"Estamos dispuestos a sentarnos a una mesa para negociar y firmar un tratado de libre comercio con cualquiera que sea elegido presidente de Perú", afirmó el canciller chileno, Alejandro Foxley, en una entrevista publicada ayer por el diario El Mercurio.
Según Foxley, a La Moneda no le preocupan el antichilenismo expresado por el candidato Ollanta Humala ni la posibilidad de que se imponga en la segunda vuelta electoral.
"Estaremos atentos a lo que ocurra en la segunda vuelta. Y a lo que diga la persona una vez elegida. Lo que se dice en las campañas a veces cambia mucho cuando se tiene la responsabilidad de gobernar un país", señaló el canciller chileno.
Foxley, además, volvió a rechazar las acusaciones de Humala acerca de que Chile se está armando "de manera compulsiva" e insistió en la tesis del Ministerio de Defensa de que se trata de un proceso de renovación de material bélico obsoleto.
"Perú y Chile son países relativamente pequeños, lejos de los grandes mercados. Solos nos costará mucho producir el salto al desarrollo. Juntos va a ser más fácil. Cada uno tiene que ceder algo para que la solución sea posible", sostuvo.
El intercambio comercial bilateral superó los 1800 millones de dólares en 2005, con una balanza favorable a Perú, y las inversiones chilenas en Perú superan los 4000 millones de dólares.
Respecto de Bolivia, Foxley ofreció una "amplia integración" y no descartó "como posibilidad" un acceso soberano al mar para la nación andina, pero descartó la revisión de los tratados vigentes.
Es la primera vez que Chile, a través del jefe de su diplomacia, acepta esta posibilidad, descartada en los últimos años desde que Bolivia intensificó su demanda marítima.
El gobierno del presidente Ricardo Lagos, que el pasado 11 de marzo entregó el mando a la presidenta Michelle Bachelet, había ofrecido a Bolivia un acceso al Pacífico mediante la concesión de un puerto, con garantías tributarias y facilidades para sus exportaciones e importaciones.
Foxley insistió en que "no hay razón" para modificar el tratado de 1904 que fijó la frontera entre los dos países y consagró la pérdida del litoral boliviano después de la Guerra del Pacífico (1879-1884), que Bolivia libró contra Chile aliada con Perú.
Foxley aludió a una integración más plena de América del Sur "que comience por donde debe comenzar: la integración física. Desde el puerto de Santos en Brasil hasta Antofagasta, Perú, Bolivia, parte de Paraguay".
"Eso le resolvería a Bolivia su problema de desarrollo", añadió.
Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Chile hace 28 años, cuando fracasaron sus conversaciones para lograr una salida al mar, pero Foxley se manifestó confiado en que esos vínculos se reanudarán durante el gobierno de Bachelet y la administración boliviana del presidente Evo Morales.
Sobre el abastecimiento energético, que calificó como "el tema fundamental", indicó que en la región hay países deficitarios o potencialmente deficitarios, como Brasil, la Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, y otros como Perú y Bolivia, que tienen los recursos. "Si lo resolvemos en conjunto, juntando oferta con demanda, todos ganamos", afirmó.