
Tras la oferta del rey, hecha anoche en un discurso por televisión, y a pesar del toque de queda diurno en Katmandú, miles de personas se manifestaron en las cercanías del Palacio real para pedir la restauración de la democracia y fueron reprimidas violentamente por las fuerzas de seguridad nepalíes. La de hoy fue la décimo séptima jornada de protestas callejeras, que ya han dejado un saldo 15 muertos.
Gyanendra, quien asumió el poder absoluto el 1 de febrero de 2005, anunció anoche que "los poderes ejecutivos que manteníamos, los devuelvo al pueblo", y pidió a la oposición que le presente un candidato a primer ministro.
Pero la oposición consideró que esa renuncia llegaba demasiado tarde y resultaba insuficiente. El principal reclamo de los siete partidos de la oposición, aliados con los rebeldes maoístas, es que se convoquen de inmediato elecciones a una Asamblea constituyente, algo que ni siquiera fue mencionado por Gyanendra en su último mensaje.