Así lo advirtió Alicia Souto, profesora de Literatura de la India en la Escuela de Estudios Orientales de la Universidad del Salvador (USAL) y miembro de la Academia Argentina de Estudios de Asia y Africa. "Los indios tienen mucha paciencia, son hábiles para aceptar y adaptarse a los cambios y eso les da una gran posibilidad de movimiento. Nosotros, en cambio, estamos mucho más estructurados", amplió la especialista.
Los empresarios argentinos que visitaron el país asiático la semana pasada coinciden. "Cuando se va a un país diferente primero hay que aprender su cultura más que vender", dijo a LA NACION, desde Mumbai, Francisco Varde, presidente de JVS Interamericana, que participó en la Primera Misión Comercial a la India, encabezada por el canciller Jorge Taiana.
Allí también estuvieron, entre otras firmas, Familia Zuccardi, Laboratorios BioSidus, Efiqual Argentina, GN Group, Polo Tecnológico de Rosario, Autológica, Argentine Natural Food Company, Invap y Minera Santa Rita. En total, 32 empresas de todo el país (14 corresponden al sector de alimentos y vinos; 5, al GNC; 3, al software y tecnologías de la información, y 4, a biotecnología. Las 6 restantes se reparten entre los rubros minería, tecnología, asesoramiento legal, lubricantes, accesorios para el automotor y grifería).
"Es mi primer viaje a la India, y es una experiencia invalorable, fascinante -amplió Varde, presidente de la pyme que exporta los lubricantes Penetrit-. Tuvimos muy buenas reuniones, pero hay que informarse mucho sobre los canales de comercialización. Por ejemplo, en la India no existen los supermercados: la venta es minorista para que la gente tenga más trabajo", destacó el empresario, y subrayó la necesidad de adaptarse a mercados culturalmente diferentes.
En las ciudades de Mumbai y Nueva Delhi se inauguraron sendos seminarios de oportunidades comerciales al tiempo que se organizaron 270 y 250 reuniones de negocios, respectivamente. El objetivo, siempre, fue acercar los vínculos entre nuestro país y su segundo socio comercial asiático después de China.
Cuestiones climáticas
Si bien el clima de negocios era bueno, afuera del hotel, no ayudó: la primera misión comercial a Mumbai llegó en plena época de monzones, con lluvias torrenciales e inundaciones: "Se nos cancelaron muchas reuniones", contó Gonzalo Pérez, responsable de Nuevos Mercados de Bodega Familia Zuccardi a LA NACION, luego del primer día de charlas. "Pero la coordinación del encuentro y la organización fue muy buena. Vinimos para consolidar las charlas previas que tuvimos y avanzar con las negociaciones", agregó. El empresario llegó para promocionar las líneas Zuccardi Q, Santa Julia Reserva y los vinos de postre Malamado.
La Argentina apenas vendió un contenedor de vinos en 2005 a la India, y lleva exportado un poco más en lo que va de este año. "Este viaje es para estar cerca del consumidor y educarlo sobre los vinos del Nuevo Mundo. Están acostumbrados a los vinos de Francia e Italia y no son grandes tomadores. No hay un consumo diario de vinos", señaló Pérez.
Los productos argentinos tendrían muy buena participación en los canales de hotelería y gastronomía de primer nivel. De hecho, en el lujoso Taj Mahal Palace & Tower de Mumbai, donde se alojó la delegación argentina, se sirvió vino de Terrazas, y en el Hyatt de Nueva Delhi se podían beber los vinos de Zuccardi y de Titarelli. "Es de por sí un paso enorme", destacó Pérez.
Si bien los indios pagan muchísimo por los vinos, "la compañía no lo ve como rédito. Sobre un FOB Buenos Aires de dos dólares por botella en India se paga un 300% de arancel. Esto está cambiando, y hay posibilidades para el futuro. Vamos a tener que ajustar precios para ser competitivos y nuestra contraparte deberá trabajar para ver las preferencias del vino argentino", advirtió. Justamente, hace 20 días, el importador indio de Zuccardi realizó como acción de promoción una "Semana del vino argentino".
"India es un mercado de por sí lento. No tiene una explosión abrupta del consumo, pero se puede abrir. Es tan grande el mercado que lo mínimo que se abra será representativo", concluyó el ejecutivo.
En el sector del software, además de Mumbai y Nueva Delhi las empresas del Polo Tecnológico de Rosario visitaron contrapartes en Bangalore (el Sillicon Valley de India). Las firmas argentinas tienen grandes posibilidades de integrarse en la enorme red india de outsorcing -que maneja el 70% de las operaciones mundiales-, necesitada de mano de obra hispanohablante dentro del mismo huso horario de la costa este de Estados Unidos.
Allí también, la Argentina avanzó en negociaciones para proveer de satélites de comunicaciones a la India, fabricados por la empresa estatal rionegrina Invap, que coloca en ese país equipamiento médico nuclear para radioterapia.
Seguramente esta misión multisectorial haya sido la visita argentina de mayor nivel que recibió India en los últimos años. "Es clave porque acciona puertas a futuras misiones sectoriales que sondearán el mercado en profundidad. Misiones inversas y ferias comerciales vendrán luego con la misma intensidad que las que viajan a China", dijo el subsecretario de Comercio Internacional, Luis María Kreckler, que estuvo acompañado por el gobernador de Rio Negro, Miguel Saiz; la ministra de Economía de Mendoza, Laura Montero; el titular de la Agencia de Desarrollo de Inversiones, Tomás Lynch; el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, y representantes de Buenos Aires y Tucumán.
Y agregó: "Queremos diversificar mercados. Son mil millones de habitantes y sus importaciones superan los 120.000 millones de dólares anuales. Nosotros sólo participamos con exportaciones por 745 millones de dólares, donde el 85% está compuesto por aceites y derivados de la soja. Esta misión llegó para presentar nuestras manufacturas industriales y agropecuarias y para posicionar el valor agregado que se genera con el acuerdo que brinda preferencias arancelarias a casi 450 productos".
En la relación comercial de la Argentina, pero especialmente del Mercosur, y la India, el acuerdo al que hace referencia el subsecretario Kreckler es considerado un gran paso. Incluye 900 posiciones arancelarias (productos), entre argentinos e indios, y es el primero en sus características que se logra con un país asiático (con China, si bien es esperado con ansiedad, todavía está lejos de concretarse).
En Nueva Delhi, Taiana presidió la V Reunión de Consultas Políticas de Alto Nivel y mantuvo un encuentro con su par indio Anand Sharma, en el marco de la Comisión Mixta Bilateral, la primera en realizarse desde 1994 y que, por falta de voluntad política, venía postergándose. En la ocasión se suscribieron varios memorándum de entendimiento, en particular referidos a agricultura, energía, ciencia, tecnología, telecomunicaciones y minería.
La Argentina, el Mercosur y América latina, en general, representaron siempre para India un interés especial y por eso, en 1997, por medio del Ministerio de Comercio, lanzó el "Latin American Program", una estrategia dirigida a fomentar sus vínculos económicos con nuestra región, que fue extendida hasta 2008.
"El programa supone la coordinación de esfuerzos público-privados para promover exportaciones", aclara el investigador del Conicet Sergio Cesarin en su trabajo "La doble oportunidad para América latina y el Caribe: China e India en la creación de cadenas globales de valor", presentado el año pasado en la VI Reunión de la Red de Estudios de América Latina y el Caribe sobre Asia del Pacífico, organizada por el BID Intal.
Allí especifica: "En 2003 y 2004 los objetivos incluían la firma del acuerdo comercial con el Mercosur; similares acuerdos con Venezuela, Colombia y Chile; la constitución del Trilateral Business Council junto con Brasil y Sudáfrica; la promoción de joint ventures con Perú y Venezuela, y estudios sobre posibles inversiones indias en IT en Colombia y Chile. También el plan fija objetivos sobre aumento de importaciones latinoamericanas de cereales, alimentos, motores, petróleo crudo y manufacturas de acero para el caso de la Argentina; autopartes y vehículos, café, soja y mineral de hierro, desde Brasil; cobre y productos de mar de Chile; petróleo crudo, aceites, plata, motores para vehículos, electrónicos y componentes para PC, desde México, y en Venezuela estiman aumentar las compras de petróleo, bauxita, aluminio, químicos, acero y productos agrícolas".
Mil años atrás
"Hoy, a través del núcleo familiar en la India, se puede conocer cómo se vivía hace mil años. Los rituales se conservan; las oraciones familiares, los rezos antes de comer, la llama constante encendida en el hogar… El consumo interrumpe la tradición milenaria pero no tanto: la historia de Krishna, de sus dioses, se puede seguir por televisión. Maestros en el arte de agasajar al huésped, no perderán la oportunidad de consultar con un astrólogo desde la suerte de un casamiento hasta el éxito de un negocio, es una sociedad muy arraigada a sus propios valores", detalló la profesora Souto.
Por Ana Miura y Emiliano Galli
De la Redacción de LA NACION