Secuestraron a 50 personas en Irak

La Nación
 
La guerra que no termina
 
 
BAGDAD.- Unos 50 empleados de una empresa de seguridad fueron secuestrados ayer en Bagdad por hombres vestidos con uniformes de policía, en una nueva jornada sangrienta en Irak, en la cual fueron hallados los cadáveres de 18 hombres atados, vendados y estrangulados.

Según una fuente del Ministerio del Interior, los asaltantes irrumpieron en la sede de la compañía Rawafid al-Irak (Ríos de Irak), en Bagdad, y se llevaron a los 50 empleados. El comando armado arribó a bordo de una decena de automóviles e irrumpió en la sede la compañía, donde se apoderaron de todas las armas y municiones que había en el edificio y de todo el dinero que había en las cajas fuertes.

También en Bagdad, el ejército estadounidense encontró en el interior de un minibus los cuerpos de 18 hombres de entre 25 y 35 años acribillados a balazos o con signos de estrangulación.

Los cadáveres, que parecían ser víctimas de la agitación sectaria que envuelve a Irak y que pone en peligro la formación de un gobierno de coalición, estaban vestidos con ropas de civil y no llevaban documentos de identidad.

Además, otros 13 iraquíes perdieron la vida en una serie de atentados con explosivos y con coches bomba en Bagdad y en otras regiones del país.

Desde el atentado del 22 de febrero que destruyó una importante mezquita chiita en Samarra, cientos de iraquíes murieron en ataques de todo tipo, en lo que se teme pueda derivar en una guerra entre las dos principales ramas del islam: sunnitas y chiitas.

Mientras la degradación de la seguridad se profundiza, el país sigue sumergido en una crisis política tres meses después de las elecciones, debido a la oposición de una parte de sus dirigentes a que Ibrahim al-Jaafari sea mantenido en el cargo de primer ministro.

Los críticos de Al-Jaafari -entre los que se cuentan sunnitas, kurdos y chiitas laicos- dicen que el premier no llevó ni seguridad ni prosperidad al país durante el año en que sirvió como ministro provisional. La situación llevó a la alianza chiita gobernante a pedir que se posponga la apertura del Parlamento del domingo próximo.

El presidente Jalal Talabani, que es kurdo, ha desafiado públicamente la candidatura de Al-Jaafari al considerar que no cuenta con el respaldo necesario y que no podrá formar un gobierno que represente a los principales sectores religiosos y étnicos del país.

Agencias AFP, Reuters y ANSA

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