Política Nacional

La Nación
 
La mira en 2007: la estrategia electoral del oficialismo

 

Kirchner pide reelecciones provinciales

El Presidente solicitó a varios gobernadores del PJ que continuaran sus mandatos para apuntalar el proyecto de la Casa Rosada
 
El proyecto de reelección de Néstor Kirchner no debe dejar cabos sueltos. El Presidente fue conversando uno a uno con algunos de los gobernadores del PJ que más se identifican con su proyecto y les pidió que desde sus provincias apuntalaran el armado del kirchnerismo, para lo cual a muchos los indujo a reformar sus constituciones distritales, con el fin de buscar una segunda reelección para obtener terceros mandatos.

En teoría, según el Presidente, la expectativa de reelección de los gobernadores en sus provincias evita el riesgo de la ingobernabilidad.

"Si los gobernadores terminan sus mandatos y no tienen reelección, se abre un panorama de incertidumbre por la sucesión. Ello dificulta la gobernabilidad, alimenta las luchas internas y se afronta el riesgo de perder las provincias", señaló a LA NACION uno de los mandatarios provinciales leales a Kirchner.

Con el apoyo incondicional de la Casa Rosada, los gobernadores que avanzan en la reforma de sus constituciones son Eduardo Fellner, de Jujuy, y Carlos Rovira, de Misiones, quienes aspirarían a su tercer mandato. José Alperovich, de Tucumán, consiguió la semana última el pasaporte para aspirar a dos períodos más.

Según el cronograma que conversó Kirchner con algunos de ellos en las últimas semanas, en diciembre deben tener encaminadas las reformas constitucionales para destrabar sus reelecciones y no poner en juego el poder provincial. Y en febrero próximo deberían estar finalizando ese proceso para lanzar sus candidaturas.

El contundente respaldo popular obtenido por Kirchner en el acto de la Plaza de Mayo el jueves último podría facilitar el proyecto de apuntalar a los gobernadores que, según comprobó en estos tres años, se subordinan a su liderazgo en el nivel nacional. La reelección presidencial se descuenta entre esos gobernadores.

"Kirchner está pensando en su segundo mandato y en cómo dejar armado el kirchnerismo para 2011, cuando ya no tenga reelección por la prohibición constitucional", señaló un gobernador a LA NACION. El Presidente buscaría que los líderes territoriales alineados mantuvieran su poder y que de ellos saliera su sucesor.

No es que se descarte para entonces la candidatura presidencial de Cristina Kirchner, pero la primera dama podría tropezar con el desgaste del apellido, luego de estar ocho años en el poder, y podría hacerse necesaria la búsqueda de un sustituto.

Continuidad

Por su parte, en ese esquema, otros incondicionales del Presidente tienen asegurada su continuidad más allá de 2007, sin necesidad de reformas de la Constitución. Es el caso de Gildo Insfrán, de Formosa, que está habilitado por la ley fundamental local a la reelección indefinida, tal como ocurre en La Rioja, donde gobierna otro amigo de Kirchner, Angel Maza.

Se trata de dos provincias antaño influenciadas, como pocas, por el ex presidente Carlos Menem.

Esa cuestionable disposición de reelección perpetua rige en otros distritos signados por el poder feudal de los caudillos, como Santa Cruz, controlada en su momento por el propio Kirchner, y como San Luis, donde manda sin oposición desde hace tiempo Alberto Rodríguez Saá.

La reelección de otros gobernadores no será tan problemática. Por ejemplo, José Luis Gioja, mandatario de San Juan, transita por su primer período y tiene derecho a uno más, de acuerdo con su Constitución, al igual que Mario Das Neves, de Chubut. Son dos hombres subordinados a Kirchner, sin medias tintas.

Otro caso aparte es el de Jorge Busti, gobernador de Entre Ríos. No pudo hasta ahora reformar la Carta Magna de su provincia para permitir una reelección consecutiva (en su distrito rige un único período sin derecho a reiterarlo).

El proyecto fogoneado por Busti tuvo sanción del Senado, pero no consiguió quórum en Diputados y parece irremediablemente trabado.

No obstante, el mandatario entrerriano no abandonó del todo el proyecto y no se descarta que obtenga el apoyo de Kirchner, aunque está jaqueado por el conflicto de las papeleras. El Presidente necesita subordinados de probada lealtad.

La Pampa, entre tanto, seguirá siendo kirchnerista. Continuaría allí Carlos Verna, que tiene derecho a otro mandato, o regresaría Rubén Marín, el caudillo local. Cualquiera de ellos es leal al Presidente.

Por ello, se comenta entre gobernadores kirchneristas que el Presidente les dijo a algunos que en los próximos cuatro años habrá que forjar y alimentar "el proyecto" para tener un poder decisivo en los próximos 12 o 16 años.

"Somos pocos dirigentes de peso, cuadros formados. Hay que asegurar la gobernabilidad y si es necesario reformar las constituciones. Hay que preparar al que venga", los instruyó Kirchner en las tertulias del despacho presidencial de la Casa Rosada.

En el caso de Alperovich ya logró su reforma de la ley fundamental. No se contará el actual período como el primero en Tucumán, sino que ello ocurrirá a partir del próximo. De ese modo, podrá quedarse en el poder hasta 2015.

El jujeño Fellner va por su segundo mandato; tercero en realidad, si se computan los dos años en que completó el período de Carlos Ferraro, a quien reemplazó en 1998. Pero algún argumento intentará encontrar, por orden de Kirchner, para buscar otra reelección.

Rovira, en tanto, está complicado. Hasta ahora, su proyecto de reelección quedó trabado por falta de número en la Legislatura misionera, pero insistirá de aquí a unos meses, según acordó con el Presidente.

Kirchner quiere una masa de gobernadores totalmente leales, por cuanto no confía del todo en su suerte en otras provincias, tanto las que están en manos enemigas como los distritos grandes, como Santa Fe, Córdoba o Capital Federal.

Por Mariano Obarrio
De la Redacción de LA NACION

 
 
Sólo en off
 

Scioli y Filmus, favoritos porteños

 
 
 

  • Casi en las gateras. Para el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el candidato mejor ubicado en la Capital Federal para salir a competir por la jefatura de gobierno porteño es Daniel Scioli. Es el que mejor está en las encuestas. El segundo hombre del kirchnerismo es, por ahora, Daniel Filmus. El vicepresidente aprendió a los golpes el estilo presidencial. Y quien vaya por la Casa Rosada al ruedo porteño deberá ser la cabal expresión del pensamiento del Presidente. Por eso Roberto Lavagna ya no expresa ese pensamiento, aunque está bien en los sondeos. Está en la oposición. De eso habló el jefe del Gabinete en la intimidad luego del acto del 25 de Mayo, una vez que los saludos y la euforia por las festividades en la plaza dejaron paso a la reflexión.

 

 

 

 

La seducción kirchnerista abre grietas en la UCR y el socialismo

 En la oposición discuten el planteo de concertación desplegado desde el Gobierno
 
Habrá mañana una reunión de gobernadores radicales para definir el grado de acercamiento entre ellos y el Gobierno, mientras el resto de la UCR aguarda la resolución con opciones de ruptura. También habrá, el viernes, un encuentro crucial entre los líderes del socialismo para aprobar o desalentar el ingreso de Héctor Polino en el Poder Ejecutivo. Así, casi inesperadamente, la seducción del poder apuró en la oposición un debate caliente, picante, que amenaza con divisiones y crisis partidarias.

Kirchner habló de concertación y propuso algunos acercamientos. De inmediato, el radicalismo y el Partido Socialista, básicamente, se vieron en la necesidad de resolver un debate que ya mantenían, pero que hasta entonces no les quemaba: ¿cuál es el grado de involucramiento que están dispuestos a permitir? ¿Se atreverán a arriesgar la historia partidaria a cambio de una mejor relación con el poder?

Los partidos más tradicionales de la política argentina, así, se sumieron en discusiones que deberán resolver en un plazo más corto que largo. A ellos, principalmente, apuntó la inclusión kirchnerista.

En orden cronológico, la primera aproximación a la concertación promovida por el Presidente se realizará mañana, en la Capital. Aquí, se reunirán los gobernadores radicales Julio Cobos (Mendoza), Arturo Colombi (Corrientes), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Roy Nikisch (Chaco), Miguel Saiz (Río Negro) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca).

La cercanía política que en los últimos tiempos mostró Cobos con la Casa Rosada, por ejemplo, desembocó en críticas de la secretaria general de la UCR, Margarita Stolbizer, que consideró posible una ruptura partidaria en el caso de que los gobernadores definieran ser parte de la "pluralidad" ofrecida por Kirchner.

"No creo que el radicalismo acepte una concertación con el peronismo. Históricamente los partidos que se sumaron al peronismo fueron fagocitados", opinó el chaqueño Angel Rozas, en alusión a la Ucedé y al PI.

En algunos sectores de la UCR admiten que probablemente algunos intendentes radicales acepten la convocatoria kirchnerista, e incluso varios nombran a Cobos como potencial "aliado" del Gobierno. "Pero sería el mal menor, porque Cobos no tiene reelección y el futuro en Mendoza está más ligado con Iglesias [Roberto; presidente del partido] que con algún armado que inventen Cobos o Kirchner", explicó otro dirigente radical.

Mientras tanto, los gobernadores de la UCR dicen que necesitan el apoyo económico del Gobierno. "No lo miren desde Buenos Aires. Nosotros tenemos que gobernar", se quejó hace unos meses Colombi en una charla con LA NACION. El reclamo mantiene actualidad.

El Presidente, de cualquier manera, no ofreció cargos precisos para los radicales que se sumen a su equipo, pero sí tentó al socialista Héctor Polino con la conducción del área de Medio Ambiente. Y esto generó un fuerte debate en el Partido Socialista.

El último martes, Polino llevó la oferta a una mesa de dirigentes partidarios, entre quienes se encontraban Norberto La Porta, Rubén Giustiniani, Ariel Basteiro, Oscar González y Jorge Rivas.

"El ofrecimiento fue personal, pero yo soy un hombre de partido, así que si el partido me dice que sí, no hay problema, pero si me dice que no, supongo que tendrá peso esa definición", admitió Polino a LA NACION.

Los demás dirigentes quedaron en elevar el pedido al partido, que resolvería el próximo viernes. Allí también opinará el diputado por Santa Fe Hermes Binner. Polino admitió que "hay matices" en el socialismo alrededor de la "pluralidad" ofrecida por Kirchner, aunque los demás, consultados por LA NACION, se mostraron más cerca de la negativa que del acompañamiento.

"Esto no se resuelve convocando a una persona. El país necesita un debate con todos los actores políticos, económicos y sociales. Esto es lo que debería hacer Kirchner", opinó Binner.

La Porta también resultó crítico: "En la Capital, el socialismo tiene un ministro, pero con [Jorge] Telerman se puede ser crítico y él lo acepta. Kirchner, en cambio, no admite el disenso interno. Y nosotros no podemos compartir su tendencia al hegemonismo".

La invitación del Gobierno fue exclusiva. A los beneficiarios de la pluralidad, sin embargo, les generó un debate interno que exige definiciones urgentes.

Por José Ignacio Lladós
De la Redacción de LA NACION

Un comentario en “Política Nacional

  1. Pingback: #Peronismo: #Perón #PJ #Menemismo #Kirchnerismo | CELN - ¿Cuál es la noticia...?

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