La crisis fue provocada por el nuevo contrato laboral para jóvenes (CPE, por sus siglas en francés) propuesto por el premier francés, que permite a los empresarios despedir a sus empleados menores de 26 años sin justificación alguna durante dos años. El objetivo final sería que las empresas pudieran contratar a más jóvenes y de esta manera reducir el índice de desempleo juvenil, que actualmente es del 23 por ciento.
Sin embargo, esta iniciativa del gobierno despertó una fuerte oposición por parte de los estudiantes, que dijeron que se trata de un nuevo factor de precariedad laboral y un nuevo ataque al derecho laboral.
En un fallido intento por calmar los ánimos, Villepin apareció anteayer en televisión para defender con firmeza el CPE. En respuesta, cientos de estudiantes secundarios y universitarios salieron ayer a las calles para protestar.
La Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF, principal sindicato estudiantil) afirmó que 52 de las 84 universidades de Francia estaban ayer en huelga. La Universidad de La Sorbona -símbolo de las protestas de Mayo del 68- seguía cerrada ayer y rodeada de un imponente dispositivo policial, después del violento desalojo del sábado.
En el Colegio de Francia, una prestigiosa institución parisina de enseñanza e investigación, policías antidisturbios explusaron a los manifestantes que ocuparon el inmueble por varias horas durante la tarde de ayer.
Además, molestos por el hecho de que el gobierno no haya sometido el CPE a la negociación con los agentes sociales, los sindicatos apoyaron desde el comienzo la protesta estudiantil y anunciaron que participarán junto a ellos de las próximas manifestaciones.
Miembros prestigiosos de la jerarquía universitaria también se sumaron ayer a las voces opositoras.
Los presidentes de la universidad Marc-Bloch de Estrasburgo y de Burdeos III, así como dos decanos de la universidad Denis-Diderot de París, se sumaron a sus colegas de Toulouse III, Nantes y París X al expresarse públicamente contra el CPE y pedir su retirada.
Según los analistas, Villepin necesita un rápido fin de las protestas si quiere evitar un golpe fatal a su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2007.
Agencias AP, AFP y ANSA