Según los registros de los seis hospitales de Kabul, 14 personas fallecieron y otras 142 resultaron heridas, la mayoría de ellas a causa de heridas de bala, lo que no fue confirmado en forma oficial. Anoche, las autoridades impusieron el toque de queda.
Tras el accidente, en el que se vio implicado un vehículo militar estadounidense, miles de manifestantes recorrieron las calles de la capital afgana al grito de "¡Muerte a Estados Unidos!", "¡Muerte a Karzai!" (Hamid, el presidente afgano) y "¡Muerte a la policía!". Muchos de ellos saquearon y prendieron fuego a una gran cantidad de vehículos y comercios, una guardería, cuatro unidades móviles de una cadena de televisión y parte de un lujoso hotel.
El vocero de la coalición, Thomas Collins, dijo que el accidente se produjo porque un camión, por fallas mecánicas, se estrelló contra unos 12 vehículos de civiles.