- "No se puede permitir que realice actividades de enriquecimiento", dijo la Casa Blanca
- Hoy será presentado ante el OIEA el último informe técnico sobre el caso
VIENA.- En momentos en que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) analiza en detalle el programa nuclear iraní, Moscú y Washington rechazaron ayer una propuesta de Teherán para enriquecer uranio en pequeñas cantidades en su territorio.
Poco antes de que el equipo negociador iraní retomara las reuniones del OIEA en Viena, Teherán ofreció suspender por dos años las operaciones a gran escala de enriquecimiento de uranio, proceso que puede desembocar en la elaboración de la bomba atómica. Sin embargo, el régimen de los ayatollahs no está dispuesto a congelar el enriquecimiento a pequeña escala, una de las exigencias fundamentales de Moscú, Washington y la Unión Europea (UE), que sospechan que el programa nuclear iraní tiene fines militares y no civiles.
Según fuentes diplomáticas iraníes, la oferta fue formulada el viernes pasado en Rusia, durante las conversaciones entre Moscú y Teherán para trasladar todo tipo de proceso iraní de enriquecimiento de uranio al territorio ruso.
La decisión iraní ha sido interpretada de forma distinta por los diplomáticos reunidos en Viena: para unos se trata de un intento de evitar que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas inicie consultas sobre su controvertido programa nuclear, mientras que otros la consideran "un truco táctico" para poder denunciar a los occidentales como inflexibles si no aceptan su oferta.
En respuesta, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, reafirmó ayer la posición norteamericana y exigió que Teherán detuviera cualquier actividad de enriquecimiento en territorio iraní.
"El régimen [iraní] debe suspender todas sus actividades de enriquecimiento, hemos sido muy claros al respecto, al igual que muchos en la comunidad internacional", declaró el vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan, a la prensa.
"No se puede permitir que realice, al título y a la escala que sean, actividades de enriquecimiento que permitan que ese régimen adquiera las tecnologías necesarias para obtener armas nucleares", agregó el vocero.
Por su parte, el vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, considerado el ideólogo de la invasión a Irak, lanzó una dura advertencia al régimen iraní y afirmó que enfrentará "consecuencias significativas" si persiste en su idea de desafiar a la comunidad internacional.
De visita en Washington, el canciller ruso, Sergei Lavrov, también rechazó la propuesta iraní. "No hay concesiones en la propuesta de Moscú [para que Irán enriquezca uranio en Rusia, a cualquier escala]", dijo Lavrov después de una reunión con la jefa de la diplomacia norteamericana.
"Discutiremos la situación sobre la base del informe del OIEA. Y ese informe será presentado al Consejo de Seguridad de la ONU, como lo acordamos en febrero", añadió. El último informe técnico sobre el programa nuclear iraní será expuesto hoy en la cumbre del OIEA, que hasta ahora deliberó sobre asuntos técnicos e internos del organismo.
El dossier iraní fue enviado el 4 del mes pasado al Consejo de Seguridad de la ONU, con poderes de dictar sanciones, aunque un acuerdo de los cinco miembros permanentes del Consejo pospuso cualquier decisión hasta después de la reunión de Viena.