MUSICA: SKAY BEILINSON ABRIO EL COSQUIN ROCK

Clarín
El ex guitarrista de Los Redondos ofreció un show con temas de su antigua banda y de sus dos álbumes solistas.
Silvina Marino. SAN ROQUE ENVIADA ESPECIAL

Muy buenas noches, bienvenidos al show". Skay Beilinson primero lo dice y después lo canta en la primera noche de Cosquín Rock, edición 06. En medio de la sierra, el cantante y guitarrista introduce al público al cierre de la breve jornada con El gourmet del infierno. Si el principio parecía no sonar a pleno, sólo habrá que esperar unos minutos para que Skay y su banda empiecen a sonar como lo harán toda la noche: brillantemente.

Así, la apertura de este sexto Cosquín, una vez más (igual que el año pasado) mudado a la Comuna de San Roque (ya no en la mítica Plaza Próspero Molina, como en los primeros cuatro años). Con un grupo y un líder inspiradísimos que lograron quebrar la racha de aperturas de festivales pobres (Charly García deslucido el año pasado en esta misma fecha coscoína, La 25 abriendo intrascendente el Gesell 06, Los Piojos y su show bajo en el primer Pepsi Music).

Mientras Skay recita sus versos ricoteros- metafóricos, las procesiones de gente siguen llegando al predio. Y lo harán casi hasta los últimos temas: el miércoles fue el día en que la gente entró gratis (si habían comprado una entrada para alguna otra jornada). Y, la verdad, no podía haber mejor recompensa: Skay mechó los temas de sus dos discos solista (A través del mar de los Sargazos y Talismán) con las siempre deseadas canciones de Los Redondos, que dosificó a lo largo del show: Caña seca y un membrillo, Nuestro amo juega al esclavo, Nene Nena y Todo un palo.

"Por las noches sos testigo de mis sueños", entona la hermosa Flores secas y todos (más de 20 mil personas) somos testigos del sueño menos pretencioso: el infierno musical en el escenario, con una puesta de luces que acompaña sutilmente y se acomoda a cada tema.

Antes de esta presentación, habían tocado en el escenario alternativo Ricardo Vilca, Xeito Novo, Dancing Mood y los uruguayos del Club de Tobi, que introdujeron la temática ricotera con su set instrumental de cuerdas: tocaron versiones de La bestia pop y Masacre en el puticlub.

Una particularidad de este año fue la organización de actividades alternativas, como las charlas que dieron antes de los shows: Rocambole (el histórico artista que hizo las tapas de los discos de Los Redondos) junto a Cristian Aldana, Diego Boris y Flavio Maminni y las de los periodistas Claudio Kleiman y Alfredo Rosso.

Si el show de Skay sobresalió por su potencia y calidad, la noche cálida se ocupó de acompañar las condiciones para la fiesta.

"A todos los que creen en la libertad", dedica el cantante su tema Abalorios materializando otra constante a lo largo de la presentación: pocas y necesarias palabras que ceden protagonismo a lo musical. También habrá dedicatorias: a la banda (Topo Spíndola, Javier Lecumberry, Claudio Quartero, Oscar Reyna); a la gente "que viajó kilómetros y kilómetros" para estar ahí; a Dancing Mood y Xeito Novo, que subieron a tocar dos temas, cerca del final: Lágrimas y cenizas y Dragones. Todo esto, justo antes del grand finale: El Golem de la Paternal y los celebradísimos (ricoteros): El pibe de los astilleros y Ji Ji Ji.

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