TODAS LAS PROVINCIAS, MENOS CATAMARCA, AUTORIZARON VER LOS PARTIDOS DE LA SELECCION

Las autoridades decidieron autorizarlo por diferentes motivos: algunos entendieron que prohibirlo era una arbitrariedad y una más que probable garantía de ausentismo; otros optaron por concebir el campeonato como un evento socio-cultural ineludible; y hay quienes prefirieron enmarcarlo en el proyecto pedagógico planificado por cada escuela. El hecho es que el viernes 16 y el miércoles 21 cientos de miles de chicos harán fuerza por la Selección desde el aula.
La posibilidad de ver y/o escuchar los partidos de la Copa de Fútbol en las escuelas se viene debatiendo desde marzo. Las primeras provincias en difundir su decisión de abrir las puertas de la aulas al Mundial fueron Córdoba y Mendoza. Enseguida, las autoridades educativas porteñas se manifestaron en contra, pero semanas después volvieron sobre sus pasos, luego de que hasta el propio ministro Daniel Filmus se manifestara a favor: "La escuela no puede quedar afuera de un acontecimiento tan importante para la sociedad. No hay nada de malo en encender en el aula un televisor para compartir un partido. El deporte es parte de la educación", aseguró.
Desde un primer momento, Filmus hizo hincapié en una sugerencia: aprovechar el Mundial para profundizar y contextualizar aprendizajes. Así, con el objetivo de estimular la utilización del campeonato con fines pedagógicos, el Ministerio regaló a maestros de todo el país un CD (Aprender, también con el Mundial) y un libro (Los medios y el Mundial de Fútbol Alemania 2006) con actividades y recursos para que los alumnos vinculen los contenidos clásicos con el campeonato.
La polémica se instaló desde el primer día. Algunos pedagogos y autoridades educativas se preguntaron si la escuela puede legitimar la pérdida de horas de clase por un espectáculo deportivo-comercial, por relevante que éste sea. "Las excusas para sacar a los chicos de la escuela y hacerlos perder días de clases son cada vez más", comentó Francisco Delich, ex rector de la UBA.
Finalmente, iniciado el Mundial, sólo hay una provincia y un grupo de alumnos de Río Negro que serán la excepción que confirma la regla. El Ministerio de Educación de Catamarca resolvió alejar el fútbol de la escuela: envió un memorándum a todos los establecimientos informando que no autorizaba ver los partidos en las aulas. Las autoridades fundamentaron la decisión en la "falta de equipamiento apropiado para transmitir los partidos", y no dejaron ningún espacio para que cada escuela resolviera si adquiría o instalaba televisores.
También escaparon a la fiebre mundialista los alumnos del Centro de Educación Media 18, de la ciudad de Viedma. Aunque el Consejo Provincial de Educación de Río Negro autorizó la televisación de los partidos del Mundial en las escuelas, ellos optaron por priorizar las clases: votaron y la mayoría prefirió estudiar a ver los partidos en clase.