Así lo confirmó Rubén Ureña, presidente del club donde el grupo volvería a los escenarios, casi 16 meses después de la trágica noche del 30 de diciembre de 2004, cuando 193 personas murieron en la disco República Cromagnon, de la zona porteña de Once.
"Sí, ya cerramos todo para el show de Callejeros, gracias a Dios. El club [una sociedad civil] está en el centro de la capital tucumana y lo vamos a habilitar para 14 mil personas", dijo Ureña.
Esta eventual confirmación, que no fue ratificada por los propios músicos -"vamos a volver a tocar, pero no sabemos cuándo", dijeron ayer en un programa de TV- provocó respuestas disidentes de los familiares de víctimas y sobrevivientes de Cromagnon. Ellos, a requerimiento de LA NACION, manifestaron sus puntos de vista sobre si les parece bien o no que Callejeros regrese a los escenarios.
"No voy a hacer nada para evitar que toquen, porque tienen derecho de hacerlo. Pero, moralmente, no deberían subir al escenario. Si manejo un colectivo y mato a todos lo pasajeros que llevo estoy seguro de que no conduciría más. Si ellos necesitan trabajar, que hagan otra cosa", dijo José Iglesias, papá de Pedro, una de las víctimas.
Mercedes Blanco, madre de Lautaro, de 13 años, fallecido, y de Mailín, 18 años, sobreviviente, cree que acompañaría a su hija al recital. "No me molesta que regresen; es su derecho. Además, esa idea que tiene Callejeros de «terminar» el recital que nunca terminó es muy fuerte en el aspecto psicológico para los chicos sobrevivientes. Si se da, voy a ir con mi hija al recital, que no va a ser una fiesta. Siento que ahí Lautaro estará también con nosotros", sostuvo Mercedes.
Con la voz entrecortada, Jorge Nieva, padre de Nicolás, de 17 años, también fallecido en Cromagnon, explicó sus razones. "Te soy muy honesto… entre todos los familiares hay muchas opiniones diferentes. A estos chicos no los considero asesinos, pero sí son responsables de la tragedia. Una persona que se califica de artista debe tener una sensibilidad espiritual que supere a la del común de la gente; y no me entra en la cabeza que ellos quieran bajar un telón y decidir cuándo se terminará nuestro duelo. No deberían tocar por ahora, y si tienen que buscarse un medio para sobrevivir, que lo hagan de otra forma", contó Jorge.
Ernesto Lemos, padre de Federico, sobreviviente, indicó: "Los chicos sobrevivientes están con psiquiatras y psicólogos. Callejeros tuvo a 41 familiares muertos en Cromagnon y los respetamos. Estamos todos sumidos en el mismo dolor. La necesidad que tienen ellos de tocar es distinta de la nuestra. Por el bien de Callejeros, ellos tienen que hacer una vida normal y salir del encierro en el que están".
Lo cierto es que la sede de Central Córdoba, en San Miguel de Tucumán, apareció como una alternativa para la vuelta de Callejeros pues en esa ciudad el empresario cordobés José Palazzo -encargado de poner en escena al grupo- produce shows con frecuencia. Aunque, se sabe, hay familiares de las víctimas dispuestos a viajar hasta allí para evitar que aquel regreso se concrete.
Pablo Tomino
Con la colaboración de:
Jimena Massa, desde Córdoba