POSTALES: NEUQUEN

Clarín
 
Huechulafquen, un lago al pie del volcán Lanín

Custodiado en el pasado por los mapuches, con sus 78 km cuadrados es un espejo de aguas azules que invita a deslumbrarse.


Ezequiel Sánchez.

esanchez@clarin.com

Al oeste de la provincia de Neuquén, entre los lagos Tromen y Paimún, se mira desde cualquier ángulo la mole gigantesca, cónica y fantasmal del volcán Lanín, venerado por los indígenas de la zona. En honor a ese volcán ya extinguido existe el parque nacional, de 379 mil hectáreas, que protege los mejores ejemplares de la flora y fauna de la región andino patagónica. Un paisaje que abunda en verdes, marrones y azules que se reflejan en las aguas de los 24 lagos y en la gran cantidad de riachos y arroyos que cruzan el territorio.

Sin duda, uno de los lagos más imponentes de ese sistema es el Huechulafquen: es el mayor, con 78 kilómetros cuadrados. El acceso al lugar, prohibido por los mapuches hasta que llegó la Campaña al Desierto del general Roca, ahora es posible desde Junín de los Andes (a 21 kilómetros ) o desde San Martín de los Andes (a 61 kilómetros). Paisajes dignos de postal: hay que ver cómo enrojece la punta nevada del volcán desde alguna de las costas de éste, el único lago que conserva casi intactos sus diques glaciares.

El paraje es uno de los preferidos para la pesca deportiva (en la modalidad fly casting), especialmente en el río Chimeuin, que nace en el extremo este, y bordea Junín de los Andes. Los salmónidos que allí se obtienen son tapa de varias revistas especializadas. En los alrededores del lago es posible acampar y andar a caballo. Pero también es muy placentero pasear en catamarán por estas azules aguas. Otro lugar a visitar en el área Huechulafquen es el Valle del Hueyelthue: de terreno suavemente ondulado, resulta ideal para la práctica de esquí de fondo. Se accede al valle a través de un arroyo que se llama igual.

En la margen norte del lago, se encuentra establecida la comunidad mapuche Cañicul. Y en parajes de belleza indecible se observan numerosas zonas de acampe libre debidamente señalizadas, campings organizados, una parrilla y un quincho donde se puede degustar una típica comida criolla. Y existen tres hosterías que permanecen abiertas durante la temporada de pesca, una de las cuales ofrece también servicio de restaurante abierto a todo público.

Es imperdible la ascensión al Lanín, el gran volcán inactivo de 3.776 metros de altura, de forma cónica, constituido por basaltos de distintas edades, difíciles de distinguir entre sí por haber recibido erupciones en su juventud. Lo lindo del Lanín es que su cumbre está cubierta de nieve y hielo durante todo el año. Las especies forestales que lo habitan son la lenga, el ñire y el pehuén o araucaria araucana.

Para llegar a La Unión (una angostura de aguas calmas que comunica al Huechulafquen con el lago Paimún, una joya de la zona) hay que salir desde Puerto Canoa y recorrer 3 kilómetros por la ruta 61. Paimún quiere decir "mucha barba", pero también se lo interpreta como "corre tranquilo". Se trata de un espejo de agua de 16 kilómetros de superficie, rodeado de montañas nevadas y bosques espesos; en ellos habitan ciervos colorados, zorros, jabalíes, liebres y nutrias.

De arena volcánica oscura, sus costas al norte son especiales para disfrutar de la playa; al este, reinan los acantilados. Este sitio que era antiguo paso desde chile por el sur del volcán Lanín, es ideal para caminar, pescar o encontrarse con uno mismo. Y un buen punto para conocer nuestra cordillera patagónica.

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