La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) aceptó la presentación argentina por las islas Malvinas e instó a Gran Bretaña a retomar las negociaciones. La embajada inglesa contestó con una dura respuesta.
"Argentina ha reiterado en cuanta ocasión ha tenido su voluntad negociadora. El Reino Unido, sin embargo, ha desoído los sucesivos llamamientos de los foros internacionales, obstaculizando con su negativa el proceso de descolonización de las islas y perpetuando esta situación de anacronismo colonial", dijo el canciller Jorge Taiana ante la OEA.
La Organización de Estados Americanos apoyó la postura argentina, sobre todo los miembros latinoamericanos como Brasil, Chile, Paraguay, Panamá y Uruguay.
La embajada británica difundió un comunicado en el que ratifica la firmeza de su posición: "La postura del Reino Unido es bien conocida: no negociamos la soberanía de las Islas hasta tanto los isleños deseen que lo hagamos. Las islas no son una colonia. El Reino Unido sólo es responsable por temas de Defensa y política exterior. Todas las otras decisiones son tomadas y financiadas por el gobierno democráticamente elegido de las islas", y agrega: "Forzar a los isleños a cambiar de gobierno contra su voluntad sería moralmente inaceptable."