional comenzó tras graduarse como cirujana en 1982. Y la eclosión de su trayectoria política llegó con la democracia a partir de 1990. En 1994 se convirtió en asesora del Ministerio de Salud.

Su deuda familiar con el mundo militar le lleva a realizar estudios de posgrado en estrategia militar en Chile y Estados Unidos. A su vuelta, se convierte en asesora del Ministerio de Defensa y, en 1999, en la encargada electoral de la campaña que convertirá a Ricardo Lagos en presidente del país.

La era Lagos ha supuesto la consagración política de Michelle Bachelet. Entre los años 2000 y 2002 desempeña el cargo de ministra de Sanidad, durante el cual mejora la calidad de la atención primaria e inicia una profunda reforma del sistema de salud. Pero el verdadero desafío le llega a principios de 2002 cuando se convierte en titular de Defensa.

La sombra de Pinochet

Una de las bazas que tanta popularidad le ha reportado es su cercanía y voluntad conciliadora. Es quizás esta cualidad la que la ha ayudado a impulsar un acercamiento y más comunicación entre el mundo civil y el militar, que se rompió con el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Siendo ministra de Defensa se cumplieron 30 años de la llegada de Pinochet al poder. Bachelet ha recordado siempre las graves violaciones de los Derechos Humanos y los escándalos fiscales en los que está inmerso el ex dictador.

¿Mujer en un mundo de hombres?

La sucesora de Lagos es, además, la candidata más izquierdista que haya presentado su coalición. Pero a pesar de su reconocida militancia socialista confesaba en una entrevista que no fue solamente «ministra de los socialistas, sino de todos los chilenos», y que, si se convertía en presidenta, como finalmente ocurrirá, lo será «de todos los chilenos».

Consciente de lo extraordinario de su situación, Michelle Bachelet insiste en los profundos cambios sociales que viene experimentando su país: «Estamos siendo testigos del fin de la mentalidad poco abierta, el fin de la cultura de la arrogancia. Nuestros jóvenes nos demuestran que la igualdad en dignidad y derechos no es un mero slogan». Por ello, aboga en su programa electoral por una política continuista con su antecesor y se plantea dar más relevancia a las políticas sociales.

Y sus palabras se traducen en su estilo de vida. Separada y madre de tres hijos fruto de dos relaciones diferentes, Bachelet se confiesa agnóstica (en una sociedad profundamente católica que no ha tenido hasta 2004 una ley del divorcio) y sin tiempo para buscar pareja.

España: actos y homenajes a dos años de los atentados de la estacíón de Atocha

Periodismo.com
 
Este sábado se cumple el segundo aniversario de los atentados terroristas en la estación de Atocha, en Madrid, y para conmemorar la fecha se llevarán a cabo diversos actos y homenajes en todo el país.

El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, rindió homenaje a las víctimas en el “Bosque del Recuerdo”, monumento verde en el que 192 cipreses y olivos fueron plantados para recordar a las víctimas de aquel ataque.

Allí, dos niños, uno argelino y una pequeña española colocaron una ofrenda floral. Luego, cinco minutos de emocionante silencio que provocaron el llanto de los familiares presentes y de los participantes del acto.

En tanto, una comitiva de ciudadanos marroquíes, de cuya nacionalidad se supone que fueron los atacantes, viajaron por toda España para rendir homenaje a las víctimas y repudiar los atentados, en distintas ciudades, concluyendo su visita en el acto mencionado.

En la Puerta del Sol, en Atocha, se colocaron ofrendas y se instaló una placa conmemorativa que recuerda a las víctimas y a las 11.00, en el Museo de Bellas Artes, comenzó el ciclo “Lecturas por la Paz”, del que participaron embajadores de 20 países y cientos de estudiantes. Por la tarde, se llevará a cabo un encuentro interreligioso convocado por la Asociación Internacional de Laicos Católicos.

 
 
 
 
 
 

Murió en la prisión de La Haya el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic

Periodismo.com
 
 
Tenía 64 años

El ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, de 64 años de edad, fue encontrado muerto en la cama de su celda de la prisión de La Haya, donde se encontraba detenido, mientras se lo juzgaba por genocidio.

El Tribunal de Justicia Internacional, que estudiaba la responsabilidad del dirigente en la muerte de 200.000 personas por los conflictos de los Balcanes durante la década pasada, informó de su muerte a través de un comunicado.

El juicio a Milosevic comenzó en 2002 y debió ser interrumpido en varias oportunidades debido a su mal estado de salud, causado por una hipertensión crónica. En una oportunidad, solicitó ser enviado a Rusia para ser tratado por este problema, pero el Tribunal denegó el pedido.

La muerte del ex presidente se produce tres días después del suicidio del ex líder de los grupos serbios en Croacia, Milan Babic, quien cumplía una condena de 13 años por el asesinato de civiles en la república de Krajina, al oeste de Croacia.

 
 
 
 
 
 

Es inminente el rompimiento del glaciar Perito Moreno

La Nación
Gran expectativa en Santa Cruz

 

Comenzó a filtrarse agua en el dique de hielo y ya empezaron a llegar turistas

 

 
GLACIAR PERITO MORENO.- Inmenso, exagerado e impredecible, el glaciar Perito Moreno demostró una vez más que tiene vida propia y decidió, ayer, sin previo aviso, iniciar el proceso de ruptura que en horas se convertirá en el espectáculo natural más impactante del mundo.

A casi dos años de la última ruptura, ayer el agua empezó a filtrar en el dique de hielo que desde octubre se mantenía completamente cerrado, sin permitir que filtre agua entre el Brazo Rico y el Canal de los Témpanos. Pero acabó el silencio y a las 9 todos en el Parque Nacional Los Glaciares ya supieron que el día decisivo había llegado.

"A las 9, un guía del Parque, Daniel Pons, nos avisó que el agua estaba filtrando y luego de avisar a la Intendencia del Parque, vinimos a las pasarelas a confirmarlo", relató a LA NACION el guardaparque Fabián Bugnest, a cargo de la seccional que custodia el glaciar de cerca.

El glaciar Perito Moreno, el más famoso y visitado de Parque, se encuentra a 80 km de El Calafate. Pero la noticia llegó a la localidad a la velocidad de la luz. Una hora después, el intendente del Parque, Carlos Corvalán, lo anunció a través de Radio Nacional y la fiebre por el glaciar ya no se pudo parar. Las radios locales, los hoteles, el Parque Nacional, el municipio y las agencias de turismo, empezaron a recibir llamadas de todo el país.

"Cuando llegamos a las pasarelas la cueva ya estaba armada, probablemente el glaciar empezó el proceso durante la noche", detalló Bugnest, quien hace dos años ya presenció la ruptura. "Este proceso se viene dando más lento y recién mañana [por hoy] podremos comparar el registro hora por hora que tenemos de 2004 y tal vez saber cuándo se puede romper."

Mientras los demás glaciares del mundo sufren un período de retroceso por efectos del cambio climático, el Perito Moreno vuelve a sorprender. En lugar de retroceder, avanza.

Según los registros pormenorizados de los especialistas, en noviembre el hielo bloqueó completamente los canales, impidiendo todo paso de agua en los días 12 y 13 aproximadamente. Se midieron alturas con teodolito, y el desnivel era de 3,62 metros. Hasta ayer que inició la ruptura esa diferencia de nivel entre los dos lagos ascendió a 8,30 metros.

El misterio por el cual el Perito Moreno crece mientras todos los demás glaciares retroceden, para el glaciólogo Jorge Rabassa tiene una explicación: "Creemos que el comportamiento del glaciar está vinculado con circunstancias del drenaje glacial interno de su propia cuenca o, en su defecto, a fenómenos sismológicos locales que aceleran su avance en forma de movimiento de surge o avance rápido instantáneo en la porción superior de la cuenca".

A los guardaparques de la Intendencia se sumarán para recibir a los cientos de turistas que se esperan los Brigadistas de Incendios Forestales presentes en El Calafate a quienes se sumarán personal de Prefectura y Gendarmería. De este modo se espera brindar un servicio más organizado que en 2004, cuando el glaciar rompió después de 16 años.

Los que logren llegar a tiempo en las próximas horas para mirar y admirar el show de cataratas de hielo y sonido, contarán con servicios de ambulancias y traslados de combis gratis desde el estacionamiento hasta las pasarelas. Se recomienda traer alimentos y agua caliente.

Ayer, las pasarelas mostraban un escaso número de turistas, que responde a la temporada baja que se vive y a los pocos vuelos que ayer lograron arribar a El Calafate desde Aeroparque. Para hoy se espera la avalancha de gente que llegará por avión o por tierra, tanto desde la Argentina como de Chile. Y también aquellos que organizaron sus vacaciones sin saber que el glaciar se encontraba "a punto caramelo".

"La idea es pasar la noche, ya que van a haber roturas constantemente, recién se abrió la boca y vimos un pedazo enorme, es increíble", dice entusiasmado a LA NACION Fernando Albenis, un arquitecto de 30 años de General Roca, que viaja con su primo. "El plan inicial era llegar a Ushuaia, pero ahora nos quedaremos acá hasta que se rompa todo, es único en el mundo", cuenta tan entusiasmado que no puede creer aún que le tocó en suerte llegar a tiempo.

Junto a ellos viajan dos españoles, con quienes se encontraron en la ruta 40. "Nos quedaremos durmiendo en el auto", cuentan sin disimular la felicidad del momento.

Como hace dos años, los entusiastas llegarán con sus bolsas de dormir y acamparán. "No se puede poner carpas, hacer fuego, ni tirar basura", son las tres reglas de oro para hacerle la vigilia al glaciar en vivo y en directo. Si la luna ayuda, el espectáculo puede ser inolvidable.

Por Mariela Arias
Corresponsal en Santa Cruz