Noel Gallagher, compositor y líder del grupo Oasis, dialogó con LA NACION antes de su show

La Nación

Oasis: el británico impasible.

Lejos de la provocación con la que irrumpió en escena una década atrás, Noel Gallagher, compositor y líder del grupo inglés, dialogó con LA NACION antes de su show de pasado mañana. «Nos encanta fastidiar a la gente. Es algo típico de Manchester, una característica», decía Noel Gallagher en una entrevista con la revista Rolling Stone publicada en mayo de 1996, mientras se sentaba confortablemente adormecido a brindar con una pinta de cerveza por la llegada de su grupo, Oasis, a la cima misma de la industria del rock mundial, tras el suceso de sus dos primeros discos: «Definitely Maybe» (1994) y «(What´s the Story) Morning Glory?» (1995).Han pasado diez años y, en ese lapso, Noel y su hermano Liam han fastidiado a una lista interminable de personas, cumpliendo con su divino mandato manchesteriano.

Así las cosas, días antes de la charla telefónica con Noel Gallagher propuesta por la productora que lo traerá por tercera vez al país

(Oasis actuará pasado mañana, en el Campo Argentino de Polo), ya tenía anotadas cinco preguntas que sabía que le iban a molestar cuando se las hiciera.

Una sobre una vieja rencilla con #Damon Albarn, cantante de Blur; otra, si cree que podrá grabar otro álbum tan bueno como los dos primeros trabajos de Oasis; la tercera, acerca de las peleas cada vez más actuadas entre él y su hermano; la cuarta, cualquier pregunta tonta, de esas que le han hecho cientos de veces en interminables conferencias de prensa alrededor del mundo; y la quinta, una especie de kriptonita para cualquier inglés futbolero, sobre Maradona y «la mano de Dios»|LO QUE PASA Agenda – #Gorillaz

¿El objetivo? Fastidiarlo por unos minutos y devolverle, al menos, un poco de su propia medicina. Porque es irremediablemente cierto que Noel Gallagher compuso un puñado de grandes, épicas y hermosas canciones populares en el último lustro del siglo XX (ya se encargará él mismo de enumerarlas), pero el tipo ha sido tan arrogante, tan british en su egomanía y tan sinvergüenza, que también ha quedado claro que es un cabrón o que aparenta serlo en beneficio de la pose de rockero rebelde con la que ocupó las páginas de los medios en la última década.

También es cierto que su hermano Liam se ha mostrado aún más desagradable y pendenciero, pero sin dudas, Noel es el hermano inteligente y de haber un plan secreto detrás de la imagen polémica y provocadora de Oasis, seguramente haya sido idea suya.

Entonces, a doce años de la estruendosa aparición de Oasis (repetimos: buenas canciones + declaraciones sensacionalistas + actitud «y vos qué mirás»)? ¿será posible incomodar a un profesional de la provocación, correrlo del personaje de «rey del universo» que saca a relucir cada vez que enfrenta un reportaje y, sin que cuelgue la comunicación telefónica, extirparle a esta estrella de rock británica con acento callejero alguna noticia interesante para el diario de hoy? Y pensar que todavía existen personas que insisten en negar que el periodismo sea un trabajo forzoso.

El secreto de su éxito

«Tenés quince minutos con Noel», dice la encargada de prensa como si esto se tratara de una audiencia real y, luego de unos segundos, del otro lado de la línea y desde una habitación de un hotel romano, el mayor de los hermanos Gallagher saluda: «Hola, ¿qué tal amigou?»

-¿Cómo va la gira?

-Bien, hasta el momento, sin problemas serios, pero también con ganas de terminar y descansar un poco del resto del grupo.

-Quince días antes de su visita al país, las dos giras más grandes del rock actual (The Rolling Stones y U2) pasaron por Buenos Aires. ¿Podría darme una buena razón por la que los jóvenes tendrían que haber guardado su dinero y gastarlo en el concierto de Oasis?

-Porque son jóvenes.

El hombre tiene reflejos, es rápido e irónico y, consecuente con su look gruñón, bastante corto de palabras. De todas formas, no hay tiempo para especular y tratar de caerle simpático al muchacho: primer tema molesto.

-Una década atrás dijiste que querías que Damon Albarn, cantante de Blur, se muriera de sida…

-Sí, es cierto, pero en realidad fue una trampa de la periodista que estaba allí, hablando con nosotros después de un show. Todos estábamos agotados y un poco mareados, ya sabés, y pensé que no estaba grabando lo que decía. De todas formas, fue hace mucho tiempo. No quiero que se muera el señor Albarn.

-¿Cómo es ser un hombre millonario, con un pasado de clase trabajadora?

-Es fantástico, realmente.

-Me lo imaginaba, pero ¿qué cosas han cambiado en tu vida después del éxito?

-Absolutamente todo. Es mentira que el dinero y la fama no te cambian. Pero está bueno que así sea.

-¿Tu forma de componer canciones también es diferente ahora?

-Mi visión del mundo es diferente ahora, a pesar de que sigo componiendo con mi guitarra, como siempre. En la banda también la composición es distinta: ahora todos traen sus ideas, las tocamos y vemos cuáles son las mejores para el disco. De hecho, para el último disco yo tenía más de cien canciones, pero incluimos composiciones de todos los integrantes.

-¿Creés que ya has compuesto tu mejor álbum?

-Mmm… quizá. Creo que hemos compuesto tres grandes discos en toda nuestra carrera y pienso que si logramos hacer tres más que se le acerquen a éstos estaría más que feliz.

-¿A pesar de ello aún pensás que Oasis es la mejor banda del planeta?

-Es probable.

-¿Me podrías dar dos razones para creerte?

-¿Solo dos? Eh… una, porque son mis canciones; y dos, porque Liam las canta.

Los hermanos sean unidos

¿Honestidad brutal o estrategia de marketing? Desde su aparición en 1994, Gallagher no se ha cansado de autoproclamar a su banda como la mejor del mundo, como si esto se tratase de una competencia pugilística. Y si bien siempre ha adulado a su hermano como voz líder, también ha sido responsable de mediatizar sus rencillas con Liam todas las veces que pudo.

-¿Cómo está la relación con tu hermano?

-Bien, como siempre.

-Entonces, ¿no creés que se han abusado del teatro armado alrededor de sus peleas?

-Todo eso es culpa de la prensa, a la que le encanta inventar cosas sobre nosotros. Yo amo a Liam y siempre tuvimos una buena relación, más allá de las peleas que suele haber entre hermanos. Los dos decimos lo que nos parece y no nos vamos a arrepentir por ello.

-¿Cómo lo definirías?

-¿A Liam? Diría que es… muy confuso.

En rigor de verdad, Gallagher no parece muy molesto por hablar sobre temas que alguna vez fueron espinosos para él o sobre los que, simplemente, hace poco tiempo detestaba hacer algún tipo de comentarios. ¿Madurez quizá? Probemos con la pregunta estúpida, nunca falla para enervar a las estrellas de rock.

-Sos un apasionado por el fútbol ¿En el futuro te ves a vos mismo como una especie de comentarista en la TV?

-Ja, ja, ja… No, realmente no lo creo.

El músico más pretencioso de la última década no sólo ni se inmuta por tener que contestar una pregunta sin demasiado sentido, sino que, tan arrogante como inglés, contraataca por la espalda y asegura que Inglaterra será el campeón en el próximo mundial por disputarse en Alemania. «Creo que existen cuatro selecciones que pueden ganar la Copa del Mundo: Inglaterra, Argentina, Brasil y Alemania. Pero de todos ellos, Inglaterra es la que tiene los mejores jugadores».

No creas en la verdad

Oasis actuará en el país por tercera vez, para presentar su último trabajo, «Don´t Believe The Truth», un álbum que le devolvió a la banda parte del crédito perdido con un par de discos un tanto desparejos, que incluían algunas buenas intenciones, pero sin el brillo de los primeros años. «Este disco es diferente a todos los anteriores -señala-, por cómo se gestó y, básicamente, porque las canciones son mejores.»

-¿A qué te referís con el título del álbum: «No creas en la verdad?»

-Bueno, básicamente a los medios de comunicación, que representan la verdad oficial de este mundo.

-¿Qué canciones te enorgullece de haber escrito?

-«Live Forever», «Wonderwall», «Don´t Believe The Truth», «Let There Be Love», «The Masterplan», son muchas.

Okey, última oportunidad de fastidiar a este inglés con pasado prepotente y, al parecer, presente de británico impasible. Es tiempo de jugar el as escondido en la manga.

-El año pasado, Diego Maradona reconoció públicamente que el gol contra Inglaterra, en el Mundial de 1986, lo hizo con la mano y, en tu país, muchos se horrorizaron por ello…

-Sí, es cierto, pero más allá de si hacer un gol con la mano está o no dentro de las reglas del juego, creo que Maradona actuó convencido de que era lo mejor para su país. No se lo puede culpar por ello.

-La verdad es que no parecés aquel joven que no podía dejar de fastidiar al prójimo hace una década.

-Ja, ja. Nosotros no somos personas arrogantes: somos músicos arrogantes.

 

En el césped
Mañana, a las 21, en el Campo de Polo, Libertador y Dorrego, Carlos Santana abrirá el ciclo «Personal en vivo», presentando su último álbum «All That I´Am». Pasado mañana, en el mismo horario y lugar, Oasis actuará por tercera vez en Buenos Aires. Ambos conciertos incluirán a artistas locales como teloneros y el ciclo continuará el 22 de este mes, con la presentación de Jamiroquai, en el Club Ciudad de Buenos Aires


Clarín

MUSICA: ENTREVISTA EXCLUSIVA CON NOEL GALLAGHER, EN FRANCIA

«No le temo a envejecer tocando rock»

Antes de tocar en el ciclo Personal en vivo, en el Campo de Polo, el líder de Oasis habla bien de Maradona y mal del Live 8, bromea sobre su hermano Liam y dice por qué el último disco gustó más que los anteriores.

 

José Bellas. LILLE. ENVIADO ESPECIAL
jbellas@clarin.com
No hay nada que un músico valore más que el respeto de los pares. Y dentro de ese axioma irreductible, Noel Gallagher es un mimado. Si Oasis fuera una película, en el afiche de estreno figurarían los siguientes comentarios:

Dijo Bono (U2): «Durante buena parte de los 90 las bandas nos sentimos desorientadas porque creíamos que ya no se podía hacer nada bueno con el eje guitarra-bajo-batería. Hasta que apareció Oasis y Noel Gallagher nos enseño nuevamente el ABC».

Dijo Chris Martin (#Coldplay): «El otro día le estaba enseñando a mi hermana menor los acordes de Wonderwall. Y mientras lo hacía pensaba: ‘¡Qué bastardo!’. Cuando Noel Gallagher tiene algo que decirte sobre su vida, es imbatible. Y sus melodías son sobrehumanas»

Talk|Ken Nelson|ShiverParachutes (2000)|Viva la Vida or Death and All His Friends

Los halagos, en este caso de los líderes de los dos grupos británicos que luchan por el puesto de «banda más grande del mundo», no hacen más que echar fuego a la constante lucha de egos que Noel sostiene con su hermano menor y cantante, Liam.

En la intimidad casi extrema de los camarines del estadio Zenith (Lille, Francia), se puede ver que los hermanos entran y salen de sus camarines particulares. Noel atiende a la televisión francesa y mientras arman, sale bufando con un gesto que tiene más de resignación que de hastío. Viste un trajecito beatle circa 1963, cuello mao y botas. Esto es, mucho más elegante que la remera y el pantalón que lucirá media hora después sobre el escenario.

¿Y qué se puede esperar del vivo de Oasis en su versión 2006? Una lista de hits irreprochable y la sorpresa de lo bien que le hace el grupo su nuevo baterista, Zak Starkey. El hijo del beatle Ringo Starr es un batero más que competente (de hecho pertenece también a The Who) y empuja con brío a una banda que con el decente Don’t Believe the Truth pretende salir del declive que representaron sus anteriores dos discos: Standing on the Shoulder of Giants (2000) y Heathen Chemistry (2002). En resumen, no tienen el empuje de la primera visita (Luna Park, 1998), pero están en mejor forma que en aquel show cansino en el Campo de Polo del 2001.

Volviendo al camarín, esto se parece más bien a una sala de espera: en el hall central hay un silencio que sólo vence algún cuchicheo y pasos que se escuchan a lo lejos. La lista de temas ya está pegada en la pared y de vez en cuando una puerta se abre y un espejo devuelve al segundo guitarrista (Gem Archer) peinándose. El más inquieto parace ser Liam, que va y viene y a veces ensaya un tema solo con una acústica, a la vista de todo un mundo de diez personas.

Ahí viene Noel Gallagher, entonces. Pregunta si se viene de la Argentina. Ante la respuesta afirmativa, dice que entre las cosas que se trajo para escuchar está un compilado del grupo The Left Banke que le regaló un fan argentino hace varios años atrás. Sin dudas, Gallagher grande supo apreciar el regalo (una banda neoyorquina de rock & pop barroco cuyo hit Pretty Ballerina supo versionar Charly García en su disco Influencia), pero también cuenta que se trajo el nuevo de The Strokes y no le gustó. En cambio, habla maravillas de The Coral, un grupo de Liverpool.

Hablando de gustos, parece que el último disco de Oasis («Don’t Believe the Truth») gustó más que los anteriores… ¿Por qué creés que es así?

Porque tiene mejores canciones y porque está mejor enfocado. En un principio quisimos llevarlo en otra dirección, con la producción de los Death in Vegas. El entusiasmo duró poco: ¡no queríamos transformarnos en una maldita banda de dance-rock! Así que pegamos un volantazo y volvimos al sabor original.

¿Cómo se lleva tu ego con el hecho de que ahora todos en la banda componen?

Me da lo mismo, en tanto las canciones sean buenas. Para mí fue más bien un alivio que, por ejemplo, Liam escribiera de una buena vez una canción buena.

Justamente una de las canciones de Liam se llama «Guess God Think I’m Abel». Poniéndose él en el lugar de Abel… ¿vos serías Caín?

(Se ríe, arquea sus famosas cejas, menea la cabeza en dirección al camarín de su hermano y se muerde el labio inferior. En resumen, todo el kit de gestualidad sarcástica en el mismo acto). Son cosas de este pibe. Boludeces. No sabe atarse los zapatos y pretende sacar una parábola de La Biblia.

En una de tus canciones, «The Importance of Being Idle», el personaje al que interpretás en primera persona se asume como un vago. ¿Es algo personal?

Sí, claro. ¡Soy un vago! Para todo lo que no sea tocar, escuchar música y componer, lo soy.

En la película sobre el Brit-Pop («Live Forever»), aparecés envuelto en la euforia de la «cool britannia», junto a Tony Blair. ¿Te arrepentís de haberlo apoyado?

Hmmm, no realmente. Sigo pensando que Blair era y es el tipo ideal para llevarle a mi país un proyecto de gobierno más sólido. Aunque cometió errores, considero que no estuvo acertado en dejarse llevar por Bush en la cuestión de la guerra.

Estás llegando por tercera vez a Buenos Aires. ¿Tenés buenos recuerdos de tus otras visitas?

En realidad es la cuarta, porque a principios de los 90 fui como plomo de los Inspiral Carpets. Amo ese país. La gente es fantástica y me encanta que tengan como ídolo a Maradona: un tipo con un talento absoluto, con calor popular y que supo caer y levantarse. Como una estrella de rock…

Como George Best, al que ustedes pusieron en la tapa de su primer disco…

Bueno, ves, a ese tipo le hubiera ido genial con una guitarra entre las manos. Lo tenía todo.

¿Por qué no estuvo Oasis en el Live 8?

¿Por qué? No quiero que me tomen como cínico, pero el mundo no va a cambiar por unos músicos bien alimentados diciendo lo mal que va todo.

Creí que tenías una buena relación con Bono y Bob Geldof…

Sí, todo bien. Pero si tuviera la certeza de que todas las deudas del Tercer Mundo serán perdonadas por un chasquido de dedos, me prendería. Pero todos sabemos que es imposible.

Ahora Oasis cierra sus shows con el tema «My Generation» (The Who). ¿Que opinás del verso que dice «espero morir/antes que llegar a viejo»?

Siempre me pareció gracioso que muchos tengan esa idea de reviente como ideal de vida. No le temo a la idea de hacerme viejo tocando rock and roll. De hecho, no sé hacer otra cosa.

2 comentarios en “Noel Gallagher, compositor y líder del grupo Oasis, dialogó con LA NACION antes de su show

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