Luis Ceriotto
Entre 1999 y 2001, unas 25 empresas autopartistas cerraron en la Argentina y concentraron su producción en Brasil, que acababa de devaluar su moneda. La crisis local hizo el resto del trabajo, con decenas de fábricas que cerraban, a medida que caían las ventas de autos. Esa tendencia no se revirtió de un día para el otro, ya que los coletazos de la crisis continuaron entre 2002 y 2003. Pero todo indica que ahora el viento está soplando a favor: todas las terminales locales están aumentando la nacionalización de autopartes, y en algunos casos la integración llega a 70% del vehículo.
La clave de esa recuperación pasa por los costos. "El tipo de cambio favorece un perfil de industria exportadora y hay un tra bajo inteligente dentro de la cadena de valor", dijo Rodolfo Achille, titular de la Asociación de Fabricantes de Autocomponentes (AFAC).
Los nuevos vehículos que están lanzando las terminales se producen a gran escala, con ambiciosos objetivos de exportación, pero eso también significa un creciente volumen de importaciones de autopartes, que en 2005 se acercaron al récord de 1998 (ver infografía). Esa lógica de producción a gran escala para exportación involucra a vehículos de Toyota (Nueva Hilux y SV4), Peugeot (307), Ford (Ranger y Focus) y General Motors (Corsa). Lo misma estrategia se aplicará al nuevo modelo de Volkswagen (Suran) y con los lanzamientos de los próximos 18 meses de Peugeot (Nuevo 307), Mercedes Benz (Sprinter II) y Citroën (C4).
Un punteo por empresa arroja que ahora todas procuran bajar costos a través de la sustitución de importaciones, por precio y también por logística:
-Peugeot tiene entre 60 y 65 por ciento de integración nacional en el 307. "Para el año 2007 apuntamos a una integración de autopartes argentinas de 70 por ciento", dijo Carlos González Fernández. Los nuevos modelos del 307 y de Citroën tendrían el mismo nivel de integración.
-El Suran de Volkswagen nació con 50% de integración local, la misma que ya tenía el Polo. Según datos del mercado, para 2007, el Suran podría tener entre 60% y 70% de integración local.
-Voceros de Toyota aseguraron que la integración regional (piezas argentinas y brasileñas) era de 60% cuando lanzaron la Nueva Hilux, en 2005. Pero agregaron que la reciente inauguración de una planta de estampados propia, en Zárate, incrementó fuertemente su integración local. Se procura sustituir la importación de autopartes japonesas.
-Ford (US$ 25 millones) y General Motors (US$ 20 millones) destinaron parte de sus inversiones de 2004 y 2005 al desarrollo de autopartistas locales.
-Varios autopartistas proveedores de Renault están participando del equipamiento del nuevo Megane II, que se produce en Brasil.
-El nuevo modelo de Mercedes Benz, provisoriamente denominado Sprinter II, saldría con una integración no inferior a 60%.
"La clave es que los nuevos modelos son a gran escala. Con pocas unidades por cada modelo, no tiene sentido invertir en nuevos herramentales. Pero con un horizonte de más de 400.000 vehículos, las empresas perciben que el ciclo volvió a ser favorable", agregó Achille.