El fenómeno de la inmigración se disparó en los últimos años

La Nación
 
Según la ONU, hoy hay casi 40 millones más de migrantes que hace 16 años
 
 
NUEVA YORK.- La cantidad de inmigrantes en el mundo se disparó de 155 millones en 1990 a unos 191 millones hoy, según reveló un informe de las Naciones Unidas (ONU) que destacó que la migración puede ser positiva tanto para los países receptores como para los emisores.

El documento, que fue presentado ante la Asamblea General por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, señala que aunque la mayoría de los migrantes sigue escogiendo como destino países desarrollados, ha aumentado también el número de personas que se instalan a trabajar en naciones de desarrollo medio. Entre ellas están Corea del Sur, Singapur, Brunei, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Bahrein y los Emiratos Arabes Unidos. Unos 116 millones de inmigrantes residen en el mundo desarrollado, mientras que 75 millones se han establecido en países en vías de desarrollo.

"Estamos en una nueva era de la movilidad", dijo Annan, quien espera que este texto de 90 páginas sirva de "hoja de ruta" para la reunión de alto nivel sobre migración que se celebrará en la sede de la ONU el 14 y el 15 de septiembre próximo y que precederá el inicio del debate anual en la Asamblea General.

Buscando evitar el acalorado debate sobre la migración que se dio en Francia después de los disturbios del año pasado o el que está en pleno apogeo en Estados Unidos en momentos en que más de 12 millones de inmigrantes ilegales piden al Congreso que legalice su situación, el texto de la ONU pone énfasis en las oportunidades que el fenómeno representa y sus aspectos positivos en estos tiempos globalizados.

"El informe deja en claro que la migración internacional, apoyada por políticas correctas, puede ser altamente beneficiosa para el desarrollo tanto de los países de donde salen los migrantes como de aquellos a los que llegan", aclaró.

Entre las ventajas económicas, sociales y culturales que enumera, el informe subraya que, en su mayoría, los inmigrantes realizan trabajos poco deseables para la gente del país receptor, además de estimular la demanda y mejorar el desarrollo económico. Asimismo, colaboran fuertemente en alimentar los sistemas de pensiones en los países desarrollados, donde la población promedio está envejeciendo sin renovarse.

Por otra parte, si bien los países emisores sufren los efectos de perder una parte considerable de su población más joven, dinámica y emprendedora, los migrantes estimulan las economías de sus países de origen a través de las remesas que envían a sus familiares y que el año pasado ascendieron a 232.000 millones de dólares. De ese dinero, 167.000 millones se destinaron a naciones en desarrollo, cifra que representa una cantidad superior a la ayuda combinada de todos los países donantes. India, China, México y Francia -en ese orden- son los cuatro principales receptores de remesas en el mundo.

"Fuga de cerebros"

El informe reconoce que aunque la "fuga de cerebros" ha traído problemas relacionados con especialistas en enfermería e informática en países pobres, la migración lleva a que otras personas en esas naciones adquieran nuevas habilidades y se desarrollen en sus países de origen. En tanto, el documento indica que los temores de que la mano de obra inmigrante reduzca los salarios de los trabajadores locales son infundados. "En países de destino, la mayoría de los estudios en distintos contextos demuestran que la migración internacional tiene efectos mínimos sobre los salarios o el desempleo -afirma el texto-. Al complementar a los trabajadores locales, los inmigrantes mejoran el funcionamiento de la economía receptora."

En el último año, Europa fue el destino del 34% de todos los migrantes, mientras que un 28% fue a Asia. Un 23% se dirigió a América del Norte, en su mayor parte a Estados Unidos; un 9%, a países de Africa; un 3%, a América latina y el Caribe, y otro 3%, a países de Oceanía.

De acuerdo con todos los estudios recopilados en el informe de la ONU, el inmigrante actual se diferencia notablemente de sus predecesores del último siglo, sobre todo, en el contacto que mantiene con su país de origen. Las tarjetas de teléfono baratas e Internet posibilitan que se comuniquen frecuentemente con sus familiares y amigos. Los vuelos, cada vez más económicos, permiten que viajen más seguido y los giros electrónicos facilitan el envío de dinero más rápido y a un menor costo.

Si bien Annan reconoció que cada gobierno tiene el derecho de decidir quién entra y quién no en su territorio, exhortó a la comunidad internacional a garantizar la seguridad de los migrantes y darles buenas condiciones de trabajo.

Entre los proyectos que presenta el informe se destacan propuestas para reducir el tráfico humano, bajar el costo de las remesas, promover el regreso de migrantes con alta educación a sus países de origen, así como estrategias para luchar contra la discriminación y la xenofobia en los países receptores de inmigrantes.

Por Alberto Armendáriz
Para LA NACION

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