8º Congreso del MST en Proyecto Sur: Nuestra visión del mundo y las tareas de los socialistas.

Por Sergio García para Alternativa Socialista.

Delegados de todo el país e invitados internacionales debatiremos la situación política nacional, el balance de lo actuado desde el Congreso anterior, nuestras tareas hacia el próximo período y como seguir fortaleciendo la construcción del MST. El Congreso, comenzará con el debate de la situación internacional justo en medio de la enorme crisis que vive el sistema capitalista. Queremos ir socializando con nuestros lectores los puntos esenciales de los temas que estarán en debate, comenzando hoy por la situación internacional con algunas de nuestras opiniones.

 

Una crisis de larga duración en una etapa mundial cualitativamente distinta.

Han pasado ya más de tres años desde el inicio de la crisis que irrumpió con la burbuja inmobiliaria y golpeó a EEUU y a las grandes potencias. Desde entonces, más allá de algunos vaivenes, la crisis sigue su curso y se profundiza. Contra la opinión de diversos analistas burgueses de que se iría amortiguando, la realidad es que las grandes potencias no saben como salir del paso y su perspectiva es a una posible recesión o al menos a un estancamiento prolongado, en medio de una contracción del mercado mundial.

Sucede que no vivimos una crisis económica más, sino una crisis sistémica, global, que alcanza todos los aspectos de la vida política y social, entre ellos los económicos. Que a su vez, en el fondo, están determinados por la lucha de clases y la caída de la tasa de ganancia de los capitalistas. Por eso hay una relación directa: cuanto más luchan los pueblos y los trabajadores, más difícil se le hace al imperialismo solucionar al menos parcialmente aspectos de la crisis en su faceta económica. Así lo vemos hoy en Grecia donde la Unión Europea pide ajustes, las masas salen a la huelga y a protagonizar enormes movilizaciones y terminan reduciendo la deuda griega porque saben que no podrá pagarla y que no hay garantías (por la lucha social) de que pueda aplicar a fondo el ajuste. O la crisis actual en Italia, donde se divide la coalición gobernante por que una parte opina que no hay condiciones que el ajuste que necesita pase por la indignación popular, y así Berlusconi quedó en su peor momento.

En el fondo, lo que está saliendo a la luz es que desde el comienzo de la crisis a inicios del 2008 y en medio de una creciente movilización social en diversos lugares del mundo, entramos a una nueva etapa mundial donde el imperialismo y las grandes potencias están más debilitados y en ese marco intentan una contraofensiva económica sobre los pueblos. De ahí que un aspecto importante es ir evaluando como viene el proceso de respuesta social. Y tenemos que decir que felizmente durante este año han comenzado las grandes movilizaciones y los primeros triunfos de esta nueva etapa. Como un subproducto de la crisis estallaron los países árabes del Magreb y derrotaron a varias e importantes dictaduras, generando las primeras revoluciones democráticas del siglo XXI. Dialécticamente esto motorizó por un lado las protestas de la juventud en Europa y a la vez golpeó aún más a EEUU que perdió a varios de sus aliados en la región. Hasta el pueblo Palestino logró indirectamente una victoria de la revolución en Egipto, ya que el gobierno transicional tuvo que abrir la frontera terminando con años de bloqueo.

Junto a los cambios que se vienen dando en el norte de África ingresó con fuerza la participación en Europa, con el surgimiento de los indignados que ganaron el corazón político de Madrid y desde allí se extendieron por el país y el viejo continente. Y este proceso se combina con las huelgas griegas e inglesas, con las movilizaciones francesas y la crisis actual en Italia o Portugal. Y lo más novedoso: el nacimiento de los indignados de Wall Strett y la primera convocatoria global a movilizarse, que llegó a 80 países y puso en la calle más de un millón de personas. Evidentemente, el mundo está cambiando y tenemos que prepararnos para nuevos fenómenos. Ahí están los estudiantes chilenos generando el proceso más importante de las últimas décadas en su país. Y hasta en la lejana China se desarrollan huelgas y procesos de luchas que han comenzado a preocupar a los grandes inversores y al gobierno.

Con todo esto, no queremos decir que el capitalismo caerá fácilmente. Solo constatamos que han comenzado las grandes respuestas de masas, todavía desigualmente pero en un proceso ascendente. Iremos viendo como se desarrollan, y lo que es clave, si a la vez se van construyendo grandes herramientas políticas que disputen el poder, como única formar de avanzar a los cambios que hacen falta.

El imperialismo en su etapa actual.

Los cambios producidos en el mundo en las últimas décadas provocaron el surgimiento de poderes regionales sin eliminar la lucha por una hegemonía mundial que EEUU no quiere perder y que aún otros no pueden ganar. La debilidad yanqui es tangible mientras comienza a desarrollarse a su interior un movimiento de indignados como primera expresión de respuesta social a la crisis. Igualmente, el imperialismo pelea por conservar el liderazgo mundial, para lo cual lo ayuda el hecho de ser quien tiene las mejores tecnologías de punta, la mayor cantidad de transnacionales y el mayor poder militar. Desde ahí y con el marco de su debilidad actual, intenta empujar una contraofensiva económica, combinado con elementos de multipolaridad e instancias de decisión más amplias como los G-20 que no puede evitar y que aparecen como necesarios para la gran burguesía mundial en esta etapa de crisis.

EEUU sigue siendo el país con mayor ingreso per cápita, su moneda es aún la moneda mundial, sus intervenciones militares continúan directamente o a través de la OTAN y su opinión tiene gran peso ante cualquier debate mundial incluso como asesor y consejero de la crisis europea. Desde esta realidad tenemos que observar los cambios que apuntan al deterioro del peso de su hegemonía aunque la misma hoy se mantenga pero en una relación de fuerzas cualitativamente distinta. Como tendencia a mediano plazo está planteado que vaya perdiendo más poder y esto se refleja en diversos temas: el dólar atraviesa su peor crisis con sectores económicos yendo hacia el oro como factor de reserva y regiones que se encaminan incipientemente a un proceso de intercambio comercial con sus propias monedas. Su ingreso per capita es el más bajo en las últimas décadas mientras la pobreza registra un crecimiento alarmante. Militarmente, no tiene la posibilidad de actuar a su gusto sino que está limitado por su propia crisis y por tener que compartir decisiones con otras potencias y la OTAN. Esta realidad confirma que el mundo unipolar pos caída del Muro de Berlín quedó completamente atrás. Del mundo bipolar se pasó a pocos años de unipolaridad y ahora con el salto de la crisis estamos en medio de un tránsito, con EEUU como principal país imperialista pero acortado en su poder político, económico y militar. Por ejemplo, en esta nueva realidad tienen que negociar con Brasil y Rusia, que han avanzando en su poder regional y EEUU está obligado a tratar con ellos sobre la política de sus regiones. En el norte de África, caídas las dictaduras aliadas de décadas, tienen el desafío de encontrar nuevos interlo-cutores que le permitan recuperar algo de peso en la región.

También es importante observar que nadie aún puede ocupar su lugar. El imperialismo europeo atraviesa una crisis similar o superior, lejos está de pretender conquistar mayor peso. Su principal preocupación no es como avanzar sino como evitar retroceder con el riesgo a cuestas del estallido del Euro como moneda regional y de la Unión Europea. Quien sí apareció estos años como potencia en ascenso es China, que actúa regionalmente en Asia desde un régimen económico de capitalismo de estado. Pero su estadio actual es de expansión comercial, potenciado por su crecimiento económico y su necesidad de importar masivamente para sus demandas internas. Los funcionarios chinos recorren el mundo a la compra de empresa, tierras y trazando nuevas sociedades, fundamentalmente en América y África. Su dinámica es de ascenso. Lo cual no es sinónimo de que pueda ganar hegemonía a corto plazo ni es seguro que a mediano plazo la logre. Ya que parte de una economía con muchos elementos de atraso, geográficamente alejado de los centros políticos y económicos del mundo y con un régimen burocrático y dictatorial que no empalma con la situación actual. También un ingreso per capita todavía inferior a las grandes potencias y la propia crisis internacional actúa en su contra, al contraerse el mercado mundial y tener más dificultad para colocar su enorme producción, de hecho se a comenzado a hablar de la desaceleración de su economía, fenómenos como la corrupción, la desigualdad social y la inflación comienzan a ser parte cotidiana de su vida económica y política. Y lo que es más importante: hay un salto en la conflictividad social en el gigante asiático, que de seguir avanzando actuará sobre su economía y desde ahí sobre el mundo.

La política y la construcción de alternativas.

A modo de síntesis, podemos decir que vivimos una nueva etapa mundial que ha comenzado a suscitar los primeros cambios políticos de magnitud, los primeros triunfos del movimiento de masas y una tendencia a mediano plazo de persistencia de la crisis económica afectando de una u otra forma al conjunto de los países. En este marco habrá luchas, procesos sociales, cambios de gobierno y surgimiento de nuevos fenómenos políticos. Mientras el imperialismo aún en su debilidad intentará recomponer fuerzas y disputar el control de algunas zonas del mundo.

De ahí que adquiere enorme importancia como desarrollar herramientas políticas que disputen franjas de masas y puedan incidir en la situación de cada país. Desde ya que hay una tarea estratégica y constante que es la construcción de partidos socialistas y revolucionarios y el desarrollo de nuevas camadas de cuadros y militantes. Al mismo tiempo se trata de buscar los mejores caminos para empalmar en cada país con otros sectores políticos con quienes tengamos acuerdos para enfrentar a los viejos partidos y a los planes económicos que la crisis descarga sobre los pueblos.

Para construir nuestros partidos y ser parte de alternativas amplias y unitarias que respondan a la situación actual, nuestra orientación política es distinta a la de dos variantes políticas que no contribuyen al desarrollo de las tareas socialistas: la que se ubica frente a la crisis como la vieja centroizquierda o la socialdemocracia abandonando propuestas de fondo. Y distinta también a la otra variante, que desde una visión de izquierda sectaria se niega a trabajar en unidad con otras culturas políticas, con otras experiencias y tradiciones. Ni una ni otra pueden jugar un rol positivo en esta etapa. Hoy, más que nunca, necesitamos construir un partido socialista que sea firme en sus planteos, en su participación en la lucha de clases y en la organización de sectores obreros, populares y de la juventud. Y que a la vez tienda puentes y alianzas con sectores que se ubiquen a la izquierda de los gobiernos y los viejos partidos, así su forma y sus integrantes sean distintos de acuerdo a la cultura y tradición política de cada país.

 

El reagrupamiento de los revolucionarios.

La construcción de nuestra corriente internacional, proveniente de la IV Internacional y del morenismo, siempre ha sido una tarea prioritaria, porque es una necesidad objetiva para interpretar el mundo y sus cambios y para actuar mejor sobre la lucha de clases y la construcción política. Como parte del intento de avanzar en esta tarea, hemos impulsado desde hace años en el terreno internacional como política un proceso de reagrupamiento de corrientes revolucionarias. Para impulsar este debate participamos los últimos años en eventos, congresos, foros e intercambio de opiniones con distintos sectores políticos de la izquierda marxista y en el caso de Latinoamérica también con organizaciones anti imperialistas. Al mismo tiempo hemos actuado en común desde nuestra corriente con compañeros y organizaciones políticas de diversos países con quienes editamos la revista teórico-política: “Propuestas, para el socialismo del siglo XXI”.

En el marco de esta búsqueda por lograr un ámbito internacional mayor y más representativo, que juegue un rol positivo en el análisis de los nuevos fenómenos mundiales y actúe más fuertes en los procesos de lucha de clases, venimos teniendo distintas conversaciones e intercambio con los compañeros que encabezan la organización internacional de la IV; y que representan a la corriente histórica mandelista (En alusión A Ernest Mandel, dirigente y teórico trotskista ya fallecido). Con ellos tenemos la misma matriz trotskista y a su vez distinta procedencia histórica y geográfica. Y hoy, compartimos la construcción de algunas experiencias amplias como el PSOL de Brasil y el NPA de Francia donde los compañeros tienen su trabajo histórico más importante. También participan en eventos de nuestra corriente venezolana Marea Socialista.

Con ellos podríamos encontrar una visión similar sobre el proceso de crisis y otros temas de importancia. Es por esta razón que hemos iniciado un proceso de debate que se llevará a cabo los próximos meses, para evaluar en común si hay bases para una convergencia de nuestras corrientes y fortalecer así la construcción de una sola organización internacional donde convivamos con acuerdos y diferencias, organizaciones de diversas regiones, culturas y tradiciones políticas del marxismo y el trotskismo. Este proceso está en sus inicios y no casualmente se da en medio de la crisis más profunda del capitalismo. Como siempre, es la lucha de clases y los grandes cambios en el mundo lo que provoca procesos de acercamiento entre los revolucionarios. Coherentes con la necesidad de aportar positivamente en esta dirección, para que los trabajadores y pueblos del mundo tengamos una referencia internacional más amplia, más fuerte, más plural y superadora de los espacios hoy existentes, es que iniciamos este acercamiento y búsqueda de confluencia internacional con los compañeros de la IV.

 

Notinternacional.

Bolivia: una masiva marcha de indígenas frenó la autopista.

El pasado lunes 24 de Octubre el presidente Evo Morales promulgó la ley por la cual se ponía fin al proyecto de construcción de una carretera por el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). En esta reserva natural viven alrededor de 15.000 indígenas de etnias yuracaré, moxeña y chimán, de construirse la carretera que dividiría en dos su territorio verían destruir su hábitat natural, dejándolo a expensas de multinacionales petroleras y de los que desmontarían el bosque nativo para realizar plantaciones de coca y de soja.

Una enorme marcha de los indígenas habitantes de la región, que caminaron durante 66 días desde Trinidad hasta La Paz donde fueron recibidos con una gran solidaridad tanto del pueblo paceño como de las organizaciones de trabajadores y habitantes de la combativa ciudad de El Alto, luego de haber tenido que soportar una brutal represión que termino con decenas de marchantes heridos de gravedad, logró torcer la errónea decisión del gobierno de construir la autopista.

Ahora con la ley promulgada no podrán construirse carreteras, ni desarrollarse asentamientos de colonos que vayan contra la preservación de la reserva natural. Los indígenas firmaron con el gobierno también una serie de acuerdos que incluyen reclamos relacionados con la protección de bosques, planes de vivienda y la paralización de las actividades hidrocar-buríferas en el Parque Aguaragüe, entre otros temas.

La firmeza de la lucha indígena que contó con una enorme solidaridad de la población logró que Evo Morales retrocediera. Esta enorme lucha debe hacer reflexionar al gobierno de Evo que viene debilitándose, como lo demostró el resultado de las recientes elecciones para reformar el sistema judicial, dado un sin número de políticas equivocadas que con la excusa de promover “el progreso” han privilegiado intereses empresariales y de multinacionales por encima de los reclamos del pueblo boliviano.

Indignados de todo el mundo… ¡Uníos!

Con acciones en 80 países y 950 ciudades del planeta se realizó el pasado 15 de octubre la primera acción global del movimiento de indignados.

El movimiento de indignados que tuvo su origen en la Plaza del Sol en España, como reflejo en el viejo continente de la joven revolución árabe y de su Plaza Tarik, se extendió primero por los principales países Europa, explotó en la mismísima Israel y cruzó el Atlántico para plantarse frente a Wall Street y en muchas ciudades de EEUU, ahora ha desarrollado su primera jornada global.

Con un claro epicentro en Italia donde 200 mil manifestantes marcharon por las calles de Roma y donde chocaron violentamente contra la policía, con actos masivos en distintas ciudades españolas, con acciones importantes en Holanda, en la Puerta de Brandenburgo en Berlín. El pasado 15 las banderas contra los grandes bancos y los responsables de la actual crisis económica internacional que se descarga sobre millones de trabajadores y pobres, cruzaron el planeta, mostrando que el movimiento sigue creciendo como respuesta a los tremendos ajustes sobre los derechos del pueblo y ante la falta de respuesta de las viejas direcciones de las organizaciones populares.

En EEUU los indignados de Manhattan ganaron una gran batalla política, al evitar ser desalojados de la plaza que ocupan, gracias a un enorme movimiento de solidaridad que incluyó desde la solidaridad de muchas organizaciones y sindicatos, la confección de un petitorio destinado al Alcalde con más de 100 mil firmas y la presencia de personalidades como el cineasta Michael Moore y los actores Susan Sarandon y Martin Sheen.

Lo cierto es que el imperialismo europeo y yanqui está muy preocupado por el desarrollo del movimiento. Así lo refleja las represiones al movimiento en las últimas horas en las ciudades de Atlanta y Oakland en EEUU o la persecución judicial de sus referentes en España. Nada indica que puedan detenerlos ya que son parte de la avanzada de los pueblos del mundo contra la política del imperialismo de que la crisis la paguen los pueblos.

Corrientes, junto a los indignados.

Por la Juventud Socialista del MST en Proyecto Sur de Corrientes.

El viernes 11 de noviembre con un grupo de jóvenes indignad@s nos instalamos en la plaza 25 de Mayo de esta ciudad. Estuvimos hasta la noche del sábado para protestar por la falta de oportunidades, la precarización laboral, los problemas en la educación, etc., pero también por cuestiones de fondo como las pautas culturales del sistema capitalista. Se harán acciones similares en varias ciudades de muchos países. Las banderas serán las consignas. Nosotros iremos con el lema: ‘Porque el capitalismo en crisis y el poder financiero global nos roba el futuro, indignate, movilizate, ocupa las plazas y lugares públicos. Juntos, somos el 99%. Que se corra la voz.


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