En medio de un lento escrutinio que provoca aquí un clima de tensión e incertidumbre, el ex presidente Alan García se afianzó ayer como el posible rival del nacionalista Ollanta Humala para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, tras ampliar su ventaja y superar por más de un punto porcentual a la conservadora Lourdes Flores.
La noticia provocó una reacción negativa de los mercados, que respaldan a Flores y recuerdan que García intentó nacionalizar la banca y limitó el pago de la deuda externa durante su gobierno, entre 1985 y 1990.
Con casi el 85% de los votos escrutados, el ex mandatario de centroizquierda obtenía el 24,7% de los sufragios, frente al 23,6% para Flores, que anteayer quedó sorpresivamente relegada al tercer lugar. Humala, por su parte, afianzaba su liderazgo, con el 30,8 por ciento.
Pese a los nuevos resultados del escrutinio provisional, Flores, que aspira a convertirse en la primera presidenta de su país, no dio indicios de estar por aceptar una derrota. "Hay que contar hasta el último voto", afirmó ayer, con su optimismo aparentemente intacto. "Este misterio no se va a revelar hasta dentro de muchos días", agregó, al referirse a los plazos que maneja la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), según la cual los resultados finales se conocerán en unos 20 días.
García, por su parte, se mostró confiado en su triunfo, pero dijo que todavía no puede cantar victoria, y exhortó a sus seguidores a "mantener la calma". "Parece que se está consolidando, poco a poco, una tendencia que nos favorece", dijo el candidato.
Tanto García como Flores tienen los ojos puestos en las actas impugnadas, que, según la ONPE, suman el 8% del total. También están atentos a los votos que llegan desde el exterior -donde Flores es clara favorita- y desde las provincias más lejanas -donde los preferidos son Humala y García- y que todavía no fueron contabilizados en su totalidad.
Por el avance del candidato de centroizquierda, que dejó el poder con una inflación que llegaba al 760% anual, la Bolsa de Lima cerró con una baja del 1,82 por ciento mientras que el sol, la moneda peruana, se depreció un 0,48 por ciento.
Tanto él como Flores y Humala comenzaron ayer a buscar alianzas para la segunda vuelta y para el futuro Congreso, en el que ningún partido tendrá mayoría propia.
Los analistas no descartan una alianza entre el Partido Aprista Peruano, de García, y Unidad Nacional, la coalición de Flores. "Definitivamente, van a buscar un acuerdo para la segunda vuelta", dijo a LA NACION Nelson Manrique, analista político y profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
El que parece enfrentar el escenario más difícil es Humala. "Es el que menos capacidad de coalición va a tener, por su discurso de «Humala contra todos»", explicó a LA NACION Fernando Tuesta Soldevilla, experto en temas electorales.
Los tres candidatos ya están coqueteando con los partidos más pequeños y miran con especial interés al fujimorismo, la cuarta fuerza más votada en estos comicios.
Paradójicamente, García, un duro opositor del ex mandatario de origen japonés, a quien incluso han acusado de querer asesinarlo, no descartó dialogar con el fujimorismo.
Para Manrique, es más probable que los seguidores de Fujimori acuerden con García que con Humala, quien, cuando era militar, se levantó contra el ex mandatario, en 2000. Un pacto entre García y el fujimorismo demostraría que todo es posible en esta carrera electoral, una de las más reñidas de la historia del país.
Por Dolores Tereso
Enviada especial