Hamas irrumpe en la campaña israelí

La Nación
 
Mañana, elecciones clave para Medio Oriente: Olmert, el favorito por amplio margen

 
En un primer gesto de moderación, el futuro premier palestino dijo que quiere poner fin al conflicto y al derramamiento de sangre
 
 
 JERUSALEN.- Dos días antes de las elecciones legislativas en las que todos los pronósticos indican que el premier interino y delfín de Ariel Sharon, Ehud Olmert, será el ganador, el nuevo primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, hizo ayer declaraciones que sacudieron a la apática opinión pública israelí.

En lo que se interpretó como una primera señal de Hamas hacia su enemigo número uno, o como un simbólico llamado a los israelíes antes de los comicios cruciales para el futuro de esta zona caliente del planeta, Haniyeh dijo que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) quiere poner fin al conflicto con Israel.

"No buscamos un remolino de sangre en esta región", afirmó Haniyeh desde Gaza a los periodistas, y que su agrupación quiere "derechos y dignidad para el pueblo palestino y poner fin a esta situación complicada desde hace décadas".

Las palabras de Haniyeh confirmaron que las elecciones israelíes de mañana se celebrarán bajo la sombra de Hamas. Pero no debido a recientes y sangrientos atentados suicidas cometidos por este grupo terrorista-como ocurrió en los comicios de 1996, o los de principios de 2002-, sino porque el 25 de enero pasado descolocó a la comunidad internacional al arrasar en las elecciones parlamentarias palestinas, lo cual creó aún más tensión en las complejísimas relaciones entre palestinos e israelíes.

Desde entonces, las autoridades israelíes cortaron la transferencia de millones de dólares de impuestos a la Autoridad Palestina, y amenazaron con cortar todas las relaciones cuando el gobierno asuma sus funciones, pasado mañana.

Haniyeh, sin embargo, ayer afirmó que la elección del movimiento de resistencia no ha profundizado la crisis. "La presencia de Hamas en el poder es el comienzo para resolver la crisis, si quieren", advirtió.

Kadima, el partido de centro creado por Ariel Sharon en noviembre último y liderado por Olmert, el gran favorito, dijo más de una vez que no negociará absolutamente nada con Hamas si antes no reconoce el derecho y la legitimidad de la existencia del Estado de Israel, y no renuncia a la violencia. En sintonía con estas condiciones, en vísperas de que hoy el tan temido gobierno de Hamas reciba el voto de confianza del Parlamento palestino, el ejército israelí anunció que no mantendrá relaciones con su ejecutivo.

En este marco, que habla a las claras de un futuro más que complejo para todos los protagonistas de este verdadero rompecabezas, Israel puso a sus fuerzas de seguridad en máximo estado de alerta, por temor a atentados terroristas.

Esto podía percibirse ayer muy claramente por las calles de esta ciudad, donde, si era difícil encontrar gente discutiendo apasionadamente de política, o afiches electorales, era muy fácil detectar jeeps llenos de uniformados armados hasta los dientes, parte de un impresionante dispositivo de seguridad.

"Un atentado podría cambiar totalmente el escenario de estas elecciones", reconoció a LA NACION un funcionario israelí, que destacó que si se percibía cierta calma en el ambiente sólo era porque "las fuerzas de seguridad están haciendo un esfuerzo enorme".

En el último día de campaña y ante el temor a una abstención récord en las elecciones de mañana, en tanto, el candidato favorito, el líder de Kadima, Ehud Olmert, llamó a los desmotivados israelíes a acudir a las urnas.

"Pido a todos los ciudadanos de Israel que ejerzan su derecho a votar, que les permitirá decidir el destino del país y la naturaleza del gobierno", dijo. Consciente de que hay muchísimos indecisos – el 22% del electorado-, Olmert también intentó apelar a los sentimientos de los electores que se sienten huérfanos del general de puño firme que los gobernó hasta que un derrame cerebral masivo truncó su vida política, y recordó la figura de Ariel Sharon.

"No hay duda de que el espíritu de Ariel Sharon y su legado seguirán siendo los fundamentos de la vida política israelí en los próximos años", afirmó Olmert, que en su última reunión de gabinete, como siempre, dejó vacía la silla que solía usar su "padre político". Según un último sondeo dado a conocer ayer por el diario Haaretz y el Canal 10, Kadima podría conseguir unos 36 escaños de un total de 120, el laborismo, de centroizquierda, 18, y el Likud, de derecha, 14.

Fronteras permanentes

El ex alcalde de Jerusalén reiteró, por otra parte, su plan de fijar las fronteras permanentes del Estado de Israel, al Este, desmantelando una parte de las colonias de Cisjordania y transformando el muro de separación, que comenzó a construirse hace cuatro años, en una línea de demarcación estable con los palestinos. Algo que los palestinos consideran "inaceptable", como definió ayer sin medias tintas Haniyeh, que asumirá pasado mañana.

Olmert advirtió, de todos modos, que sólo avanzará con este proyecto de "desconexión" unilateral de Cisjordania -una idea impensable hace tan sólo unos años-, luego de consultar a sus connacionales, y con el apoyo de Estados Unidos. "Debemos decidir nuestras fronteras para separarnos de los palestinos", señaló con tono firme.

Por Elisabetta Piqué
Enviada especial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s