Cómo evaluar el crecimiento de un chico

Estudio de la Organización Mundial de la Salud

 
Una nueva guía permite determinar si la altura y el peso de cada niño son los esperables para su edad
 
 
Chicos altos, chicos bajitos, flacos o más bien rellenitos: de las diferencias en estos parámetros básicos del desarrollo como son el peso y la altura ya no se puede culpar más a los genes, afirma un estudio multinacional realizado en 8000 chicos de seis países (Brasil, Estados Unidos, Ghana, India, Noruega y Omán), que demuestra que al momento de nacer todos tienen el mismo potencial de desarrollo.

Al menos hasta los cincos años de edad, afirma el estudio patrocinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las diferencias de peso y altura entre los chicos responden a causas ambientales. "El nuevo patrón demuestra que las diferencias en el crecimiento infantil dependen más de la nutrición, las prácticas de alimentación, el medio ambiente y la atención sanitaria que de los factores genéticos o étnicos", precisa un comunicado de prensa de la OMS.

El patrón desarrollado a partir del estudio -llamado Patrón Internacional de Crecimiento Infantil- permitirá que "los padres, médicos, encargados de formular políticas y defensores de los niños puedan determinar cuándo se satisfacen las necesidades de nutrición y atención en salud de los niños". Dicho patrón establece cuál es la altura, el peso y el índice de masa corporal adecuado para cada edad.

Dado que "el crecimiento normal es una expresión fundamental de la buena salud -explica el comunicado de la OMS-, en la práctica clínica estos parámetros ayudarán a diagnosticar enfermedades tempranamente y a vigilar la evolución del tratamiento".

"Alentamos a todas las asociaciones y sociedades de pediatría de todos los países y regiones del mundo que son miembros de la Asociación Internacional de Pediatría a que adopten y utilicen este patrón para el máximo beneficio de todos los niños, y promuevan su adopción por parte de sus gobiernos", declaró la doctora Jane Scharlle, directora ejecutiva de la Asociación Internacional de Pediatría.

La Argentina, al igual que Francia, España, Inglaterra o Estados Unidos, es uno de los pocos países que cuentan en la actualidad con tablas (o patrones) de crecimiento nacionales, comentó a LA NACION el doctor Horacio Lejarraga, jefe del Servicio de Crecimiento y Desarrollo del hospital Garrahan, que asesoró a la OMS en el estudio de los nuevos patrones internacionales.

"Estamos preparando una reunión científica de la que participarán los referentes locales en crecimiento para analizar la mejor forma de incorporar este nuevo patrón -contó el experto, que es autor de los estándares de peso y altura actualmente vigentes en el país-. A partir del consenso que surja de esa reunión trataremos de que esa información científica llegue a los organismos políticos para que definan normas nacionales."

En la Argentina, comentó el doctor Lejarraga, "las mismas tablas de crecimiento que recomienda la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) son las que recomienda la dirección de salud materno-infantil del Ministerio de Salud, lo que es un ejemplo de coordinación interinstitucional."

Qué es un "chico sano"

¿En qué se diferencia el nuevo patrón de crecimiento y desarrollo de sus antecesores? "El nuevo patrón se basa en el niño alimentado con leche materna como norma esencial para el crecimiento y el desarrollo", explica el comunicado de la OMS. Los patrones disponibles actualmente, como el que se usa en la Argentina, no se basan sólo en chicos alimentados a pecho.

"Lo que hicieron en la OMS es definir cuáles son las condiciones óptimas que permiten que un niño sea sano -comentó el doctor Lejarraga-: que además de haber sido alimentado durante los primeros seis meses con leche materna haya recibido las vacunas recomendadas, que tenga atención pediátrica periódica, que su madre no fume, etcétera.. A partir de esa definición, tomaron recién nacidos de clase media y media alta de seis países distintos y estudiaron cómo crecían."

¿Cómo crecían?, eso es lo que ilustran las tablas. En donde se encuentran mayores diferencias con las tablas de desarrollo locales es en los primeros seis meses de vida, señaló Lejarraga: "Los bebes alimentados con leche materna pesan menos durante ese período, pero después pesan un poco más". Tanto aquí, como en Noruega o en Ghana, muestra el estudio.

Al mismo tiempo, los bebes alimentos con leche de vaca tienden a pesar más durante los primeros meses; y aunque todavía se discute cómo se relaciona ese sobrepeso con la obesidad del adulto, el tema inquieta a los investigadores.

"La nutrición y la salud son los dos factores que modulan el crecimiento -agregó el experto-. Vigilándolo, a través de las mediciones periódicas de la altura y del peso, el pediatra puede determinar si el chico está sano. Las tablas de crecimiento constituyen un instrumento confiable, de bajo costo y muy práctico, que al ser gráficas incluso se convierten en una excelente herramienta de educación comunitaria."

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

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