
Todas las fuentes coincidieron en que la reunión con el socialista fue cordial. "Con ellos somos amigos", simplificó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
También destacó que el encuentro con la canciller Angela Merkel, la mujer fuerte de Alemania, también fue muy bueno porque se habló de inversiones y del desarrollo de integración de América latina.
Durante la media hora de charla, en un alto de la reunión de presidentes en la cumbre de la Unión Europea, América latina y el Caribe, Kirchner le explicó a Merkel, a instancias de ella, que la Argentina mantiene su voluntad de continuar con su proceso de desendeudamiento, que la Casa Rosada inició con el pago al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Puntualmente, Merkel le habló al Presidente de la deuda con el Club de París. Si bien no se mencionaron plazos (ni se pidieron precisiones, sólo el bosquejo del plan), se ratificó por el lado de la comitiva argentina la voluntad de que no se extienda en el tiempo.
Además de la senadora nacional Cristina Fernández (Frente para la Victoria-Buenos Aires), el jefe de Gabinete y el canciller Jorge Taiana, participó de la reunión bilateral el gobernador de Mendoza, el radical Jorge Cobos. Era la primera vez que Kirchner se encontraba con Merkel.
Pedido de inversiones
La cita con Rodríguez Zapatero fue menos protocolar. Estuvieron los mismos actores. Según contaron luego Alberto Fernández y Cobos, Kirchner volvió a pedirle al líder español una vez más (lo hace cada vez que se ven, en rigor) que reforzara las inversiones para la exploración petrolera en la Argentina, a cargo de Repsol.
Ahí intervino Cobos, que es ingeniero civil, y dijo que en su provincia hay 13 áreas para explorar que se pondrán a licitación a partir del mes próximo. La reforma constitucional de 1994 otorgó a cada provincia el privilegio de explotar los pozos petroleros de cada distrito.
Cobos dijo que sería por 25 años, con opción a diez más, y señaló que Mendoza era el cuarto productor de hidrocarburos de la Argentina.
Con todos esos datos intentaron interesar a Rodríguez Zapatero para que traslade su entusiasmo a las autoridades de Repsol, de capitales españoles.
Como Rodríguez Zapatero estaba interesado en el conflicto sindical de Aerolíneas Argentinas, Kirchner le hizo saber que desde Buenos Aires le habían avisado que se estaba cerrando el convenio laboral. Eso tranquilizó al europeo.
Hubo bromas, clima cordial y nadie, según dicen las fuentes del Gobierno, habló del tema de las tarifas.
Annan, sí; Bachelet, no
La reunión con el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, fue otro de los puntos de la cargada e intensa agenda de ayer.
Según los voceros del Presidente, el tema de las papeleras no se tocó en el encuentro.
Sin embargo, el presidente provisional del Senado, José Pampuro, que participó del encuentro, confirmó que el asunto se tocó tangencialmente, según reproduce la agencia DyN.
Por la noche, estaba agendado un encuentro bilateral con Michelle Bachelet, pero se suspendió.
Kirchner le pidió postergarlo para hoy, pero la presidenta de Chile tenía su agenda ocupada. Quedaron en verse, más tranquilos y con más tiempo, "cerca de casa".
Kirchner tampoco asistió por la noche a la comida de gala, que brindaba en honor de los jefes de Estado, el presidente de Austria, Heinz Fischer, en el Palacio de Schönbrunn.
Ese palacio, en las afueras de esta ciudad, fue la residencia de verano de los príncipes que, con sus cuarenta aposentos, da testimonio del lujo y el esplendor de la corte en la época de la emperatriz María Teresa. El canciller Taiana ocupó su lugar.
Por Alejandro Di Lázzaro
Enviado especial