A diez años de su muerte, «la» cantante de la movida tropical resucita, una y otra vez, en diferentes ámbitos culturales y populares. De la TV al cine y del rock a la literatura, pasando también por meticulosos estudios de marketing. Si inmediatamente luego del accidente que causó su muerte, el 7 de septiembre de 1996, Miriam Alejandra Bianchi se corporizó en Santa Gilda -figura milagrosa entre los sectores más carecientes-, una década más tarde su imagen y sus canciones parecen haber logrado una aceptación más allá del prejuicio que siempre sobrellevó un género con destino marginal, como la cumbia.
«Gilda representa un suceso artístico e iconográfico inigualable. Pero además, para los que tienen fe y están perdidos, Gilda es la posibilidad de una salvación urgente», analiza Leo García, cantante de música pop que alguna vez fue considerado ahijado artístico de Gustavo Cerati y que durante los últimos años cada 7 de septiembre homenajea a Gilda reinterpretando sus canciones en un concierto organizado junto al club de fans de la cantante.
Hoy, el músico, que incluso llegó a actuar alguna vez acompañado por el grupo Los Gorilas (la banda de Gilda), repetirá el tributo en Belleza y Felicidad (Acuña de Figueroa y Guardia Vieja), a partir de las 18, con artistas invitados: Natalia Oreiro fue convocada para cantar el tema central de «Sos mi vida», y también se les extendió invitación al grupo Miranda! y a Pablito Ruiz. Esta vez la idea es, además, grabar este concierto íntimo y realizar luego una edición limitada en CD.
«Gilda es un ángel de la música -continúa García-, una voz única que encuentra magia al cantar y que, en cierta forma, enaltece a la cumbia, desafiando la desconfianza que suele producir el mito sobre que la cumbia es sólo un género comercial e inmediato. Ella le da a la cumbia honor, prestigio y calidez.»
Corazones en llamas
«Porque tengo el corazón valiente, voy a quererte, voy a quererte; porque tengo el corazón valiente, prefiero amarte, después perderte», canta Natalia Oreiro en cada corte publicitario de «Sos mi vida», que impregna de ritmo tropical el horario de la cena de casi tres millones de hogares de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
La actriz y cantante grabó el hit «Corazón valiente» especialmente para la tira televisiva, pero además planea incluirlo en su próximo álbum, por editarse antes de fin de año. «Tengo todos sus discos y conozco sus canciones de memoria. Es más: durante un viaje paré en su santuario y me emocioné muchísimo», dijo, a comienzos de temporada, para explicar por qué había elegido a Gilda como musa explícita en la creación de Esperanza Muñoz, La Monita de «Sos mi vida».
Con la artista uruguaya en primer plano, este año la televisión quizás haya sido el medio que más y mejor adaptó la figura de Gilda, sumándoles al homenaje de Oreiro y a la publicidad mundialista basada en el tema «No me arrepiento de este amor» la telenovela de la tarde «Se dice amor», que emite Telefé de lunes a viernes, a las 14, en donde se incluyó más de un guiño a la milagrosa Gilda. La guionista Marcela Citterio confiesa al respecto: «Gilda es una persona tan popular y querida que decidimos hacerle un pequeño homenaje a través de Gladys, el personaje de Alicia Zanca. Cada vez que sucede un milagro, ella dice que es por Gilda. Más allá de su identificación popular, nos pareció que estaba bueno poder escuchar de tanto en tanto un tema de Gilda». La telenovela también registró un miniconcierto de la actriz María Eugenia Tobal, en el que su personaje, Noel, interpretó otro clásico de Gilda, «Fuiste».
Gilda es de todos
«Gilda es un icono de la cultura popular, como Sandro. Está muy metida en el tejido social de todo el país y supera cualquier tipo de clasificación: Gilda es de todos.» El análisis corre por cuenta de Guillermo Vega, director creativo de la empresa Young & Rubicam, responsable de elegir el tema «No me arrepiento de este amor» para musicalizar la publicidad de Quilmes que funcionó como bandera mundialista en junio pasado. «Buscábamos una canción que tuviera llegada en todos los extractos sociales, y el tema de Gilda nos cerró perfecto. Además, es una canción que la cantan todas las hinchadas de fútbol, y eso la hace aún más popular», concluye.
Mariano Mucci, guionista y director del film «El boquete», también pensó en Gilda para una escena de su debut cinematográfico. En la película, Sandra Smith interpreta a una policía motorizada que es fan de la cantante tropical y que tiene un sueño erótico con el personaje de Valentina Bassi (Mirna) cantando como Gilda. Algo así como un videoclip en pantalla gigante.
Entre la variedad y la cantidad de proyectos para llevar la vida de Gilda al cine se encuentran los de Sebastián Ortega -«es una historia atrapante: la de una maestra jardinera y ama de casa que de un día para otro se sumerge en el ambiente de la música tropical, con todo lo lindo y lo feo- y Fernando Pérez -el director de «Suite Habana» tiene escrita una ficción titulada «Amorosa Gilda»-. Pero ninguno ha encontrado aún el apoyo necesario para concretarlo.
Santiago Vega, el escritor detrás del seudónimo Washington Cucurto, también homenajeó a la cantante en uno de sus libros, «Cosa de negros». «Yo soy fan de Gilda -asegura-. Su música hizo que descubriera un montón de cosas en mí. Por eso mi homenaje al titular uno de mis relatos como «Noches vacías», que es una de las canciones de ella que más me gustan. Gilda simboliza mucho amor, mucha vitalidad y, sobre todo, transmite muchísima alegría. «Fuiste», «No me arrepiento de este amor», «Corazón valiente» y tantos otros temas ya son un hito en la historia cultural de este país.» Amén.
Por Sebastián Ramos
De la Redacción de LA NACION
De maestra a santa
Estudió la carrera de maestra jardinera y el Profesorado de Educación Física, y a los 18 años se casó con Raúl Magnín, un empresario. Con él tuvo a su dos hijos, Mariel y Fabrizio.
A los 29 años, Gilda se interesó por un aviso clasificado en el que convocaban cantantes para un grupo musical. Se presentó y ahí mismo conoció a Toti Giménez, un compositor y tecladista que se enamoró de ella a primera vista. Gilda fue elegida y comenzó su corta y meteórica carrera como cantante popular.
En 1993 editó su primer álbum, «Corazón herido», y dos años más tarde conoció el éxito masivo con «Corazón valiente».
Diez años atrás, luego de su muerte, los fanáticos se convirtieron en devotos y hoy son miles las personas que aseguran haberse beneficiado por los milagros de la Santa Gilda.


Pingback: #Amor | CELN - ¿Cuál es la noticia...?
Pingback: Cultura | CELN - ¿Cuál es la noticia...?
hola soy cantante y fanatica de gilda tengo un grupo y hacemos tributo a la mas grande gilda y nos gustaria recordar toda su musica con la banda y compartirlas con todos ustedes en el homenaje a gilda desde ya gracias tel 03446600800 te amamos gildaaaaaaaaaaa
Me gustaMe gusta