Vinculan a Irán con Al-Qaeda

La Nación
 
Fuerte acusación de Washington

 
Según el Departamento de Estado, funciona como base de operaciones de la red
 
WASHINGTON.- En una escalada creciente contra Irán, Estados Unidos acusó ayer al régimen de Teherán de proteger y facilitar las actividades de los terroristas de Al-Qaeda en su territorio que atacarán luego a las tropas norteamericanas en Irak.

Familiares de Osama ben Laden y cabecillas de la organización terrorista residen desde hace años en Irán y son capaces de coordinar desde allí sus operaciones, según afirmaron altos oficiales de inteligencia estadounidenses citados ayer por Los Angeles Times. Esa acusación fue confirmada horas después por el Departamento de Estado.

"Irán se está radicalizando más y más y se muestra más deseoso de hacer la vista gorda ante la presencia de Al-Qaeda en su territorio", afirmó un oficial de contraterrorismo estadounidense citado por el diario en su portada.

El principal vocero de la diplomacia estadounidense, Sean McCormack, validó luego esa imputación: "Irán es el Estado patrocinador del terrorismo más importante del mundo y eso incluye escudar a terroristas de Al-Qaeda en su territorio".

Las acusaciones estadounidenses contra el régimen fundamentalista de Teherán se asemejan, en parte, a la escalada diplomática y mediática que precedió la ofensiva militar contra Irak.

El presidente George W. Bush planteó ayer, en ese sentido, que sus tropas seguirán desplegadas en Irak hasta el final de su administración, a pesar de los pedidos en Estados Unidos para que ordenara la retirada parcial.

"Eso será decidido por futuros presidentes y futuros gobiernos de Irak", estimó Bush -cuyo mandato concluye en enero de 2009-, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.

"Comprendo que una guerra crea preocupaciones. A nadie le gusta una guerra. Crea una sensación de incertidumbre en el país. Ningún presidente quiere una guerra", dijo, antes de reiterar su optimismo acerca del triunfo sobre la insurgencia. "Si no, retiraría nuestras tropas", contrapuso.

Pero después de más de tres años de combates en dos frentes distintos, en Afganistán e Irak, Bush afronta un fuerte desgaste interno y, algo novedoso, los primeros planteos directos de ciudadanos durante sus discursos públicos, demandándole respuestas.

Aun así, los estadounidenses señalan a Irán como la principal amenaza contra la seguridad de su país, por encima de Irak, Corea del Norte o China, según una encuesta de Gallup.

Las agencias de inteligencia norteamericanas sospechan que Irán desarrolla un programa para construir bombas nucleares y que cobija a jefes de Al-Qaeda, incluyendo a Abu Musab al-Zarqawi, el presunto líder de la insurgencia iraquí.

Otros dirigentes de Al-Qaeda en territorio iraní serían a Abdullah Mohammed Rajab Masri, Abdel Aziz Masri y Abu Mohammed Masri, al igual que "esposas e hijos" de Ben Laden que también integrarían la organización, según detalla Los Angeles Times.

"Ciertamente están en Irán", confirmó luego McCormack. "Pero no puedo decir si pueden moverse libremente en Irán o si están bajo «custodia» iraní. No tenemos esa información. La hemos pedido repetidas veces a Irán, pero no hemos recibido una respuesta", dijo.

Ayer, no obstante, mientras el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) buscaba una posición consensuada para presionar a Irán, el máximo líder político y religioso de Teherán, el ayatollah Ali Khamenei, ofreció un gesto a la Casa Blanca. Khamenei anunció que aprueba la apertura de un diálogo con Estados Unidos sobre Irak, aunque advirtió que no aceptará "intimidaciones".

"Si los funcionarios iraníes pueden hacer que Estados Unidos comprenda algunos asuntos en Irak, no hay problema con las negociaciones. Pero si las conversaciones significan abrir un espacio para la intimidación y la imposición entonces estará prohibido", anticipó Khamenei. Según afirmó Bush, su deseo es que el conflicto con Irán sea resuelto por el Consejo de Seguridad de la ONU, bajo el liderazgo de Gran Bretaña, Francia y Alemania, con "una voz unificada".

"Si los iraníes obtuvieran un arma nuclear podrían chantajear al mundo", argumentó. Irán "es un país que se aleja de los acuerdos internacionales, que no acepta las inspecciones internacionales o las medidas de seguridad que antes había aceptado", recordó.

Pero la posibilidad de aprobar un comunicado con el apoyo de los 15 miembros del Consejo pareció diluirse anoche por diferencias entre estadounidenses y europeos y rusos y chinos. Estos temen que una advertencia demasiado dura contra Irán pueda radicalizar aún más a Teherán.

 
 
 
 
 

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