A 50 años del histórico XX Congreso del PC soviético que denunció a Stalin

Clarín
LA REVELACION DE LOS CRIMENES QUE PUSO EN MARCHA UN PROCESO QUE DEVORO A LA URSS

Nikita Kruschev asombró aquel día al revelar los horrores del "padrecito".

Julio Algañaraz. ROMA. CORRESPONSAL
jaalganaraz@clarin.com

Aquel inolvidable 1956 duró en realidad nueve meses, que comenzaron el 25 de febrero (hoy hace medio siglo), cuando de improviso el líder soviético Nikita Kruschev denunció en una sesión secreta del XX Congreso del partido Comunista los crímenes de Stalin.

Se puso en marcha así un proceso de apertura que fue para adelante y atrás, hasta que las contradicciones se hicieron insanables y el comunismo europeo —y no solo el europeo— estalló en mil pedazos. El muro de Berlín fue abatido en 1989 y la Unión Soviética se disolvió en la Navidad de 1991. Aquel inolvidable 1956 que se abrió con grandes esperanzas concluyó con la tragedia de la invasión soviética a Hungría, el 5 de noviembre, que demostró los límites del régimen soviético pero también cómo el informe secreto de Kruschev al XX Congreso del partido causó de inmediato fermentos liberadores del yugo de Moscú en los países satélites de la URSS, reprimidos despiadadamente.

Stalin había muerto de un derrame cerebral en 1953 y tras la inevitable batalla por el poder, Nikita Kruschev fue promovido a secretario general del partido, que era el puesto clave para controlar todos los botones y manijas del poder. El era uno de los máximos dirigentes stalinistas de una época en la que la más mínima crítica a Stalin significaba una muerte segura.

La grandísima mayoría de los militantes comunistas de todo el mundo y muchos dirigentes del partido soviético no tenían idea de lo que estaba por pasar y continuaban lanzando elogios sin límites al "padrecito de los pueblos", como era llamado Stalin.

El culto a la personalidad, las deportaciones a Siberia y otros lugares inhóspitos de la gigantesca Unión Soviética euroasiática de 23 millones de kilómetros cuadrados, los asesinatos en masa de dirigentes y delegados del partido (el 70% de los que asistieron al XVI congreso no vivieron mucho más para contarlo), la dictadura llevada a límites de represión y crueldad inimaginables, fueron solo en parte denunciados por Kruschev a una platea estupefacta.

Cuentan que en la sala del Kremlin donde tenia lugar el XX Congreso se oyó de pronto una voz que rompió el silencio y el hilo del discurso de Kruschev. "Y ustedes dónde estaban, camarada?", gritó un delegado y por suerte para él nunca se supo quién había sido. Kruschev se enojó pero se dio cuenta que había que seguir adelante.

Nikita en realidad quería desmantelar las peores perversiones del sistema staliniano, pero también revisar la política económica, renovar el aparato del partido, del gobierno y del Estado y abrir una nueva era para modernizar rápidamente a la URSS.

En el campo económico la desestalinización se concentró en la reducción de las grandes inversiones en la industria pesada y en favor de los sectores de consumo para elevar el nivel de vida del pueblo soviético.

Pero las repercusiones más importantes se registraron en el Este europeo, entre las naciones ocupadas por los soviéticos en la última fase de la Segunda Guerra Mundial. En 1949 había nacido la OTAN, la alianza militar occidental y en 1955 la URSS respondió con la creación del Pacto de Varsovia. También fue fundado el Comecón una enorme estructura para controlar el funcionamiento de la vasta área económica comprendida por la URSS y los países satélites (Polonia, Hungría, Alemania Oriental, Checoslovaquia, Bulgaria).

En Polonia las aspiraciones de libertad llevaron a fuertes reivindicaciones de autonomía, canalizadas en el retorno al poder de Wladislao Gomulka, que propugnaba la "vía polaca al comunismo". En Hungría las mismas aspiraciones terminaron en una revolución popular antisoviética y en una represión implacable.

La primavera de Nikita Kruschev encalló en las limitaciones de un régimen por definición dictatorial y las aperturas se hicieron en parte irreversibles pero llevaron a la reacción del aparato del partido y a la deposición del mismo Kruschev en 1964. Llegó la era de Leonid Breznev que implicó un gran paso atrás que se prolongó hasta los años 80.

Fue en esa década, a partir de los cambios que se fueron imponiendo en Polonia, que la URSS se debilitó mortalmente. La "glasnot" (transparencia) y la "perestroika" (transformación) que aplicó el nuevo líder Mijail Gorbachov aceleraron el proceso de disolución de la URSS y de su control del Este europeo. El proceso del deshielo en las relaciones con el Occidente capitalista liderado por los Estados Unidos fue demostrando que la era bipolar de la Guerra Fría iba disolviéndose para dar lugar a la hegemonía a EEUU como única superpotencia global.

Kruschev había denunciado a Stalin pero no al sistema soviético, que bajo la férrea guía comunista duró 74 años. La lista de horrores de Stalin y el sistema stalinista se conoció a fondo muchos después. El texto completo del informe Kruschev del 25 de febrero de 1956 fue publicado completo por orden de Mijail Gorbachov recién en 1988.Habían pasado 33 años.

 

Los vientos de aquella tempestad

De aquella tempestad aún hoy hay vientos en la nueva Rusia. Las denuncias de Nikita Kruschev que sacudieron al comunismo mundial, son parte de los arietes en la interminable lucha política rusa donde la figura de Stalin es rescatada por el poder como signo de autoridad y mando inclemente. Y con un eco claro en una población que se niega a reconocer que ya no es la "otra" superpotencia. Guennadi Ziuganov, líder del comunismo ruso, acompaña el revisionismo. Para él, Kruschev fue un traidor que abrió el camino que siguió Mijail Gorbachov diluyendo la URSS y llegar "al desastre actual".

El propio Gorvachov reconoce que hay un vínculo entre aquel XX Congreso y su perestroika. "Existe un nexo también en el sentido de que algunos consideraban la perestroika como una traición", dice hoy el último secretario general del PCUS.

Pero ¿qué ocurre con la figura de Stalín, el líder que mandó a matar a Leon Trostky entre otros dirigentes de la Revolución de Octubre? Una investigación de DPA dijo que 47% de los rusos tienen una imagen positiva, más que el 43% que aún critica al "padrecito". El periódico "Gazeta" pone en Vladimir Putin parte de la responsabilidad: "el presidente —escribió— muchas veces lamentó la pérdida de la URSS".

 
 
 
 
 
 
 

Bangladesh: 50 mujeres murieron en el incendio de una fábrica textil

Clarín
HAY OTROS 80 HERIDOS

En el lugar trabajaban unas mil personas, pero el siniestro comenzó cuando se relevaban los turnos de trabajo. Los bomberos tardaron 10 horas en controlarlo.

Por lo menos 50 mujeres murieron como consecuencia de un incendio registrado en una fábrica textil de la ciudad de Chittagong, en el sur de Bangladesh. El siniestro causó además heridas a otras 80 personas.

En la fábrica de tres pisos trabajan unas 1.000 personas, aunque la mayoría pudo huir. Empleados del lugar señalaron que la cifra de víctimas no fue mayor porque el incendio se produjo cuando se relevaban los turnos de trabajo.

Los bomberos tardaron 10 horas en controlar el fuego, que comenzó anoche por causas que se desconocen y se complicó por la explosión de un generador eléctrico.

Según se informó, el fuego consumió en unas horas todo el edificio, comenzando por el bambú y los materiales de madera utilizados en la fábrica.

 
 
 
 
 
 
 

Irak: hallan otros 80 cadáveres y buscan frenar la violencia con un toque de queda

Clarín
NO CEDE EL TEMOR A UNA GUERRA CIVIL

La medida fue dispuesta para Bagdad y tres provincias para evitar nuevos choques entre shiítas y sunnitas. En Samarra, donde se dispararon los enfrentamientos entre las comunidades, hay prohibición de circular. En el Islam, el viernes es día de rezo preceptivo.


El gobierno iraquí extendió para gran parte del día el toque de queda que rige en Bagdad y las provincias de Diyala, Salahedin y Babel con el objetivo de frenar la ola de violencia que disparó el atentado perpetrado el miércoles contra un santuario shiíta en la ciudad de Samarra (Archivo 23/02) y que en las últimas horas dejó otros 80 muertos.

Con el toque de queda –que en Bagdad impide la circulación entre barrios-, el Gobierno busca, por un lado, evitar las grandes concentraciones que se producen los viernes, día preceptivo de rezo en el Islam, en las distintas mezquitas y, por otro, mitigar los posibles discursos incendiarios en los centros de oración.

Según algunas fuentes, se cancelaron los vuelos civiles en el aeropuerto de Bagdad, y en la ciudad de Samarra la prohibición de circular es absoluta y las fuerzas de seguridad recibieron la orden de disparar contra quienes no respeten la consigna.

Durante la noche y esta mañana, fueron hallados otros 80 cadáveres en distintas zonas de la capital iraquí. Según informó la Policía, en todos los casos son hombre y presentaban impactos de bala. Con estas nuevas muertes, la violencia entre sunnitas y shiítas desatada por la reacción de estos últimos, mayoría en Irak, tras el atentado en Samarra (Edición impresa) ya suma más de 200 víctimas fatales.

 

 

 

 

La Nación
Crece el temor a una guerra civil: después del atentado contra un templo chiita
 

Fueron atacadas 168 mezquitas sunnitas; quedaron suspendidas las conversaciones para formar un gobierno de unidad

 

  • El presidente iraquí convocó a una reunión con los principales partidos para analizar la situación
  • Hubo masivas manifestaciones en Irak, Líbano e Irán para rechazar el atentado 

 

 
 

BAGDAD.- Por lo menos 141 personas murieron y 168 mezquitas fueron atacadas en las últimas horas en Irak, en medio de una ola de violencia sectaria desencadenada anteayer por un atentado contra un milenario santuario chiita que se teme que podría derivar en una guerra civil.

Con un gesto que agravaría la situación, la principal agrupación política sunnita -el Frente de la Concordia- abandonó ayer las negociaciones para formar el nuevo gobierno iraquí con chiitas y kurdos, y reclamó que las autoridades nacionales se disculparan por los ataques a 168 mezquitas de su comunidad.

Los sunnitas se negaron también a participar ayer de una reunión entre los principales partidos políticos convocada por el presidente Jalal Talabani para evitar una "devastadora guerra civil" entre las dos ramas del islam. Los sunnitas (que son mayoría en el mundo) y los chiitas (que son mayoría sólo en Irán, Irak y el Líbano) mantienen una rivalidad histórica en torno de la sucesión del profeta Mahoma.

"Suspendimos nuestra participación en las negociaciones con la alianza chiita", dijo en conferencia de prensa Tareq al-Hasimi, dirigente del Frente de la Concordia. Aludió así a las reuniones para formar el nuevo gobierno con la Alianza Iraquí Unida, una coalición de 16 partidos chiitas que venció en las elecciones del 15 de diciembre pasado.

"Creemos que algunas facciones de la Alianza Iraquí Unida -agregó- son responsables del derramamiento de sangre que tomó como mira a nuestra gente, del incendio de mezquitas y del arresto de nuestros hijos."

Los ataques contra las mezquitas sunnitas se desataron luego de que un atentado presuntamente cometido por Al-Qaeda contra la mezquita Al-Askariya de Samarra (al norte de Bagdad), y que causó graves daños al mausoleo del imán Alí al-Hadi, de 1200 años de antigüedad y uno de los principales santuarios chiitas del mundo.

"El crimen [contra el mausoleo] busca sembrar cizaña y guerra civil en Irak. Los takfiri [extremistas sunnitas] y los zarqawis [por el nombre del jefe de la red terrorista Al-Qaeda en Irak] llegados del extranjero buscan provocar una guerra civil, pero nosotros debemos impedírselo", dijo ayer Talabani en la mencionada reunión.

Al respecto, el presidente iraquí también advirtió: "El fuego de la sedición puede quemar todo a su paso y nadie saldrá indemne".

Según testigos del encuentro, todos los jefes políticos iraquíes expresaron su preocupación ante la posibilidad de una guerra civil y su temor a los "excesos" en las plegarias de hoy.

Ante esa posibilidad, las autoridades iraquíes pusieron a todas sus fuerzas de seguridad en estado de alerta máxima y suspendieron los permisos de descanso o vacaciones. También se impuso un toque de queda diurno en Bagdad y en las localidades situadas al norte de la capital; la policía arrestará hoy a los que estén en la calle, incluso para ir a las mezquitas.

Una "gran trampa"

Fuentes de la policía y el ejército contabilizaron ayer por lo menos 78 muertos, la mayoría sunnitas, con orificios de bala en su cuerpo, sólo en Bagdad y Basora. En esta última ciudad, 11 rebeldes sunnitas fueron retirados de prisión durante la noche por hombres vestidos de policías y luego asesinados.

Por otra parte, se hallaron los cadáveres de tres periodistas iraquíes del canal de televisión Al-Arabiya que habían sido secuestrados anteayer en el norte de Samarra, mientras abandonaban la ciudad tras haber cubierto la información sobre el ataque a la mezquita.

Mientras, decenas de miles de personas protestaban ayer en varias ciudades de Irak, Líbano e Irán para demostrar su rechazo al ataque de anteayer. El líder del movimiento chiita Hezbollah, Hassan Nasrallah, instó a los chiitas a no acusar a los sunnitas y responsabilizó del atentado, en cambio, a Estados Unidos, Israel y Al-Qaeda. "Que las fuerzas norteamericanas desembarquen sobre nuestras costas y se lleven las armas de Hezbollah", desafió Nasrallah ante miles de personas durante un acto en las afueras de Beirut, mientras la multitud gritaba "¡muerte a los estadounidenses!" y "¡musulmanes, unámonos!".

"Estos atroces actos fueron cometidos por un grupo de sionistas y por los ocupantes que han fracasado", dijo, por su parte, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad. También aseguró que Estados Unidos e Israel "no estarán a salvo de la furia y el poder de las naciones que buscan la justicia".

Por otra parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, que llamó a la moderación, dijo ayer que los atentados en Irak "buscan crear un conflicto civil", pero que se impondrán las fuerzas de la "razón", mientras que el primer ministro británico, Tony Blair, afirmó que la lucha es "entre la democracia y el extremismo".

La Unión Internacional de los Ulemas Musulmanes (religiosos sunnitas) advirtió del peligro de "caer en esa gran trampa" de la guerra civil. "Tememos que los sunnitas paguen con la misma moneda -dijo en un comunicado-. Si empieza este peligroso proceso, no se parará y se anunciará una guerra civil."

Agencias AFP, ANSA, AP y Reuters

 

 

 

 

 

 

 

Cruenta lucha religiosa en Nigeria

La Nación

ONITSHA, Nigeria (Reuters).- Jóvenes cristianos quemaron ayer los cuerpos de musulmanes en las calles de la ciudad de Onitsha, en el sudeste de Nigeria, la ciudad más golpeada por los disturbios religiosos que han provocado la muerte de por lo menos 138 personas en todo el país en los últimos cinco días.

Multitudes de cristianos, que buscaban vengarse por las matanzas de sus pares en el norte del país, atacaron con machetes a musulmanes, destruyeron sus casas e incendiaron sus mezquitas, en dos días de violencia en Onitsha que dejaron por lo menos 85 muertos.

Algunos cuerpos permanecían ayer en las calles y decenas de hombres, mujeres y niños musulmanes huían de la ciudad por temor a nuevas matanzas. Otros miles se ocultaban en cuarteles del ejército y en comisarías.

Las matanzas de los últimos cinco días comenzaron el fin de semana pasado, tras las violentas protestas de los musulmanes contra las caricaturas del profeta Mahoma publicadas en diarios europeos.

Miles de nigerianos han muerto desde 2000 a causa de los conflictos religiosos en el país más poblado de Africa, cuando los estados del norte del país -mayoritariamente musulmanes- comenzaron a adoptar las leyes islámicas.

Aunque la mayoría de los cristianos viven en el Sur, una minoría perteneciente a esa religión reside en el Norte. Esa minoría fue blanco de las furiosas protestas musulmanas por las caricaturas, que el fin de semana dejaron más de 30 muertos, la mayoría de ellos cristianos.

 

 

 

 

 

Trágico derrumbe en Moscú

La Nación

La acumulación de nieve sería la causa

 

Hubo 56 muertos por la caída del techo de un mercado

 

MOSCU.- Por lo menos 56 personas murieron ayer y 32 resultaron heridas al derrumbarse el techo cubierto de nieve de un mercado en Moscú. Es el tercer accidente de este tipo ocurrido en Europa en lo que va del año.

Según las autoridades, el accidente ocurrió como consecuencia de la acumulación de nieve en el techo del mercado o por errores de diseño del edificio. El presidente Vladimir Putin prometió una "investigación minuciosa" de lo ocurrido.

El mercado Baumansky era uno de los más frecuentados de Moscú. Ocupaba cerca de 2000 metros cuadrados y estaba cubierto por una gigantesca cúpula de vidrio y cemento.

Aunque la tragedia ocurrió cerca de las 5, hora local, se calcula que había hasta 150 personas en el mercado, debido a que durante la madrugada se realizan allí transacciones y a que muchos comerciantes, la mayoría inmigrantes de ex repúblicas soviéticas, viven en el sótano del lugar. Los rescatistas comenzaron enseguida a buscar sobrevivientes, en medio de los escombros y la nieve.

El alcalde de Moscú, Yuri Lushkov, dijo que el motivo del derrumbe fue la capa de nieve que cubría el techo. La fiscalía de Rusia, por su parte, no descartó errores de construcción y recordó que el edificio, construido en los 70, había sido diseñado por el arquitecto Nodar Kancheli, el mismo que diseñó el parque acuático Transvaal Park, que se derrumbó en 2004 y causó la muerte a 28 personas.

El mercado moscovita es el tercer edificio de grandes dimensiones que se derrumba en Europa este año. El primero fue una pista de patinaje en Alemania, cuyo techo se derrumbó el 2 de enero y mató a 15 personas. El 28 del mismo mes se cayó el techo de un centro de exposiciones en Polonia, donde murieron 65 personas.

Agencias EFE y ANSA

 

EL CONFLICTO CON URUGUAY: EL TEMA SERA TRATADO HOY POR LA CAMARA DE DIPUTADOS

Clarín

Papeleras: el Senado respaldó la decisión argentina de ir a La Haya


Por unanimidad, le dio su aval al Gobierno para reclamar ante el Tribunal Internacional por el impacto ambiental de las plantas uruguayas. De todos modos, hubo críticas al manejo diplomático del conflicto.

Alfredo Gutiérrez.

agutierrez@clarin.com

El Senado aprobó ayer, por unanimidad, un aval al Gobierno para que lleve el tema de las papeleras de Fray Bentos al Tribunal Internacional de La Haya, en un nuevo capítulo de la crisis instalada en las ya tensas relaciones entre Argentina y Uruguay. Un proyecto similar será votado hoy en Diputados.

En casi cinco horas de debate, hubo fuertes apoyos a la política del Gobierno ("Uruguay violó flagrantemente los tratados internacionales", dijo el peronista Jorge Capitanich), pero también profundas críticas al manejo de las relaciones internacionales y a la profundización de la crisis.

El radical Gerardo Morales planteó que "estamos asistiendo al fracaso de la diplomacia. Y desde la UCR no queremos asistir también al fracaso de la política".

Carlos Menem hizo su debut: habló por primera vez desde que asumió, en diciembre pasado, para apoyar el proyecto del Gobierno. Elogió "al pueblo de Gualeguaychú, que hace una impresionante tarea para evitar la contaminación", y terminó con una frase más que oportuna: pidió que "la sangre no llegue al río".

El miembro informante fue el flamante jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores, Carlos Reutemann, quien leyó en su discurso que las papeleras "inevitablemente contaminarán", porque usan tecnología que desde 2007 estará prohibida en Europa.

Pero fue Rodolfo Terragno el que se llevó la atención de todos. "Se nos pide que respondamos a una encuesta —dijo, para referirse al proyecto— en la que debemos decir si nos parece bien que el Ejecutivo apele a La Haya, poder al que le corresponde hacerlo. La respuesta sólo podría ser que sí".

Pero Terragno añadió que la cuestión es bastante más compleja que eso. Que los dos gobiernos se caracterizan por su "inflexibilidad" y que la crisis es cada vez más profunda. Por eso, dijo, "la solución sólo puede ser bilateral y está en manos de los presidentes". Pidió que entre Buenos Aires y Montevideo "debe funcio nar un teléfono rojo" como el que había entre la Casa Blanca y el Kremlin en plena Guerra Fría.

"No engañemos a los habitantes de Gualeguaychú —continuó—, no les digamos que la solución queda en La Haya". Terragno propuso en cambio un proyecto de tres puntos: instar a que el Gobierno agote las negociaciones diplomáticas; promover la creación de una comisión parlamentaria mixta, y, en caso de fracasar esas vías, autorizar a que el Ejecutivo apele a La Haya.

También el ex senador Eduardo Menem, en una carta a Daniel Scioli, había pedido explorar el camino de la diplomacia parlamentaria. Lo mismo que el socialista Rubén Giustiniani, pero el jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto, contestó que el PJ "no puede votar nada sin el respaldo" de Kirchner, "quien fija la estrategia de las relaciones internacionales". Y dijo que lo consultará.

El momento de mayor tensión fue el discurso de la puntana Liliana Negre —una experimentada senadora que responde a Adolfo Rodríguez Saá—, quien terminó a los gritos con Pichetto y con los ojos enrojecidos de llanto.

Negre criticó con fuerza la política exterior argentina. Dijo que la Cancillería ocultó información. Sacó papeles oficiales en un intento por mostrar que, en el 2003, el Gobierno llegó a un acuerdo con Uruguay en el tema papeleras: en la página 107 de la memoria anual del Estado, puede leerse que "en junio ambos países firmaron un acuerdo bilateral, poniendo fin a la controversia por la instalación de una planta de celulosa en Fray Bentos".

"¡Irresponsable!", le gritó Pichetto desde su banca, fuera de micrófono. Y siguió: "¡Les estás dando letra a los uruguayos…!" "Te van a dar la medalla de oro del Estado uruguayo", insistió.

—¡Basta! He sido agraviada, no lo voy a permitir. Estoy ayudando con estudio y responsabilidad. ¡Es muy fácil no averiguar nada y levantar la mano! ¡Yo no soy una simple levantamanos! —dijo.

Ya al borde del llanto, la senadora Negre presentó una cuestión de privilegio contra Pichetto, en medio de un silencio profundo en el recinto.

 

 

 

 

Irak: un atentado destruyó parte de la cúpula dorada de un santuario shiíta

Clarín
EN LA CIUDAD DE SAMARRA

Es el mausoleo de los imanes Ali Al Hadi y Hassan Al Askari. El ataque, que no habría dejado víctimas, causó la indignación de la población. Fueron detenidos los vigilantes del lugar. El Gobierno decretó tres días de duelo.

Un atentado explosivo destruyó parte de la cúpula dorada del mausoleo de los imanes Ali Al Hadi y Hassan Al Askari, uno de los principales santuarios shiítas, en la ciudad iraquí de Samarra.

Tras el ataque, cientos de habitantes de la ciudad iniciaron una manifestación exigiendo a gritos que se castigue a los responsables y criticando al terrorismo, a las fuerzas estadounidenses y al Gobierno iraquí por no proteger los mausoleos.

La explosión en el santuario que alberga la tumba de Ali Al Hadi, uno de los doce imanes más importantes de la comunidad shiíta, la mayor del país, destrozó la mitad de la cúpula de seis metros de altura recubierta de oro.

Testigos citados por agencias internacionales dijeron que un grupo de hombres armados redujo y esposó por la mañana a los vigilantes del mausoleo y luego colocó dos artefactos explosivos, cuyas deflagraciones, según las primeras informaciones, no causaron víctimas.

Efectivos del Ejército estadounidense y el Ministerio del Interior iraquí detuvieron a todos los encargados de la vigilancia del santuario, visitado cada año por miles de peregrinos shiítas.

A raiz del atentado, el Gobierno iraquí decretó tres días de duelo oficial, mientras que las autoridades religiosas shiítas lo extendieron a una semana.

Mientras, en Bakuba, 60 kilómetros al norte de Bagdad, fueron asesinados dos hermanos que trabajaban como oficiales de la policía y, en Iskanderiya, dos civiles perdieron la vida en un atentado con explosivos contra una patrulla policial.

 

 

 

 

El «Tejerazo», la asonada que puso en jaque la joven democracia española

Clarín

MAÑANA SE CUMPLEN 25 AÑOS DE LA INTENTONA GOLPISTA

El 23 de febrero de 1981, Antonio Tejero encabezó un intento de golpe de Estado. Con 200 hombres, el militar tomó el Congreso. Se rindió 18 horas después.

Todo el mundo al suelo! ¡Al suelo!» La violenta orden retumbó en el Congreso de los Diputados de España, a las 18.23 del helado lunes 23 de febrero de 1981. El que gritaba, pistola en mano, era el teniente coronel Antonio Tejero, un militar de ultraderecha con fama de conspirador. Fue el inicio de una intentona golpista que fracasó 18 horas más tarde, pero puso en riesgo a la entonces joven democracia española. Con aún más dudas que certezas sobre esas horas agitadas, mañana se cumplen 25 años del «Tejerazo».

Ese día, el Congreso votaba la investidura del nuevo presidente del gobierno español, Leopoldo Calvo Sotelo, de la Unión del Centro Democrático (UCD) en sustitución de Adolfo Suárez, quien había dimitido por sorpresa el 29 de enero. La sesión, iniciada a las cinco de la tarde, parecía mera rutina. Nadie imaginaba que poco más tarde una ráfaga de ametralladora cambiaría los planes. Los 350 diputados y el gobierno en funciones en pleno se convirtieron en rehenes de los 200 hombres armados que tomaron la sala.

Los rumores que corrían desde hacía algunos meses se habían hecho realidad. Cinco años y tres meses después del final de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975), España vivía una asonada militar.

Mientras dentro del Congreso todo era caos, gritos y disparos, afuera la unidad más potente del ejército, La Acorazada, ya estaba lista para tomar Madrid. Pero apenas comenzada la operación, los altos mandos ordenaron el regreso de los tanques, al enterarse de que el rey Juan Carlos no apoyaba el golpe.

En Valencia, el capitán general de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, decretó el estado de excepción y movilizó una fuerza de 1.800 hombres y 60 carros de combate. A las 22, la tercera ciudad de España estaba tomada por el ejército.

En la capital, la tensión en el Congreso continuó toda la noche y la mañana siguiente. Aunque antes de la medianoche el jefe segundo del Estado Mayor, general Alfonso Armada, avizoró el fracaso del golpe y exigió a Tejero que retirara a sus hombres del Parlamento, el teniente coronel recién se rindió a el mediodía del martes 24.

La enérgica intervención del rey Juan Carlos fue decisiva para acabar con la operación golpista. En un mensaje a la nación a la 1.23 de la madrugada, el rey, vestido con uniforme militar como jefe de las Fuerzas Armadas, advirtió que no toleraría ningún ataque al orden constitucional.

Aún hoy quedan misterios sin resolver. Uno de ellos es la razón por la que renunció el presidente Suárez, uno de los «padres» de la transición democrática, que nunca explicó cuál fue exactamente el detonante de su decisión.

Ni los protagonistas del golpe parecen tener claro qué buscaban. «Quisiera que alguien me explique lo del 23-F, porque no entiendo» dijo el mismísimo Tejero, en el juicio en su contra.

El siempre afirmó que el levantamiento fue ordenado por el rey. En medios golpistas circuló la versión de que el fin era impedir un «verdadero golpe» que preparaba otro sector de los militares.

Según otras versiones, la asonada fue en realidad orquestada por los servicios secretos, es decir, por el entonces llamado Centro Superior de Inteligencia de la Defensa (Cesid), o incluso por la CIA estadounidense.

En 1982, los golpistas fueron condenados a penas de entre uno y 30 años de prisión. Pero ya no queda ninguno entre rejas. Algunos fueron indultados, otros se beneficiaron de redenciones o murieron. Tejero, que junto con Milans del Bosch y Armada recibió el castigo máximo, fue el último en dejar la cárcel, en 1996.

Pese a las incógnitas, en algo hay consenso en España. La asonada consiguió el efecto contrario al que buscaban los golpistas: la democracia quedó fortalecida. La figura del rey también.

 
 
 
 
 
 
 

Locos por Cortázar: en Madrid dedican un mes a su figura

Clarín

CULTURA : UN FAVORITO DE LOS LECTORES ESPAÑOLES EN SUS MULTIPLES FACETAS

 

Llegó a la capital española la megamuestra "Presencias". Se suman ciclos de lectura, presentaciones de libros y películas basadas en su obra.


Juan Carlos Algañaraz. MADRID. CORRESPONSAL

jcalgaÿaraz@clarin.com

"Cortazar en Madrid" es el título con que han sido bautizados un conjunto de eventos culturales de alto nivel, que se prolongarán hasta el 23 de abril, centrados en la personalidad y la obra del gran autor argentino, cabeza visible del boom latinoamericano de los 60.

El ciclo quedó inaugurado ayer con una vasta exposición gráfica y audiovisual en la que estuvieron presentes la primera dama, Cristina Kirchner, y el secretario de Cultura de la Nación, José Nun. En las distintas jornadas sobre Julio Cortázar también habrá debates, conferencias, presentación de un libro sobre el escritor, talleres de lectura y proyección de películas basadas en su obra.

Auspiciado por la Embajada Argentina, las actividades están dirigidas por Facundo de Almeida y Liliana Piñeiro, flamante directora del Centro Cultural Recoleta, quienes tienen como objetivo "que quienes conocen a Cortázar se acerquen a nuevas facetas de su vida y de su obra. Pero, fundamentalmente, se trata de seguir impulsando el acercamiento de nuevos lectores a una de las obras más originales de la narrativa latinoamericana".

La muestra Cortázar/Presencias se despliega en el Museo de la Ciudad y recrea el universo presente en las obras y la vida de Cortázar tal como exhibió en Buenos Aires para conmemorar el 90º aniversario del nacimiento del autor de Rayuela. "También pretende reflejar otros aspectos de su relación con la literatura, el cine, la música, las artes visuales, la política y el boxeo, que tuvieron un papel esencial en su vida", explicó a Clarín Jorge Alemán, consejero cultural de la Embajada Argentina. Fue, por elección personal, uno de los pri meros exiliados de la dictadura argentina y alguien que se ocupó de dar cuenta de todo el horror que se padecía en las dictaduras iberoamericanas de los años 70", añadió.

"Cortázar en Madrid" ha despertado un gran interés en España ya que el argentino es uno de los escritores más admirados y respetados. Sobre todo, existe un reconocimiento generalizado en los círculos literarios españoles sobre el gran impacto que causaron sus cuentos y, sobre todo, Rayuela, escrito en 1963.

Para reunir los materiales de la muestra Fundación Internacional Argentina, ha recibido la colaboración de Aurora Bernárdez, viuda y albacea de Julio Cortázar. También han contribuido muchos de sus amigos más íntimos. Todo este esfuerzo se ha volcado en un libro titulado "Presencias", que reúne material gráfico y documental, además de textos de escritores, especialistas y amigos. Se muestran fotografías, cartas personales, primeras ediciones de sus libros, textos del escritor y de otros colegas.

Por primera vez se edita la historieta "La raíz del ombú", con textos de Cortázar y dibujos de Alberto Cedrón. Así como está plantada, la muestra sigue de Madrid a París, ciudad emblemática del imaginario cortazariano. En la Biblioteca Nacional tendrá lugar la conferencia "Cortázar, la regla del juego", a cargo de la directora de la entidad, Rosa Regas, y de Jorge Alemán. El escritor y editor Mario Muchnik, fotógrafo de Cortázar, dará una charla en el Centro de Arte Moderno, en donde Muchnik evocara recuerdos y anécdotas del escritor argentino.

El actor y profesor de interpretación Angel Marco leerá cuentos de Julio Cortázar, mientras que el poeta y crítico Feliz Grande hablará sobre el escritor como "mi maestro y amigo". Otras charlas abordarán la relación del narrador con Borges y el tango, y también se presentará el libro de María Angeles Fernández "Charlas en torno a Cortázar". Se desarrollará además un taller de lectura sobre "Bestiario", el primer libro de cuentos de Cortázar.

También se proyectarán las películas El Perseguidor, Diario para un cuento, I love you, torito e Intimidad de los parques.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuba deportó al historiador argentino José Ignacio García Hamilton

Periodismo.com


El Gobierno cubano le prohibió el ingreso a la isla al escritor argentino José Ignacio García Hamilton que debió abandonar La Habana apenas llegó al aeropuerto.

"Llegué junto con mi mujer a Cuba y al presentar mis papeles en Migraciones se encendió una alarma y un oficial me dijo que por orden del gobierno tenía la entrada prohibida al país", dijo el escritor a los medios locales.

García Hamilton aseguró desconocer las razones por las que no pudo ingresar a Cuba. Sospecha que a Fidel Castro pudo habarle molestado su libro “El autoritarismo hispanoamericano”, que está prologado por Carlos Montaner, un declarado anticastrista.

La Cancillería argentina confirmó que envió un pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba para solicitar explicaciones.