Según un estudio, las “sitcom” locales son más afectuosas y extrovertidas que en EE.UU.

Clarín
 
Una investigación lingüística de la Universidad de San Juan concluyó que en las comedias argentinas los personajes tienden a exteriorizar un 40% más sus sentimientos hacia el destinatario que similares caracteres de las series estadounidenses.

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Parece que a los argentinos nos gusta que el interlocutor nos preste atención al hablar y que además los diálogos tiendan a ser afectuosos. Al menos eso es lo que reflejan las nuevas comedias televisivas locales en detrimento de otras series similares de los Estados Unidos, donde los guiones muestran otro tipo de trato entre los personajes.

Ahora un proyecto de investigación de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), reveló cómo las "sitcoms" argentinas utilizan un 40 por ciento más de vocativos (fórmulas de tratamientos nominales que se emplean para llamar la atención) que las estadounidenses.

"Los Roldán", "Casados con hijos" y "La niñera" son algunas de las comedias en cuestión que formaron parte del estudio realizado por la doctora Rosa María Sanou en su proyecto "Fórmulas de tratamiento en inglés y español en géneros televisivos", donde dejó al descubierto que los argentinos exteriorizan sus sentimientos en los diálogos con mayor frecuencia que los norteamericanos.

El equipo grabó 20 horas de "sitcoms" locales y 20 de las series norteamericanas para verificar cómo se adaptan las costumbres a cada situación común. De hecho, las conversaciones cotidianas ofrecen un modo de comunicación privilegiado donde se pone de manifiesto el complicado juego de las relaciones sociales entre los usuarios de una lengua.

De ahí que desempeñan un rol fundamental las fórmulas de tratamiento que configuran un conjunto particular de recursos lingüísticos, que operan como verdaderos marcadores sociales.

Para la investigación, la especialista aplicó el enfoque sociolingüístico al estudio de estas formas de tratamiento en textos nominales, en especial dentro de la función vocativa, es decir cuando se emplean para llamar la atención del destinatario del mensaje.

En relación con los tipos de vocativos estudiados, se utilizó la clasificación propuesta por autores que reconocen: nombres personales y formas ocupacionales, generales, de afecto y de parentesco.

Más vocativos y llamado de atención

"Esta mayor frecuencia de vocativos por parte de los personajes en las comedias nacionales señala una clara inclinación a llamar la atención del oyente a cada momento, para lograr una comunicación más estrecha o intensa entre él y su interlocutor tanto en intercambios verbalmente cordiales como agresivos", señaló el informe de la investigadora publicado por la revista U de la UNSJ.

Sin embargo, al comparar el porcentaje de uso de cada una de las categorías vocativas dentro del corpus inglés y dentro del español, se observó que éstas presentan cifras prácticamente iguales.

Los nombres personales representan la primera elección del hablante para nombrar al destinatario y ocupan alrededor del 56 por ciento del total de las formas vocativas, en inglés y español. Al parecer, constituyen la manera inequívoca y más neutra de identificar al oyente. Y dentro de las combinaciones posibles, el uso del nombre de pila o sobrenombre representa la forma favorita, ya que ocupa el primer lugar en la frecuencia de uso (376 instancias en inglés y 562 en español).

Además, el apodo aparece también en su forma diminutiva y en cuanto a los nombres de pila pueden figurar apocopados, incluso cuando están en su forma diminutiva, como Coqui(to), Ani(ta) y Yoli(ta), según los utilizados en la series nacionales.

En el caso del apellido que se emplea se da únicamente en las comedias nacionales (58 instancias), sin que esto necesariamente exprese distancia social o se asocie a un registro formal. "Lo observamos con frecuencia entre miembros de una misma pareja, particularmente por parte de las mujeres, para llamar la atención de su novio o esposo", dijo la especialista en el estudio.

La tendencia argentina a acortar los nombres propios es tan marcada que incluso hay ejemplos de apócope de apellido (Uri, en vez de Uriarte, en la comedia "Los Roldán").

Esta brecha entre las comedias argentinas y norteamericanas -relacionada con el número de instancias en que se usan los vocativos en general- se profundiza aún más al estudiar en particular las formas de afecto, cordialidad y amistad.

"Si bien dentro de cada corpus representan el 14 por ciento, en español se actualizan prácticamente el doble de veces que en inglés; lo que deriva en intercambios verbales más expresivos o efusivos, cargados de una mayor cuota de afectividad", destacó la investigación liderada por Sanou.

Al parecer, el sondeo realizado en la UNSJ entendió que este comportamiento está "muy ligado a la idiosincrasia de los argentinos, normalmente más sentimentales y demostrativos que los anglosajones". Particularmente, los personajes de las comedias argentinas "tienen una fuerte tendencia a exteriorizar sus sentimientos hacia el destinatario por medio del lenguaje, nombrándolo con sustantivos teñidos de subjetividad".

De hecho, muchas veces la función comunicativa de estos vocativos se ve reforzada por el contacto físico, ya sea una palmada o un beso para manifestar cariño, o un empujón o un golpe para manifestar enojo.

"Esta mayor expresividad también se traduce en un inventario mucho más rico de formas vocativas de cordialidad. En las producciones nacionales observamos 48 diferentes ítemes léxicos mientras que las norteamericanas presentan sólo 28", amplió la investigadora sanjuanina.

Dentro de estos inventarios, "honey" y "mi amor" funcionan casi como formas emblemáticas para expresar cariño. Incluso se produce una polarización entre honey y mi amor (con unas 45 ocurrencias), por un lado, y todas las demás formas vocativas (utilizadas sólo entre 1 y 10 veces cada una), por otro.

Además, independientemente del sexo, edad o clase social tanto del emisor como del receptor, estos dos términos de afecto representan la primera elección de los hablantes cuando optan por nombrar al destinatario cariñosamente y las emplean en una variada gama de situaciones comunicativas, con muy diferentes intenciones u objetivos.

Por otro lado, los vocativos de parentesco ("daddy", "mom", "brother" o en español "tío", "papucho", "mami", registran alrededor de un 15 por ciento, los generales ("man", "mister", "sir", "people" ó "señorita", "don", "chicos" ocupan el 12 por ciento, mientras que los ocupacionales ("Reverend Faltier", "Mr. Mailman", "Mr. President" y "cura", "juez", "jefe" ofrecen un 3 por ciento, en inglés y español. Estos tres tipos de vocativos se presentan modificados por adjetivos, y/o combinados en fórmulas que incluyen también el nombre de pila, sobrenombre y apellido.

Por último, con excepción de los nombres personales, las otras cuatro clases de vocativos presentan ocurrencias de un uso no literal. Éste abarca, por un lado, casos de extensión semántica en que se amplía la dimensión semántica para designar otros vínculos o entidades no asociados normalmente con la palabra-y, por otro lado, el empleo de metáforas de la realidad.

Fuente: Universia

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