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Por Paul Tait BAGDAD (Reuters) – La explosión de un coche bomba estacionado cerca de una intersección en el centro de Bagdad provocó el jueves la muerte a 25 personas y heridas a otras 115, y la policía dijo que la cifra de muertos posiblemente aumente ya que muchos cuerpos aun estaban soterrados bajo los escombros. Los cadáveres yacían sobre la calle luego de la explosión, que redujo tres edificios a escombros. Fue al menos la cuarta que afecta esta semana al distrito Karrada, predominantemente chiíta. Las fuerzas estadounidenses e iraquíes han intensificado las operaciones de seguridad en Bagdad desde mediados de febrero, en un intento por sofocar los ataques, muchos de ellos adjudicados a Al Qaeda, organización sunita, así como a matanzas sectarias entre la mayoría chiíta y la minoría sunita. Pero los atentados a gran escala continúan plagando la capital. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien se encuentra bajo una creciente presión de la oposición demócrata para establecer un calendario que determine la retirada de los soldados estadounidenses, envió otros 28.000 efectivos a Irak este año, lo que elevó a 157.000 la fuerza total. Aunque el incremento fue completado en junio, el Pentágono está haciendo planes de contingencia para una retirada, de acuerdo con el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates. En una carta enviada el martes a la senadora demócrata Hillary Clinton, quien se enfrentó al Pentágono para saber si tales planes existían, Gates dijo que él está involucrado activamente en su definición. "Usted puede tener la seguridad de que tales planes se están llevando a cabo con mi activa participación, así como la de oficiales militares de alto rango y civiles y nuestros comandantes en el terreno," afirmó Gates en la carta a la que Reuters tuvo acceso. "Considero que este plan de contingencia es una prioridad para este departamento," agregó. Es probable que septiembre sea un mes clave para la guerra en Irak, dado que altos funcionarios de Bush presentarán un informe al Congreso estadounidense sobre los avances políticos y en seguridad en el país árabe. Con pocas señales de reconciliación entre la mayoría chiíta y la alguna vez dominante minoría de árabes sunitas, el reporte podría intensificar los llamamientos a la retirdad de los soldados estadounidenses. Mientras tanto, el Ejército estadounidense dijo que seis soldados fueron muertos en Irak durante los últimos dos días. Tres marines y un soldado perecieron el martes en combate en la candente provincia de Diyala, al norte de Bagdad. Una bomba causó la muerte de un soldado el mismo día, mientras que otro soldado fue muerto por fuego de armas de pequeño calibre el miércoles en Bagdad.
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