Avanza la nueva izquierda europea

La Nación
 
Es moderada, acepta las reformas y ya alcanzó el poder en 13 países de la UE
 
PARIS.- La elección de Giorgio Napolitano como presidente de Italia marcó -por primera vez- la llegada de un ex comunista a la cúspide del poder en un país de Europa Occidental. Pero al mismo tiempo confirmó la "tentación socialista" que seduce a los electores de la Unión Europea (UE).

Esa tendencia constituye un fenómeno político que va más allá de los resultados electorales coyunturales: Europa, continente de polarizaciones, parece tantear a ciegas buscando la mejor forma de protegerse contra los excesos de la globalización. Mientras los sectores más frágiles se dejan tentar por la extrema derecha, los segmentos moderados miran con interés la alternativa que propone un nuevo socialismo.

En poco tiempo, los electores llevaron a la izquierda al poder en 13 países de la UE. Esa tendencia, que se confirmó en las últimas semanas con las victorias de Romano Prodi en Italia y de Ferenc Gyurcsany en Hungría, podría acelerarse en el futuro si, como predicen los sondeos, los socialistas ganan las elecciones presidenciales de 2007 en Francia.

Los socialdemócratas controlan el poder en Suecia, Gran Bretaña, España, Portugal, Hungría, Lituania y la República Checa. También participan en gobiernos de coalición -dirigidos por la derecha- en Alemania, Bélgica, Chipre, Finlandia y Luxemburgo.

Esa nueva izquierda que se instala en el Viejo Continente tiene, sin embargo, características particulares: no es radical ni altermundialista ni, mucho menos, anticapitalista. Se trata, en general, de una izquierda moderada, que pide a sus administrados y a la UE aceptar las reformas sin padecer los efectos deshumanizadores del ultraliberalismo.

Esa izquierda votó por el proyecto de Constitución Europea, lamenta la actual parálisis de la UE y no teme hablar de flexibilización, de mercado o de competencia.

Giorgio Napolitano es el símbolo de ese aggiornamento . Después de la caída del Muro de Berlín, ese apparatchik del Partido Comunista Italiano (PCI) abandonó sus ilusiones de imponer la dictadura del proletariado y se recicló en la ideología "transformista" de la socialdemocracia.

La inflexión ideológica de los partidos de izquierda quedó sacralizada con el giro al centro de Tony Blair, que fundó el Nuevo Laborismo, con el que pudo acceder al poder en 1997.

Romano Prodi pertenece a esa misma línea. Lo probó cuando fue presidente del Consejo italiano, entre 1996 y 1998, y lo confirmó cuando ocupó, de 1999 a 2004, la presidencia de la Comisión Europea. Entonces, Prodi estuvo estrechamente asociado a la llamada "estrategia de Lisboa", cuyo objetivo es adaptar Europa a la globalización.

Otro socialista, el flamante primer ministro de Portugal, José Sócrates, acaba de anunciar la supresión de un tercio de los organismos o instituciones estatales del país, lo que significará una reducción del 15% de los 500.000 agentes del Estado. La medida, sorprendentemente reformista, es parte de un vasto programa tendiente a reducir los déficit públicos.

El primer ministro húngaro, Ferenc Gyurcsany, también encarna esa izquierda moderada. "Los primeros 100 días de mi segundo mandato se traducirán en más de 100 reformas", afirmó ese millonario de 42 años, tras su reciente victoria.

Otros tiempos

Cuando nació, en 1889, la socialdemocracia sueca estaba mucho más cerca de un modelo marxista alemán que de la tradición utopista del socialismo francés o británico. Hoy, el partido del primer ministro Göran Persson defiende un modelo que combina el control del sector público y la economía de mercado.

En 1999, Suecia fue uno de los primeros países de la UE en poner en marcha una profunda reforma del sistema de pensiones. Ese modelo ha sido tomado como ejemplo por el resto de sus socios europeos.

Tampoco se puede acusar de ortodoxia socialista al español José Luis Rodríguez Zapatero. En España, un tercio de los asalariados tiene contratos de corta duración.

Por su parte, los socialistas que participan en gobiernos de coalición, como en Alemania o en Bélgica, han aceptado compromisos con la derecha para impulsar políticas de reforma.

A pesar de todo, los gobiernos europeos tienen serias dificultades en convencer a sus opiniones públicas de los beneficios de una decidida política de reformas. Todo sucede como si esos cambios debieran hacerse discretamente, sin provocar miedo.

"Los europeos tienen terror a los efectos devastadores de la globalización. Quieren reformas, pero dentro de un sistema muy social, que tenga al hombre como centro. Esto explica ese retorno paulatino hacia la izquierda", afirma André Grebjine, director de investigación en el Instituto de Ciencias Políticas de París.

En la imaginación de los electores, una izquierda moderada podría ser garantía de reformas y, al mismo tiempo, de rechazo a las peores consecuencias de la mundialización: el desempleo, las deslocalizaciones, la precariedad laboral, las sociedades fracturadas entre los opulentos y los más rezagados.

Pero, simultáneamente, los europeos también se niegan a dar a esas izquierdas una fuerte mayoría, como sucedió en Alemania, en Italia o en España. En esos casos, ¿cómo saber si los electores votaron a favor o en contra de las reformas? La respuesta no es fácil, porque siempre hay fuerzas modernizadoras y conservadoras en ambos lados.

Quizá la fórmula adecuada sea la que suele utilizar el liberal Louis Michel. Para el ex viceprimer ministro belga, "contar con fuertes mayorías puede ser muy útil. Pero lo esencial para realizar reformas es una cualidad cada vez más escasa en política: el coraje".

Por Luisa Corradini
Para LA NACION

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s